Análisis del recurso suelo como se contempla en el Capítulo IV de la Ley No. 41 Ley General de Ambiente del 1 de julio de 1998.

Por: Esteban Bonini¹ y Saskia Santamaría².  2000.

¹Área de Orientación Microbiología, ²Área de Orientación Ambiental

Curso de Protección Ambiental. Escuela de Biología.  Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología.  Universidad de Panamá.

Resumen

Este trabajo trata acerca del recurso suelo visto a través de los dos artículos dentro del Capítulo IV que la Ley No. 41, Ley General de Ambiente le dedica. Se hizo una revisión bibliográfica de documentos acerca del tema y se visitaron instituciones directamente relacionadas con el recurso suelo. Luego de esto se analizaron los datos encontrados para verificar qué tan efectiva es la norma, cómo se esta dando la institucionalidad de la gestión ambiental y cuales son los principales problemas que existen en la aplicación de la ley. Pudimos conocer como la mala distribución y uso inadecuado agravan el problema de la erosión, que cada vez degrada más nuestros suelos.

Encontramos que a dos años de la aprobación de la ley todavía no hay una agencia que este concretamente encargada de lidiar con el recurso suelo, su utilización y conservación,  en gran parte porque no hay suficiente personal capacitado.

Palabras claves

Ley, suelo, erosión, conservación, tipos, capacidad, uso.

Antecedentes

Desde que el hombre se convirtió en un ser sedentario su influencia sobre el medio que lo rodea ha ido incrementándose, en especial en los suelos que habita, por el vinculo de dependencia que estableció con estos. El suelo es el resultado de la acción de muchos procesos naturales como los vientos, las lluvias, el paso de animales, la acción de microorganismos, etc.

Estos procesos formaron diferentes tipos de horizontes. El Horizonte A es aquel que cuenta con la mayor parte de materia orgánica o humus, y en gran parte es la que hace que un suelo tenga vocación para sembrar o no. Luego viene el horizonte B, que cuando ha habido degradacion del suelo es posible que este expuesto y para poder ser cultivable necesita de muchos abonos, por eso es que es tan importante cuidar del horizonte A. El horizonte C consiste principalmente de piedras y rocas, así que no es para nada cultivable.

Los primeros pasos para la reglamentación del uso de las tierras en nuestro país se dieron en el año 1904, con la Ley No. 70 del 10 de junio mediante el cual se estableció un sistema de adjudicación de tierras baldías y patrimoniales. Además nuestra constitución contempla en el Capítulo 7° aspectos relacionados con el uso de los recursos naturales, entre ellos el suelo. Con la Ley No. 37 del 21 de septiembre de 1962 se aprobó el Código Agrario (que entró en vigencia  el 1° de marzo de 1963), con la finalidad de:

– Asegurar al campesino de una distribución equitativa de la tierra.

– Incorporar al campesino al desarrollo económico, político y social de la nación.

– Aumentar la producción y productividad agrícola y pecuaria.

En aquellos días la Comisión de Reforma Agraria (CRA) era el organismo a través del cual diversos ministerios trabajaban en el mejoramiento de las estructuras agrarias, sobretodo para que hubiera una explotación racional. Sin embargo, la creación de un ministerio que se encargara plenamente de las actividades agropecuarias era necesaria y fue así como en 1973 que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) fue creado para que regulara las actividades agropecuarias de nuestro país de una forma más eficiente.

En el mes de julio de 1998 se aprobó en nuestro país la Ley No.41, Ley General de Ambiente donde uno de los puntos tratados es el Recurso Suelo, el cual se contempla en el Capítulo IV, cuyos artículos establecen lo siguiente:

– “El uso de los suelos deberá ser compatible con su vocación y aptitud ecológica, de acuerdo con los programas de ordenamiento ecológico del territorio. Los usos productivos del suelo evitarán prácticas que favorezcan la erosión, degradación o modificación de las características topográficas con efectos ecológicos y ambientales adversos”.

– “La realización de actividades públicas o privadas que por si mismas puedan provocar degradación severa de los suelos serán sujetas a sanciones e incluirán acciones equivalentes de recuperación, las cuales serán reglamentadas por la Autoridad Nacional del Ambiente y los Recursos Naturales”.

En Panamá, la mayoría del territorio nacional tiene suelos con limitaciones fuertes y severas debido a factores de fertilidad, pendiente, drenaje, y otros.

