¿Inaccesibilidad de las playas y costas o cambio climático, tienen alguna relación? Conozcamos algo más de nuestra actualidad en el Pacífico.

Eva Valdés. 2017 (31 de julio).

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Panamá tiene una superficie del territorio istmeño de 75 517 km2, estando rodeado de océanos con una longitud de costa de 2 988,3 km. Al litoral Pacífico corresponde la mayor parte con 1 700,6 km2, o sea el 2,25 % del territorio nacional.

Hacemos esta introducción para un pequeño caso de estudio, desde el Área de uso múltiple de la bahía de Chame, Nueva Gorgona y parte de la zona de playa de San Carlos. Aunque estas dos últimas no son áreas protegidas, como limitado territorio, presentan igual o mayor problemática ambiental.

Hace pocos días tuvimos la oportunidad de visitar áreas de las costas del Pacífico para realizar un proyecto de investigación para la materia de Cambio Climático, adicional, se realizó una gira que permitió ampliar más las observaciones con respecto a la situación actual de estas áreas.

Traemos a colación este título por la experiencia que se tuvo durante solo unos días. Sin embargo, los cambios que ha sufrido la franja desde el corregimiento de Cermeño hasta San Carlos, han sido constantes e impactantes.

Por ejemplo, el área de la bahía de Chame permite el desarrollo de actividades económicas, que, para los lugareños, la que mayor uso tiene es la pesca, luego la producción de carbón y por último la agricultura, mientras que para el área de Nueva Gorgona y San Carlos, su primordial actividad, es la pesquera. Adicional a esto, no se puede dejar atrás las grandes inversiones de proyectos inmobiliarios que se desarrollan y que directa e indirectamente también generan un nivel de ingreso a las comunidades de la zona costera, pero compiten por los suelos marinos-costeros y la cobertura de bosques de mangle que existen en la franja.

Todos estos procesos que se llevan a cabo se interrelacionan en el aprovechamiento de los recursos, los servicios ambientales que nos ofrece la naturaleza, el impacto que genera el uso inadecuado de los mismos y su añadidura a la huella del cambio climático.

Cierto es que, cada día, son más las personas que sienten los cambios paulatinos que van afectando su diario vivir, y esta área de estudio en la que nos enfocamos, es una de ellas; lo que aumenta su vulnerabilidad a sucesos climatológicos y la capacidad natural de afrontarlos. Esto se traduce, a lo que se pudo observar esta semana, en avisos de prevención por parte del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), por las condiciones de mar adverso, aumentando el nivel de las mareas con olas de hasta 10 pies (3,048 m) y vientos máximos de 37 km/h en el Pacífico panameño, hasta el 30 de julio del presente año. Los habitantes de estas áreas pudieron percibir y manifestar la realidad de este fenómeno. Producto del evento climático y del riesgo que se toman algunos bañistas, se reportó un accidente mortal de un surfista. Además de esto, grupos de pobladores reconocen los cambios que la naturaleza está teniendo, principalmente en el aumento del nivel del mar y en la obtención de especies marinas para el consumo y venta. Sin embargo, no todos relacionan que, como ellos han llevado sus actividades, ha influenciado en esto, sino más bien, atribuyen estos efectos a las construcciones de hoteles, residencias y apartamentos, entre otros.

Pero hagamos un pequeño paréntesis. Toda actividad de desarrollo también puede tener un impacto poco positivo en otros aspectos, pero a la medida que se tomen las pautas correspondientes, estos efectos serán menos. En tanto, en este caso, la mayor influencia en los cambios de la naturaleza presenciados por los pobladores ha sido por el desmedido desarrollo de construcciones en la zona de playa, que al mismo tiempo ha ido desplazando otras actividades de menor impacto, hasta la restricción y, en muchos casos, hasta el uso exclusivo de las áreas de recreación para sus proyectos.

¿Qué tan importante es esto? Los vistosos y hermosos paisajes que relajan se están perdiendo. Los hábitats y nichos de especies marinas son cada vez más escasos, por lo tanto, la avifauna está desapareciendo. Se ha ido reduciendo la superficie de playa o de contención, en el caso de los acantilados y bosques de mangle, que ofrecían protección contra las mareas altas o los fuertes oleajes. Cada día tenemos menos acceso a playas que se pueden disfrutar, y un aumento en inundaciones y vientos fuertes.

Estimados, estamos aportando al aumento de la vulnerabilidad y eso nos afecta a TODOS. Conozcamos un poco nuestro alrededor, así entenderemos la importancia y el valor que tiene cada elemento en la naturaleza y en nuestras vidas. Debemos ser un poco turistas de nuestro país, dar a conocer las cosas que pasan y participar activamente en la defensa de nuestro patrimonio y hogar.

Existen diferentes actividades que podemos realizar, de manera que logremos aportar a la reducción de los impactos, porque el cambio climático es natural, sin embargo, nuestros consumos y actividades contribuyen a la aceleración de todos estos procesos. La educación, como eje transversal en todos los niveles, nos permitirá identificar las medidas de adaptación o de adecuación dentro de nuestras actividades.

Hagamos escuchar nuestra voz y las de aquellos que no pueden, utilicemos nuestras influencias para promover las buenas prácticas, compartamos nuestros conocimientos. Somos un todo y todos tenemos derecho de disfrutar de este país.

“Causas del desbordamiento del río Cabra que provocan las inundaciones en las poblaciones aledañas durante la época lluviosa”

Por: Mijaíl Bernal, Alba Galaviz, Javier Parra, Magaly Villegas. 2017

Proyecto Final. Cambio climático y medidas de adaptación. I Cuatrimestre. Maestría en Ingeniería Civil. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá. Panamá

Profesora: Marilyn Diéguez

Contenido

Introducción

Antecedentes

Mapa de suelo

Uso de suelo

Problemática

Principales acontecimientos relacionados con inundaciones

 17 de septiembre de 2004
 21 de octubre de 2004
 17 de noviembre de 2011
 3 de octubre de 2013

Estudio del sitio

Datos de la población

Identificación del problema

Justificación

Alcance

Objetivo general

Objetivos específicos

Variables de investigación

Ubicación del río Cabra

Rasgos morfoclimáticos

Metodología

Resultados

Discusión de resultados y conclusiones

Recomendaciones

Bibliografía

Infografía

Introducción

El efecto de una inundación en cualquier área es siempre un evento desastroso, devastador y por lo general causa un gran número de pérdidas materiales, agrícolas y por sobre todo, pérdidas humanas. Así mismo, suele impactar bastante en las infraestructuras cercanas al área afectada, lo cual genera un gran impacto incluso para el país, ya que lo obliga a tener que destinar recursos para solventar y repara los daños causados por estos eventos naturales.

Para disminuir los efectos que se producen como resultado de las inundaciones, es necesario llevar a cabo estudios integrados en una cuenca, que nos permitan determinar los factores que llevan a que se produzcan dichos eventos. Entre los análisis que hay que ejecutar, nos encontramos con la medición de la precipitación y su recorrido hasta convertirse en escorrentía superficial, la cual es finalmente la causa principal de las inundaciones.

En este trabajo, se hizo una identificación de los usos de suelos dentro del área inundable del río, así como también cuáles han sido las poblaciones más afectadas a lo largo de los años, por las crecidas recurrentes de dicho cuerpo de agua. Realizando la identificación antes mencionada, nos hemos percatado que las poblaciones que son mayormente afectadas por la crecida del río son las barriadas de Nueva Esperanza, Felipillo, Los Jardines, El Trébol 1, Santa Rita, Cabra, Santa Isabel, Arnulfo Arias, Caminos de Omar y el Parque Industrial de las AméricasPanamá.

Antecedentes

Las inundaciones producto del desbordamiento del río Cabra, el cual se encuentra ubicado en el sector Este de la Ciudad de Panamá (figura 1), han afectado a lo largo de los años a la población asentada en sus márgenes, lo cual ha traído consecuencias económicas importantes, así como también ha provocado la pérdida de vidas humanas. Haciendo una revisión histórica en los principales medios informativos del país, nos hemos podido percatar de la recurrencia de estos sucesos. Podemos decir que anualmente se producen grandes afectaciones como resultado de este evento.

Figura 1. Localización regional de la subcuenca del río Cabra.

De acuerdo a fuentes oficiales, como lo son la Empresa de Transmisión Eléctrica Panameña (ETESA) y el Sistema de Protección Civil de Panamá (SINAPROC), a lo largo de los años, el desbordamiento de este cauce de agua ha causado las siguientes afectaciones:

 12 víctimas mortales.
 700 casas afectadas.
 6 casas arrastradas totalmente.
 25 comunidades afectadas en los alrededores.
 3000 personas afectas.
 Cuantiosas pérdidas económicas, las cuales asciendas a varios millones de Balboas.

Adicionalmente a lo ya expresado, se tiene conocimiento que el volumen de agua que ha penetrado en las viviendas, ha podido alcanzar niveles de hasta un metro y medio de altura, tras la ocurrencia de fuertes lluvias. Es por esto que podemos deducir la importancia socio-económica que conlleva el estudio de esta subcuenca para los pobladores del área, así como también, para el país.

Debido a la recurrencia de los eventos, el gobierno de Panamá junto con organismos internacionales, decidió que había que instalar un sistema de alerta temprana (SAT), el cual tiene como objetivos:

 Observación y monitoreo del fenómeno.
 Pronóstico del evento.
 Identificación de la alerta.
 Comunicación de la alerta.
 Respuesta ante la emergencia.

Uso de suelo

En el área de estudio fijada, el uso de suelo que se da en la cercanías a la ribera del río Cabra es meramente residencial o de asentamientos residenciales (figura 2). Así mismo, en las cercanías, es posible encontrar dos estaciones de bombeo (tomas de agua cruda), las cuales alimentan a la planta potabilizadora del río Cabra.

Figura 2. Usos de suelo en la subcuenca del río Cabra.

Problemática

La problemática principal que se da en este río, es el desbordamiento del mismo por crecidas, originadas por las precipitaciones frecuentes que ocurren en la cuenca del mismo. De hecho, se ha convertido en un problema tan importante, que se ha instalado un sistema de alerta temprana, con el fin de intentar prevenir y mitigar los efectos que se desprenden del desbordamiento del río. Este sistema consiste en pluviómetros de transmisión satelital, estaciones hidrológicas telemétricas, pluviómetros de transmisión satelital y estaciones hidrometeorológicas telemétricas. Adicionalmente, se han ubicado en varios puntos del río, reglas de monitoreo que permiten determinar el volumen de agua de río, designado así los niveles críticos. Los niveles serían:

 5,30 metros, inundaciones generalizadas en Panamá Este.
 5,00 metros, inicio de la alerta roja.
 4,00 metros, inicio de evacuación de la población en las riberas del río y las partes más bajas de este.
 2,50 metros, inicio del monitoreo de la alerta amarilla.
 2,00 metros, alerta verde.

A continuación, procedemos a presentarles 3 casos importantes de inundaciones que se han sucedido en los últimos años en el lugar de estudio.

Principales acontecimientos relacionados con inundaciones.

 17 de septiembre de 2004.

Sectores como El Progreso, Bajo de Nueva Esperanza (Pacora); Prado del Este (Felipillo), entre otras áreas, fueron declaradas áreas inundables desde el 17 de septiembre del 2004, tras el registro de inundaciones producto del desbordamiento del río Cabra, entre otros afluentes (figura 3). Este hecho dejó, al menos, unas 13 personas fallecidas, incluyendo niños, adultos y ancianos; con más de 13 000 personas afectadas y más de 1 405 damnificados. La precipitación fue de 224,4 milímetros de lluvia.

Figura 3. Vista de Prado del Este afectada por las inundaciones del 17-9-2006 y daños causados.

 21 de octubre de 2004.

En los diarios, para la fecha señalada, se registró variada información sobre el tema. La misma angustia vivida el pasado 17 de septiembre volvió a repetirse ayer, cuando gran parte de las comunidades del área Este enfrentaron nuevamente los embates de la naturaleza. Por fortuna, la gran diferencia es que esta vez no hubo pérdidas humanas que lamentar, aunque el hecho hundió en la tristeza y la desesperanza a 675 familias y 3 200 personas afectadas, quienes perdieron los enseres recién adquiridos con gran esfuerzo. Paradójicamente, casi un mes después de esa trágica fecha, que dejó 17 muertos y sumió en el luto a varios hogares, la naturaleza volvió a hacer de las suyas al salirse de su cauce los ríos Tocumen, Pacora, Cabra y Cabuya. A eso del mediodía, el cielo se tiñó de gris dándole paso a un intenso aguacero, que aunque no coincidió con la marea alta, logró que las fuertes cabezas de agua inundaran zonas como Prados del Este, El Pantanal, Las Garzas, Pacora y La Siesta, al igual que a Tocumen, Montería, Pueblo Nuevo y Pedregal, entre otras, las que hacen un total de 10 a 12 comunidades afectadas, informó Roberto Velásquez, director del Sistema Nacional de Protección Civil. En El Pantanal, unas 15 personas, entre ellas varios niños, fueron rescatados por la Policía Nacional, debido a que las casas registraban un alto nivel de inundación.

Figura 4. Inundaciones del 21 de octubre 2004.

Cabe destacar que producto de las lluvias, esta área no sólo vio obstaculizado su tránsito por las calles, sino que también perdió el suministro de energía eléctrica parcialmente. Más adelante, metros después, vallas caídas y un tranque descomunal anunciaban lo esperado… La misma historia de aquel viernes funesto se repetía en Prados del Este. Mientras que una gran cantidad de moradores se mantenían desolados a la orilla de la vía principal de esa barriada, un numeroso grupo de personas permanecía en sus casas, resistiéndose a salir por temor a perder lo poco que habían adquirido nuevamente. La situación cambió luego de que unidades del SINAPROC convencieron a estas personas de que lo mejor era salir de sus casas, al tiempo que la Policía se comprometió a custodiar cada una de las calles de esa barriada. Hasta el momento de redactar esta nota, se evaluaba la situación para reubicar a los damnificados, mientras que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales anunció la interrupción del suministro de agua en el área Este para proteger los equipos.

Figura 5. Inundaciones del 21 de octubre 2004.

El servicio sería restablecido tan pronto bajara el nivel de las aguas, las cuales afectaron algunas tuberías, por lo que circuló agua sucia. En tanto, mientras la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, reiteraba que las hipotecas de Prados del Este serán trasladadas a otros proyectos, los moradores de esa comunidad se quejaban de que se les están ofreciendo casas a un costo inaccesible a sus ingresos económicos. Desde que empezó a llover, a eso del mediodía de ayer, los residentes de Prados del Este sabían lo que tenían que hacer. Esta vez, la amarga experiencia del pasado 17 de septiembre les había ensañado cómo proceder. Aunque en esta ocasión no hubo pánico ni histeria, la amargura y la tristeza de saber que seguirán pagando algo que nuevamente les arrebata la naturaleza, los sume en la desesperanza. La asiática Maribel Kon es una de esas personas. Dos veces su minisúper se ha inundado, en el cual ha invertido unos 35 mil balboas. Sólo la noche anterior sacaba cuentas de sus pérdidas, cuando nuevamente se inundó y, por ende, volvió a perder todo lo adquirido a través de créditos que aún adeuda. Una historia parecida cuenta Luis Ramos, quien en cinco ocasiones pierde sus enseres. Lo insólito es que dos días antes había pagado los 80 balboas de su hipoteca. Historias como estas se repiten una y otra vez en Prados del Este, mientras sus moradores se preguntan qué milagro tendrá que suceder para que los involucrados se conduelan de la amarga y crítica situación en la que se encuentran y que parece no tener fin.

 17 de noviembre de 2011.

En el sector Este de la capital, el desbordamiento del río Cabra afectó a unas 100 viviendas en las comunidades de Caminos de Omar, Felipillo Sector 1 y Nueva Esperanza. Los residentes mostraron su descontento bloqueando la vía Panamericana y responsabilizaron de las inundaciones a un empresario que ejecuta un relleno a un costado del río. El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado, informó que este relleno será eliminado a partir de hoy. La precipitación fue de 268,4 milímetros de lluvia.

 3 de octubre de 2013.

Las lluvias se mantuvieron constantes en el área de Panamá Este, especialmente en al área de la cordillera, lo que generó la crecida de varios ríos entre ellos el Cabra en Pacora. Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), confirmó la información, además detalló que se tenía el informe de 40 viviendas afectadas en las comunidades de Nueva Esperanza y El Bajo, en el corregimiento de 24 de Diciembre, Cabra 1 y 2, El Trébol, Arnulfo Arias y Caminos de Omar, en Pacora. Un grupo de residentes detalló que los daños sufridos en sus viviendas estaban relacionados a colchones mojados, estufas, refrigeradoras y muebles dañados.

Figura 6. Registro de precipitaciones del 3 de octubre 2013.

Estudio del sitio

La cuenca del río Cabra tiene la característica de ser sumamente pequeña, en las que se dispone de tiempos muy cortos para identificar el evento meteorológico, recoger los datos que registran las estaciones hidrometeoro lógicas, realizar cálculos, informar a Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), y transmitir las alertas a la población.

Debido a las constantes inundaciones del río Cabra y las afectaciones que las personas residentes de las comunidades cercanas del área que se ha visto perjudicada por las situaciones sucedidas, el Gobierno Nacional a través del MOP (Ministerio de Obras Públicos) tomó la decisión de desarrollar diversas actividades el año 2014 en los meses de junio y julio para disminuir la regularidad de las inundaciones.

Algunas de estas actividades que logramos señalar fueron las siguientes:

 Ampliación del cauce del río cabra, como parte del programa de dragado.
 Remoción de sedimentos producidos por el masivo movimiento de tierra que generan las construcciones en el sector, cantidad de basura y otros tipos de desechos que arrojaba la ciudadanía de forma irresponsable al afluente cercano del área.
 Aproximadamente, unos 400 metros lineales han sido abiertos al remover la masa de tierra que se encontraba en el lugar.
 Se realizó el dragado y desvío de otro afluente principal de este río, localizado en la comunidad Arnulfo Arias del corregimiento de Pacora.

Se efectuaron diversos trabajos para brindarle protección a las viviendas y a las vías que están situadas cerca de la orilla del río, ya que se indicó que la erosión en este río es permanente y por ello el mantenimiento es constante.

Datos de la población

Sin duda el rápido crecimiento ha agudizado los problemas socioeconómicos y de seguridad pública dentro de los corregimientos, ya que la infraestructura pública (instituciones educativas, de salud, recreación, unidades de policía, etc.), no se ha desarrollado al mismo ritmo.

Tabla 1. Número de familias en asentamientos en la subcuenca del río Cabra.

La República de Panamá, según el censo del año 2010 tenía una población de 3,4 millones de habitantes, de los cuales 1,5 millones habitan en el Área Metropolitana de la Ciudad de Panamá. Según información prevista para estudios de la línea del metro en el 2014 habían 1,70 millones de habitantes por lo que se estima que para el 2035 seamos alrededor de 2,5 millones de habitantes contando el área este con 54 mil habitantes.

Tabla 2. Superficie, población, densidad de población y viviendas particulares-personas que las habitan en el área de Pacora.

Identificación del problema

Desbordamiento continúo de cauce del río Cabra en un tramo de 7 km del mismo que afecta a las poblaciones aledañas.

Figura 7. Áreas afectadas en la subcuenca del río Cabra.

Justificación

En la ciudad capital de Panamá, existen dos áreas bien definidas, hacia donde se han concentrado los desarrollos de proyectos urbanísticos; las regiones Este y Oeste. En ambas regiones existen ríos que, durante la época lluviosa, representan una clara amenaza a los asentamientos humanos ya establecidos. 

A raíz de las inundaciones del 17 de septiembre de 2004 en la parte baja de la subcuenca del río Cabra, ubicada al Este de la ciudad de Panamá, se hace necesario conocer su respuesta hidrológica y la magnitud de los caudales de avenida para cuando se presenten eventos extremos de precipitación. También, los cambios de uso de suelo como consecuencia del desarrollo urbanístico de su contorno con miras a salvaguardar los asentamientos humanos que se ubican en las riberas de los ríos.

La inundación de la urbanización Prados del Este, por el desbordamiento del río Cabra, afectó a unas 500 familias. Otras urbanizaciones vecinas fueron también afectadas por las inundaciones y se registró un total de 13 muertos en el área. 

En la actualidad, las casas de Prados del Este han sido desmanteladas y el Ministerio de Viviendas de Panamá (MIVI) ha prohibido a cualquier persona residir en el área.

Alcance

El estudio de desbordamiento del río se realizó a lo largo de un tramo de 7 km del mismo.

Objetivo general

Determinar la causa del desbordamiento del río Cabra mediante el estudio del aumento en las precipitaciones anuales en la zona y el análisis de factores externos humanos que pueden influenciar sobre el cauce del río.

Objetivos específicos

 Recopilación de datos de precipitación anual del río Cabra.
 Investigación de los casos de inundaciones suscitadas en los últimos años.
 Determinación de la causa real del desbordamiento del río.
 Determinación de medidas de mitigación para evitar inundaciones futuras.

Variables de investigación

 Aumento de la precipitación anual.
 Ocupación de áreas vulnerables o de crecida del río por hechos humanos.

