Análisis de noticias desde el punto de vista de cambio climático

Por: Juan Carlos Santamaría. 2015.

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Asignación Nº 1. Maestría en Administración de Proyectos. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Profesora: Marilyn Diéguez

Analizar las noticias a la luz del tema ambiental y cambio climático no es tarea fácil, más aun cuando en nuestro pequeño país estos temas han sido relegados a segundo, tercer y hasta el último plano. Las noticias siempre tienen una tónica político-partidista con la cual se pretende dar un mensaje político en donde siempre la culpa de los incidentes ambientales ocurridos es achacada al gobierno anterior o al gobierno de turno o a los adversarios políticos, sean estos de oposición o gobierno. Por estas razones y por otras tantas enfocaré mi análisis a los hechos más que a las noticias presentadas en los medios de circulación diaria. 

Al pasar de los años hemos visto impactos desafortunados sobre los asentamientos humanos cada vez mas intensos y desastrosos, a otrora era común observar devastación en áreas apartadas de la campiña, Bocas del Toro, Darién, las comarcas indígenas y sus bien conocidas inundaciones; Los Santos y Herrera – El Arco Seco del país – con la sequia que les agobia desde siempre; pero ahora y cada vez con mas frecuencia estos fenómenos han ido casi como cambiando de lugar de residencia a las áreas mas céntricas de nuestro país.

Durante las últimas semanas se han presentado inundaciones en el centro mismo de la capital, en zonas residenciales de alto perfil tales como Condado del Rey, o cómo olvidar cuando el desastre tocó a las puertas de las áreas aledañas al río Mastranto en La Chorrera, que inundó hasta el Machetazo y áreas circundantes. Pero, ¿tiene esto que ver con el cambio climático? Claro que sí, día a día hemos enfocado el desarrollo en las construcciones sin planificación, hemos permitido que el hambre por riquezas encegueciera nuestra lógica y sentido común, otorgando permisos de construcción a empresas que han desarrollado proyectos en los márgenes mismos de los ríos, eliminando las áreas inundables.

Las autoridades hacen uso deficiente de las herramientas de Estudios de Impacto Ambiental y lo han relegado a un mero formulismo que bien puede ser redactado desde un escritorio y una oficina refrigerada sin ni siquiera visitar el área del proyecto y verificar los impactos reales del mismo. Ahora bien, ¿es esto culpa de las autoridades, de la sociedad civil o de los gobiernos de turno? Pues la respuesta es sí, pero también es culpa del redactor de esta nota, del lector, del vecino, de la señora de la esquina, del estudiante, es decir de todos o más bien del ser humano.

A través de los años hemos entablado una guerra contra nuestro planeta y contra la naturaleza, mediante la utilización del arma más mortífera ideada, creada en las entrañas mismas del infierno, la cual es la indiferencia y el egoísmo. Sí, el egoísmo que nos hace pensar que lo que hacemos no tiene consecuencias ni repercusiones en otros. Pues es hora de entender que las tiene; tanto impacto tiene el arrojar un trozo de papel por la ventana de nuestros autos como el derramar sustancias tóxicas a la vertiente de un río así como aprobar estudios de impacto ambiental y autorizar construcciones no ambientales.

Es por ello que debemos enfocar los esfuerzos en educar a las generaciones que vienen, aquellas que todavía sueñan con ver a un hipopótamo, o acariciar a un delfín, aquellas que todavía desean sentir la brisa en sus cabellos y la lluvia fresca refrescado su calor, aquellas que no se conforman con ver animales extintos en un televisor de alta calidad, con sonido envolvente o en tecnología 3D.

¿Inaccesibilidad de las playas y costas o cambio climático, tienen alguna relación? Conozcamos algo más de nuestra actualidad en el Pacífico.

Eva Valdés. 2017 (31 de julio).

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Panamá tiene una superficie del territorio istmeño de 75 517 km2, estando rodeado de océanos con una longitud de costa de 2 988,3 km. Al litoral Pacífico corresponde la mayor parte con 1 700,6 km2, o sea el 2,25 % del territorio nacional.