Objetivos

• Corroborar la efectividad de la norma

• Identificar los problemas que confronta el capítulo concerniente a suelos dentro de la Ley General de Ambiente

• Verificar la institucionalidad de la gestión ambiental

• Mencionar experiencias concretas

Marco Conceptual:

A partir de la segunda mitad del siglo pasado el hombre se ha percatado del impacto que ha causado sobre la naturaleza y sus recursos. Uno de los recursos que más estragos a sufrido es el recurso suelo, sobre todo en los países tropicales como el nuestro donde el subdesarrollo provoca que la naturaleza sea explotada en forma inadecuada.

Por muchos años los recursos naturales de nuestro país estuvieron sin el apoyo de leyes que los protegieran de la acción del hombre siendo así como la Ley General de Ambiente se convirtió en un instrumento para mejorar la situación de nuestros recursos naturales, entre ellos el suelo.

El Código Agrario pretendía aliviar la presión ejercida sobre los suelos al regular mejor el minifundio y el latifundio, y que a la vez hubiera un sistema de propiedad más justo.

A medida que pasaron los años fue necesario modificar ciertos aspectos del Código de Reforma Agraria, siendo así que el 21 de octubre de 1983, mediante la Ley No.23 se reglamentaron las Organizaciones Campesinas como parte de las modificaciones.  En la actualidad sus actividades principales están enfocadas en: Adjudicación de tierras, Atención de Controversias Agrarias y próximamente el Sub-Programa de Catastro y Titulación de Tierras.

De acuerdo al Análisis de la Situación Actual de las Cuencas Hidrográficas, Suelo y Aguas (1999) la erosión esta enfatizada en las tierras del oriente chiricano, área norte de Veraguas y Coclé y el extremo oeste de la provincia de Panamá. Esta degradación esta avanzando sobre las tierras altas chiricanas, el Alto  Bayano, Darién, Azuero, Colón y en sectores de Bocas del Toro.

Por otro lado, el informe Ambiental de Panamá de 1999, elaborado por la ANAM, describir el uso del espacio físico del país como sigue:

– Un 44,5% bajo cobertura boscosa (unos 3,4 millones de hectáreas) (INRENARE, 1992)

– Un 39% bajo explotación agropecuaria (unos 2,9 millones de hectáreas)(Contraloría General de la República, 1991)

– Un 0,7% de superficie cubierta por sistemas lacustres (54.410 hectáreas) (MINSA, 1995)

– El restante 15% del territorio cubierto por la infraestructura civil, caseríos, pueblos y ciudades.

Uno de los aspectos más  importantes a tratar cuando nos referimos al recurso suelo es la reducción de la capacidad del uso sustentable, esta reducción es lo que conocemos como degradación y ésta puede ser irreversible. Gran parte de la degradacion de los suelos ocurre por causa de la erosión.

La erosión es el más grave de los problemas que afronta el recurso suelo ya que es el comienzo de una cadena de eventos que terminan por deteriorar o destruir el suelo. Dos de las principales causas de erosión son la remoción de la cobertura boscosa y las prácticas agrícolas deficientes.

La erosión no es exclusiva de los trópicos, puede ocurrir bajo cualquier condición climática, pero en el caso de los trópicos las condiciones se prestan más para que se deterioren los suelos, no solo por los tipos que predominan, sino también por los usos que se les dan.

En nuestro país donde el horizonte A tiende a ser tan poco profundo la erosión es aun más severa. A pesar de que la erosión se da tanto en países desarrollados como subdesarrollados es evidente que son estos últimos los más afectados por esta.

Los pocos suelos con vocación agrícola se pierden a causa de la erosión porque ésta contribuye a que disminuya la fertilidad y permeabilidad de los suelos promoviendo su salinización y cambios en su pH.  La propagación de construcciones de tipo comercial y habitacional en ellos hace irremediable su recuperación y se ha estimado que la deforestación tiene una tasa de 70 000 hectareas por año.

El Recurso Suelo así como los factores que lo afectan serán el problema que estaremos tratando en nuestro proyecto. Tomando los artículos del Capítulo IV de la Ley General de Ambiente como referencia, llevaremos a cabo un análisis de los mismos para conocer si éstos están realmente reglamentando el uso del Recurso Suelo y que tan efectiva es la fiscalización por parte de nuestro Gobierno.

Este proyecto será comenzado bajo la hipótesis de que sí se esta cumpliendo con el Capítulo IV de la Ley General de Ambiente, pero contemplando que pueden haber problemas a la hora de su aplicación.

Metodología

Para llevar a cabo nuestro proyecto hicimos una revisión de la literatura concerniente a suelos en nuestro país. Además visitamos instituciones involucradas con el uso del recurso suelo para obtener datos con los cuales pudimos comparar los artículos y así saber si dicha reglamentación estaba acorde con lo que sucede en nuestro país.