Ubicación del río Cabra

El río Cabra pertenece a la cuenca del río Juan Díaz, la cual se encuentra localizada en la vertiente del Pacífico, en la provincia de Panamá, entre las coordenadas 9° 00’ y 9° 13’ latitud norte y 79° 18’ y 79° 34’ longitud oeste. El área de drenaje de la cuenca es de 370 km² hasta la desembocadura al mar y la longitud del río principal es de 27 km. 

Figura 8. Mapa hidrometeorológico de la subcuenca del río Cabra.

La elevación media de la cuenca es de 90 msnm y el punto más alto se encuentra en la parte noroeste de la cuenca, con una elevación de 800 msnm, en el área ubicada entre cerro Azul y cerro Jefe. Esta subcuenca, no desemboca directamente en el mar, sino en los humedales cercanos a la costa inundable. Presenta un área de drenaje de 117 km2, con una elevación máxima de 600 msnmm. La precipitación media anual es de 2 100 mm/año. Los niveles altimétricos del río se corresponden con un nivel máximo alcanzado de 31,34 msnm y un nivel mínimo de 25,45 msnm. La diferencia de nivel es de 5,89 metros.

Rasgos morfoclimáticos

Las montañas de basamento geológico ígneo, tanto volcánico como intrusivo, poseen mantos de alteración arcillosos, en los cuales el escurrimiento concentrado ha excavado vías naturales para el drenaje que hacen relativamente accidentada la topografía. La infiltración es deficiente en esas arcillas de terrenos quebrados. Desde mediados del siglo XX, estas montañas fueron colonizadas por campesinos inmigrantes, quienes las deforestaron en gran medida para sembrar rozas de alimentos básicos y practicar la ganadería extensiva. Esta deforestación ha hecho al medio menos permeable y ha facilitado el trabajo erosivo de las aguas de escurrimiento, el cual deja una densa red de surcos.

Figura 9. Localización de las plantas de tratamiento de agua en la subcuenca del río Cabra y cuenca del río Pacora.

Las colinas de la formación Panamá, por yacer sobre rocas más porosas, dotadas de planos de estratificación y muchas fracturas, infiltran más agua. Sin embargo, sus coberturas vegetales han sido eliminadas y sus suelos han sufrido los estragos de la erosión. En la parte baja de la cuenca del rio Cabra y otros sectores la construcción de viviendas en laderas, sobre todo en áreas rebanadas, ha promovido los movimientos de masa, especialmente los deslizamientos. Las áreas de mucho riesgo son las comunidades de Nuevo Amanecer, Sector 6, La Paz, Sinaí, Samaria, Villa Fortuna y Alto de la Torre.

Metodología

Para la realización de este trabajo de investigación, se procedió a leer y consultar algunas fuentes de información como: publicaciones de internet, periódicos y trabajos de estudios (tesis) relacionados al tema de las inundaciones en las poblaciones cercanas al río Cabra, que nos sirvieron de base para elaborar nuestro análisis.

Además de lo mencionado anteriormente, revisamos en la página de Hidrometeorología de ETESA algunos datos de interés como las precipitaciones en los meses de octubre y noviembre entre los años de 2012 al 2016 (datos de la estación meteorológica de Tocumen AAC), paraverificar si se ha dado un aumento en las lluvias en este período de 5 años consecutivos.

También se visitaron algunas zonas aledañas a las márgenes del río Cabra, para recopilar información de campo relacionada con las actividades que se desarrollan en el área, así como identificar la influencia del hombre sobre esta parte de la cuenca del río. Además, recogerinformación suministrada por algunos pobladores del lugar, referente a la ocurrencia de fuertes lluvias e inundaciones de los últimos años y conocer qué tan preparados están para enfrentar dichos fenómenos naturales. Se recopiló información a partir de entrevistas y la aplicación de una encuesta, de tipo cualitativa, a una muestra de 15 personas. La población aledaña es muy numerosa y es difícil entrevistar a un mayor número de residentes en el lugar por las limitaciones de tiempo y el alcance definido para este proyecto.

Algunas de las preguntas que se realizaron a los moradores (15 encuestados mayores de 18 años) fueron las siguientes:

1. ¿Cree usted que las lluvias en la región han aumentado en los últimos años?

2. ¿Ha sufrido usted afectaciones por las inundaciones causadas por el desbordamiento del río Cabra?

3. Según usted: ¿Por qué ocurren los desbordamientos que causan estas inundaciones?

4. ¿Conoce usted sobre el sistema de alerta temprana, instaladoen el río Cabra?

5. ¿Se siente usted vulnerable en caso de que ocurran inundaciones en los próximos meses?

6. ¿Cree que las autoridades están ejecutando acciones para minimizar las afectaciones a la población en caso de inundaciones?

7. ¿Cree usted que los BOMBEROS, SINAPROC y otras instituciones están preparados para enfrentar los casos de inundaciones?

Finalmente, procedimos a analizar la información recopilada, para determinar si los desbordamientos del río que causan las inundaciones en las poblaciones aledañas, son producto de un aumento en las precipitaciones o si son el resultado del desarrollo urbanístico y del impacto de otras actividades humanas en las márgenes del río.

Resultados

Una vez recopilada toda la información y hallazgos, procedimos a organizarla de tal manera que se pueda hacer un análisis de la misma y evaluar así cual es la posible causa de los desbordamientos que llevan a las inundaciones de las zonas aledañas al río Cabra. Además, determinar si la población está preparada para enfrentar estas situaciones de emergencia.

De la información obtenida a partir de diferentes fuentes en relación a las precipitaciones en la región cercana al río Cabra pudimos percatarnos de que estas se mantienen casi iguales en cuanto a los totales promedio en los meses más lluviosos (octubre y noviembre) en el período tomado para el análisis (2012-2016). Sin embargo, observamos que la variación se encuentra en que en una sola semana se dan las precipitaciones máximas, es decir que las mismas no se distribuyen de una manera uniforme a través del mes. Cabe resaltar que el período analizado es muy corto por lo cual no podemos asegurar de que esta sea o no la causa del problema de las inundaciones.

Registro de las precipitaciones en los meses de octubre y noviembre (2012-2016) (estación meteorológica de Tocumen AAC)

Figuras 10 a 19. Registros de precipitaciones diarias mensuales (2012 a 2017, meses de octubre y noviembre de cada año).

Ocupación del territorio aledaño al cauce del río y aumento de la vulnerabilidad

En la visita al sitio se pudo ver que en las zonas aledañas al río se han desarrollado proyectos urbanísticos y de construcción en general, lo cual ha incrementado la población en el área y además se han cambiado los usos del suelo en dichos lugares. Por ejemplo según información que nos dan los pobladores, en esta zona cercana al río se dedicaban al cultivo de arroz y tomates. En la actualidad, la agricultura no es la actividad principal y los asentamientos humanos han ocasionado que se desarrollen otras actividades y por ende se aumenta la vulnerabilidad de la personas ante las crecidas y desbordamientos del río.

Figura 20. Acumulación de sedimentos producto de la erosión del cauce.

También se pudo apreciar gran cantidad de basura producto de las actividades humanas y acumulaciones de sedimentos en algunas partes del río. Esto último debido al aumento de la erosión de las márgenes del cauce, asociada a la deforestación de grandes extensiones de terreno para los proyectos de construcción.

Figura 21. Áreas deforestadas para la construcción de barriadas.

La acumulación de basura y sedimentos en zonas del río cercanas a la población, reduce en muchos casos la capacidad del cauce para transportar las aguas, lo que ocasiona que el río se desborde y ocurran las inundaciones.

Figura 22. Basura acumulada en orillas del río Cabra

En cuanto a la información obtenida a partir de la aplicación de la encuesta, las personas, en su gran mayoría, se sienten inseguras y vulnerables ante los eventos de inundaciones. Manifiestan su desconocimiento en cuanto a las medidas que deben tomar en casos de emergencia, y si los sistemas SAT que se tienen en el río están funcionando realmente.

Además, las personas entrevistadas nos indicaron que ellos no creen que un aumento de las lluvias sea el problema, sino más bien que ellos se han asentado en zonas inundables. Sin embargo, por problemas económicos y sociales no tienen a dónde más vivir y solo les queda esta alternativa. Aunado a lo anterior, muchos residentes son poco responsables con el manejo de los desechos sólidos y de los efluentes líquidos contaminantes que van a parar alrío Cabra directamente.

La población cercana nos indicó que sienten que las autoridades no ejecutan acciones bien planificadas para atender la problemática y que solamente acuden o presentan soluciones en los casos de desastres.

Resultados de las encuestas

Muestra: 15 personas mayores de 18 años (residentes en las áreas aledañas al río).

Figuras 22 a 28. Resultados de las encuestas.

Discusión de resultados y conclusiones

Con los resultados obtenidos en la investigación realizada para determinar las causas reales del desbordamiento del río Cabra que ocasionan las inundaciones en las poblaciones aledañas durante el período de fuertes lluvias en Panamá, pudimos determinar que las lluvias en sí, no han aumentado de manera considerable en los últimos años. Lo anterior permite avanzar la idea que no son la causa principal del problema (cabe destacar también que el período de lluvias analizado es corto y en muchos casos no contamos con las herramientas y modelos suficientes para profundizar en este punto). Sin embargo, según observaciones realizadas en el sitio y según lo que arrojó el cuestionario y entrevistas realizadas, pudimos percatarnos de que las actividades humanas en el área han cambiado el paisaje y han afectado directamente el cauce de los ríos, aumentando su vulnerabilidad.

La población aledaña en parte entiende que se encuentran en zonas vulnerables, y que el desarrollo de proyectos de urbanizaciones y construcciones en general han incrementado el riesgo de sufrir inundaciones en zonas habitadas ante los desbordamientos del río Cabra. Esto debido a la deforestación en las márgenes del río que traen consigo un aumento en la erosión del cauce y por ende la acumulación de sedimentos en ciertas zonas, además de la gran cantidad de desechos sólidos y desperdicios que van a dar directamente al río.

Además, la población desconoce, en la mayoría de los casos, cómo actuar ante la ocurrencia de inundaciones, y dicen que las autoridades no los capacitan ni prestan la debida atención para resolver esta problemática.

Para concluir podemos decir que con este trabajo de investigación nos hemos podido percatar de que en muchos casos los desastres naturales los asociamos directamente con el cambio climático sin hacer una investigación adecuada de las variables involucradas en la problemática, con lo cual podemos llegar a emitir opiniones erróneas y en el peor de los casos plantear soluciones poco acertadas a los problemas. Como en este caso de las inundaciones que ocurren en las poblaciones aledañas al río Cabra. Sabemos que se han tomado algunas acciones. Sin embargo, se necesitan hacer estudios más a fondo, tanto de los factores climáticos, culturales, socioeconómicos y socioambientales para poder establecer medidas de adaptación que nos lleven a reducir los impactos que causan los desbordamientos de los ríos, no sólo en Panamá Este, sino también en el resto del país.

Recomendaciones

1. Educar a la población que vive en las zonas inundables, sobre los sistemas de prevención y cómo actuar en casos de desastres, esto debe hacerse en conjunto con los estamentos de seguridad (Bomberos, SINAPROC, etc.), las autoridades y la comunidad para obtener resultados realmente significativos.
 Comunicación. Se diferencian dos medidas de comunicación:
o Comunicación general a la población en materia de riesgo de inundación ya que aporta un mejor entendimiento del riesgo existente, además de facilitar el conocimiento de los procedimientos de actuación durante la inundación.
o Comunicación durante el evento de inundación que se centra en el aviso a la población sobre la amenaza de carácter inminente, mediante la utilización del sistema de alarma.

Figura 29. Modelo de afiche informativo.

 Movilización de ciudadanos: Se clasifican en tres categorías en función del tiempo disponible para la evacuación.
o Evacuación preventiva: con anterioridad al evento de inundación.
o Evacuación forzosa: durante el desarrollo de la inundación.
o Huida: desplazamiento por efectos de un evento inminente.

Figura 30. Movilización de ciudadanos.

2. Establecer un mapa de riesgo en la zona para que se eviten las construcciones de viviendas y otros tipos de proyectos en las áreas aledañas al río que aún no se han desarrollado.

3. Establecer planes adecuados de reforestación en las márgenes del río para reducir la erosión y la acumulación de sedimentos.

Figura 31. Reforestación de los márgenes del río.

4. Aplicar fuertes sanciones a las personas y empresas que arrojen al río desechos sólidos o vertidos contaminantes.

5. Financiar por medio de instituciones gubernamentales y no gubernamentales, estudios e investigaciones enfocadas a proponer diferentes soluciones a la problemática de las inundaciones (esto conlleva formar equipos interdisciplinarios para abordar de una manera más amplia y eficiente la investigación).

6. Utilizar sistemas tecnológicos más avanzados para actualizar el SAT del río Cabra, así como fortalecer la organización comunitaria con señalización en las comunidades, sistemas de alarmas, sistemas de comunicaciones, planes de emergencia y contingencia.

7. Construir un embalse de amortiguación o represa.

8. Construir bermas o muros de bloques trabados a cierta altura (según estudios hidrológicos) en las márgenes del río, en donde se presenten problemas de desbordamiento durante las crecidas.

9. Se recomienda el fortalecimiento del SINAPROC con una sección y unidad de trabajo que organice, planifique, fortalezca y coordine todos los elementos concernientes de sistemas de alerta temprana.

10. Que se tomen en cuenta y se ejecuten por parte de profesionales idóneos los planes de manejo ambiental, incluidos en los estudios de impacto ambiental para cada proyecto que presente cierta vulnerabilidad ante eventos de inundaciones.

Bibliografía

Tesis: “Efectos de los Eventos de Lluvia en la calidad de Agua de los ríos que abastecen las plantas potabilizadoras de Cabra y Pacora”. 2009. Gloria García y Johana Valdés.

Atlas Ambiental de la República de Panamá. Primera Versión 2010.

Contraloría General de la República, Censos Nacionales de Panamá.

Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia (IGNTG). 2000. Fotos Áreas del o Cabra.

Infografía

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Defensoría del Pueblo – Gobierno Nacional, Panamá (2011). Electronic References [en línea] Ciudad de Panamá, Panamá. Recuperado el 13 de marzo de 2016, de http://defensoriadelpueblo.gob.pa/index.php?option=com_k2&view=item&id=1529:Prados-del-Este-es-una-planicie-de-inundaci%C3%B3n-del-Rio-Cabra.&tmpl=component&print=1

ETESA – Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (2009). Sistema de Alerta Temprana río Cabra, [en línea]. Ciudad de Panamá, Panamá. Panamá: ETESA. Recuperado el 21 de febrero de 2016, de http://www.hidromet.com.pa/sat_cabra.php

Periódico Día a Día (2013, 10 de Marzo). Desborde de río Cabra deja 81 familias afectadas, [en línea]. Ciudad de Panamá, Panamá. Recuperado el 21 de febrero de 2016, de http://www.diaadia.com.pa/impacto/desborde-de-r%C3%ADo-cabra-deja-81-familias-afectadas-216552

Periódico Panamá América (2010, 14 de Noviembre). Urbanizaciones y limpieza de la Bahía causan inundaciones, [en línea]. Ciudad de Panamá, Panamá. Recuperado el 13 de marzo de 2016, de http://www.panamaamerica.com.pa/content/urbanizaciones-y-limpieza-de-la-bah%C3%ADa-causan-inundaciones

http://www.google.com Informe SAT Panamá.pdf

“Cuenca del río Matasnillo”

Por: Miguel Barrera, Paullette De Vicente, Juan Morales, Janine Torres. 2017 (20 de abril)

Curso Avanzado de cambio climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá

Facilitadora: Dra. Marilyn Diéguez

Índice

Introducción

Objetivos

Alcance

Problema

Variables

Metodología

Cuenca del río Matasnillo

1. Datos generales

2. Descripción del río Matasnillo

2.1. La cuenca hidrográfica del río Matasnillo

3. Antecedentes

4. Vulnerabilidad de la cuenca

4.1. Problema

4.2. Justificación

4.3. Causas del problema

4.4. Mala edificación de obras

4.5. Contaminación de las aguas

5. Secciones del río Matasnillo

6. Medidas de mitigación

7. Resultados y conclusiones

Bibliografía

INTRODUCCION

El cambio climático se ha convertido, en los últimos años, en uno de los temas científicos y económicos más relevantes. Todos nosotros tenemos noticias, ya sea por experiencia personal de observación o a través de los medios de comunicación, de que el clima actual, no es el mismo que de hace solo 40 años.

Con el cambio climático, una serie de efectos van afectando variables ambientales como el clima, los cuales repercutirán en los ecosistemas y en las poblaciones humanas. Por tal motivo se deben buscar medidas que nos permitan hacerle frente a dichos cambios.

Las constantes inundaciones que sufre Panamá en diversos puntos del país, nos llevó a analizar dicha problemática específicamente en la cuenca del Río Matasnillo. En este sentido dicho proyecto se base en los efectos de estas inundaciones, que pueden ser reducidas en gran parte, identificando los factores que hacen vulnerable dicha zona y así poder proponer medidas de mitigación que amortigüen los efectos de las inundaciones en los asentamientos de dicha área para así reducir la vulnerabilidad.

OBJETIVOS

• Verificar la vulnerabilidad de la cuenca del río Matasnillo.

• Análisis del entorno e identificar variables que afectan o incrementan el riesgo de inundaciones.

• Establecer medidas de mitigación y adaptación que permitan hacerle frente a las inundaciones.

ALCANCE

Analizar las causas que producen las inundaciones sobre la cuenca del río Matasnillo además, examinar los efectos que han ocasionado éstas sobre la comunidad ubicada en el área de la cuenca, y por último definir acciones que mitiguen dichas afectaciones sobre las mismas y adapten a la cuenca a efectos futuros ocasionados por el cambio climático.

PROBLEMA

Las inundaciones o desbordamientos frecuentes en que ocurren durante la temporada lluviosa en la cuenca del río Matasnillo.

De acuerdo a la documentación consultada y registros antiguos, las inundaciones del río Matasnillo afectan en menor grado al área que corresponde a Betania y afectan con mayor frecuencia en el curso medio y bajo que corresponde al corregimiento de San Francisco.

VARIABLES

• Zonas con recubrimiento de concreto (zampeado)

• Uso de suelo adyacente

METODOLOGÍA

Identificación visual de zonas del río recubiertas con concreto (poco permeables) y elementos de posible obstrucción.

Recopilación de datos generales de cuenca, registros de caudales promedio y testimonios de población adyacente.

CUENCA DEL RÍO MATASNILLO

1. DATOS GENERALES

La cuenca No. 142 corresponde a los ríos entre Caimito y Juan Díaz. Se sitúa en la vertiente del Pacífico, dentro de la provincia de Panamá y ocupa una superficie de 383 km2, representando el 0,51 % del territorio nacional. Sus coordenadas geográficas son 8° 50′ y 9° 05′ de latitud norte y 79° 30′ y 79° 40′ de longitud oeste. Sus límites naturales son: Por el norte, con la cuenca del río Chagres; por el sur, con la bahía de Panamá; por el este, con la cuenca del río Juan Díaz; y por el oeste, con la cuenca del río Caimito. En la parte central de norte a sur se encuentra el Canal de Panamá.

Figura 1. Cuenca N° 142.

La cuenca No. 142 cuenta con 5 estaciones hidrométricas representadas por el símbolo de

El área de drenaje total de esta cuenca es de 383 km2 hasta la desembocadura al mar. El río principal de la cuenca es el Matasnillo, con una longitud total de 6 km, corre desde las montañas hasta la bahía de Panamá, en el Océano Pacífico. Otros ríos importantes de la cuenca son el Curundú, Río Abajo, Matías Hernández y Cárdenas. Otros ríos que están dentro de la cuenca y que desembocan en la bahía de Panamá son Pedro Miguel, Mocambo, Camarón, Cocolí, Farfán, Venado, Velásquez, Castilla y Matuela.

La elevación media de la cuenca es de 67 msnm y el punto más alto se encuentra al suroeste de la cuenca a una elevación máxima de 507 msnm. La cuenca registra una precipitación media anual de 2 122 mm. Las lluvias disminuyen gradualmente desde la parte media de la cuenca con 2 500 mm hacia el litoral con precipitaciones de 1 500 mm/año. El 86 % de la lluvia ocurre entre los meses de mayo a noviembre.

Presenta un solo tipo de clima, templado tropical de sabana. Se presentan ecosistemas diversos representados en dos zonas de vida: Bosque húmedo tropical y bosque húmedo premontano.

Figura 2. Clima en la cuenca N° 142

La vegetación está representada por área cubierta por bosque (bosque secundario maduro, bosque secundario poco intervenido y bosque secundario muy intervenido), herbazales (paja canalera y otros pastizales como árboles, potreros, herbazales) y humedales (manglares y ciénagas).

Dentro de la Cuenca se encuentran los distritos de San Miguelito y Arraiján en la provincia de Panamá, 6 corregimientos (Amelia D. de Icaza, Belisario Porras, Mateo Iturralde, Victoriano Lorenzo, Arraiján y Veracruz) donde la población estimada para el año 2000, fue de 575,707 personas. El patrón de uso del suelo del área metropolitana de Panamá, en donde está incluida esta cuenca, está dominado por los usos residenciales (constituyen casi el 49% de los usos urbanos).