Hacemos esta introducción para un pequeño caso de estudio, desde el Área de uso múltiple de la bahía de Chame, Nueva Gorgona y parte de la zona de playa de San Carlos. Aunque estas dos últimas no son áreas protegidas, como limitado territorio, presentan igual o mayor problemática ambiental.

Hace pocos días tuvimos la oportunidad de visitar áreas de las costas del Pacífico para realizar un proyecto de investigación para la materia de Cambio Climático, adicional, se realizó una gira que permitió ampliar más las observaciones con respecto a la situación actual de estas áreas.

Traemos a colación este título por la experiencia que se tuvo durante solo unos días. Sin embargo, los cambios que ha sufrido la franja desde el corregimiento de Cermeño hasta San Carlos, han sido constantes e impactantes.

Por ejemplo, el área de la bahía de Chame permite el desarrollo de actividades económicas, que, para los lugareños, la que mayor uso tiene es la pesca, luego la producción de carbón y por último la agricultura, mientras que para el área de Nueva Gorgona y San Carlos, su primordial actividad, es la pesquera. Adicional a esto, no se puede dejar atrás las grandes inversiones de proyectos inmobiliarios que se desarrollan y que directa e indirectamente también generan un nivel de ingreso a las comunidades de la zona costera, pero compiten por los suelos marinos-costeros y la cobertura de bosques de mangle que existen en la franja.

Todos estos procesos que se llevan a cabo se interrelacionan en el aprovechamiento de los recursos, los servicios ambientales que nos ofrece la naturaleza, el impacto que genera el uso inadecuado de los mismos y su añadidura a la huella del cambio climático.

Cierto es que, cada día, son más las personas que sienten los cambios paulatinos que van afectando su diario vivir, y esta área de estudio en la que nos enfocamos, es una de ellas; lo que aumenta su vulnerabilidad a sucesos climatológicos y la capacidad natural de afrontarlos. Esto se traduce, a lo que se pudo observar esta semana, en avisos de prevención por parte del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), por las condiciones de mar adverso, aumentando el nivel de las mareas con olas de hasta 10 pies (3,048 m) y vientos máximos de 37 km/h en el Pacífico panameño, hasta el 30 de julio del presente año. Los habitantes de estas áreas pudieron percibir y manifestar la realidad de este fenómeno. Producto del evento climático y del riesgo que se toman algunos bañistas, se reportó un accidente mortal de un surfista. Además de esto, grupos de pobladores reconocen los cambios que la naturaleza está teniendo, principalmente en el aumento del nivel del mar y en la obtención de especies marinas para el consumo y venta. Sin embargo, no todos relacionan que, como ellos han llevado sus actividades, ha influenciado en esto, sino más bien, atribuyen estos efectos a las construcciones de hoteles, residencias y apartamentos, entre otros.

Pero hagamos un pequeño paréntesis. Toda actividad de desarrollo también puede tener un impacto poco positivo en otros aspectos, pero a la medida que se tomen las pautas correspondientes, estos efectos serán menos. En tanto, en este caso, la mayor influencia en los cambios de la naturaleza presenciados por los pobladores ha sido por el desmedido desarrollo de construcciones en la zona de playa, que al mismo tiempo ha ido desplazando otras actividades de menor impacto, hasta la restricción y, en muchos casos, hasta el uso exclusivo de las áreas de recreación para sus proyectos.

¿Qué tan importante es esto? Los vistosos y hermosos paisajes que relajan se están perdiendo. Los hábitats y nichos de especies marinas son cada vez más escasos, por lo tanto, la avifauna está desapareciendo. Se ha ido reduciendo la superficie de playa o de contención, en el caso de los acantilados y bosques de mangle, que ofrecían protección contra las mareas altas o los fuertes oleajes. Cada día tenemos menos acceso a playas que se pueden disfrutar, y un aumento en inundaciones y vientos fuertes.