Resultados

A continuación presentamos una serie de cuadros que muestran gran parte de la situación del recurso suelo en nuestro país.

Tabla 1.  Uso potencial de la tierra en Panamá por regiones y provincias.

USO POTENCIAL DE LA TIERRA EN PANAMÁ POR REGIONES Y PROVINCIAS (Plath, 1979)

*Los datos están dados en km²

Cuadro cortesía del estudio CATAPAN

Nuestro país no cuenta con muchas áreas planas para la cría de ganado o para la agricultura mecanizada, más bien cuenta con  la llamada Cordillera Central que va a todo lo largo del territorio. En Chiriquí están las tierras bajas aluviales, donde están los mejores suelos, también están las tierras altas de Volcán Barú que son óptimos.

Tabla 2. Capacidad agrológica de los suelos.

Fuente: Perfil Ambiental de Panamá, 1970.

Tabla 3. Potencialidad y aprovechamiento de los suelos según tipo.

Fuente: Atlas Nacional 1980, no incluye cuerpos de agua

El sistema de clasificación de suelos del servicio de conservación de suelos de los Estados Unidos USDA-SCS no reconoce suficientemente el potencial de erosividad de la superficie y la lixiviación de nutrientes que resulta de la deforestación y consecuente transformación del uso de la tierra a usos agropecuarios en las condiciones del clima tropical.  Otra desventaja de este sistema es que fue creado para promover la mecanización de la agricultura, algo que no es muy aplicable en nuestro país.

Tabla 4. Uso de la tierra bajo explotación agropecuaria en la República de Panamá (1970-1990).

Fuente: Análisis y estimaciones ENA, ANAM, en Base a datos tomados de los Censos Nacionales 1970-1990

Tabla 5. Superficie ocupada por las explotaciones agropecuarias menores de 5 hectáreas y mayores de 200.

Fuente: Datos del MINSA 1995

El aumento en infraestructuras dentro del área metropolitana puede considerarse como un reflejo del progreso que se ha dado a través de los años. En nuestro país existe un sistema de clasificación para las diferentes construcciones, es decir no solo se toma en cuenta la ubicación sino también el tipo de suelo a la hora de construir casas, edificios, complejos urbanísticos o turísticos, etc. Sin embargo estas construcciones también contribuyen a la degradación del suelo y como mencionamos anteriormente puede ser irreversible.

Discusión

A pesar de que dentro de la Ley General de Ambiente se contempla el recurso suelo es necesaria una ley que se dedique exclusivamente a su uso y conservación. Dos artículos no son suficientes para abarcar los aspectos más importantes concernientes al recurso suelo, hace falta ser más específicos y hay muchos otros aspectos que tocar.

Hasta ahora luego de casi 2 años de la aprobación de la Ley General de Ambiente es que se van a desarrollar actividades concretas concernientes al ordenamiento territorial y uso de los suelos.

Además, la ANAM que es la institución del gobierno encargada, todavía no cuenta con la capacidad institucional y operativa exigida por la legislación.

Panamá no ha logrado consolidar una agencia especializada en manejo y conservación de suelos lo suficientemente equipada y respaldada por laboratorios de suelo, para darle aplicación y seguimientos a los estudios realizados.

En la nueva estructura del ANAM se crea la Dirección Nacional de Evaluación (DINEORA). Esta se ubica en el nivel operativo y tiene como objetivo principal el velar porque los usos del territorio nacional se realicen se acuerdo a sus aptitudes.

También entre los principales problemas que se enfrentan están el cumplimiento de todas las disposiciones relacionadas con la conservación y el fomento de los recursos naturales renovables (Art.418 del Código de Reforma Agraria). El avance sin control ni organización racional de las fronteras agrícolas, realizado por grupos que practican principalmente la agricultura de subsistencia con su tradicional técnica deficiente de explotación, ha producido graves deterioros de vastas zonas del país y originado serios desequilibrios en el ambiente.

En nuestro país, donde la mayor parte de los suelos son de vocación forestal, los bosques juegan un papel muy importante a la hora de evitar la erosión. Los bosques protegen los suelos pero cuando se cortan o se queman estos quedan expuestos trayendo consigo el acelere del proceso de erosión, porque sin cobertura vegetal los suelos no son capaces por si solos de amortiguar los cambios que ocurren por acción de los distintos factores ambientales como lluvias fuertes o vientos. El suelo va perdiendo capacidades como la fertilidad y la absorción y con eso también se contaminan los cuerpos de agua, sumado a esto, la materia orgánica disponible en la mayoría de los suelos de Panamá es mínima, motivo por el cual la conservación de la capa vegetal es indispensable y las condiciones estructurales, económicas y sociales que propician la degradación de las cuencas y los suelos en todo el país, continúan y se agudizan.