2. DESCRIPCION DEL RÍO MATASNILLO

El río Matasnillo es uno de los siete ríos que atraviesan la ciudad de Panamá pasando por Vista Hermosa, Villa Cáceres, Pueblo Nuevo, y el Ingenio, incluso por las principales arterias del país como lo son Ave. Balboa, Calle 50, Vía Bolívar, Vía España.

Figura 3. Extensión del río Matasnillo.

El río posee un área de 1 272,44 hectáreas con una longitud de 12,5 km desde la montaña hasta la desembocadura en la Bahía de Panamá. De los cuales 456 hectáreas aproximadamente corresponden al corregimiento de Betania.

1.1 CUENCA HIDROGRÁFICA DEL RÍO MATASNILLO

Está situada en la vertiente del Pacífico en la provincia de Panamá, República de Panamá, con una superficie de 583 km2 equitativamente de 0,511 por ciento del territorio nacional.

Limita al norte con la cuenca del río Chagres, al sur con la bahía de Panamá, al este con la cuenca del río Juan Díaz, y al oeste con el río Caimito.

Figura 4. Límites del río Matasnillo.

Los ríos que constituyen la cuenca del Matasnillo son: Cárdenas, Pedro Miguel, Mocambo, Cocoli, Farfán, Camarón, Venao, Matuela, Castilla, Velásquez, Río Abajo, Curundú, Matías Hernández.

De acuerdo con su geología en la cuenca predominan las rocas ígneas y sedimentarias. Según el IRHE y Atlas de Panamá 1998, el río presenta un solo tipo de clima “Templado Tropical de Sabana”, y elevaciones que van de 0 metros hasta los 200 sobre el nivel del mar.

Los suelos que se encuentran en la cuenca se clasifican en suelos rojos de montaña y suelo de materiales impermeables y representa el 114,7 hectáreas de la ciudad de Panamá.

3. ANTECEDENTES

Se considera que es importante conocer en cierta parte la historia o precedencia de este importante río para la ciudad de Panamá. Desde 1671 data el primer registro del río Matasnillo en la historia istmeña, cuando el pirata inglés Henry Morgan lo utilizó como fuente de agua en su intento por tomarse la ciudad de Panamá La Vieja. También se conoce que el fango alrededor del río Matasnillo sirvió para derrotar tropas españolas.

Se afirma que desde los comienzos de la colonia española el río Matasnillo posee ese nombre, pero no se tiene claro cuál fue la razón que dio al mismo. Algunos indican que fue porque allí se ahogaron niños o por el nombre de un arbusto, incluso podría ser por el apellido de la persona que lo descubrió.

Con la fundación de los nuevos asentamientos como la nueva ciudad localizada en el hoy Casco Antiguo de la ciudad, trajo como consecuencia que el río quedara rezagado.

A medida que la ciudad fue expandiéndose, trajo como resultado que El Matasnillo quedara rodeado de proyectos de urbanización que se fueron tornando áreas pobladas que desconocían los cuidados que se debían dar al cuerpo de agua.

Figura 5. Río Matasnillo.

Parte de las medidas para evitar desbordamientos del río consistió en realizar zampeados en las paredes del cauce y a su vez los pobladores de áreas adyacentes tomaron la costumbre de disponer de sus desechos en el río. En la actualidad se puede observar la cantidad de basura y desechos que abundan en la zona.

Importante mencionar que el río Matasnillo ha presentado frecuentes desbordamientos hasta la fecha.

Tabla 1. Caudal promedio Mensual – río Matasnillo.

4. VULNERABILIDAD DE LA CUENCA

4.1 PROBLEMA

Las inundaciones o desbordamientos frecuentes en que ocurren durante la temporada lluviosa en la cuenca del río Matasnillo.

4.2 JUSTIFICACION

De acuerdo a la documentación consultada y registros antiguos, las inundaciones del río Matasnillo afectan en menor grado al área que corresponde a Betania y afectan con mayor frecuencia en el curso medio y bajo que corresponde al corregimiento de San Francisco.

4.3 CAUSAS DEL PROBLEMA

Esta cuenca presenta problemas de una gran concentración de actividades económicas por pertenecer a la Región Metropolitana dentro de la ciudad de Panamá, en donde se realizan actividades bancarias y financieras, administración gubernamental, industrias manufactureras y puertos, lo que trae entre otras cosas la migración interna de la población rural hacia el área metropolitana.

Predominan los usos urbanos como los residenciales mixtos o de mediana y alta densidad, aunque también se dan residenciales de baja densidad con un carácter vecinal y disperso. Esta cuenca se ve afectada, principalmente, por el intenso desarrollo cerca de las áreas de drenaje afectando tanto la calidad del agua dulce, como las aguas marinas en la Bahía de Panamá.

Se observa un aporte de sedimentos y sedimentación considerables producto de la deforestación, aplicación de sistemas extensivos de producción ganadera y agrícola en las zonas altas de las cuencas, produciendo la erosión acelerada de los suelos. El desarrollo urbano, industrial, carreteras e infraestructuras diversas carecen de medidas para la conservación del suelo y aguas. Se han visto serias inundaciones que afectan los sectores de Curundú, Calle 50, Vía Brasil, Parque Lefevre, Río Abajo, Vista Hermosa y Betania, por desbordamiento de los ríos Curundú, Matasnillo, Matías Hernández y Río Abajo.

Las inundaciones son unos de los problemas ambientales que confronta la cuenca del río Matasnillo; sobre todo en la época lluviosa.

Figura 6. Lluvias esperadas para meses de abril, mayo y junio 2017.

Cada año que pasa estas son más severas y causan más estragos. Esto se debe, a que la población crece, se necesitan más viviendas, más infraestructuras para negocios, industrias, proyectos de servicios a las comunidades. También se generan mayores desechos, que van a parar a los cursos de aguas y taponean desagües y alcantarillas, con lo que se agravan las inundaciones.

Podemos destacar que los proyectos de desarrollo no cumplen los parámetros de seguridad para construir obras en lugares próximos a ríos y quebradas. Tampoco se construyen la red de canales de desagües que conduzcan el flujo de agua hacia el mar.

4.4 MALA EDIFICACION DE OBRAS

La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), en un informe, revela que las inundaciones que se han producido en Panamá como el caso de Calle 50, el 11 de noviembre de 2003, producto del desbordamiento del río Matasnillo, se debe a la mala edificación de obras que obstaculizan el curso de las aguas.

En esta ocasión, se edificó a la par del cauce el río Matasnillo, encima de la pavimentación lo que no permitía que pasaran las aguas cuando se producía una lluvia extraordinaria.

Recomiendan que es importante que la aprobación de los planos de obras en las servidumbres de ríos sean evaluados detenidamente antes de ser refrendados por las autoridades que los aprueban, siendo más exigentes y evitando que las construcciones aledañas obstaculicen los ríos.

La SPIA hace un llamado al Ministerio de Obras Públicas (MOP) como al Ministerio de Vivienda (MIVI), entidades que aprueban y autorizan estas construcciones.

Figura 7. Río Matasnillo – Vía Brasil.

4.5 CONTAMINACION DE LAS AGUAS

El aumento progresivo de la población y el manejo inapropiado de desechos domésticos, basura (como lo son papel, caja, botella, vidrio, etc.) son grandes responsables de la contaminación del río Matasnillo. Aunado a esto, se observa la contaminación del agua producto de las descargas de aguas residuales debido a que existen sectores de la cuenca que no poseen una conducción y tratamiento final adecuado de saneamiento, situación confirmada a través de un estudio de la calidad de agua del río realizado por el Proyecto Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá.

Uno de los factores que juega un papel importante, es la ignorancia y la falta de concientización de la población, a pesar de que actualmente y desde hace muchos años viene experimentando los efectos negativos, que trae consigo la contaminación del Río y la cuenca, continúan ensuciando sin tener las debidas precauciones.

Figura 8. Contaminación por desechos en río Matasnillo.

5. SECCIONES DEL RÍO MATASNILLO

La cuenca alta del río Matasnillo comprende desde la iglesia Santa María la Antigua, el parque los Guayacanes en Villa Cáceres, hasta llegar a la Urbanización Industrial y el hospital San Fernando de donde se considera comienza la cuenca media del río.

La cuenca media incluye el área de Vista Hermosa, El Cangrejo y Multiplaza hasta llegar a la cuenca baja del río ubicada en Marbella y Punta Paitilla para desembocar en la bahía de Panamá.

Más adelante se presenta un mapa donde se muestran los niveles de contaminación con respecto a basura, color y olor que posee la cuenca del río Matasnillo.

A continuación se presentan fotografías de diferentes secciones de la cuenca del río Matasnillo. En las mismas se pueden observar los problemas de contaminación como basura y desechos sólidos que se vierten al río. El río Matasnillo se considera el más contaminado de la ciudad de Panamá. Presenta también una mala edificación de obras que obstaculizan el cauce del río en sus diferentes tramos.

Figura 9. Cuenca del río Matasnillo.

Figura 10. Contaminación por desechos sólidos – río Matasnillo (Villa Cáceres).

Figura 11. Río Matasnillo (Villa Cáceres).

Figura 12. Contaminación del río Matasnillo (Villa Cáceres).

Figura 13. Río Matasnillo (Vista Hermosa).

Figura 14. Río Matasnillo (Vista Hermosa).

Figura 15. Río Matasnillo (Dos Mares).

Figura 16. Río Matasnillo (Punta Paitilla).

Figura 17. Río Matasnillo (Punta Paitilla).

Figura 18. Río Matasnillo (Betania).

Figura 19. Río Matasnillo (calle 50 – Multiplaza).

Figura 20. Río Matasnillo (urb. Industrial – la Coca Cola).

Figura 21. Río Matasnillo (urb. Industrial – la Coca Cola).

Figura 22. Río Matasnillo (iglesia Santa María La Antigua).

Figura 23. Río Matasnillo (parque Los Guayacanes).

Figura 24. Río Matasnillo (hospital San Fernando).

Figura 25. Desembocadura del río Matasnillo.

6. MEDIDAS DE MITIGACIÓN

Las medidas de mitigación están orientadas al control de las inundaciones, las cuales en general son de carácter estructural, dirigidas a proteger a la población expuesta para controlar y manipular el sistema fluvial fundamentalmente a través de estas obras de ingeniería.

Entre las medidas de mitigación podemos mencionar:

• Desarrollar programas de conservación, incluyendo el manejo adecuado de los desechos sólidos y crear en la comunidad la responsabilidad de mantener limpios las quebradas, ríos y drenajes de las áreas aledañas.

• Fortalecer las entidades estatales con respecto a la verificación y aprobación de los planos de obras en las servidumbres del río así como también la inspección de las mismas.

• Mejorar los sistemas de recolección de desechos sólidos y aguas residuales para de esta forma reducir la contaminación del área.

• Elaborar un Plan de Manejo Ambiental para esta cuenca impulsando un desarrollo sostenible y monitorear a las empresas que arrojan desechos al cauce, elevando su contaminación.

7. RESULTADOS Y CONCLUSIONES

Luego de analizada la información recabada, se presenta la hipótesis alterna que existe la posibilidad que los desbordamientos registrados del río Matasnillo no estén relacionados al cambio climático. Se puede argumentar que las razones por las cuales esto ocurre frecuentemente, están asociadas a las capas de concreto colocadas en las paredes del río en gran parte de su recorrido, al igual que la cantidad de basura que es arrojada al cuerpo de agua causando obstrucción, subida del nivel y posterior desbordamiento.

Por lo cual se considera que estos problemas son en su mayoría influenciados por las medidas de control o adaptabilidad que fueron aplicadas por los pobladores, pensando que mitigaría la situación y que irónicamente luego de acumular desechos, son propicios al desbordamiento. Adicional a esto se le suman el efecto de los suelos arcillosos compactos que tienen poca capacidad permeable y las bajas pendientes que evitan la salida o descarga acelerada de agua del río.

BIBLIOGRAFIA

http://www.miambiente.gob.pa/images/stories/documentos_pdf/Compendio_2002_2008_junio_new.pdf

http://www.geografiainfo.es/nombres_geograficos/name.php?uni=-256928&fid=4806&c=panamá

http://www.hidromet.com.pa/cuencas.php

http://www.hidromet.com.pa/documentos/informe_amj_2017.pdf

http://www.mop.gob.pa/inician-primera-fase-de-dragado-del-rio-matasnillo/

http://www.prensa.com/sociedad/Matasnillo-Rio-brilla-rio-muere_0_4545295441.html

http://www.chmpanama.gob.pa/AtlasAmbiental/index.html

Informe de gira a zona costera – playa de la ensenada en San Carlos

Por: Edwin Torres, Carlos Lezcano, Joel Quintero, Melissa Oliveros, Mariano Palma, Mónica Moreno y Ricardo Arena

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría de Administración de Proyecto de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá

PROFESORA: Marilyn Diéguez Pinto

FECHA DE ENTREGA: 30 de octubre de 2018.

1. CARACTERÍSTICAS OBSERVADAS EN LA ZONA DE ESTUDIO (NATURALES, HECHOS HUMANOS, ACTIVIDADES PRODUCTIVAS)

Figura 1. Vista panorámica del área de la ensenada de San Carlos. En primer plano, sitio de pescadores; al fondo, el dique o rompeolas del proyecto Vista Mar.

En el pueblo de pescadores de San Carlos empezamos nuestro recorrido en la playa. Notamos en primera instancia los diferentes botes de pesca artesanal a espera en la arena y algunos en mantenimiento. Las casas de algunos de los locales de madera y techo de quincha, muy alejadas del nivel actual de la marea en ese momento (antes del medio día). A la distancia se apreciaba un rompeolas el cual tiene una desembocadura directa al mar, justo al lado de este.

Figuras 2 y 3. Desembocadura de quebrada a la altura del dique o rompeolas de la marina de Vista Mar y letreros de estudio de impacto ambiental aprobados (uno por 14 hectáreas –ya borroso-, y el segundo por 16 hectáreas).

2. RECONSTRUCCIÓN DE SU PASADO RECIENTE (ENTREVISTAS/CONSULTAS)

Se observó, frente al proyecto del rompeolas, dos letreros de estudio de impacto ambiental aprobados uno por 14 hectáreas y el segundo por 16 hectáreas (la imagen del primer letrero se encontraba borrosa). A un costado del rompeolas se podían observar viviendas privadas, apartamentos y un hotel.

Figuras 4 y 5. Formaciones rocosas de gran altura con respecto al nivel del mar en esta zona también fueron observadas.

Hablando con los habitantes de la localidad, nos cuentan más acerca de la pesca artesanal, del cuidado de sus botes y de cómo el rompeolas y otras de las modificaciones en esta zona de la costa les han afectado en su labor. Nos hacen énfasis en que el rompeolas mayormente les causaba problemas con los botes al momento de “anclarlos”; que si los dejaban en marea baja sin sacarlos del agua temían que estos por la corriente derivaran hasta el rompeolas y se golpearan con él causando daño a los botes. También mostraron descontento al mencionarnos como con el tiempo después de las construcciones el nivel del mar les llega hasta sus casas de madera y techos de quincha teniendo que correrlas hacia atrás, poco a poco, para no sufrir pérdidas.

3. AMENAZAS IDENTIFICADAS

Se puede identificar dos amenazas para esta zona, la primera está relacionado con el cambio climático en cuanto al aumento de los niveles del mar y el segundo a las acciones humanas específicamente el proyecto de Vista Mar y las repercusiones que genera a la zona costera.

Figura 6. En rosado se observar el área afectada por el aumento del nivel del mar y en amarillo el proyecto Vista Mar con su marina como afectación a la zona costera.

El nivel del mar está progresivamente en aumento según las narraciones de los lugareños. Además, se puede observar que el mar en su marea más alta alcanza los lugares destinados para el mantenimiento de las embarcaciones.

La segunda amenaza es el proyecto Vista Mar que ha vendido que consta de un complejo lujoso de residencias de playa además de contener áreas sociales, playas con arena donde antes existía rocas, y lo principal es la marina con su rompeolas que ha afectado a la fauna, el paso de las aguas por su cauce regular y la actividad pesquera ya que por las corrientes marina los barcos son más propensos a ser llevados hacia las rocas donde encallarían.

4. VULNERABILIDAD OBSERVADA

Las condiciones de vulnerabilidad se pueden definir como la susceptibilidad de los sistemas naturales al peligro natural o causado por el hombre. Las condiciones de vulnerabilidad estarán determinadas por:

a. Origen y tipo de evento.

Aumento de los niveles de agua en la zona costera por causa natural y gracias a acciones humanas se ha eliminado las rocas costeras que eran la única protección natural para contener este aumento acelerado.

Las Compañías areneras pidieron más concesión mar adentro para la extracción de arena marina en el área de la bahía de Panamá, ya que prometieron para su proyecto arenas blancas. Esta extracción de arena provocará modificaciones a través de los años y lo que pasará a futuro es que estará incidiendo en afectaciones y causando erosiones, deslaves, acumulaciones de bancos de arena, etc.

Figura 7. Niveles de arena evidencian la erosión de la costa, con pérdida de arena, por parte del mar.

Debido a lo anterior mencionado, las estructuras, ranchos, paredes de concreto, mercado, lugares de mantenimientos de barcos están expuestas a inundaciones debido a los mayores oleajes del mes que cada vez se acercan más a las zonas habitables.

b. Geografía de la zona afectada.

La zona costera estaba conformada por playas con rocas y arenas, acantilados cubiertos de vegetación en toda su extensión.

Figura 8. Se observa en la línea amarilla el recorrido del acantilado antes del proyecto y en zona rosada la zona costera con mayor intervención.

Actualmente la zona costera se encuentra altamente intervenida ya que para el proyecto se han realizado modificaciones al corte de acantilados para suavizar las pendientes de acceso a la playa, cambios de arena, remoción de rocas, cambio al curso de una quebrada, creación de rompeolas, entre otros.

Hubo una quebrada ahora desaparecida que la trancaron con un relleno de arena y camino tipo vado en su cauce casi en su desembocadura provocando que dicha escorrentía se estanque en una especie de poza que de igual manera se infiltra y llega a la playa y eventualmente al mar.

Con el pasar del tiempo, las zonas más próximas a la playa además de verse afectado por inundaciones se verán afectadas por asentamientos de los suelos, ya que por ser suelos arenosos limosos y no poseen la protección natural los suelos irán cediendo a las erosiones marinas.

c. Las características técnico- constructivas de las estructuras existentes. La zona está divida en zona de pescadores y zona de residencial de lujo.

Se requiere tomar medidas de protección para las infraestructuras en mercado y área de pescadores de tal forma que puedan resistir las erosiones fuertes.

Existe al fondo en tierra firme en línea con el dique construido, el proyecto de la Promotora Vista Mar y más al oeste, está el Proyecto Fontanela del Mar (sin terminar y en abandono). El Proyecto Vista Mar comprendía 14 hectáreas originalmente.

En el área del dique existen 3 corrientes:

1. una de oeste a este

2. una procedente de Colombia que viene del sur, y

3. una de este a oeste

Al encontrarse estas tres corrientes en el área del dique, las mismas producen arrastre, remolinos, escorrentías y erosión que en una ocasión (2013) rompió el camellón del muelle o dique artificial cuando entonces se perdieron cerca de 4 ha, y que instó a los promotores a solicitar en concesión 16 ha más. Logrando esto que el Proyecto Vista Mar aumentase a 30 ha de concesión total.

La eventual colisión de las tres corrientes que se produce constantemente, a diario, sumado al evento fortuito del año 2013 hizo que las lajas de playa desaparecieran al igual que los acantilados y cuevas de arena consolidada también sucumbieron (los mismos eran porosos y tenían estratos de material con poca a casi nada de cohesión).

La corriente de oeste a este empuja las lanchas hacia el dique de roca construido por la promotora Vista Mar.

d. Grado de preparación de la comunidad para enfrentar las amenazas.

Existe una comunidad o club de pescadores del área en el sitio visitado. Los pescadores vienen de Juan Hombrón. A ellos, los promotores turísticos del área de playa de San Carlos les ofrecieron dinero para que se vayan, retiren y/o alejen del área.

En el sitio hay un destacamento de Unidades Linces de la Policía Nacional de Panamá para evitar que bañistas imprudentes se vuelvan víctimas (ahogados) producto de las inundaciones, cabezas de agua de la quebrada o río San Carlos y mareas irregulares provocadas por las lluvias de esta época del año.

5. MEDIDAS DE PROTECCIÓN AUTÓCTONAS OBSERVADAS. ¿EFECTIVIDAD?

Para el caso del dique utilizaron enrocamiento tipo rip rap. No obstante, dicho enrocamiento está siendo abatido por el desgaste agresivo producto del oleaje constante y producto de la acción química de la salinidad del agua marina “convirtiendo literalmente el enrocado en arena.”  Véase banco de arena inusual que se acumula en la parte superior de la playa cercana al camino de acceso.

Para el caso de las edificaciones también se colocó enrocamiento en sus bajaderos con muelles aparte de que las nuevas construcciones y edificaciones tuvieron que hacerse en una línea de construcción más retiradas de la playa comparadas con su ubicación original o inicial.