Estimados, estamos aportando al aumento de la vulnerabilidad y eso nos afecta a TODOS. Conozcamos un poco nuestro alrededor, así entenderemos la importancia y el valor que tiene cada elemento en la naturaleza y en nuestras vidas. Debemos ser un poco turistas de nuestro país, dar a conocer las cosas que pasan y participar activamente en la defensa de nuestro patrimonio y hogar.

Existen diferentes actividades que podemos realizar, de manera que logremos aportar a la reducción de los impactos, porque el cambio climático es natural, sin embargo, nuestros consumos y actividades contribuyen a la aceleración de todos estos procesos. La educación, como eje transversal en todos los niveles, nos permitirá identificar las medidas de adaptación o de adecuación dentro de nuestras actividades.

Hagamos escuchar nuestra voz y las de aquellos que no pueden, utilicemos nuestras influencias para promover las buenas prácticas, compartamos nuestros conocimientos. Somos un todo y todos tenemos derecho de disfrutar de este país.

CAMBIO CLIMATICO. “LA SEQUIA UNA REALIDAD QUE NOS AFECTARÍA A TODOS”

Por: JANINE TORRES. Abril 19, 2017.

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Publicado en: http://janii389.blogspot.com/

Desde hace mucho tiempo no hay ninguna duda que la actividad humana está alterando el clima, que los cambios van a crecer en dimensión e importancia y que las consecuencias económicas, ecológicas y a la salud humana van a ser severas.

Sabemos que la sequía es uno de los principales problemas ligado al cambio climático que más preocupa a todos los habitantes del planeta. Tomando en cuenta la importancia del vital líquido en nuestras vidas; tanto para nuestras actividades diarias como para sobrevivir. Se dice que un ser humano puede sobrevivir sin agua máximo de dos a tres días, sin embargo puede arriesgarse a estar sin alimentos de 30 a 40 días, dejando una vez más en claro la importancia de este líquido, que resulta ser el requisito más importante para nuestra sobrevivencia.

Se necesitan alrededor de 8 a 10 vasos de agua para reponer lo que nuestros cuerpos pierden cada día. La falta de líquido provoca problemas con la función renal en pocos días, sobre todo si una persona está activa. Una muestra de ello se tiene cuando en la década de 1940, Mahatma Gandhi realizó una huelga de hambre en donde pasó 21 días sin comer, sobreviviendo sólo en base a sorbos ocasionales de agua.

A medida que el fenómeno del calentamiento global se hace más agudo en nuestro planeta, sus efectos son más perceptibles dentro del ciclo hidrológico. Lo anterior lleva a los científicos a pronosticar períodos de sequías e inundaciones más prolongados, aceleración de la fusión de los glaciares y cambios drásticos en los patrones de precipitación y nieve.

Los científicos hablan que se acerca una gran ola de calor, atribuida a los notorios aumentos de temperatura. Otros dicen que se acerca la era fría debido al deshielo de los glaciales, los cuales pueden provocar vientos fríos y que cambien las corrientes marinas por enfriamiento de sus aguas.

El deshielo de los casquetes polares provocará que se pierdan grandes cuerpos de agua dulce, y en un futuro será necesario buscar mecanismos para desalinizar el agua de los mares y poder tener acceso a fuentes de aguas dulces. Al final llegamos al mismo punto de las sequias o escasez de agua.

Por lo que se llega a la gran duda de qué sería más favorable para el ser humano si se da escasez de agua, que el clima se torne más frío o más cálido. Si nos guiamos por la premisa que por tratarse de un medio ambiente más frío, este nos permitiría vivir más tiempo sin agua. O de que el frío nos afectaría a tal punto que los peces y otros organismos marinos desaparecerían de los mares debido al enfriamiento o congelamiento de los mares, y que ciertos animales no soportarían tiempos tan fríos, teniendo entonces escases de alimentos y de esta manera serían más convenientes períodos cálidos y buscar métodos para obtener agua. Por otra parte, estudios demuestran que en climas fríos las personas tienden a deprimirse más y que sus expectativas de vida son menores debido a diferentes causas.

