El Grito del Planeta

Por: Matilde Elena Tello

Curso Avanzado de cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Es lamentable que muchas personas no le presten importancia a lo que está ocurriéndole a nuestro planeta, y pensar que yo era una de ellas, antes de iniciar mis clases en una de las materias para culminar mis estudios de maestría, el cambio climático.

Haciendo un sondeo a las personas que están en mi entorno respecto a si conocían el significado del cambio climático y el CO2, algunos consideraban que simplemente se refería al cambio que sufre el clima. Pues bien, si este siempre cambia y que la tierra sigue igual y los humanos también, y que el CO2 trae más consecuencias nefastas a la salud por riesgo a adquirir enfermedades respiratorias y cáncer, que a la atmósfera o al planeta.

Ciertamente la mayoría de mis encuestados desconocían que somos nosotros los causantes de que, en los últimos tiempos, a la atmósfera viajen grandes cantidades de CO2 producto de la emisiones de las fábricas de todo el mundo, y que debido al efecto invernadero, la Tierra se esté sobrecalentando. Aunado al hecho de que es más que el que pueden absorber las plantas sin considerar la matanza de nuestros bosques. Que debido a ello nosotros mismos hemos sido víctimas de fuertes tormentas, grandes sequías, así como de grandes inundaciones producto del aumento del nivel del mar, que al calentarse, se expande y cobra mayor volumen, robando áreas de tierra ocupadas.

Luego de reiteradas explicaciones creo no fui tan convincente para mis interlocutores la verdad, para que fuese aceptado el hecho de que somos responsables del cambio climático. Muchos cuestionamientos, que cómo miden el cambio a través de los años, cómo se logra ver la cantidad de emisiones que se quedan en la atmósfera y cuánta queda atrapada en la tierra, cómo le toman la temperatura a la tierra. En fin, tanto desconocimiento; es una pena que la gente no crea y acepte que nuestro planeta está cambiando drásticamente, gracias a nuestra irresponsabilidad, desinterés e ignorancia.

Ciertamente, al no tener y tomar conciencia de que nos estamos destruyendo nosotros mismos, el panorama no se muestra para nada alentador, o nos ahogaremos o intoxicaremos. En lugar de esto, nuestra postura debiera ser la de reflexionar y analizar lo que está ocurriendo en nuestro hábitat antes que sea demasiado tarde.

Tal vez nuestro desinterés y falta de conocimiento radica en el hecho de que aún el cambio climático no nos ha tocado de cerca como a otros pueblos que han tenido que dejar sus hogares por catástrofes como tsunamis, huracanes o la sequía extrema en donde no hay ni agua para beber.

Tenemos primeramente que concienzarnos mediante la instrucción, por medio de la lectura y la investigación sobre las actividades que viene realizando el ser humano que están provocando daños a la naturaleza, además de resentimiento, luto y dolor. Luego, cuando comprendamos mejor la situación, podremos evaluar las medidas para contrarrestar, si al fin y al cabo así como creamos un problema, también somos capaces de encontrar una solución.

Ante la amenaza del cambio climático, la tecnología ha avanzado y hoy en día existen formas innovadoras para reducir emisiones de CO2, hasta árboles sintéticos que absorben mil veces más CO2 que los árboles naturales, lo que es impresionante. También existen formas de utilización de energía renovables tales como la eólica, la hidráulica y los paneles solares que inclusive los podemos utilizar en nuestras casas, ya que nos sale más barato que la energía convencional, y a la vez ayudamos a nuestro ambiente.

No podemos continuar acabando con nuestro planeta la Tierra. La tecnología y el conocimiento no lo podrá hacer todo. También es importante nuestra actitud ante esta problemática que está para quedarse, si lo que realmente deseamos es vivir un poco más y dejar un planeta igual o menos contaminado que el que tenemos hoy en día a nuestras futuras generaciones.

Donde hay vida siempre habrá esperanza, pero accionando.

Hagamos lo posible para reducir las emisiones de CO2 al ambiente, utilizando menos nuestro vehículo para transportarnos de un lugar a otro, tales como andar a pie, en bicicleta, utilizar el metro bus. También instalemos paneles solares en nuestras casas, plantemos árboles, utilicemos los desechos orgánicos para abonar nuestras plantas, no quememos basura ni utilicemos bolsas plásticas o materiales que no se degraden, no arrojemos basura a nuestros mares, cuidemos y conservemos nuestros manglares, plantemos árboles, cuidemos y protejamos nuestra fauna, nuestros bosques que somos privilegiados en su diversidad. Tengamos una cultura más ecológica pero que sea real y no una moda. Y por último (sin ser menos importante), a viva voz elevemos un grito a quienes gobiernan este país, que amamos nuestra tierra y que una de sus obligaciones y funciones es protegerla, que al fin y al cabo, es la casa de todos y la única que tendremos.

Publicado en: https://m.facebook.com/notes/matilde-elena/el-grito-del-planeta/1821426151236701/ (11 agosto 2018).

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