La efectividad de esta medida es transitoria y pasajera ya que se evidencia que el deterioro y desgaste terminan por desintegrar la integridad de las infra estructuras, estructuras y supra estructuras.

6. PRONÓSTICO A MEDIANO Y LARGO PLAZO

A mediano plazo, el oleaje seguirá erosionando los suelos, la arena y el enrocado del dique.

A largo plazo, las olas y corrientes marinas cruzadas entre sí, seguirán destruyendo la integridad física del dique, muelles, edificios, etc. y la del sitio en general.

7. CONCIENCIA Y SENSIBILIDAD DE LOS MORADORES/USUARIOS DE LA ZONA COSTERA ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO.

En el mundo, las zonas marino-costeras están expuestas a fuertes oleajes y vientos, al aumento del nivel del mar y de la intensidad de lluvias, huracanes y tormentas; a la erosión, contaminación y salinización. Panamá no está libre de esta realidad. Y es posible que el cambio climático potencie la vulnerabilidad a los desastres en las comunidades cercanas a las costas, especialmente si se pierden valiosos ecosistemas como los manglares, que brindan protección.

Se trabajan con varias organizaciones y municipio de Panamá donde se imparten:

– Diálogos o conferencia

– Jornadas de limpieza por parte de la sociedad de las playas

A nivel gobierno de Panamá, existe una Estrategia Nacional de Cambio Climático de Panamá (ENCCP), cuya estructura se presenta en el siguiente esquema.

Figura 9. Estructura de la Estrategia Nacional sobre el Cambio Climático de Panamá

Sobre el particular podemos rescatar de un borrador que mantiene en internet el gobierno (http://www.pnuma.org/educamb/documentos/IV_foro_educacion_ambiental/Estrategia_Nacional_CC_Panama_2015.pdf). También, anexo existe un documento oficial del 2000 sobre la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático-2000, que contiene un componente sobre vulnerabilidad y adaptabilidad al cambio climático ante el ascenso acelerado del nivel de mar. Este estuvo a cargo de un equipo de investigadores de la Universidad de Panamá, coordinado por la Dra. Marilyn Diéguez Pinto, en el cual también participaron algunos estudiantes (https://unfccc.int/resource/docs/natc/pannc1/capitulo7.pdf)

Figura 10. Unidades de exposición para la evaluación de vulnerabilidad y adaptación a los efectos adversos del cambio climático en el sector marino-costero.

En este documento se presentó un análisis para ocho unidades de exposición, identificadas y seleccionadas en la zona costera de la República de Panamá, sometidas a evaluación.

o Zona 1. Sector Vacamonte-Pacora.

o Zona 2. Sector Punta Chame-Parita.

o Zona 3. Sector Guararé-Pedasí.

o Zona 4. Sector Punta Burica-Boca Chica.

o Zona 5. Bocas del Toro: Sector Changuinola – Península de Valiente.

o Zona 6. Provincia de Colón. Sector Colón Centro y Zona Libre de Colón.

o Zona 7. Provincia de Colón. Sector Portobelo – Costa Arriba.

o Zona 8. Comarca Kuna Yala (San Blas).

También dentro de este documento se nos presenta una tabla el cual resalto en este informe ya que resalta los impactos, causa y efecto y a su vez medidas de mitigación.

8. ¿QUÉ HACER? RECOMENDACIONES Y/O IDEAS SUELTAS

MEDIDAS DE ADAPTACION

Figura 13. Medidas de adaptación (protección) autóctona de las líneas de propiedad particular.

9. Referencias consultadas/personas entrevistadas

Los señores que se encontraban en el lugar nos comentaban que ahora para pescar se les hacía más difícil ya que antes no tenían que ir tan lejos para obtener su pesca. En la actualidad tienen que irse mar adentro, gastan más combustible, y las personas que operan sus lanchas procuran que sean más rápidas para ganar tiempo y obtener una buena pesca. El negocio en sí ya no le está resultando como antes. Comentaban que antes que tuvieran el rompeolas era todo más fácil, pescaban muy cerca y había ganancias. El señor entrevistado mencionó que él, por su parte, no vive de la pesca ya que no le trae mucho beneficio. Por lo general, a la lancha, dependiendo del uso que se le dé, tienen que darle un mantenimiento como cada tres meses ya que las lanchas son golpeadas con las rocas y las fuertes olas ocasionando los orificios etc. La mano de obra para repararlas es costosa también. La inversión es muy grande. Él tiene trabajo y no depende de este negocio, solo lo hace por distracción. Pero nos hace la observación que los pescadores de esa área, los que se dedican exclusivamente a la pesca, y dependen de ello no les está yendo muy bien.

Figura 14. Observación de tareas de mantenimiento de una embarcación en el área de pescadores. La ensenada de San Carlos.

Referencias:

Diéguez, Marilyn (Profesora del curso). Comunicación personal. 2018.

http://portal.critica.com.pa/archivo/11042007/lav05.html

http://www.pnuma.org/educamb/documentos/IV_foro_educacion_ambiental/Estrategia_Nacional_CC_Panama_2015.pdf

http://www.radiopanama.com.pa/noticias/actualidad/alcalde-de-san-carlos-reacciona-a-quejas-de-pescadores/20170110/nota/3352255.aspx

https://unfccc.int/resource/docs/natc/pannc1/capitulo7.pdf

GIRA A ZONA COSTERA DE PUNTA CHAME REALIZADA EL 14 DE OCTUBRE DE 2018

Por: José Almendra, Osmy Cedeño, Neville Dávila, Brenda Fung, Francisco Morales, Leticia Torres, Ana Villarreal.

Curso Cambio Climático y Medidas de Adaptación. Maestría en Administración de Proyecto de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Profesora: Marilyn Diéguez Pinto

1. Características observadas en la zona de estudio (naturales, hechos humanos, actividades productivas).

Punta Chame, es un corregimiento del distrito de Chame en la provincia de Panamá Oeste. Este corregimiento cuenta con 256 habitantes según el Censo de población de 2010.

Para llegar a Punta Chame el desvió es de 70 km al oeste de la ciudad de Panamá tomando la carretera Panamericana, pasando los distritos de Arraiján, La Chorrera y Capira, hasta llegar al poblado del corregimiento de Bejuco. Justo a la entrada del pueblo de Bejuco tomamos un desvío a la izquierda que nos llevó hasta Punta Chame, recorriendo otros 13 km. Todo el recorrido en automóvil hasta llegar al poblado de Punta Chame toma unas 2 horas desde la ciudad de Panamá. 

Durante el trayecto desde la carretera Panamericana hasta llegar al poblado de Punta Chame pudimos observar que es una península estrecha y larga, bordeada por meandros y esteros, que aún cuenta con cierta cobertura vegetal típica de zona costera como mangle y palmeras, con aguas del Océano Pacífico en ambos lados y con muchas playas. Cuenta con pocos habitantes permanentes y las casas son de lotes amplios, en comparación con las de la ciudad de Panamá, sin embargo también se observó muchas casas de mayor valor económico tipo vacacional o recreativo. Cuenta con escuela, estación de policía, varios hostales y hoteles, restaurantes y comercios pequeños.

Finalizado el trayecto en bus para llegar a Punta Chame, bajamos de este e iniciamos el recorrido a pie en la costa conocida como Playa Norte. 

Inmediatamente una brisa fuerte nos recibió y acompañó durante el resto de la caminata. Se nos indi que esta parte es la que colinda con la bahía de Chame, desde donde se puede apreciar isla Taborcillo, cerro Chame y cerro Campana. Aquí el mar se observa tranquilo, oportuno para bañarse o nadar. Al buscar la forma de la línea de costa se observa que es casi recta, con varios botes pesqueros artesanales encallados en la arena de la orilla, por lo que deducimos que la pesca es una de las actividades a la que se dedican los habitantes. Vimos también que existe una especie de muro o talud conformado por piedras de gran tamaño y concreto, que separa el nivel de la playa actual del nivel de las casas, restaurantes, hoteles y lotes que están en la costa. Continuando la caminata por la orilla vimos varios vástagos de árbol de mangle, sin embargo no vimos ningún árbol de mangle o bosque de mangle cerca a esta parte de la playa.

Es también aquí donde se practican deportes acuáticos como windsurfing, kiteboarding y otros, gracias al viento fuerte propicio para el desarrollo de estas actividades, por lo que se observa la presencia de lo que fue alguna vez el Hotel Nitro City Action Sport, destacado por el desarrollo de deportes extremos, por lo que el turismo de deportes extremos es otra de las actividades que se desarrolla en la localidad.

Debido a su singular orientación hacia el noroeste, se dice que esta es la única playa del Pacífico (en tierra firme) donde se puede tomar el sol en la tarde.

2. Reconstrucción de su pasado reciente (entrevista / consultas).

Punta Chame ha sido un atractivo turístico desde hace muchos años, a pesar de que en algún tiempo era disfrutado de manera exclusiva por los habitantes de la zona y lugares aledaños. 

El desarrollo de la construcción de la ciudad de Panamá inició con la búsqueda de materiales para la construcción que cumplieran con las características necesarias para alcanzar los estándares requeridos y solicitados, no dejando a un lado el beneficio económico para las personas que se dedicaran al mismo, es por esto que se vio la opción de obtener arena submarina para utilizarla en la construcción, arena que se iba a obtener de manera inmediata y solo debía ser “lavada” para poder ser colocada en los distintos lugares donde se desarrollaran obras civiles en la ciudad de Panamá y zonas cercanas.

La bahía de Chame se vio como la opción para esto y se solicitaron concesiones para obtener de manera legal este material del lecho del mar, entre estas concesiones podemos mencionar las siguientes:

Esta extracción desde la década del 70 provocó que la arena sustraída del fondo marino fuera suplantada por la arena de la playa, lo que ha perjudicado a todos los lugareños y han tenido que solicitar al Ministerio de Obras Públicas que construya un relleno de casi dos metros de altura en la playa a solicitud de los residentes del área, en vista de que el agua inunda las casas durante las mareas altas. Aunque parezca algo descabellada la idea de que el mar pueda ingresar a tierra firme, este es un evento que se viene viendo a lo largo de las playas y la extracción de arena acelera el mismo como es este caso.

Enrique Loina, residente de la zona, tiene claro que este problema está relacionado con la extracción de arena submarina. Y es que, asegura, la playa era antes la barrera natural, pero las mareas poco a poco se han llevado la arena para rellenar los huecos que se producen por la extracción. 

José Ortega, otro vecino, relató que diariamente llegan a Punta Chame 15 barcazas para recoger arena. Ambos recuerdan que desde la década de 1970 manifestaron su preocupación ante las autoridades. En esa época, agregó Ortega, las extracciones se daban en la playa. 19 de septiembre de 2010.

Los residentes del corregimiento de Punta Chame comentan que la extracción de arena en la zona ocurre desde hace unas 10 décadas y que de allí salían toneladas de arena para la construcción del Canal de Panamá.

3. Amenazas identificadas

Dentro de las amenazas que pudimos encontrar en el área de Punta Chame se encuentran las siguientes:

 Erosión producto de la extracción desmedida de arena del mar para uso comercial, cerca de la zona costera y no en alta mar, lo cual provoca pendientes abruptas en la costa. Para compensar esto, el mar, a través dele tiempo, ha ido tomando arena de la costa para compensarla en el área donde ha sido extraída. Recordemos que naturalmente las costas del mar presentan pendientes muy bajas desde tierra firme hasta el límite donde llega el mar, por ende, no se ha estado cumpliendo con una de las leyes naturales: que la tasa de reposición natural debe ser mayor a la tasa de extracción.

Las erosiones costeras pueden llegar a ser una amenaza para la vida de las personas, así como para su desarrollo económico y/o turístico.

 Destrucción de las barreras naturales como los manglares.

Los manglares tienen mucha importancia desde el punto de vista ecológico, pero como barrera de protección destaca el hecho de que protegen el litoral contra la erosión costera derivada del oleaje y las mareas, como consecuencia de la estabilidad del piso litoral que las raíces fúlcreas proveen; de otra parte, el dosel denso y alto del bosque de manglar es una barrera efectiva contra la erosión eólica (vientos de huracanes, etc.), protegen el litoral contra los vientos huracanados y otros eventos climatológicos de gran impacto.

4. Vulnerabilidad observada

Primero que todo debemos tener claro cuál es el significado de vulnerabilidad y a que hace referencia dicho termino que no son más que fenómenos naturales de origen geológico, hidrológico y atmosférico tales como terremotos, erupciones volcánicas, movimientos en masa, maremotos, inundaciones, huracanes, etc. o posibles eventos desastrosos originados por tecnologías peligrosas tales como accidentes provocados por el hombre o por fallas técnicas, representan un peligro latente que bien puede considerarse como una amenaza para el desarrollo social y económico de una región o un país.

El riesgo puede reducirse si se entiende como el resultado de relacionar la amenaza, o probabilidad de ocurrencia de un evento, y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, o factor interno de selectividad de la severidad de los efectos sobre dichos elementos. Medidas estructurales, como el desarrollo de obras de protección y la intervención de la vulnerabilidad de los elementos bajo riesgo, y medidas no estructurales, como la regulación de usos del suelo, la incorporación de aspectos preventivos en los presupuestos de inversión y la realización de preparativos para la atención de emergencias pueden reducir las consecuencias de un evento sobre una región o una población.

En nuestro recorrido por esta playa pudimos observar como las personas del área han tenido que buscar algunas formas para proteger sus propiedades producto de que cada vez el agua se acerca más a las edificaciones ocasionando que muchos de ellos pierdan gran cantidad de terreno y obligándolos a vender dichas propiedades por seguridad.

El desarrollo se está propagando hacia los océanos, creando confusas estructuras bajo la superficie del agua. Eso causa estragos en los organismos marinos y en sus hábitats, destruyendo los arrecifes de coral que alimentan las pesquerías y protegen la costa del impacto de las olas.

Y también desestabiliza valiosos ecosistemas costeros, como las salinas y los manglares. Construir sobre sedimentos dragados también implica riesgos para los habitantes, pues ese terreno no es tan estable como la tierra firme o las rocas. La recuperación de terreno también es un riesgo en zonas propensas a terremotos.

Otras de las cosas que pudimos observar es de que las personas no saben ni reconocen la importancia de los mangles.  Los mangles tienen varias funciones, como bosque es productor primario vegetal de energía, regulador de humedad, retenedor de carbono, productor de oxígeno, cumple todas las funciones de un bosque. Sin embargo, el manglar por estar en zonas marino-costeras, ricas en nutrientes del mar y del río, alberga fauna de peces y funciona como “sala cuna” de especies como pargos, gualajos, pianguas, cangrejos; una serie de organismos que dependen del manglar para poder sobrevivir. Si acabamos con los manglares no hay pesca.

La protección costera es otra función que cumple este ecosistema. El manglar se encarga de proteger la línea de la franja litoral, sin ellos, el mar se llevaría a su paso la costa y sería una problemática asociada con la erosión. Alrededor de los manglares se tejen muchas relaciones biológicas, pero no podemos desconocer las físicas y sociales.

Debemos tener en cuenta que la conservación del mangle es de suma importancia, pues es en él en donde se desarrollan gran parte de peces y crustáceos sobre todo en su etapa larvaria. Los manglares ayudan a protegernos de efectos climáticos adversos, minimizan los desbordamientos en épocas de lluvia, retienen sedimentos y se convierten en la primera línea de defensa de la franja costera. La destrucción de los manglares y la afectación del flujo natural del agua hacia el mar, especialmente si las lluvias torrenciales coinciden con las mareas altas, se convierten al final en potenciales trampas de muerte. El daño al manglar es algo irreversible, definitivo, de gran daño al medio ambiente.

 

5. Medidas de protección autóctonas observadas. ¿efectividad?

A primera vista observamos que los pescadores artesanales que viven alrededor de la Bahía de Chame han optado por tratar de controlar los embates del mar colocando a lo largo de la línea de costa unas enormes piedras para tratar de mitigar los efectos de socavación de las olas cuando sube la marea. Esto les resulta temporalmente ya que el agua arrastra el material granular más pequeño que se encuentra suelto detrás de las grandes rocas dejando enormes cavernas que a la larga permiten que dichas rocas terminen nuevamente en el mar.

 

Observamos diferentes formas en que los moradores de residencias y de locales comerciales que allí se encuentran han colocado para tratar de evitar que el mar arrastre sus propiedades con el constante ir y venir de las olas.

 Taludes revestidos de concreto, revestidos de concreto y piedra tipo zampeado, muros estructurales de contención, taludes semicurvos, piedras enormes traídas desde otros sitios.

Parte de la costa frente a un local donde los desechos como las ramas traídas por el mar sirven para mitigar el efecto de las olas. Adicional se observa que la maleza no ha sido removida para evitar dejar expuesto el suelo y que el mar siga socavando.

6. Pronóstico a mediano y largo plazo

Dentro del pronóstico a mediano plazo:

 Daño a las casas construidas cercanas a la línea de costa debido a fuertes oleajes.
 Pérdida de vegetación en estas áreas. 
 Perdida de soporte de suelo. 
 Sedimentación.
 Contaminación por micro-plásticos y plásticos en arena de playa. 
 Abandono de terrenos con estructuras colapsadas.
 Disminución en la pendiente de la playa. 
 Disminución de minerales en arena de playa.
 Disminución de cantidad de arena de playa.

Dentro del pronóstico a largo plazo:

 Tendencia a erosión irreversible, si no se ejecuta acciones de remediación.
 El mar cada vez tomará lugar hacia los terrenos próximos, por el incremento del nivel del mar. 
 Alteración de la línea de costa en unos 20 o 30 años será más atrás de donde la vimos. 
 Fragmentación del suelo. 
 Extinción de especies marinas.
7. Conciencia y sensibilidad de los moradores / usuarios de la zona costera ante el Cambio Climático

Los moradores de Punta Chame son conscientes de cómo con el pasar de los años se ha ido desmejorando el entorno de sus costas, debido a varios factores humanos que impactan grandemente en sus comunidades. Por lo cual han tomado algunas medidas para adaptarse al cambio constante que se produce por el cambio Climático.

Dentro de los principales factores que han impactado esta comunidad están:

 La construcción de la vía principal que da acceso a la comunidad: 

La misma se realizó sin un estudio de las corrientes marinas que anteriormente cruzaban de una costa a otra, y que ahora al tener la barrera formada por la vía de la carretera, no se puede dar el intercambio del flujo de corrientes, lo cual ha creado zonas en forma de lagos donde se retiene el agua de mar.

 Extracción de arena en zona cercana a la costa: 

Las autoridades han otorgado concesiones de extracción de arena sin realizar estudios de la afectación que conlleva realizar esta práctica en una zona cercana a la costa; en lugar de realizarla mar adentro como deberían haberlo hecho. 

 Construcciones de edificaciones cercanas a la línea de marea alta: 

Por diversos factores cada año el mar entra a nuestras costas a un ritmo acelerado. Es por esto que el frente de playa que anteriormente estaba alejado varios metros, hoy en día ha entrado depositando arena a más de 20 m en zonas de tierra firme.

 Devastación de humedales, como zonas de amortiguación de mareas: 

En el recorrido pudimos observar la falta de la especie típica de las zonas costeras como lo es el Mangle, el cual es muy útil en la recuperación de las costas. Al parecer a los residentes del frente de playa les molesta el crecimiento de este tipo de especie

 Medidas de protección utilizadas por los dueños de construcciones cercanas a la costa: 

Se observaron varias medidas de protección que están utilizando para cuidar de la entrada de la marea y de la deposición de arena y arrastre del suelo, los dueños de las propiedades.

Enrocados: al ser flexibles duran un poco más; pero esto no evita el avance del mar en las zonas vecinas a la protección realizada.

 

Muros de hormigón: al ser rígidos se fracturan, socavación de la cimentación, pérdida de la inversión.

8. Recomendaciones ¿Qué acciones tomar?

Las observaciones anteriores hacen patente la necesidad tomar medidas, tanto a nivel local como regional y nacional tendente a mitigar, por un lado y adaptarse, por otro, a los efectos del cambio climático en las costas cabe señalar las siguientes recomendaciones:

 Estrategias encaminadas a la evaluación cualitativa y cuantitativa de la vulnerabilidad de las zonas costeras:

Realización de mapas basados en el índice de vulnerabilidad; Promover la creación de una gran base de datos centralizada e integrada en un SIG para gestión de la costa.

 Estrategias encaminadas a la concienciación social de la problemática inducida en la costa por efecto del cambio climático:

Impulsar programas de concienciación de gestores y técnicos en los diferentes ámbitos de las administraciones públicas.

Fomentar la puesta en marcha de programas de Educación Ambiental con contenidos sobre los potenciales efectos del cambio climático en la costa.

 Estrategias encaminadas a la mitigación de los efectos del cambio climático mediante estrategias de actuación indirectas:

Incorporar el cambio climático en cualquier estudio y planeamiento del litoral como un elemento más de la Gestión Integrada

Evitar o minimizar cualquier tipo de actuación conducente a la desestabilización de la línea de la costa.