El calentamiento global es hoy en día una realidad, ¿seremos capaces de detenerlo? Considero que no se puede detener, pero sí podemos ayudar a que el mismo ocurra de una manera menos acelerada. Para ello, es necesario desarticular de forma radical las emisiones de CO2 y la actividad económica para llevarla hacia una masiva des-carbonización. Invertir recursos de manera radical para la adaptación a un cambio climático que ya está aquí y que no se podrá evitar que tenga efectos en el futuro.

Presumo que, en un contexto de nuevas políticas climáticas, será preciso apostar de forma decidida por la transformación de un sistema que propicie la utilización de energías renovables y que, a su vez, las mismas resulten más baratas. Es decir, impulsar “reformas ecológicas”. Solamente así aumentaremos, de forma significativa, la generación de energías renovables y, simultáneamente, reduciremos progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles. Reduciendo así, el efecto invernadero, sin afectar la evolución o desarrollo de la economía. De esta manera lograríamos conservar nuestras fuentes de agua por más largos períodos.

Al final quedamos con la gran duda ¿somos o no los culpables del cambio climático? Si dejamos de realizar actividades que contribuyan al calentamiento global, ¿lograremos revertir su efecto? ¿O solo ayudaríamos a que se dé, de manera diferente o más lenta? ¿Seremos capaces de adaptarnos una vez más a los cambios que nos esperan? Porque al final el planeta ha estado en constante cambio desde sus orígenes.

¿Qué nos garantiza ahora que no son un efecto natural todos los cambios que están ocurriendo en la actualidad y que tomando medidas mitigadoras lograremos evitar dicho efecto?

Jardines Verticales

Por: Miguel Barrera. 2017 (19 de abril).

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. I Cuatrimestre. Maestría de Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Ambiental. Universidad Tecnológica de Panamá.

Publicado en: http://greentoken.blogspot.com/2017/04/jardines-verticales.html

Jardinería Vertical: es una tendencia del paisajismo que con cada día va cobrando más fuerza, la cual es una técnica de jardinería que consiste en la colocación de diferentes especies de plantas de forma estratégica para brindar un acabado especial sobre cualquier superficie, sea totalmente vertical o inclinada.

Como en cualquier tipo de jardinería se necesita darle mantenimiento, y para garantizar la supervivencia de las plantas que se van a utilizar, se seleccionan cuidadosamente especies de plantas que sean más tolerantes al entorno y que requieran menos cuidado. Esto permite un crecimiento de las plantas sin necesidad de gastar grandes cantidades de agua.

Tomando en cuenta la gran devastación e impacto negativo que causa el hombre al ambiente, debido al desarrollo de ciudades y obras de construcción, se puede considerar a esta técnica de jardinería como una medida de adaptabilidad de los ecosistemas verticales que nos permite volver a invitar a la naturaleza a los lugares donde se pensaba que no podía existir. Adicional a crear un entorno paisajístico agradable y vistoso, la jardinería vertical tiene una innumerable cantidad de beneficios, de los cuales podemos mencionar los siguientes:

– Estabilización de la temperatura.

– Mejora la calidad del aire en zonas urbanas e incrementa el nivel de oxígeno.

– Incrementa espacios verdes.

– Se pueden adaptar para la re-utilización del agua.

Considero que es muy interesante resaltar que muchas de las personas perciben este tipo de trabajo como algo mayormente artístico, debido a que hace resaltar mucho las áreas donde se colocan y cabe mencionar que con ellos se pueden crear una infinidad de diseños combinando una gran diversidad de flora al alcance del planificador.

Si prestan atención a las zonas urbanas de la ciudad podrán percibir que cada vez más se está adoptando esta técnica como decoración interior o paisajística. Se observan mucho en restaurantes, cubriendo fachadas de edificios, en las entradas de bancos y comercios.