Debemos no solo buscar las soluciones para los problemas del recurso suelo sino elaborar medidas preventivas, las cuales a largo plazo terminan favoreciendo el aspecto económico porque reemplazar los nutrientes que son lavados debido a la erosion o reponer el suelo que se ha perdido es más costoso que invertir en medidas preventivas.

Hay que trabajar en la creación de un sistema de clasificación de suelos basado en las características de los diferentes tipos de suelo de nuestro país y no conformarnos con utilizar un sistema que no fue ideado para nuestras condiciones climáticas ni para nuestras necesidades agronómicas o sociales. La tipificación de los suelos no debe basarse solo en el aspecto agrícola, también hay que incluir el aspecto recreacional, las viviendas, deposición de desechos y construcción de carreteras, puentes, etc.

Además de la ANAM y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario hay otras entidades como el Ministerio de Vivienda, el Ministerio de Comercio, Industrias y Agricultura y el Ministerio de Hacienda y Tesoro, IDIAP, IDAAN, BDA, las empresas que han surgido en reemplazo del IRHE, MOP las cuales están involucradas en el manejo del recurso suelo, todas deben reunir esfuerzos y capacitar más a su personal.

Por ahora la Autoridad de la Región Interoceánica es la única que cuenta con un plan detallado para el uso de las tierras revertidas, esto demuestra que es posible elaborar un buen plan de usos y un mejor ordenamiento territorial, es solo cuestión de dedicarle mas tiempo y recurso, pero eso es algo en lo cual se tiene que trabajar constantemente y pronto porque de lo contrario seguirán pasando los años sin que se de una verdadera solución al problema de uso inadecuado de los suelos.

La degradación de los suelos no es un problema exclusivamente biológico, a causa de esta degradación la pobreza de aquellos que dependen de sus cultivos aumenta, no hay igualdad, sigue la explotación y la tecnología y los medios de surgir siguen estando en el poder de unos pocos. Por eso es sumamente importante educar a los agricultores, sobretodo a aquellos que utilizan sus cultivos como medio de subsistencia, pero sin descartar a los productores de ganado que tantas extensiones de tierra utilizan para ese fin. Hay que inculcarles otros métodos para demostrar la pertenencia que no sea la quema y además enseñarles como incorporar nuevas prácticas, como las agroforestales para que los suelos descansen un poco de tanta presión.

Sugerencias y recomendaciones

• Concretar los planes de ordenamiento territorial y planes de manejo del recurso suelo.

• Utilizar métodos naturales para controlar plagas y abonar y así evitar la contaminación de los suelos con químicos provenientes de pesticidas o fertilizantes.

• Crear proyectos agrícolas y pastoriles orientados a un desarrollo sostenible.

• Fomentar más las campañas de reciclaje para hacer menos uso de los bosques y así proporcionarle cobertura a los suelos.

• Mejorar los planes de estudio de las carreras de ciencias agropecuarias y afines para que hayan más profesionales capacitados para conservar el recurso suelo.

• Darle mayor seguimiento a los estudios de impacto ambiental para que no solo queden en papel sino que se tomen las medidas necesarias para mitigar los efectos de las actividades humanas sobre los suelos.

• Efectuar campañas de educación ambiental en los sectores donde más se da la sobreexplotación de las tierras.

• Hacer propuestas bien elaboradas para estudios que fomenten la conservación del recurso suelo con el fin de conseguir financiamiento de organismos internacionales.

Bibliografía

Acuña, Alfredo. 1977. Sobre la Reforma Agraria en Panamá. MIDA

ANAM. 1999. Estrategia Nacional del Ambiente. Cuencas Hidrográficas, Suelo y Aguas de Panamá. Análisis de la Situación Actual. Volumen 7/7.

ANAM. 1999. Informe Ambiental Panamá. 1999

Apuntes de Erosión y Conservación de Suelos. 1987. Miscelánea Técnica No. 11.

Chakroff, Marilyn S. (edit.). 1980. Panamá, Condiciones del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales. Informe final del Estudio de Campo a nivel de Reconocimiento. Contrato No. AID/PDC-C0251. International Science and Technology Institute, Inc.

Colegio de Ingenieros Agrónomos de Panamá.  1987. Propuestas para la Formulación y Administración de la Política Agraria.

IDIAP. 1983. La Reforma Agraria en Panamá. Panamá. MIDA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s