 Estrategias encaminadas a la aplicación de estrategias de retroceso:

Facilitar la migración hacia el interior de zonas de marismas y humedales favoreciendo las estrategias de retroceso; En zonas altamente vulnerables evitar futuros desarrollos en zonas de retroceso. 

 Políticas encaminadas a la aplicación de estrategias de adaptación:

Favorecer la implementación de una gestión integrada de la zona costera en la que se incluya los potenciales efectos del cambio climático como un elemento más a considerar.

Favorecer un planeamiento y ordenación del territorio anticipándose al cambio climático; modificación de usos; adaptación de normas de edificación en zonas vulnerables; protección de ecosistemas en peligro, etc.

Introducir en el diseño de nuevas infraestructuras costeras el efecto del cambio climático en la vida útil de la obra.

Re-evaluar las infraestructuras en zonas de alta vulnerabilidad.

9. Bibliografía

1. enlodados.com. [En línea] 30 de mayo de 2012. [Citado el: 27 de octubre de 2018.] http://www.enlodados.com/2012/05/playa-punta-chame/.

2. [En línea] [Citado el: 27 de octubre de 2018.] http://www.panamaface.com/attractions/playa-punta-chame/

3. Losada, Iñigo. El cambio climático en las zonas costeras; previsiones y estrategias de adaptación. Universidad de Cantabria. 

4. Piragua-Fuego y Agua. [En línea] 19 de abril de 2018. https://piraguamdp.com/2018/04/19/gira-a-zona-costera-de-punta-chame-2018/.

5. Eco portal.net. [En línea] 21 de mayo de 2009. : https://www.ecoportal.net/temas-especiales/biodiversidad/la_importancia_de_los_manglares/.

Subcuenca del río Matías Hernández. Vulnerabilidad y aplicación de medidas de adaptación y mitigación

Martha Arango, Adalberto Augusto García y Frank Bonilla.  2017 (abril).

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación.  Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

CONTENIDO

INTRODUCCIÓN

1. Planteamiento del problema

1.1 Objetivos

1.2 Antecedentes

1.3 Alcance

2. Marco teórico (definiciones)

2.1 Cambio climático

2.2 Medidas de adaptación

2.3 Medidas de mitigación

2.4 Vulnerabilidad en las cuencas

3. Metodología

3.1 Descripción de la cuenca 142

3.2 Datos generales de la subcuenca (río Matías Hernández)

3.3 Datos de inundaciones

3.4 Medidas de adaptación

3.5 Medidas de mitigación

4. Conclusiones y recomendaciones

5. Bibliografía

INTRODUCCIÓN

El clima por ser un conjunto de elementos y factores atmosféricos, es de suma importancia en la vida cotidiana y en las actividades industriales, agrícolas, ganaderas, etc. Por tal razón su estudio es muy importante. Su conocimiento facilita en sí una infinidad de actividades y mejores tomas de decisiones de la vida cotidiana.

El clima, sus componentes y otros factores atmosféricos se relacionan entre ellos para mantener un equilibrio en la actividad climática como: temperatura, precipitaciones, estaciones del año, entre otras más.

El incremento demográfico del ser humano ha alterado ciertos factores, perjudicando el equilibrio climático. Por tal razón entender y comprender el clima es necesidad de toda la población.

Una cuenca hidrográfica capta, almacena y suministra agua que alimenta las quebradas, ríos y el mar. Es lo más parecido a un depósito natural de agua donde al mismo tiempo desembocan gran cantidad de ríos.

Las áreas dentro de las cuencas hídricas se convierten en hábitat propicios para el desarrollo de la flora y la fauna, ya que el agua es el elemento vital para el desarrollo de ecosistemas.

Además de la función ecológica que cumplen, las cuencas hídricas tienen una función socioeconómica. Son la principal fuente de agua dulce de los humanos. Suministran recursos naturales para el desarrollo de actividades productivas que dan sustento a la población, como la agricultura, la ganadería, la generación eléctrica y la regulación de flujos y control de inundaciones, entre otras.

Los recursos hídricos que posee el país son envidiables. Tiene 500 ríos principales: 350 en el Pacífico y 150 en el Caribe. Y a pesar de que el agua es vital para el desarrollo de las actividades humanas, las operaciones del Canal, la agricultura y la producción de energía, ésta no es muy valorada. Es decir, de las 52 cuencas hidrográficas, unas 45 se hallan amenazadas.

Como ejemplo analizaremos la vulnerabilidad de la cuenca del río Matías Hernández para palpar como la aceleración del cambio climático afecta a la población en una determinada zona de la cuenca sometida a estudio.

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

1.1.  OBJETIVOS

Debido a la problemática vivida por los efectos del clima en Panamá que han perjudicado a miles de personas en: inundaciones, deslaves, pérdidas de cultivos y de vidas humanas, es necesario divulgar información importante del clima para que la población pueda tener un conocimiento sobre qué es el clima y, por qué se dan estos acontecimientos desastrosos y de dónde proviene toda esta actividad meteorológica que daña drásticamente a la población.

Por lo anterior es de gran importancia convertirnos nosotros, los profesionales y estudiantes, en agentes multiplicadores de la información, ya sea a través de nuestros padres y amigos e incluso por medio de las plataformas en redes sociales, y en sí que la comunidad entera tenga conocimiento sobre el clima en cuanto a sus factores y elementos, y la acción del clima debido al calentamiento global.

• Hacer docencia y crear concienciación sobre la realidad de un cambio climático acelerado que nos está afectando en nuestro diario vivir, razón por la cual debemos informarnos sobre lo que se avecina para nuestro entorno.

• Determinar los principales factores que afectan a la cuenca del Río Matías Hernández, siendo de carácter prioritario los recursos naturales.

• Analizar los problemas ambientales y evidenciar las medidas de mitigación y adaptación tomadas por las instituciones públicas.

• Investigar la vulnerabilidad de la cuenca en mención a partir de datos estadísticos recopilados por entidades gubernamentales y a través de datos históricos tomados de publicaciones acerca de siniestros provocados por inundaciones en el tramo de cuenta analizada.

1.2.  ANTECEDENTES

Una inundación es la ocupación por parte del agua de zonas que habitualmente están libres de ésta, bien por desbordamiento de ríos, por subida de las mareas por encima del nivel habitual o por avalanchas causadas por maremotos.

Las inundaciones fluviales son procesos naturales que se han producido periódicamente y que han sido la causa de la formación de las llanuras en los valles de los ríos, tierras fértiles donde tradicionalmente se ha desarrollado la agricultura en vegas y riberas.

En las zonas costeras los embates del mar han servido para modelar las costas y crear zonas pantanosas como albuferas y lagunas que, tras su ocupación antrópica, se han convertido en zonas vulnerables.

Causas principales de las inundaciones:

• La principal causa de las inundaciones fluviales suelen ser las lluvias intensas cuya gravedad depende de la región, y se producirá en función de diversos factores meteorológicos.

Actividades humanas: Los efectos de las inundaciones se ven agravados por algunas actividades humanas. Así sucede:

• Tipo y uso de suelo de las cuencas afectadas.

• El crecimiento acelerado de la ciudad y sus linderos y la poca inversión en infraestructuras que condicionan su correcto funcionamiento, en este caso la red de drenaje de aguas pluviales y/o sistemas de drenaje en carreteras.

• Poco mantenimiento de los sistemas de canales pluviales y de agua residuales del sistema de drenaje urbano de la ciudad de Panamá.

• Nuevos escenarios instalados de asentamientos urbanos –marginales y la creciente degradación ambiental que incrementa la vulnerabilidad de los sistemas pluviales y otros.

• Vulnerabilidad funcional en las políticas hídricas municipales y la gestión del agua.

• La poca orientación a la población para la prevención de riesgo frente a condiciones de emergencias y desastres, con conocimiento previo a los peligros a que está expuesta.

• La mala cultura que posee la mayoría de la población de tirar desechos en quebradas, ríos y calles con descargas directas e indirectas de basura como (madera, chatarras, basura sólida, caliche, entre otros)

• La ubicación de residencia y comercios en las planicies de inundación han obstaculizado fuertemente la onda de crecida y le han robado al río área para depositar sus excedentes de agua durante la crecida.

• La impermeabilización de los terrenos por las construcciones de casas, calles, carreteras, que conduce un gran volumen de agua con celeridad a los ríos. Producto de esta impermeabilización se han perdido los bosques, bosques de galería, manglares, pantanos etc.

• Los proyectos inmobiliarios no respetan la servidumbre de los ríos se han apropiado de las misma para el desarrollo de sus proyectos.

• La escases de monitoreo de las cuencas propensas a causar inundaciones.

• La reducida inspección a las diferentes obras de infraestructuras a nivel local y nacional.

Las inundaciones no son ajenas a la ocupación del suelo. El caudal de los ríos es normalmente muy variable a lo largo de los años. En efecto, la hidrología establece para los ríos una gama de caudales máximos asociados al tiempo de retorno. Generalmente las poblaciones locales, cuando hace mucho tiempo que se encuentran asentadas en el lugar tiene conocimiento de las áreas ocupadas por las avenidas del río, y así respetan el espacio de este, evitando las inundaciones de sus centros poblados.

Impacto de inundaciones en Panamá

El Investigador Gabriel Gordón en el documento “Caracterización de la ocurrencia e impacto por desastres de origen natural en Panamá. 1990- 2013”, informa que:

“Los eventos que mayor impacto ocasionan en Panamá están relacionados con alteraciones de tipo hidrometeorológico. Un régimen de precipitaciones más intensas en lapsos de tiempos cortos, aunado a problemas de degradación de los ecosistemas frágiles que regulan las cuencas y la ocupación y utilización desordenada del territorio, han ocasionado una pérdida de las capacidades regulatorias de los ecosistemas y un aumento de la intensidad de los desastres ocurridos en los últimos años. De los diez eventos con mayores impactos económicos ocurridos entre 2004 y 2013, 9 estuvieron relacionados con tormentas e inundaciones.”

Figura 1.  Principales amenazas naturales en Panamá.

Datos básicos generales Durante el período 1990 a 2013, en la República de Panamá se registraron un total de 2 717 eventos de origen natural, de los cuales el 57% corresponden a inundaciones, 17% a vendavales/ vientos fuertes y el 15% a deslizamientos.

Figura 2.  Eventos registrados según tipo.  Panamá 1990-2013.

1.3.  ALCANCE

Llegar a la ciudadanía (compañeros, estudiantes, profesores y profesionales) para que luche contra el cambio climático: pensemos en los beneficios futuros de tener un planeta menos contaminado. Junto al hecho de pertenecer a una sociedad más benévola, utilizar estos factores para motivar a los ciudadanos.

2. MARCO TEORICO (DEFINICIONES)

2.1 CAMBIO CLIMÁTICO

El estudio del clima es un campo de investigación complejo y en rápida evolución, debido a la gran cantidad de factores que intervienen. El clima de la Tierra nunca ha sido estático. Como consecuencia de alteraciones en el balance energético, está sometido a variaciones en todas las escalas temporales, desde decenios a miles y millones de años. Entre las variaciones climáticas más destacables que se han producido a lo largo de la historia de la Tierra, figura el ciclo de unos 100.000 años, de períodos glaciares, seguido de períodos interglaciares.

Se llama cambio climático a la variación global del clima de la Tierra. Es debido a causas naturales y también a la acción del hombre y se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. El término “efecto de invernadero” se refiere es la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra por parte de una capa de gases en la atmósfera. Sin ellos la vida tal como la conocemos no sería posible, ya que el planeta sería demasiado frío. Entre estos gases se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que son liberados por la industria, la agricultura y la combustión de combustibles fósiles. El mundo industrializado ha conseguido que la concentración de estos gases haya aumentado un 30% desde el siglo pasado, cuando, sin la actuación humana, la naturaleza se encargaba de equilibrar las emisiones.

• CAMBIO CLIMATICO EN PANAMÁ

Sobre las implicaciones económicas del cambio climático, existen estudios muy completos que analizan las diferentes variaciones esperadas a través de diversos escenarios, usando modelos matemáticos y estadísticos de alto nivel. Se pueden nombrar, en este sentido, el reporte Stern y los elaborados por la CEPAL, donde se plantean los riesgos económicos de mantener el ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El cambio climático es una realidad que amenaza seriamente la sostenibilidad del desarrollo humano por sus múltiples impactos en los ecosistemas, la población y las actividades económicas, y debe ser visto como una realidad que cada día se hace más evidente. El “Informe Stern sobre la Economía del Cambio Climático. 2007”, elaborado por Nicholas Stern, por encargo del gobierno del Reino Unido, señala que de permanecer inactivos, el costo del cambio climático equivaldrá a la pérdida permanente entre 5% y 20% anual del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. En contraste, si se toman acciones concretas reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero principalmente en los próximos 10 o 20 años, este impacto económico se puede reducir a 1% de pérdida PIB global anual.

En cuanto a los estudios que se han desarrollado en la región, el informe de la CEPAL “La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe. 2010”, establece que en los países de la región el cambio climático supondría una pérdida del 1% del PIB anual entre los años 2010 y 2100, costo superior al porcentaje anual promedio que los gobiernos de esta área gastan en investigación y desarrollo (0,63% del PIB en 2007) y al presupuesto de la mayoría de los ministerios de medio ambiente. Esta cifra sería mayor en los países de Centroamérica y el Caribe, con un costo acumulado para el año 2100 de aproximadamente 54% del PIB centroamericano de 2008, a valor presente, con una tasa de descuento de 0,5%.Este costo está relacionado con los impactos en cuatro áreas: agricultura, recursos hídricos, biodiversidad y aumento e intensidad de eventos climáticos extremos. Se estima que en Panamá las pérdidas en el PIB serán consecuencia del cambio climático en sectores productivos como el agropecuario, donde el aumento de la temperatura y cambios en el patrón de las lluvias, tendrán su impacto sobre la producción. O el turismo, donde el cambio en el uso de las tierras y menoscabo de la biodiversidad (pérdida de reservas naturales), sumado a daños de las zonas costeras y a la variación del clima, desincentivarán el sector turismo y afectarán también otros rubros de la economía.

Respecto al sector agrícola, en Panamá existen estudios donde la temperatura óptima de cultivo de algunos productos como maíz, arroz y banano ya ha sido sobrepasada, y donde la tendencia de producción para el futuro, se estiman pérdidas entre 18% y 19% del PIB por el impacto del cambio climático de este sector para el año 2100, así se desprende del estudio “Panamá Efectos del Cambio Climático sobre la Agricultura. 2010”, publicado por la CEPAL. Particularmente para Panamá, donde el sistema nacional de puertos registró un movimiento de 56,9 MM toneladas métricas (TM) en los primeros 3 trimestres del 2012, es importante planificar y adaptarse a distintos eventos como la subida en el nivel medio del mar, aumento en el oleaje y anomalías en la concentración de las lluvias, que puedan afectar al Canal de Panamá y al sistema de puertos en general.

Existen también impactos económicos relacionados con el sector salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), muchas enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria y el dengue, son muy sensibles al clima y es de prever que se agravarán con el cambio climático. En Panamá, el “Estudio del cambio climático y su influencia en las enfermedades transmitidas por vectores”, realizado por el Instituto Conmemorativo Gorgas y SENACYT desde 2010, señala que los factores ambientales, como la variabilidad climática y los comportamientos poblacionales, han ocasionado cambios en los perfiles epidemiológicos de la población. Un ejemplo de esto es la interrelación directa del dengue con los episodios climáticos, particularmente con la precipitación pluvial, observándose que los años de mayor precipitación pluvial han coincidido con los años de mayor infestación del dengue en Panamá. Las enfermedades reemergentes y emergentes, el incremento de las crónicas y de patologías sociales, tienen un impacto no sólo en la salud de la población, sino además en las finanzas, públicas al aumentar la demanda de los servicios de salud en el sector público, que requieren de presupuestos cada vez mayores.

Por último, de acuerdo con el estudio “Natural Disaster Hotspots”, del Banco Mundial que mide el porcentaje de su superficie terrestre, población y PIB en riesgo ante eventos naturales adversos Panamá ocupa el puesto 14 entre los países con mayor exposición a amenazas naturales múltiples y es una de las naciones más afectadas por fenómenos climáticos extremos. El mismo estudio señala que nuestro país se ubica en el puesto 35 entre los que tienen riesgo relativamente alto de mortalidad a amenazas múltiples sobre su población. Los daños anuales se estiman en millones de dólares en pérdidas causadas por desastres asociados con inundaciones, deslizamientos, sequía y otros, que suponen una amenaza permanente para el Canal de Panamá y otras importantes fuentes de ingresos del país.

Los impactos y los costos asociados por los efectos del cambio climático pueden afectar el crecimiento económico sino se aplican las medidas de mitigación global, y si no se implementan los planes nacionales de adaptación y mitigación al cambio climático, así como las inversiones y soluciones tecnológicas, de forma integrada a los planes de desarrollo nacional, con miras a transitar por economías más sostenibles y bajas en carbono.

El cambio climático debe ser visto no sólo como un factor de afectación ambiental, sino también como uno de afectación económica, dado que en términos fiscales constituye un pasivo público contingente que impactará las finanzas públicas de los gobiernos por varias generaciones. Así, al entender al clima de manera más integral como un bien público, se pueden desarrollar planes económicos ambientalmente sostenibles que ayuden a revertir la pobreza en países en vías de desarrollo como Panamá y que, a su vez, ayuden a revertir también los efectos devastadores del cambio climático. De otra manera, se seguirá invirtiendo en atender sólo los efectos climáticos de manera reactiva.

PRECIPITACIÓN EN PANAMÁ

La precipitación es el término general con que se define el agua precedente de la atmosfera, que cae sobre la superficie del globo terrestre, en forma de lluvia, nieve o granizo. En los trópicos la presión atmosférica consiste casi en su totalidad en lluvia y contribuye el elemento climático más variable de todos. El total anual su indicador cuantitativo más conocido, muestra variaciones considerables, así como diferencias significativas.

Según la Organización Meteorológica Mundial, en el 2015 se acentuaron las condiciones climáticas adversas, sobre todo la falta de lluvias o prolongada estación seca, que afectó principalmente las actividades agrícolas y ganaderas del país. Esta situación se relacionó al Fenómeno de El Niño, que afecta a muchas regiones del mundo. Es probable que este fenómeno ocurrido en el periodo 2015/2016, se sitúe entre uno de los más fuertes desde 1950 (1972/1973,1982/1983,1997/1998), ante previsiones de que las temperaturas de la superficie del agua del Pacífico tropical aumenten 2°C por encima de lo normal.

Figura 3.  Promedio de lluvia y máxima temperatura diaria promedio en once estaciones meteorológicas a nivel nacional.  Años 2010 -2015.

2.2 MEDIDAS DE ADAPTACION AL CAMBIO CLIMATICO

En los últimos años la precipitación pluvial en Panamá ha descendido. Cuando en 2010 el promedio de lluvias, que reflejaban once estaciones en el país, era de 2 647,0 mm (litros por metro2), en 2015 se ubicó en 1 686,5 mm, la menor de los últimos 5 años (36.3% menos). Al tiempo que la temperatura ascendía, al pasar 33,3°C en 2010 a 34,3°C en 2015. Tradicionalmente, la menor cantidad de lluvias se produce en los primeros meses del año, aumentando posteriormente, pero con una leve reducción a mediados y fin de año. Sin embargo, en los últimos años el comportamiento ha sido más irregular, primero por la menor cantidad de lluvias y segundo, porque el ciclo indica una reducción importante.

Se refiere a los ajustes que se pueden hacer en sistemas humanos o naturales como respuesta a estímulos climáticos proyectados o reales, o sus efectos, que pueden moderar el daño o aprovechar sus aspectos beneficiosos. La adaptación es la prioridad principal de Panamá en materia de cambio climático por ser un país altamente vulnerable a sus impactos y es por medio de esta que podremos construir un país más resiliente. Las medidas de adaptación pueden ser autónomas o planificadas e implementadas en coordinación con las comunidades, sociedad civil organizada y la academia, entre otros.

2.3 MEDIDAS DE MITIGACIÓN AL CAMBIO CLIMATICO

La mitigación implica modificaciones en el comportamiento cotidiano de las personas y las actividades económicas, con el objetivo de lograr una disminución en las emisiones de GEIs o el incremento en los sumideros de carbono.

Se consideran acciones de mitigación aquellas que implican el establecimiento de un conjunto de políticas y acciones para reducir las emisiones de GEI, mediante la reducción de sus fuentes o aumentando su almacenamiento en sumideros. Estas acciones se enfocan en adaptación y reemplazos tecnológicos que reducen las emisiones de GEI en la producción.

Algunas de las acciones de mitigación:

• Reducción del consumo de la energía eléctrica (aires acondicionados, abanicos, bombillos, etc.) en edificios, residencias, comercios e instituciones.

• Reglamentaciones de tránsito que permitan una mejor organización en el transporte, e incluso reemplazar el uso común de los automóviles por bicicletas, transporte público masivo, vehículos híbridos, etc.

• Utilización de biodigestores para generar energía proveniente de la descomposición de desechos del ganado porcino, vacuno, equino y otros.

• Fomento del uso de sistemas de riego eficientes acompañados del uso de abono orgánico.

• Utilización de energías limpias como la eólica, hidráulica o solar para reducir el consumo de combustible fósil.