Es importante mencionar que la utilización de esta técnica en zonas urbanas ayuda enormemente a minimizar el efecto isla de calor que se forman en las grandes concentraciones de población como lo son las ciudades. Esta incluso puede combinarse con otra técnica muy usada en otros países, como lo es los techos verdes. Lo importante de la aplicación de estas técnicas es que cuando los rayos del sol tocan materiales como el concreto o el acero, tienden a retener el calor que genera y esto crea el efecto de isla de calor y al estar en contacto con plantas esto minimiza la retención de calor en las superficies.

Como comentario final, considero que esto es una práctica que se debería continuar promoviendo, con la finalidad de mejorar nuestros espacios públicos y la calidad ambiental del entorno donde vivimos.

EL MOMENTO ES AHORA! ESTRATEGIAS DE ADAPTABILIDAD AL CAMBIO CLIMATICO

Por: Bárbara Cáceres

Curso avanzado de Cambio Climático. Maestria en Ingenieria Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Sorprendente, como en los últimos años escuchamos hablar sobre el deshielo de los polos (entre otros temas) como producto del calentamiento global, de igual manera es tema de gran interés y ampliamente utilizado en la cinematografía, como génesis de los desastres naturales en ciudades del mundo.

Es por esto, que adopto temporalmente el tema, por creerlo de interés y procedo a redactar este escrito para presentarles un poco, de manera general, mi percepción respecto al tema.

Entiendo que el deshielo es un proceso natural, ya que la Tierra ha tenido épocas de glaciación así como de calentamiento. No obstante, la situación actual se da mucho más deprisa de lo normal, debido a la actividad humana, la cual acelera el calentamiento global.

Estudios recientes muestran que desde que el hombre tuvo la revolución industrial hemos ido colmando al planeta de gases contaminantes que han producido efectos variados como las lluvias ácidas, el desgaste de la capa de ozono y el efecto invernadero que no es más que una capa de gases de dióxido de carbono que hace que el calor producto de la radiación solar no pueda salir al espacio exterior y se quede retenida dentro de este límite lo que ha hecho que a lo largo de los años vayamos aumentando poco a poco la temperatura global de la tierra. Este aumento de la temperatura promedio tanto en la superficie como en los mares, es lo que está llevando a que los polos se deshielen rápidamente.

La evidencia disponible sugiere que por lo menos para la primera parte de este siglo es inevitable un aumento de la temperatura. Así, el cambio climático será uno de las principales fuerzas motoras durante este siglo. (De acuerdo al IPCC, 2007, y UNEP, 2012), los escenarios de emisiones indican que un aumento de la temperatura global de 2oC para mediados del siglo con respecto a la era pre industrial es casi inevitable y se espera, además, que el aumento de temperatura implique eventos climáticos extremos importantes. En particular, América Latina es altamente vulnerable a los impactos del cambio climático considerando su ubicación geográfica, la alta sensibilidad al clima de algunas de sus actividades económicas y sus altos niveles de biodiversidad. Existe un creciente interés por el diseño de estrategias e instrumentos de adaptación. La evidencia indica que la adaptación es un proceso complejo y heterogéneo, difícil de definir con precisión. Asimismo, la evidencia general muestra que la adaptación es una opción que puede reducir significativamente los costos económicos y sociales del cambio climático. Actualmente existen muchas opciones de adaptación; estas medidas contribuirían a reducir o compensar algunos de los efectos más nocivos del cambio climático.

Estas opciones incluyen medidas para el sector agrícola, hídrico, el sector salud, la biodiversidad, la protección ante los eventos climáticos extremos y las zonas costeras, entre otras. Asimismo, existen medidas con importante co-beneficios tales como el fomento a la eficiencia energética y la reducción de la contaminación del aire. Estas medidas de adaptación pueden estar apoyadas por políticas públicas, como mayor educación ambiental, participación en programas gubernamentales o capital social. Es importante, considerando el nivel actual de desconocimiento, diseñar una estrategia de medidas de adaptación flexible considerando los beneficios que puedan contribuir a mantener abierto el portafolio de alternativas, las cuales deberán proteger a la población más vulnerable y los activos naturales de cada país. Es también importante tomar en cuenta que las medidas de adaptación son locales y, por tanto, las prioridades pueden variar por región.

Finalmente, son muchos los temas que se podrían analizar como estrategias de adaptación para contrarrestar los fenómenos que observamos, sin embargo considero útil tomar acción ahora, aprovechar el momento, el acceso a las tecnologías y priorizar este tema como objetivo fundamental para la permanencia de nuestro tipo de civilización.

Publicado en:

El Grito del Planeta

Por: Matilde Elena Tello

Curso Avanzado de cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Es lamentable que muchas personas no le presten importancia a lo que está ocurriéndole a nuestro planeta, y pensar que yo era una de ellas, antes de iniciar mis clases en una de las materias para culminar mis estudios de maestría, el cambio climático.

Haciendo un sondeo a las personas que están en mi entorno respecto a si conocían el significado del cambio climático y el CO2, algunos consideraban que simplemente se refería al cambio que sufre el clima. Pues bien, si este siempre cambia y que la tierra sigue igual y los humanos también, y que el CO2 trae más consecuencias nefastas a la salud por riesgo a adquirir enfermedades respiratorias y cáncer, que a la atmósfera o al planeta.

Ciertamente la mayoría de mis encuestados desconocían que somos nosotros los causantes de que, en los últimos tiempos, a la atmósfera viajen grandes cantidades de CO2 producto de la emisiones de las fábricas de todo el mundo, y que debido al efecto invernadero, la Tierra se esté sobrecalentando. Aunado al hecho de que es más que el que pueden absorber las plantas sin considerar la matanza de nuestros bosques. Que debido a ello nosotros mismos hemos sido víctimas de fuertes tormentas, grandes sequías, así como de grandes inundaciones producto del aumento del nivel del mar, que al calentarse, se expande y cobra mayor volumen, robando áreas de tierra ocupadas.

Luego de reiteradas explicaciones creo no fui tan convincente para mis interlocutores la verdad, para que fuese aceptado el hecho de que somos responsables del cambio climático. Muchos cuestionamientos, que cómo miden el cambio a través de los años, cómo se logra ver la cantidad de emisiones que se quedan en la atmósfera y cuánta queda atrapada en la tierra, cómo le toman la temperatura a la tierra. En fin, tanto desconocimiento; es una pena que la gente no crea y acepte que nuestro planeta está cambiando drásticamente, gracias a nuestra irresponsabilidad, desinterés e ignorancia.

Ciertamente, al no tener y tomar conciencia de que nos estamos destruyendo nosotros mismos, el panorama no se muestra para nada alentador, o nos ahogaremos o intoxicaremos. En lugar de esto, nuestra postura debiera ser la de reflexionar y analizar lo que está ocurriendo en nuestro hábitat antes que sea demasiado tarde.

Tal vez nuestro desinterés y falta de conocimiento radica en el hecho de que aún el cambio climático no nos ha tocado de cerca como a otros pueblos que han tenido que dejar sus hogares por catástrofes como tsunamis, huracanes o la sequía extrema en donde no hay ni agua para beber.

Tenemos primeramente que concienzarnos mediante la instrucción, por medio de la lectura y la investigación sobre las actividades que viene realizando el ser humano que están provocando daños a la naturaleza, además de resentimiento, luto y dolor. Luego, cuando comprendamos mejor la situación, podremos evaluar las medidas para contrarrestar, si al fin y al cabo así como creamos un problema, también somos capaces de encontrar una solución.

Ante la amenaza del cambio climático, la tecnología ha avanzado y hoy en día existen formas innovadoras para reducir emisiones de CO2, hasta árboles sintéticos que absorben mil veces más CO2 que los árboles naturales, lo que es impresionante. También existen formas de utilización de energía renovables tales como la eólica, la hidráulica y los paneles solares que inclusive los podemos utilizar en nuestras casas, ya que nos sale más barato que la energía convencional, y a la vez ayudamos a nuestro ambiente.