2.4 VULNERABILIDAD AL CAMBIO CLIMATICO

Es el grado de susceptibilidad o de incapacidad de un sistema para afrontar los efectos adversos ante el cambio climático. Dependerá del carácter, la magnitud y la rapidez del cambio al que esté expuesto un sistema, así como de su sensibilidad y capacidad adaptativa. En los asentamientos humanos, la población más vulnerable o sensible a los efectos negativos del cambio climático son los adultos mayores, las mujeres, los niños y la población de escasos recursos.

3. METODOLOGÍA 3.1 DATOS GENERALES DE LA CUENCA (No. 142)

Como resultado del Proyecto Hidrometeorológico Centroamericano, el territorio continental e insular de la república de Panamá, con un área de 75,524 km2, se ha dividido en 52 cuencas hidrográficas. De estas cuencas, 18 están en la vertiente del mar Caribe (30% del territorio nacional) y le corresponden números impares comenzando desde la 87 hasta la 121; y 34 pertenecen a la vertiente del océano Pacífico (70% del territorio nacional), con números pares desde la 100 hasta la 166.

Figura 4.  Cuencas hidrográficas de la República de Panamá.

El río Matías Hernández corresponde a la cuenca No 142 que corresponde a los ríos entre Caimito y Juan Díaz, se sitúa en la vertiente del Pacífico, dentro de la provincia de Panamá y ocupa una superficie de 383 km2, representando el 0,51% del territorio nacional. Sus coordenadas geográficas son 8° 50′ y 9° 05′ de latitud norte y 79° 30′ y 79° 40′ de longitud oeste. Sus límites naturales son: Por el norte, con la cuenca del río Chagres; por el sur, con la bahía de Panamá; por el este, con la cuenca del río Juan Díaz; y por el oeste, con la cuenca del río Caimito. En la parte central de norte a sur se encuentra el Canal de Panamá.

El río principal de la cuenca es el Matasnillo, con una longitud total de 6 km, corre desde las montañas hasta la bahía de Panamá, en el océano Pacífico. Otros ríos importantes de la cuenca son el Curundú, Río Abajo, Matías Hernández y Cárdenas. Otros ríos que están dentro de la cuenca y que desembocan en la bahía de Panamá son el Pedro Miguel, Mocambo, Camarón, Cocolí, Farfán, Venado, Velásquez, Castilla y Matuela.

Figura 5. Cuenca 142, vertiente del pacífico panameño.

La elevación media de la cuenca es de 67 msnm y el punto más alto se encuentra al suroeste de la cuenca a una elevación máxima de 507 msnm. La cuenca registra una precipitación media anual de 2 122 mm.  Las lluvias disminuyen gradualmente desde la parte media de la cuenca con 2 500 mm hacia el litoral con precipitaciones de 1 500 mm/año. El 86 % de la lluvia ocurre entre los meses de mayo a noviembre. Presenta un solo tipo de clima, templado tropical de sabana. Se presentan ecosistemas diversos representados en dos zonas de vida: Bosque húmedo tropical y bosque húmedo premontano.

Figura 6.  Precipitación promedio anual en la cuenca 142.

Dentro de la Cuenca se encuentran los distritos de San Miguelito y Arraiján en la provincia de Panamá, 6 corregimientos (Amelia D. de Icaza, Belisario Porras, Mateo Iturralde, Victoriano Lorenzo, Arraiján y Veracruz) donde la población estimada para el año 2000, fue de 575 707 personas.

Figura 7.  División político administrativa que corresponde a la cuenca 142.

Figura 8.  Lugares poblados en la cuenca 142.

El patrón de uso del suelo del área metropolitana de Panamá, en donde está incluida esta cuenca, está dominado por los usos residenciales (constituyen casi el 49% de los usos urbanos).

Dentro de las subcuentas que se encuentran de esta cuenca No.142, podemos mencionar:

• Río Cárdenas

• Río Curundú

• Río Matías Hernández

3.2 DATOS GENERALES DE LA SUBCUENCA (RÍO MATÍAS HERNANDEZ)

Está situado al noreste de la ciudad de Panamá, localizado en la vertiente de Pacífico, distrito de San Miguelito, provincia de Panamá. Este río nace en el Cerro Sonsonete. Registra una precipitación media anual de 2 122 mm. Las lluvias disminuyen gradualmente desde la parte media de la cuenca con 2 500 mm hacia el litoral con precipitaciones de 1 500 mm/año. El 86 % de la lluvia ocurre entre los meses de mayo a noviembre. El 90 % de las actividades que se desarrollan en el área de este río son de tipo residencial y comercial.

Es uno de los ocho cauces de agua totalmente contaminados incluyendo las quebradas que discurren dentro de la ciudad. El índice de calidad de agua en el río Matías Hernández se distribuye en el rango de aguas contaminadas para la parte media y baja. Lo que puede indicar que hay aportes de aguas residuales, lo cual desmejora la calidad de este cuerpo de agua. Estas aguas no son aptas para ningún uso, excepto en sus partes altas, donde el uso puede darse de manera restringida para la industria y riego.

Figura 9.  Río Matías Hernández. Pte Costa del Este. Fuente ANAM, 2012

Figura 10.  Índice de calidad de agua.  Fuente ANAM, 2012.

El río Matías Hernández discurre en un área de 2 062 hectáreas y una longitud de 28 km. El caudal de agua que posee actualmente por las condiciones de deforestación desarrollo urbano y comercial ha disminuido de forma muy considerable a causa de los malos manejos del uso de suelo de sus riberas sin formas de ver solución a la recuperación de su cauce medio, ni bajo aunque aún se ve su cuerpo de agua el cual discurre y está en constante movimiento a un desnivel del terreno o cauce de su lecho, salvo se pudiera detener le forestación de su curso alto para así poder recuperar su caudal claro si existe disposición en las actuales y futuras autoridades.

Iniciando en una altura de 100 metros con respecto al nivel del mar dentro del distrito de San. Miguelito uno de los dos distritos que componen la ciudad de Panamá desde el cerro Sonsonate donde se ubica el templo Bahai continuando por la comunidad de San Isidro, Veranillo, Villa Guadalupe, Auto Motor, La Pulida, Villa Lucre, Juan Díaz, Parque Lefevre, Chanis y Costa del Este hasta desembocar en la bahía de Panamá, dentro del golfo del mismo nombre.

Figura 11.

Aunque su caudal en la actualidad es bastante bajo no deja de ser un problema de inundación en la época lluviosa por la falta de disposición de las autoridades y las personas responsables de los desarrollos y rellenos aunado a la canalización con taludes y muros de hormigón los cuales son responsables de las obstrucciones constantes ocasionando serios problemas río abajo al ser construidos de forma inadecuadas sediento por la fuerza del agua que los destruye.

Figura 12. Histórico de caudales.

El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (I.D.A.A.N.) es el responsable de todas las infraestructuras: acueductos, alcantarillados, sistema pluvial, tanques sépticos o colectoras de cada urbanización, comercio, industria que se establezca dentro del territorio de la República de Panamá ya sean construidos por la misma institución, promotores o contratistas privados quienes tienen la obligación de transferir dichas estructuras al IDAAN y estos a su vez efectuar las inspecciones pertinentes para constatar el buen estado y manejo según las normas y las leyes de la república.

Figura 13. Datos meteorológicos, cuenca del río Matías Hernández.

Datos meteorológicos del Río Matías Hernández

3.3 DATOS DE INUNDACIÓN

A manera de muestra tomaremos como referencia uno de varios eventos de inundación ocurridos en al cauce del Río escogido para estudio.

Evento:

Fecha: Jueves 18 de Junio de 2015

Ocurrió una inundación debido a la intensa precipitación y la falta de infraestructura que pueda drenar el alto caudal generado durante este episodio de lluvia intensa.

La furia del río Matías Hernández, a la altura de la barriada La Rotonda, en Automotor, San Miguelito, tiene en ascuas a más de 20 familias residentes en el lugar.

Esto se debe a que el muro endeble que los protege de las inundaciones está a punto de colapsar.

Rubén Gantes, quien tiene 50 años de vivir en el sitio, manifestó que han sido engañados por el Ministerio de Obras Públicas (MOP). Les prometieron dragar el río en el verano y arreglar el muro, pero no cumplieron.

‘Hemos sufrido siete inundaciones y el agua llega hasta la altura de las ventanas’, señaló Gantes.

Casas con rajaduras

La erosión es crítica, a tal punto de que hay residencias en las que su patio trasero ya no existe y otras mantienen serias grietas.

Ana Aparicio mostró cómo la mitad de su casa está rajada. ‘Dos veces el río se ha llevado mi residencia con muebles y todo’, dijo.

Milagros de Castillo, moradora, indicó que las paredes de su hogar tienen roturas por todas partes y cuando llueve no duerme esperando lo peor.

Otros peligros

Los moradores indicaron que viven cuatro ancianas postradas en cama y en una inundación difícilmente podrían salir ilesas.

Mientras, Dunia Quesada denunció que hay un lagarto en el río y en una crecida el reptil saldría de su hábitat y podría comerse a un niño.

Construcción 1990

José Isaac Vernaza, exalcalde de San Miguelito, señaló que en 1990 se construyó una muralla de contención con gaviones (caja de forma prismática rectangular, rellena de piedra), pero han sido arrastrados por la corriente del río.

‘Han pasado varios gobiernos y ninguno pone atención a este problema que puede culminar en una desgracia’, expresó.

En octubre de 2014, la comunidad llevó una nota al MOP para advertir de la situación. Los funcionarios de esta entidad solo llegaron a poner vallas y una franja amarilla, señalan los moradores.

La representante del sector, Dixia Chong, dijo que solicitaron al MOP encauzar el río y construir los gaviones, pero esto a la fecha no se ha dado.

Referencia:http://elsiglo.com.pa/panama/amenaza-arrasar-viviendas-automotor/23873595

Figura 14.  Vista del río Matías Hernández durante el evento de precipitación, a la altura de la cárcel de mujeres.

Figura 15.  Muro de contención en la barriada automotor luego de la inundación en junio de 2015.  Se aprecia el colapso del cimiento.

Figura 16.  Acumulación de basura en el cauce del río Matías Hernández.

3.4 MEDIDAS DE ADAPTACIÓN.

Hay evidencias de que luego de las inundaciones registradas para esta fecha se procedió a desalojar a tres familias que tenían sus residencias en las riberas del río. (http://www.mop.gob.pa/trabajos-de-dragados-del-rio-matias-hernandez-continuaran-para-evitar-una-tragedia/)

Cabe destacar que la alcaldía de Panamá está proponiendo un proyecto en el que se pretende recuperar las áreas verdes de la ciudad mediante el proyecto de reubicación del hogar Bolívar y las demás instalaciones localizadas en esta zona; cárcel de mujeres e instituto de salud mental. En esta zona de casi 20 hectáreas la alcaldía propone la construcción de un parque.

Según la SPIA, si este proyecto llega a concretarse se debe reubicar y adecuar el cauce del Río Matías Hernández para evitar inundaciones típicas en temporada lluviosa. (http://impresa.prensa.com/panorama/Proponen-parque-Rio-Abajo_0_4562543781.html).

Figura 17.  Terreno a convertir en parque bajo la iniciativa de la Alcaldía de Panamá, a un costado del río Matías Hernández.

Figura 18.

Figura 19.

Figura 20.

3.5 MEDIDAS DE MITIGACIÓN

En cuanto a medidas de mitigación al cambio climático no se tiene evidencia de que la población afectada haya recibido alguna capacitación que logre crear conciencia acerca de la problemática y que ayude a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sí se sabe del compromiso de Panamá ante las Naciones Unidas para implementar medidas de mitigación resilientes al cambio climático.

Dentro del componente de Mitigación se ha definido una preliminar Estrategia Nacional para reducir las emisiones provenientes de la Deforestación y degradación de los bosques (ENREDD+) donde la Alianza por el Millón de Hectáreas representan beneficios potenciales para Panamá en aras de visibilizar la función de los bosques en el almacenamiento y captura de carbono y el conservar la biodiversidad, así como su papel en el control de la erosión del suelo, el aprovisionamiento de agua, el turismo y el potencial para apoyar los medios de vida rural.

SITUACIÓN DE PANAMÁ

La República de Panamá, como el resto de los países de la región, es altamente vulnerable al cambio climático. Estas vulnerabilidades se deben a varios factores:

• Los 2 490 km de costa existentes.

• La falta de capacidad humana e institucional para lidiar contra desastres naturales.

• Los altos índices de pobreza.

Estos factores, aunados a la constante presión sobre los bosques por la ampliación de la frontera agrícola y el crecimiento de asentamientos humanos, incrementan la vulnerabilidad del país.

ACCIONES DE ADAPTACIÓN

Existen algunas acciones a desarrollar para que Panamá se adapte al Cambio Climático que pueden ser desarrolladas en las cuatro áreas de mayor impacto:

Recurso hídrico

a) Diversificación de la oferta energética: Actualmente la mayoría de la energía de Panamá proviene de hidroeléctricas o termoeléctricas. Invertir en energías renovables reducirá la carga sobre el recurso hídrico en momentos de sequía. .

b) Desarrollo de planes de manejo de agua a largo plazo que sean flexibles y que se puedan ajustar a la medida que se van experimentando los efectos.

Sistemas costeros y áreas bajas.

a) Desarrollo de planes de gestión de zonas costeras integrando la participación activa de las comunidades.

b) Construcción o movilización de infraestructuras a niveles superiores a los 5 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Producción agrícola y seguridad alimentaria.

a) Ajuste de los tiempos de siembra y cultivo a las nuevas condiciones climáticas.

b) Uso de diferentes especies de cultivo o introducción de organismos genéticamente modificados que soporten los cambios en el clima.

c) Aplicación de prácticas sostenibles en el uso de la tierra, de acuerdo a la capacidad agrícola del suelo (ENA, 2009:69).

d) Implementar zonas de abastecimiento de agua en áreas de alta precipitación (almacenar agua de lluvia en pozos y estanques provisionales).

e) Divulgación e información oportuna a productores.

Ecosistemas y biodiversidad

a) Reducción de otras fuentes de estrés como la fragmentación del hábitat, la conectividad, la deforestación y degradación de los bosques, para que las especies se puedan adaptar al cambio climático.

b) Reducción de las explotaciones forestales o siembra de especies para frenar la pérdida de bosque natural cuya existencia impacta positivamente en la respuesta ante inundaciones.

4. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

El clima es algo complejo formado por varios factores y elementos que interactúan entre sí.

El clima por lo general tiene que mantener un equilibrio entre sus elementos y factores, por lo general si uno de los factores es modificado el clima se alterar y no sigue su curso normal, ya sea elevando las temperaturas las cuales crean las tormentas y la lluvia ya no es bien distribuida en el año, creando tiempos de sequía y tiempos de grandes lluvias que crean inundaciones y deslaves que participan en la perdida de producciones agropecuarias y humanas. Para poder minimizar este impacto es necesario que la población este consiente de como interactúa el clima en las diferentes regiones de la tierra, para poder prevenir.

El estudio del clima no es solo pensar en la lluvia o en el verano, es algo más dinámico, desde los movimientos de la tierra, ciclo del agua, sus factores y elementos. Todo esto anterior genera una actividad combinada que si se alera más de alguna o alguno provoca el llamado desequilibrio en el clima que puede modificar los elementos del clima como: Precipitación y temperatura. Al tener problemas con más de alguno de los elementos o factores del clima es lo que está provocando hoy en día el calentamiento global o cambio climático. En donde las lluvias no son bien distribuidas y las temperaturas han perdido su originalidad de años anteriores.

5. BIBLIOGRAFÍA

http://www.miviot.gob.pa/urbanismo/4URBANISMO/urbanismo/plan.htm

https://www.contraloria.gob.pa/INEC/Mapas/Mapas.aspx?ID_PROVINCIA=8&ID_TIPO=1&ID_IDIOMA=1

http://usma.ac.pa/wp-content/uploads/2014/05/revista-ipc-5-gordon.pdf

http://puertocorozal.micanaldepanama.com/wp-content/uploads/2016/10/CCO-16-003-anexo-1.pdf

http://www.miambiente.gob.pa/index.php/es/2013-02-20-08-51-24/biblioteca-virtual

http://www.hidromet.com.pa/hidro_historicos.php

http://www.mef.gob.pa/es/informes/Documents/Informe%20economico%20y%20Social%20-%20Anual%202015.pdf

Estudio de vulnerabilidad en subcuenca del río Chilibre

Por: Querube Cruz, Christian Encalada, Patricia Liebhardt y Roque Sclopis

Facilitador: Dra. Marilyn Diéguez Proyecto Final. Cambio Climático y Medidas de Adaptación (Asignatura de Doctorado optada como opción a Trabajo de Graduación). Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá. 1 de diciembre de 2016

ÍNDICE GENERAL

1. INTRODUCCIÓN

2. MARCO TEÓRICO

2.1. Planteamiento del problema

2.2. Definición de la variable de investigación

2.3. Objetivos

2.3.1. Objetivo general

2.3.2. Objetivos específicos

2.4. Alcance de la investigación

2.5. Metodología

2.5.1. Nivel de investigación

2.5.2. Diseño de la investigación

2.5.3. Población y muestra

2.5.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos

3. MARCO CONCEPTUAL

3.1. Antecedentes históricos

3.2. Descripción general de la subcuenca del río Chilibre

3.3. Análisis y discusión de resultados

3.3.1. Precipitación y temperatura

3.3.2. Comentarios de la comunidad ante la problemática

3.4. Vulnerabilidad de la cuenca

3.4.1. Principales amenazas en la subcuenca (asociado al aumento de las precipitaciones)

3.4.2. Acción antropogénica

3.4.3. Medidas de adaptación y mitigación

4. CONCLUSIONES

5. RECOMENDACIONES

6. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1. Zonas vulnerables a inundaciones en la Cuenca del Canal de Panamá (1970-2010).Fuente: Mi ambiente, 2013).

Figura 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Figura 3. Registro de temperatura diaria en el mes de Octubre de 2016 y datos históricos (Hidrometeorología, ETESA).

Figura 4. Vulnerabilidad en subcuencas del Canal de Panamá, 1971-2010 (Fuente: Mi ambiente, 2011).

Figura 5. Tipo y usos de suelos de la subcuenca de Chilibre.

Figura 6. Mapa de Capacidad Agrológica de la subcuenca del río Chilibre, todos los terrenos pertenecen a diferentes clases de terrenos no arables.

Figura 7. Pataconcito de Villa Grecia.

Figura 1. Precipitación promedio anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 2. Precipitación total anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 3. Precipitación promedio anual, en años; estación Alajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 4. Precipitación total anual, en años; estación Alajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 5. Radiación solar (horas). Fuente: Hidromet, ETESA.

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1. Resultados de calidad de agua de los puntos monitoreados en la subcuenca del río Chilibre.

Tabla 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Tabla 3. Resultados de encuesta realizada en comunidad de Villa Grecia.

1. INTRODUCCIÓN

La vulnerabilidad de Panamá ante los impactos de las amenazas naturales muestra una tendencia que va en incremento, debido al aumento de la exposición física de seres humanos, bienes y servicios. Esto va relacionado con las condiciones de extrema vulnerabilidad climática.

La cuenca del Canal es de vital importancia para Panamá, tanto por el agua potable que suple las áreas urbanas de Panamá y Colón, como por el agua que aporta para el tránsito de las embarcaciones que cruzan por el mismo. La cuenca principal está conformada por subcuencas, las cuales aportan caudales a la misma para mantener su existencia. No obstante, durante los últimos años, estas cuencas se han visto afectadas por eventos de origen natural; debido a la variabilidad climática dentro de la zona, ocasionando, principalmente, inundaciones y sequías.

Para efectos de este proyecto, se estudiará la vulnerabilidad de la subcuenca del río Chilibre, cuenca que forma parte de la cuenca del Canal de Panamá. Este estudio de vulnerabilidad investigará la capacidad de respuesta que tiene la cuenca del río Chilibre frente a los efectos ocasionados por el aumento de las precipitaciones y sus efectos en esta zona, desde hace algunos años hasta la actualidad.

Con este proyecto, se identificarán y conocerán las variables asociadas al cambio climático que pudieron haber ocasionado este incremento en las precipitaciones. Luego se justificará si el aumento, en efecto se debe al cambio climático y los efectos que este aumento genera sobre la población dentro del área de la subcuenca. De igual forma, se planteará la influencia de la acción antropogénica y su consecuencia frente a los efectos de este aumento. Por último, se conocerá que tan vulnerable es la cuenca actualmente, frente a los efectos provocados por el aumento de las precipitaciones y, se propondrán medidas de adaptación y mitigación ante esta situación.

2. MARCO TEÓRICO

2.1. Planteamiento del problema

El problema de investigación se basa en el aumento de las precipitaciones sobre la subcuenca del río Chilibre, debido al cambio climático. Este problema responde a la interrogante de ¿qué ha ocasionado las inundaciones en esta subcuenca? ¿Ha sido a causa del cambio climático? Durante los últimos años, la subcuenca del río Chilibre ha presentado diversos cambios que se le atribuyen al cambio climático; los cuales han ocasionado el incremento de las precipitaciones en dicha zona, dando cabida a uno de sus principales efectos: inundaciones. Esto hace a la subcuenca vulnerable, ya que ésta se encuentra enormemente poblada en las laderas de su río principal, el río Chilibre. Probablemente, esta población no esté educada en planes de emergencia frente a desastres naturales, por lo que su capacidad de respuesta ante eventos de este tipo ya ocurridos, es baja y esto la hace más vulnerable aún. Por otra parte, han ocurrido otros cambios producto de la acción antropogénica, cuya influencia no debe ser ignorada.

2.2. Definición de la variable de investigación

Como variables de investigación, relacionadas con el cambio climático, se considerarán las siguientes: aumento en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones durante un periodo de tiempos establecidos. También se tomará en consideración la variación de la temperatura y brillo solar para demostrar la relación del cambio climático con el aumento de las precipitaciones.

2.3. Objetivos

2.3.1. Objetivo general

Estudiar la vulnerabilidad de la subcuenca del río Chilibre y demostrar que, debido al cambio climático, el aumento de las inundaciones en la misma es un hecho real, producto del aumento en la intensidad y frecuencia de precipitaciones en dicha zona.

2.3.2. Objetivos específicos

• Identificar y conocer las características generales de la subcuenca.

• Identificar a la población vulnerable a los efectos de la problemática planteada.

• Analizar registros meteorológicos de la subcuenca, en temas de precipitaciones y temperatura.

• Analizar la percepción de la población afectada por la problemática.

• Definir prácticas que mejoren la adaptación a la variabilidad climática en las comunidades de la subcuenca

• Establecer acciones a tomar para reducir la vulnerabilidad a las variaciones climáticas en las comunidades.

2.4. Alcance de la investigación

Estudiar el efecto del cambio climático sobre el aumento en las precipitaciones en la subcuenca del río Chilibre; además, examinar los efectos que han ocasionado éstas sobre la comunidad ubicada en el área de afectación de la subcuenca; igualmente, definir acciones que mitiguen dichas afectaciones sobre las mismas y adapten a la cuenca a efectos futuros ocasionados por el cambio climático.

2.5. Metodología

2.5.1. Nivel de investigación

La presente corresponde a una investigación de nivel descriptiva y explicativa. Se establece como una investigación descriptiva, dado que se busca obtener características que describan la problemática y las afectaciones que han surgido a raíz de la misma; por otra parte, se establece como una investigación explicativa, ya que se va a buscar el porqué de la problemática asociado al cambio climático mediante el análisis de variables; al igual que posibles causas y efectos que han podido ocasionar la misma.

2.5.2. Diseño de la investigación

El diseño de este proyecto se enfocará en la recopilación de datos e información histórica, provenientes de la “web”, publicaciones, informes técnicos, entre otras fuentes, que permitan afirmar o no la problemática planteada. De igual forma, se optará por realizar expediciones a campo, para recopilar información estadística proveniente de la población afectada por la problemática, que permitan realizar un análisis sobre la variabilidad de estos datos en el tiempo.

2.5.3. Población y muestra

Se define como la población, la de la Cuenca del Canal de Panamá, que es la cuenca principal; y la muestra sería la subcuenca del río Chilibre, que pertenece a la cuenca del Canal de Panamá. Los corregimientos que forman parte del área de captación de la subcuenca son: Chilibre, Las Cumbres y parte del corregimiento de Ancón.

2.5.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos

Para la obtención de datos se utilizará, principalmente, el análisis documental obtenido de informes, documentos, indicadores estadísticos, tablas y gráficos comparativos de información meteorológica de la zona, publicaciones; de igual forma, se utilizarán encuestas realizadas a la muestra definida.

3. MARCO CONCEPTUAL

3.1. Antecedentes

La cuenca del Canal de Panamá y las subcuencas que la conforman, entre esas la subcuenca del río Chilibre, ha mostrado vulnerabilidad al cambio climático en varias ocasiones. Dos de ellas por causas que podrían considerar eventos extremos ocurridos en 1997-1998 y otro en diciembre de 2010. El impacto de estos eventos originó sequías y exceso de lluvia, respectivamente; lo cual ocasionó pérdidas y daños en vidas humanas, infraestructura, salud, seguridad y reducción del suministro de agua en la potabilizadora para las provincias de Panamá y Colón.

De acuerdo con estudios realizados por el Centro del Agua para el Trópico Húmedo de América Latina y el Caribe (CATHALAC) en septiembre de 2011, la cuenca fue afectada por trece eventos de El Niño y doce de La Niña, entre los años de 1971 y 2010; estos fenómenos climáticos están asociados el estrés hídrico o a estaciones secas muy pronunciadas. El Niño, a pesar de estar relacionado con la reducción de lluvias en algunos casos, causó un aumento en las precipitaciones que sobrepasó el récord histórico en los años 1976, 1982 y 1997.

Este estudio, además, concluyó que las subcuencas dentro de la cuenca del Canal de Panamá vulnerables a inundaciones causadas por el aumento de precipitaciones se encuentran al norte, oeste y sur del embalse Alhajuela (presa Madden) y suroeste del embalse Gatún; entre estas cuencas se encuentra la subcuenca del río Chilibre. En la siguiente figura se muestra un mapa con las áreas vulnerables a inundaciones dentro de la cuenca del Canal de Panamá.

Figura 1. Zonas vulnerables a inundaciones en Cuenca del Canal de Panamá (1970-2010).Fuente: Mi ambiente, 2013)

3.2. Descripción general de la subcuenca del río Chilibre

La Subcuenca de Chilibre pertenece a la cuenca del río Chagres, ésta última cual recibe la numeración 115 en el mapa de cuencas hidrográficas de Panamá (ver figura 1), correspondiendo a la cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. La cuenca del río Chagres posee alrededor de 429 lugares poblados, tiene territorios en 40 corregimientos, 7 distritos, estando presente en tres provincias (Panamá, Panamá Oeste y Colón). Su extensión es de 3 338 km2 y está dividida en 50 subcuencas. La correspondiente al río Chilibre posee la numeración 15 de esta división (ver figura 2).

Figura 2. Mapa de cuencas hidrográficas de Panamá.

Figura 3. División de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

• Zonas vulnerables

El nacimiento del eje principal del río Chilibre se encuentra en la barriada Nuevo Sitio El Carmen, en la ladera noroeste del cerro Peñoncito, a aproximadamente 320 msnm, mientras que un brazo secundario del mismo, la quebrada Sonadora, nace 415 msnm en el cerro Peñón (ambos cerros en el corregimiento de Las Cumbres – véase figura 3). Desde este nacimiento, el río recorre un total de 36,9 km, hasta su desembocadura en el curso medio del río Chagres, aproximadamente, a 1 km al sur del poblado de Guayabalito.

Después de su nacimiento, pronto recibe el aporte de aguas de las quebradas Sonadora, Manteca, San Vicente, Pedernal, Ancha y Ñajú, entre otras, además de los ríos Agua Buena y Cabuya. Poco antes de desembocar en el río Chagres, recibe las aguas del río Chilibrillo, su principal afluente. En toda el área de captación, dominan las colinas bajas de poca pendiente y sólo en sus nacientes el río atraviesa por zonas con pendientes de alrededor 40 grados.

Figura 4. Cerro Peñón ubicado en el corregimiento de Las Cumbres.

• Demografía

La población total que se ubica dentro de la subcuenca del río Chilibre es una de las de mayor crecimiento demográfico dentro de la cuenca hidrográfica del Canal. Según el Censo de Población y Vivienda del 2000, la población de la subcuenca del río Chilibre era de 31 308 habitantes, de los cuales 15 577 son hombres y 15 731 son mujeres. Los sitios más poblados en esta subcuenca son: Alcalde Díaz con 7 688 habitantes, Villa Grecia con 3 165 y San Vicente con 2 439 habitantes.

De acuerdo a estudios realizados para el período entre 1980 y 1990, los corregimientos de Chilibre y Las Cumbre, además de concentrar la mayor población del área de la subcuenca, también eran los más densamente poblados. Según el estudio, Las Cumbres contenía 1 114 habitantes/km2 y Chilibre -en su región 297 habitantes/km2. Aparte de la densidad, estos corregimientos también tenían las mayores tasas de crecimiento anual, dado que en Las Cumbres contenía un 4,5% y Chilibre un 4,0%, lo que resultaba una duplicación en la población cada 12 años.

El mayor porcentaje de los pobladores lo conforman emigrantes de Veraguas, Coclé y Chiriquí. Las propias características de la subcuenca representan un atractivo para personas que emigran del interior del país ya que se encuentra cerca de la ciudad y tiene características urbanas y rurales. Esto último incide en el crecimiento poblacional de la subcuenca.

• Hidrología

La subcuenca del río Chilibre se encuentran ubicada en la parte central de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá, al este del Canal de Panamá.

La subcuenca de Chilibre tiene un área total de drenaje de 80,8 km2, lo que representa un 2,37% de la superficie de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. Su recorrido pasa por tres corregimientos: Las Cumbres, Ancón y Chilibre, todos ellos del distrito de Panamá, provincia Panamá

De la superficie total, 15,3 km2 están en Las Cumbres, 23,5 km2 en Ancón y 42,0 km2 en Chilibre. Esta subcuenca limita al norte con el curso medio del río Chagres y la subcuenca del río Chilibrillo, al este con la micro cuenca de la quebrada La Cabima y el nacimiento del río Las Lajas, al sur con la divisoria de aguas de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá y las subcuencas de los río s Caimitillo y Calabazo, y al oeste con las subcuencas del río Casaya y la quebrada Julupa, ambos dentro del Parque Nacional Soberanía.

• Calidad de agua

De acuerdo a varios estudios realizados, se ha demostrado que el río Chilibre es el más afectado en la cuenca del canal, debido a la maña disposición de los desechos de la población, industrias, agroindustrias, canteras y basureros, deforestación, urbanización, etc. Se aprecia un proceso fuerte de eutrofización, el cual se caracteriza por los malos olores, propagación de vegetación acuática, producto del aumento de los nutrientes en las aguas.

En cuanto a la contaminación orgánica en el río Chilibre, se presentan varios sitios que han sido muestreados y sus valores de oxígeno disuelto son mayores a 10mg/l lo cual indica que tiene problemas de contaminación. Cuando se ha analizado la contaminación microbiológica (coliformes totales y fecales), se ha determinado que sus niveles de concentración fueron incluso superiores a los permitidos por las normas internacionales. Se tiene referencia de que entre los años 1975 y 1998 los nutrientes se incrementaron de 20 a 60 veces en el río Chilibre, como se puede apreciar en las tablas a continuación:

Tabla 1. Resultados de calidad de agua de los puntos monitoreados en la subcuenca del río Chilibre.

• Clima

Debido a la influencia de los dos mares, el clima se caracteriza por temperaturas moderadamente altas y constantes durante todo el año, con débil oscilación diaria y anual, abundante precipitación pluvial y elevada humedad relativa del aire.

Consta de una precipitación anual promedio cerca de los 3 500 mm, una humedad relativa promedio de 75% y una temperatura promedio de 30 °C, con máximas de hasta 38 °C y mínimas de 22 °C.

Existen dos estaciones climáticas definidas: la seca que va de diciembre a abril y la lluviosa de mayo a diciembre.

• Suelo

El territorio de la subcuenca pertenece a la región morfo estructural de regiones bajas y planicies litorales, claramente individualizadas desde el punto de vista topográfico, constituidas por rocas sedimentarias.

Se han realizado numerosos estudios en el área de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, los cuales la sitúan geológicamente dentro del bloque del Chocó. Se caracteriza porque contienen rocas sedimentarias como, areniscas tobáceas y maciza, calizas, lutitas, tobas, arcillas arenosas, tobáceas y bentoníticas, además basalto y andesitas intercaladas.

Los suelos de la subcuenca se caracterizan por ser suelos típicos de regiones tropicales, con altas temperaturas y climas húmedos. Se acuerdo a la clasificación que ofrece el Catastro Rural de Tierras y Aguas, son en su mayoría suelos meteorizados y de poca productividad y en su minoría, con un alto contenido de materia orgánica, mal drenaje y un pH ácido.

La proximidad a los centros urbanos en expansión ha dado paso al desarrollo de actividades variadas que van cambiando poco a poco el uso tradicional de los terrenos. Las actividades agrícolas y ganaderas como la industrial y la inmobiliaria, que, a su vez, demandan de manera creciente un amplio abanico de bienes y servicios que estimulan el asentamiento de nuevas actividades en el territorio y por consiguiente del cambio de usos de los suelos.

Igualmente, deben ser consideradas las grandes obras de infraestructura como el corredor Norte y su continuación hasta la ciudad de Colón que aumenta el valor de estos territorios y alimenta flujos migratorios de distintos grupos sociales.

La urbanización, en un alto porcentaje del territorio, ha provocado cambios irreversibles en los usos del suelo. La superficie impermeable ha crecido y continúa en proceso, lo cual reduce las zonas de infiltración e incrementa los escurrimientos urbanos.

Las áreas urbanas representan el 14,4% (2 035 Ha) ubicadas en la periferia de la subcuenca, las explotaciones mineras ocupan el 1,0% (142 Ha) y se localizan en la parte central de la cuenca en el área de Ñaju, y al oeste por el área de Calzada Larga y Caimitillo. Los cuerpos de agua ocupan una superficie del 0,1% (9 Ha) y los suelos desprovistos de vegetación ocupan el 1,7% (240 Ha).

Los suelos dedicados a la agricultura son pocos, menos del 1% del territorio y un 22% del territorio es dedicado a potreros y pastizales, principalmente hacia el nacimiento de las quebradas Guarumalito, Lato y Marañón.

• Flora

Es importante resaltar la importancia de los bosques por su trabajo en la regularización de las corrientes de agua, la conservación de los suelos, además de su importancia como albergue de diferentes especies de plantas y animales.

La cobertura vegetal, está conformada en un 27,5% (3 880 Ha) por matorrales y rastrojos dispersos, mezclados con bosques secundarios que ocupan el 20,1% del territorio (2 845 Ha) y los bosques maduros un 1,8% (250 Ha), los cuales se concentran al oeste, dentro de los límites del Parque Nacional Soberanía y en la parte alta del río Chilibrillo. Los pastizales ocupan el 19,8% del área (2 800 Ha) y se ubican en su mayoría en la parte central de la cuenca donde se concentra la actividad ganadera. La paja blanca cubre un 13,4% (1 895 Ha) del área y está dispersa, pero en parches extensos en la parte alta y baja del río Chilibre y la parte baja del río Chilibrillo. Las plantaciones forestales y los cultivos ocupan superficies muy pequeñas que ocupan un 0,01% (1,5 Ha).

Es importante señalar que la subcuenca tiene 127,6 km2 dentro del Parque Nacional Soberanía y 17 Ha dentro del Parque Nacional Camino de Cruces, jugando estas áreas protegidas un papel importante para la conservación de los bosques y protección de las cabeceras de los río s Cabuya y Agua Buena. Además, colinda con el Parque Nacional Chagres, con áreas altamente intervenidas en donde se observan grandes extensiones de pastizales y paja blanca.

Tabla 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Figura 5. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

De lo anterior se desprende que la cuenca, objeto de este estudio, forma parte de las zonas de amortiguamiento de tres áreas protegidas: Parque Nacional Soberanía, Parque Nacional Camino de Cruces y Parque Nacional Chagres, lo cual ejerce presión sobre la conservación de los recursos naturales de los mismos. Desde este punto de vista, es necesario establecer estrategias tendientes a la protección del recurso hídrico, los suelos y los recursos forestales.

En la actualidad, los bosques maduros ocupan menos de 2% de todo el territorio y se encuentran cerca de la confluencia del río Chilibre con el río Gatún. Hay otros parches de bosque de crecimiento secundario los cuales están muy fraccionados y dispersos. Los bosques ribereños se encuentran totalmente alterados, en muchos de los casos han sido cortados hasta la orilla de los río s y quebradas, incumpliendo con lo establecido en la Ley 41 de 1998 (Ley General de Ambiente) que establece que se debe mantener un mínimo de 10 metros de vegetación a cada lado de la corriente para evitar problemas de erosión y sedimentación.

• Fauna

En la subcuenca se registra una abundante fauna y esto se debe fundamentalmente a la existencia de las áreas protegidas dentro de la misma. La realidad dentro de las subcuencas de los río s Chilibre y Chilibrillo es otra. La misma se ha visto mermada por la urbanización de gran parte de su territorio y por la deforestación.

En la subcuenca del río Chilibre y sobre todo en el área que corresponde al Parque Nacional Soberanía, se tienen registradas especies como el conejo pintado, ñeque, zainos, gato solo, venado cola blanca, armadillo, iguana verde, caimán, y entre las aves se destacan el tucán y las palomas y tortolitas. Es necesario señalar que estás especies se ven amenazadas por la cacería ilegal. Esta actividad ilícita se desarrolla desde las comunidades limítrofes al Parque, desde donde se realizan incursiones al mismo.

Los pobladores más antiguos atestiguan incluso la existencia de jaguares, manigordos etc. Lo cierto es que, con el establecimiento de los diferentes lugares poblados, el número de personas ha aumentado y la fauna ha disminuido.

3.3. Análisis y discusión de resultados

3.3.1. Precipitación y temperatura Para conocer el comportamiento de las precipitaciones en esta subcuenca analizaron los datos de las dos estaciones con la mayor cantidad de registros: Chilibre (115 002) y Alajuela (115 026). La estación de Chilibre se encuentra inactiva, actualmente; sin embargo, su periodo de actividad, que comprende desde 1970 hasta 1998, recopiló datos importantes que permiten conocer el comportamiento de esta variable en la subcuenca. Según fuentes de registros históricos del departamento de Hidrometeorología de ETESA, se obtuvo los siguientes resultados de precipitación promedio anual y precipitación total anual, respectivamente:

Figura 6. Precipitación promedio anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA

Figura 7. Precipitación total anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Estas gráficas nos muestran que entre los años 1980 y 1995, las precipitaciones se mantuvieron en una oscilación constante; pero, a partir del año 1996, éstas sufrieron un aumento drástico. Ambas gráficas muestran una tendencia en aumento de las precipitaciones. Por otra parte, la estación de Alajuela (115026), se encuentra activa actualmente; y se utilizaron sus datos para ver el comportamiento de las precipitaciones a un tiempo más reciente (1960-2010). A continuación se muestra el Figura 3 con información de la precipitación promedio cada año y luego el Figura 4 con información de la precipitación total por año:

Figura 8. Precipitación promedio anual, en años; estación Alhajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 9. Precipitación total anual, en años; estación Alhajuela. Fuente: Hidromet, ETESA

De esta gráfica podemos extraer que la las precipitaciones tuvieron un aumento en el año de 1996, con 9mm en promedio ese año; de igual forma, este año se dio la mayor precipitación con un número de 3500mm ese año. La tendencia muestra que éstas están en aumento. Lastimosamente, las estaciones activas en esta cuenca, iniciaron su actividad hace poco tiempo y no almacenan una cantidad de registros y esto representa un sesgo en el análisis de los datos. Otra variable analizada corresponde a la cantidad de radiación solar en horas sobre la cuenca, como se muestra en la siguiente gráfica:

Figura 10. Radiación solar (horas). Fuente: Hidromet, ETESA.

Con esta gráfica se puede observar que ha aumentado la cantidad de tiempo de brillo solar que incide sobre la cuenca; lo cual nos afirma que la actividad solar ha aumentado. Por otra parte, en la siguiente figura se muestra la comparación de los registros de temperatura en Octubre de este año (2016) y aquella registrada en octubre de años anteriores (datos históricos).

Figura 11. Registro de temperatura diaria en octubre de 2016 y datos históricos (Hidrometeorología, ETESA).

Con esta figura, podemos notar que la temperatura actual se encuentra por encima de lo registrado históricamente, lo cual representa un aumento.

3.3.2. Comentarios de la comunidad ante la problemática Una forma de conocer el efecto de esta problemática en la cuenca es analizando la percepción de las personas de las comunidades. Recientemente, dio a conocer que los moradores de una de las comunidades más pobladas de la subcuenca, en San Vicente, dijeron que nunca antes en la vida habían sido víctimas de este tipo de situaciones (desbordamientos del río, principalmente); por lo que se mantienen en alerta en caso que vuelvan los aguaceros. Aseguran que la lluvia llegó “de repente” y la inundación de sus viviendas se dio en cuestiones de minutos; por lo que no pudieron salvar muchas de sus pertenencias (Fuente: La Estrella de Panamá. Septiembre, 2016). Para conocer más a fondo la percepción de la comunidad se encuestaron a 20 personas de la comunidad de Villa Grecia, otro punto en la cuenca con alta población. La encuesta tomó en cuenta 8 preguntas y los resultados obtenidos fueron los siguientes:

Tabla 3. Resultados de encuesta realizada en comunidad de Villa Grecia.

3.4. Vulnerabilidad de la cuenca

De acuerdo con estudios realizados por CATHALAC, la subcuenca del río Chilibre tiene altos niveles de vulnerabilidad tanto a inundaciones, como a sequías; esto se debe a la sobrecarga hídrica de los suelos, debido a las precipitaciones. En la Leyenda S= sí N=no N/S=no sabe I= Inundaciones D=deslizamientos C= caídas de árboles siguiente figura se muestran las cuencas de mayor vulnerabilidad dentro de la cuenca del Canal de Panamá, de acuerdo a vulnerabilidad socioeconómica, vulnerabilidad a inundaciones y vulnerabilidad a sequías.