No podemos continuar acabando con nuestro planeta la Tierra. La tecnología y el conocimiento no lo podrá hacer todo. También es importante nuestra actitud ante esta problemática que está para quedarse, si lo que realmente deseamos es vivir un poco más y dejar un planeta igual o menos contaminado que el que tenemos hoy en día a nuestras futuras generaciones.

Donde hay vida siempre habrá esperanza, pero accionando.

Hagamos lo posible para reducir las emisiones de CO2 al ambiente, utilizando menos nuestro vehículo para transportarnos de un lugar a otro, tales como andar a pie, en bicicleta, utilizar el metro bus. También instalemos paneles solares en nuestras casas, plantemos árboles, utilicemos los desechos orgánicos para abonar nuestras plantas, no quememos basura ni utilicemos bolsas plásticas o materiales que no se degraden, no arrojemos basura a nuestros mares, cuidemos y conservemos nuestros manglares, plantemos árboles, cuidemos y protejamos nuestra fauna, nuestros bosques que somos privilegiados en su diversidad. Tengamos una cultura más ecológica pero que sea real y no una moda. Y por último (sin ser menos importante), a viva voz elevemos un grito a quienes gobiernan este país, que amamos nuestra tierra y que una de sus obligaciones y funciones es protegerla, que al fin y al cabo, es la casa de todos y la única que tendremos.

Publicado en: https://m.facebook.com/notes/matilde-elena/el-grito-del-planeta/1821426151236701/ (11 agosto 2018).

Cambios del clima

Por: Ángel Mitre. 2018

Publicado en: https://docs.wixstatic.com/ugd/47463e_006fa2e47d8a4657998652ce0f2bbdc4.pdf

Artículo de opinión. CURSO DE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN. MAESTRÍA EN INGENIERÍA ESTRUCTURAL. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ

Como se mencionado a lo largo de nuestra vida, existe una gran diferencia entre lo que involucra Clima y Tiempo. Es importante estar claro el significado de ambos términos para comprender realmente como está cambiando el clima.

El tiempo es el conjunto de fenómenos atmosféricos que se dan en un lugar y en un momento determinado: el viento, la nubosidad, la temperatura, la lluvia o ausencia de lluvia. Mientras que el clima según la definición de la Real Academia de la lengua, es el conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan una región, por lo que podemos añadir que es el resultado de la interacción de diferentes factores atmosféricos, biofísicos y geográficos que pueden cambiar en el tiempo y el espacio. Algunos de los factores atmosféricos serán la temperatura, presión atmosférica, viento, humedad y lluvia. Mientras que entre los factores biofísicos y geográficos podemos mencionar latitud, altitud, las masas de agua, la distancia al mar, el calor, las corrientes oceánicas, los ríos y la vegetación. Son estos factores los que inciden en clima de una región, por lo que si existe alguna variación en estos debe haber un cambio en la interacción de estos factores y por ende en el clima.

Figura 1. Factores que inciden en el clima.

El estudio del clima es un campo de investigación bastante complejo, ya que el clima en la tierra nunca ha sido estático, por lo que las variables que influyen en él son clasificadas como factores dinámicos. Siguiendo esta línea de pensamiento podemos redefinir en cierto modo la definición anterior como: “el clima es la estadística del tiempo meteorológico a lo largo de un período relativamente largo de tiempo cronológico y para un determinado territorio”.

CAMBIOS DEL CLIMA

Al analizar la variable clima, nos referimos a al clima en el planeta Tierra. Por lo que si analizamos la variación del clima a lo largo de su existencia podremos percatarnos que las escalas más razonables a utilizar deben ser billones de años, por lo que si de alguna forma podemos graficarlos, nos percataríamos de que los cambios con respecto al clima ha cambiado sustancialmente. Estos cambios son debido a los cambios producidos por las emisiones de energía provenientes del Sol.