Tabla 4. Vulnerabilidad en subcuencas del Canal de Panamá, 1971-2010 (Fuente: Mi Ambiente, 2011).

A partir de esta figura, se puede conocer que la subcuenca del río Chilibre tiene una vulnerabilidad alta a inundaciones; de igual forma, tiene una vulnerabilidad mayor a sequías y a situaciones socioeconómicas.

Además de las amenazas que presenta la subcuenca, algo que es importante, y que la hace aún más vulnerable es la poca capacidad de respuesta que tiene ante las mismas, o bien, para prevenirlas; esto se ve, principalmente, en la cantidad de población que existe en las laderas del río principal.

3.4.1. Principales amenazas en la subcuenca (asociado al aumento de las precipitaciones)

3.4.1.1 Inundaciones

La subcuenca de Chilibre es parte del sector del Pacífico del Corredor Transístmico, que corre hacia el río Chagres, y está localizada en el área más poblada de toda la cuenca del Canal.

Esta región tiene problemas sociales y ambientales significativos, tales como un pobre acceso al agua potable, deficientes servicios de recolección de desechos sólidos y suministro de electricidad, debido a la acelerada ocupación de la tierra por asentamientos humanos no planificados y por tanto, carentes de patrones de desarrollo urbano. Como consecuencia de ello, esta zona tiene la mayor demanda de agua al interior de la cuenca, y ésta es además de calidad deficiente. La sobrecarga hídrica de los suelos, debida a la precipitación y afloramientos de agua, causan la ausencia de precipitación en los márgenes y pueden contribuir a empeorar las inundaciones, lo que afecta la agricultura, la producción industrial y el medio ambiente.

En cuanto a la capacidad de absorción del suelo, esta subcuenca se caracteriza por ser periurbanas. La urbanización, en un alto porcentaje del territorio de las subcuencas ha provocado cambios irreversibles en los usos de suelo. La superficie impermeable ha crecido y continúa ese proceso, lo cual reduce las zonas de infiltración e incrementa los escurrimientos urbanos. Las áreas urbanas representan el 14,4% y están ubicadas en la periferia de la subcuenca. Las explotaciones mineras ocupan el 1,0% y se localizan en la parte central de la subcuenca en el área del Ñajú, y al oeste por el área de Calzada Larga y Caimitillo. Los cuerpos de agua ocupan una superficie del 0,1% y los suelos desprovistos de vegetación ocupan el 1,7%. Existe un área sin información debido a la nubosidad que corresponde a 0,3%. Los suelos dedicados a la agricultura son pocos, menos del 1% del territorio. Un 22% del territorio es dedicado a potreros y pastizales.

Figura 12. Figura de tipo y usos de suelos de la subcuenca de Chilibre.

Con el incremento del sector inmobiliario y por consiguiente la deforestación, ha llevado a la pérdida de la capacidad agrológica de los suelos, aumentando la impermeabilización de los mismos.

En la subcuenca del río Chilibre la mayor parte del territorio pertenece a la clase no arables de suelo, lo que significa que estamos en presencia de suelos con vocación forestal.

Figura 13. Mapa de capacidad agrológica de la subcuenca del río Chilibre, todos los terrenos pertenecen a diferentes clases de terrenos no arables.

La recolección de la basura en un factor que influye en la vulnerabilidad a inundaciones de la subcuenca. La Dirección Metropolitana de Aseo, de la Alcaldía de Panamá, es la encargada de la recolección de los desechos, sin embargo este servicio no es eficiente, ya que no hay continuidad. Principalmente en el área de Alcalde Díaz y Chilibre Centro se brinda un mejor servicio. Las áreas que no cuentan con carreteras pavimentadas o en buen estado no reciben la atención de la recolección. En la mayoría de estos casos son ubicados contenedores en la entrada de veredas o calles en mal estado, los cuales son recogidos de acuerdo a una programación establecida por la DIMAUD (esta programación no se cumple con rigurosidad). Al ser ubicados en las orillas de las calles ocasiona que algunos moradores, no necesariamente del área, depositen su basura en estos contenedores saturándolos o a que los desechos sean depositados en lotes baldíos, lo cual acarrea un problema de olores, lixiviados, propagación de insectos, así como un problema estético, en el área. En los lugares donde se ofrece el servicio (Alcalde Díaz y Chilibre Centro), cuando no se sigue con regularidad el programa de recolección, da lugar a vertederos improvisados (pequeños pataconcitos), los cuales contribuyen a la contaminación de las aguas, el suelo, el aire.

En otros casos, los desechos, son enterrados, quemados o arrojados a los cauces del río o quebradas.

Figura 14. Pataconcito de Villa Grecia.

Estas variables socio-ambientales hacen de la población de la subcuenca de Chilibre un área vulnerable a inundaciones, pues restan capacidad de resistencia ante los cambios climáticos.

3.4.1.2 Deslizamientos

Los deslizamientos se definen como el movimiento lento o rápido del material superficial de la corteza terrestre (suelo, arena, roca u otros materiales) pendiente abajo, debido a una pendiente muy empinada, a un aumento de peso, pérdida de la consistencia de los materiales o algún otro factor que genere un desequilibrio en la ladera. A estas condiciones se deben sumar factores externos como la sismicidad, el vulcanismo y las lluvias. En un segundo plano, se deben considerar la deforestación, las aguas subterráneas, entre otras.

El clima de acuerdo con las características que presenta, puede favorecer la inestabilidad del subsuelo al aportar una suficiente cantidad de agua. Ello debido a la presión que ejerce el líquido en los poros y fisuras del suelo. Así mismo, las lluvias y la formación de corrientes de agua por la superficie (escorrentía superficial) favorecen los procesos de erosión.

Las altas precipitaciones en combinación con el tipo de suelo, en algunos casos material muy alterado fomenta la formación y aceleración de los deslizamientos ya que un suelo arcilloso se satura por la cantidad de agua recibida, se hace más pesado y unido con el grado de pendiente se puede derrumbar o deslizar.

El territorio de la subcuencas de Chilibre pertenece a la región morfo estructural de regiones bajas y planicies litorales (cuencas sedimentarias), claramente individualizada desde el punto de vista topografía (altitud y pendiente). Corresponde a zonas deprimidas, constituidas por rocas sedimentarias. La topografía varía de aplanada a poco ondulada, los declives oscilan entre muy débil y débil.

Se han realizado numerosos estudios en el área de la cuenca del canal de Panamá, los cuales la sitúan geológicamente dentro del bloque del Chocó. Se caracteriza porque contienen rocas sedimentarias como, areniscas tobáceas y maciza, calizas, lutitas, tobas, arcillas arenosas, tobáceas y bentoníticas, además basalto y andesitas intercaladas. De acuerdo al Mapa Hidrogeológico de Panamá dentro de esta unidad hidrogeológica se localizan acuíferos de baja y muy baja productividad. “La ocurrencia de agua subterránea está limitada a la zona de meteorización o fracturación de las rocas sanas subyacentes”.

Los suelos en estas subcuencas se caracterizan por ser suelos típicos de regiones tropicales, con altas temperaturas y climas húmedos. Se acuerdo a la clasificación que ofrece el Catastro Rural de Tierras y Aguas, son en su mayoría oxisoles (suelos meteorizados y de poca productividad) y en su minoría inceptisoles (cuyas características son poco definidas, con un alto contenido de material orgánico, mal drenaje y de pH ácido).

Los oxisoles están asociados a terrenos viejos y estables, por lo que la vulnerabilidad a deslizamientos de estas subcuenca se dará en los sectores donde este material no sea mayoritario.

3.4.2. Acción antropogénica

La acción del cambio climático sobre la subcuenca del río Chilibre es una realidad; pero no se debe ignorar la acción humana como otra variable que incide sobre la vulnerabilidad de la misma.

El río Chilibre, río principal de esta subcuenca, ha recibido mucho desarrollo a su alrededor durante los últimos años. La acelerada urbanización a la que se encuentra sometido ha llevado a una impermeabilización de un buen porcentaje de sus suelos; provocando que las aguas que antes se infiltraban, ahora escurren directamente hacia el río principal, aumentando su caudal en dicha zona; esto lo agrava el hecho de que las viviendas se construyen a una distancia muy próxima al río y, en algunos casos, se hacen rellenos que disminuyen el área del cauce del río. Además de esto, el aumento de viviendas, aumenta la cantidad de las descargas de aguas residuales que, en su mayoría, se dirigen hacia el río principal; lo cual aumenta su caudal.

El aumento de construcciones y la disminución de área verde en dicha zona, ha afectado la capacidad de soporte de los suelos. Actualmente, los suelos pierden capacidad de soporte debido a su saturación, producto de las frecuentes precipitaciones y sus efectos; en ocasiones, la población es ignorante ante estas condiciones y ha construido improvisadamente en éstas zonas, lo cual ha aumentado la carga sobre estos suelos. Estas condiciones son terribles en las pendientes cercanas al río; ya que son más vulnerables a deslizamientos.

3.4.3. Medidas de adaptación y mitigación

Aunque Panamá es relativamente poco vulnerable a los ciclones tropicales y otros eventos catastróficos, en comparación con otros países de la región centroamericana, el país es frecuentemente afectado por diversas amenazas hidro-meteorológicas, incluyendo inundaciones, sequías y deslizamientos. Con la exacerbación de esta condición a causa de la influencia del cambio climático, la frecuencia e intensidad de eventos extremos, incluyendo a El Niño (ENOS), se espera que incrementen. El escenario de amenazas está sobrepuesto a una vulnerabilidad que también tiende a aumentar y que está asociada con un mayor grado de exposición física de la población y los bienes, debido al rápido crecimiento demográfico y a la expansión urbana no planificada, todo ello combinado con procesos de degradación ambiental. La configuración del riesgo resultante se pone de manifiesto en la serie de desastres con pérdidas significativas en la última década.

Según el estudio de CEPAL, “La economía del cambio climático en Centroamérica (201)” se espera cambios en la temperatura y la intensificación de las tormentas en Panamá, lo que traerá una serie de impactos económicos y físicos sobre el país. Este estudio también llama la atención acerca de la vulnerabilidad económica de sectores clave, tales como agricultura y turismo, así como la vulnerabilidad del Canal de Panamá y las actividades socioeconómicas asociadas con éste.

Por el otro lado, frentes frío s al final de la estación lluviosa que permanecen estacionados sobre territorio panameño, han causado lluvias inusualmente intensas y prolongadas, detonando inundaciones y deslizamientos de considerable impacto en el país. En los últimos años, Panamá enfrentó dos eventos de desastre por inundación que llevaron a la declaración de un estado de emergencia nacional.

A pesar del progreso sostenido de Panamá en el desarrollo de marcos de políticas y programas para el cambio climático en los últimos años, la serie de desastres ocurridos asociados con amenazas hidrometeorológicas ha revelado un perfil de incremento sostenido de la variabilidad climática que llama la atención para la pronta implementación de medidas climático resilientes en las áreas más vulnerables así como una mejoría generalizada en el conocimiento acerca del cambio climático y el fortalecimiento institucional para avanzar hacia la consolidación de marcos de política para la adaptación a este fenómeno.

Ante esta problemática es necesario realizar intervenciones acompañadas por líneas de acción que procuran el mejoramiento de la línea base de información climática herramientas de monitoreo, así como el desarrollo de mejores capacidades en gestión del conocimiento, fomento de una reducción integral del riesgo y la aplicación de un enfoque de adaptación al cambio climático en las áreas seleccionadas.

3.4.2.1 Desarrollo Comunitario

Es necesario analizar las múltiples y complejas causas que intervienen y se manifiestan en el deterioro de los recursos hídricos del área, por lo que es de fundamental trascendencia sensibilizar a los actores claves, desde sus diversas perspectivas, para implementar mecanismos que lleven a la recuperación, mantenimiento, conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos hídricos de la subcuenca. Es prioritario el fortalecimiento de las organizaciones de base comunitaria para alcanzar el desarrollo comunitario e involucrarse en la solución de problemas relacionados con temas de transporte, seguridad y salud.

3.4.2.2 Educación Ambiental

En la subcuenca de Chilibre, debido a sus serios problemas ambientales, se necesita poner en ejecución un programa de Educación Ambiental a todos los niveles que responda al clamor de la comunidad, el cual se expresa en cada reunión y taller desarrollado.

Debe haber un empoderamiento por parte de la comunidad del marco legal que rige la materia ambiental en el país y específicamente en la Cuenca del Canal.

El agua es un recurso finito y vulnerable, por lo cual es necesario tomar acciones que nos lleven a revertir los procesos de deterioro a los que han estado sometidos nuestros recursos hídricos, pero también a la valoración del recurso, lo cual nos conduce no solo a proteger y conservar, pero también a usar el recurso con prudencia y a evitar el despilfarro.

3.4.2.3 Plan de Acción

Desde el año 2010 existen en la cuenca 29 “comités locales” en 13 subcuencas constituidos con el apoyo de ACP quien promovió la realización de diagnósticos sociales y ambientales detallados, en todas las áreas a las cuales pertenecen los comités locales. Estos diagnósticos constituyen una fuente rica de información sobre la situación de cada subcuenca, especialmente las relaciones socio-económicas y las percepciones de los moradores sobre los recursos naturales de las subcuencas donde viven.

Para dotar a un Consejo Consultivo del área de la cuenca de un instrumento de planificación que definiera estrategias y acciones para la solución de los principales problemas que se presentan en la subcuenca del río Chilibre, relacionados con el recurso hídrico, los recursos naturales y la seguridad y salud de los habitantes de la subcuenca, la ACP desarrolló un Plan de Acción con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el mismo con fecha de septiembre de 2010 contempló actividades para monitorear las gestiones de diferentes recursos, de cada uno resaltamos los indicadores contemplados inicialmente:

• Gestión de Recursos Hídricos

– Mayor número de sistemas de tratamiento de aguas residuales construidas y/o mejoradas.

– Mejoramiento de la calidad del agua en tres cuerpos de agua identificados (Qda. Sonadora, Qda. Pedernal y Qda. Furnia), se deben considerar la disminución de E. coli registrada y el mejoramiento en los niveles de oxígeno disuelto. Usar de referencia el Informe de la Calidad del Agua de la ACP.

– Mayor número de personas con sistema de agua potable o mejorada, los cuales trabajan eficientemente.

– Mayor número de actividades productivas ambientalmente adecuadas, con sus PAMA`s aprobados.

– Vertederos de desechos sólidos improvisados eliminados.

• Gestión de Recursos Naturales

– Mayor número de río s y quebradas con cauces reforestados.

– Nacimientos de los río s reforestados.

– Empresas mineras con programas de recuperación de suelos aprobados y ejecutándose.

– Mayor número de personas capacitadas ambientalmente y con conocimiento de las normativas legales.

• Gestión de Aspectos Relacionados con Seguridad Social y Salud

– Disminución en el número de delitos cometidos en el área.

– Menor número de desempleados en la subcuenca.

– Mayor número de personas con problemas de tenencia resueltos.

– Mayor número de familias con viviendas mejoradas.

– Carreteras y puentes en buen estado.

– Aumento en el número de OBC existente en el área.

Si bien es cierto, este Plan de Acción no está enfocado directamente al fortalecimiento directo de la subcuenca en cuanto defensa a fenómenos naturales productos del cambio climático, el mismo contempla actividades que refuerzan la comunidad en muchas variables que influyen en la vulnerabilidad a inundaciones y deslizamientos. Este Plan de Acción fue elaborado en septiembre de 2010 y comprendía un tiempo de ejecución de 5 años, por lo que los resultados deben estar por publicarse.

En la misma línea, Panamá ha realizado proyectos pilotos de adaptación al cambio climático, basado en las 52 cuencas hidrográficas del país.

Panamá actualmente se encuentra desarrollando su tercera comunicación nacional sobre cambio climático y en la misma está contemplada desarrollar una estrategia nacional de adaptación al cambio climático en los sectores más vulnerables y prioritarios para el país.

La ley 8 del 25 de marzo del 2015, que crea el Ministerio de Ambiente, reconoce el desafío que representa el cambio climático para la población. Es por eso que en ese sentido, la Estrategia Nacional de Cambio Climático de Panamá se formula en base a los lineamientos del Plan Estratégico Gubernamental 2014-2019 y prioriza inversiones e iniciativas nacionales de adaptación donde la Seguridad Alimentaria, Hídrica, Energética, Marino-Costera, Logística y Distritos Resilientes al Cambio Climático son metas nacionales. Se priorizan medidas de adaptación en las siguientes municipalidades prioritarias: Aguadulce, Arraiján, Changuinola, Chitré, Colón, David, La Chorrera, Panamá, San Miguelito y la Comarca de Guna Yala. Estos municipios fueron escogidos por su grado de vulnerabilidad, densidad poblacional y potencial económico.

En adición, cuando se crea el Ministerio de Ambiente, mediante la Ley 25 de 2014, la misma en su artículo 126-D contempla la creación de un Fondo Nacional de Adaptación al Cambio Climático que financiará medidas de adaptación prioritarias (antes mencionadas). Estos ingresos procederán de aportaciones públicas o privadas, organismos nacionales e internacionales, contribuciones de proyectos de mitigación, y de otros mecanismos de financiamiento que se implementen en el futuro. Se plantea una capitalización inicial para el último trimestre del año 2016 y se espera que el Fondo inicie operaciones durante el cuarto trimestre del 2017.

4. CONCLUSIONES

Existen ciertos factores que intensifican la vulnerabilidad de la Cuenca ante inundaciones:

• Las subcuencas de los ríos Chilibre y Chilibrillo contienen el cincuenta por ciento de toda la población de la cuenca hidrográfica del canal, en general. Lo anterior nos indica que el crecimiento poblacional incrementa, de manera acelerada, la demanda por el recurso hídrico, mientras que la oferta no mejora y la calidad de agua en los cuerpos de agua se deteriora cada vez más.

• La basura constituye un serio problema en las subcuencas. El mal estado de las calles, la falta de educación ambiental, el deficiente cálculo de los contenedores de basura y la mala planificación en la recolección de la misma han hecho que surjan vertederos improvisados o saturados. Estos vertederos atentan contra la salud de los habitantes de las subcuencas y contra la salubridad de sus ríos, quebradas y suelos, pues dicha basura termina obstruyendo sistemas de drenajes que no desarrollan sus capacidades de diseño provocan inundaciones.

• Los bosques de galería prácticamente han desaparecido y las laderas están desprotegidas. Se han permitido construcciones a las orillas mismas de los cauces, lo cual se constituye en riesgos de inundación y riesgos para la vida misma.

• La actividad minera aporta gran cantidad de sedimentos a los cauces. No se cuenta con medidas de mitigación que contribuyan a la disminución de sedimentos, los cuales son arrastrados por las escorrentías, ni con medidas de protección de taludes, para la estabilidad de los mismos.

• La capacidad agrológica de los suelos existentes y el análisis de su uso potencial, nos indica que son suelos con vocación forestal en su gran mayoría.

Estos factores y el aumento de las precipitaciones a causa del cambio climático, hacen que las inundaciones, los deslizamientos y las pérdidas materiales sean un tema inevitable en la subcuenca de Chilibre.

5. RECOMENDACIONES

La acelerada urbanización a la que se encuentran sometidas las subcuencas ha llevado a una impermeabilización de un buen porcentaje de sus suelos. Las aguas discurren hacía los río s y quebradas arrastrando a su paso los desechos sólidos que no se disponen adecuadamente, hacía cauces saturados con sedimentos, todo lo cual se constituye en un riesgo para la vida, al haber permitido la construcción de viviendas a las orillas de los mismos. Por otro lado sino se siguen las recomendaciones en cuanto a la capacidad de uso de suelos, el deterioro de este recurso es inevitable.

Es necesario un fortalecimiento organizativo, que les permita a las comunidades hacerle frente a problemas sociales que están afectando a las mismas y que contribuyan al empoderamiento de los problemas y a contribuir a las soluciones de los mismos, así como poder acceder a fondos de inversión, para la solución de problemas puntuales en las comunidades. Y así, disminuir la vulnerabilidad que presenta la población de la subcuenca a seguir sufriendo de inundaciones periódicamente.

Panamá debe continuar desarrollando proyectos pilotos de adaptación al cambio climático ya sea mediante aportaciones públicas o privadas, organismos nacionales o internacionales, se debe contribuir en proyectos de mitigación.

6. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Ambiente, M. (Mayo de 2013). Mi ambiente. Obtenido de Aumento de la resiliencia al cambio climático y la variabilidad climática en el arco seco y la cuenca del canal de Panamá.

Panamá, C. I. (s.f.). Plan de acción inmediata: subcuenca del río Chilibre.

USAID. (Junio de 2010). Diagnóstico técnico de las subcuencas de los ríos Chilibre y Chilibrillo.

USAID. (Septiembre de 2010). Plan de acción subcuenca del río Chilibre.

USAID, A. (1999). La cuenca del canal: Deforestación, contaminación y urbanización.