Pero si realizamos un análisis sobre la evolución del clima en periodos donde no exista un cambio tan importante en la energía que emite el sol, esto se daría si utilizamos escalas de tiempos más cortos, como millones de años. Donde la invariabilidad tanto de los factores geográficos y atmosféricos puede considerarse como insignificantes, podremos encontrarnos que se dan en el clima ciclos de Glaciación-Interglaciar. Estos ciclos se tratan de periodos más fríos a los que tenemos con temperaturas de 6-10°C por debajo de la actual, con duraciones de 100 000 años, donde los casquetes polares se extienden hasta latitudes medias y el nivel del mar se encuentra muy por debajo del actual; seguidos de períodos de unos 20.000 años de duración con un clima similar al presente.

Figura 2. Glaciación-Interglaciar.

Estos ciclos se relacionan causalmente con los ciclos de los parámetros orbitales de la órbita terrestre alrededor del Sol (Milankovitch, 1920). Estas son algunas de teorías con que se cuenta tomando en cuenta el cambio climático o cambio en el clima. Por ser el clima un agente dinámico y tomando en cuenta el cambio cronológico del mismo, podemos pensar que la variación en el clima, representa un ciclo en la historia de la Tierra y no necesariamente el ser humano tiene mucha influencia sobre este. No sabemos a ciencia cierta qué tan real o verídico puede ser pero está en las posibilidades.

CAMBIOS DEL CLIMA ANTROPOGÉNICO CONTEMPORÁNEO

En los últimos cientos de años, el clima ha cambiado de una manera muy rápida. Las observaciones de las temperaturas disponibles de manera global, indican que la temperatura media ha subido 0.85 °C desde 1880-2012. Y posee una tendencia de que cada decenio es más cálido que el anterior. Este cambio de temperatura, no ha sido producto de un cambio en la energía producido por el sol, sino se basa en la composición atmosférica de los últimos 40 años, que han sido los de mayor cambio en la temperatura del planeta. El aumento de la concentración de los gases efecto invernadero es una de las causas, principalmente el CO2, que ha ido aumentando de manera continua desde la revolución industrial, como resultado del uso de combustibles fósiles.

En realidad, el CO2 no es el único gas con efecto invernadero emitido por la actividad de la especie humana, que aunque en menor magnitud infieren en que el sistema climático absorbe más energía de la que libera. Sea como sea, no hay dudas sobre la causa antrópica del cambio climático actual, ya que la única manera que tienen los modelos climáticos de reproducir certeramente el clima de los últimos años es incluyendo las emisiones de gases con efecto invernadero y de aerosoles; si solo se consideran las causas naturales (evolución solar y erupciones volcánicas), los modelos no son capaces de simular el calentamiento reciente.

Figura 3. Comparación entre las anomalías de la temperatura global media observadas (líneas negras) y las simulaciones con modelos climáticos forzadas con (a) los factores naturales y antropogénicos (58 simulaciones de 14 modelos diferentes, líneas amarillas, y la media de todos ellos, línea roja); y (b) solo los factores naturales (19 simulaciones de 5 modelos diferentes, líneas azul claro, y la media de todas ellas, línea azul gruesa).

Queda claro que para que los modelos reproduzcan la evolución del clima, hay que incluir los factores antropogénicos. Reproducción de la figura 9.5 del cuarto informe del IPCC (Hegerl et al., 2007).

CONCLUSIÓN

Cualquier cambio que se dé en la radiación solar o cualquier modificación del efecto invernadero natural de la atmosfera, modifican el equilibrio energético del Sistema climático y es por ende cambios en el clima. Al igual que las emisiones de gases invernaderos, los cambios que se realizan a los usos del suelo, debido a nuestras actividades, han influido en el clima de los últimos años. El tema ahora, será capaz la humanidad de adaptarse y realizar los cambios socioeconómicos, para hacerle frentea los cambios climáticos, ya sean de cualquier fuente, sea natural como ciclos en el clima o por nuestras actividades.