PÉRDIDA DE TERRITORIO EN LAS ISLAS DEL ARCHIPIÉLAGO DE SAN BLAS (GUNA YALA)

Por: ALICIA BORGES, SARA CHAVARRÍA, NILDA CORTÉS. 2020.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ

INTRODUCCIÓN

El archipiélago de San Blas o Guna Yala, con más de dos mil kilómetros cuadrados, se ubica en el Caribe panameño; forma parte del territorio de la comarca de Guna Yala, y está conformado por 365 islas, de las cuales 38 se encuentran pobladas por indígenas de origen Guna. Estos, son conocidos en Panamá por sus pintorescos vestidos típicos y la confección de molas. La Comarca Guna Yala aloja a más de 33 000 personas, cuenta con su propia legislación y aunque el territorio de las islas pertenece a Panamá, existe una frontera que divide el territorio panameño con el territorio Guna.

Estás islas sufren una gran amenaza de crisis climática, experimentan los efectos del calentamiento global en forma de ascenso acelerado del nivel del mar, causando pérdida de territorio. La subida de nivel de mar se ha podido cifrar en 3 centímetros en los últimos cincuenta años. Otros problemas que ha acarreado el cambio climático están el aumento de temperaturas en el aire y el mar que ayuda a la acidificación de los océanos y el cambio de patrones en las precipitaciones, lo trae más tormentas.

Un factor importante en la problemática es los confinamientos en las principales islas habitadas y las malas condiciones de vivienda. Como consecuencias se habla de un posible traslado de la población a tierra firme.

Este informe consiste en determinar las causas de amenaza que influyen en la pérdida de territorio de las islas de Guna Yala a causa del ascenso acelerado del nivel del mar y dar algunas recomendaciones de medidas que se puedan tomar para enfrentar esta crisis.

OBJETIVOS

  • Determinar la existencia de amenazas sobre las islas del archipiélago de San Blas (Guna Yala), a causa del ascenso acelerado del nivel del mar.
  • Determinar si el cambio climático ha afectado el nivel del mar Caribe y si está relacionado con la pérdida de territorio en las islas del archipiélago de San Blas (Guna Yala).
  • Evaluar si existen otras causas que influyan en la pérdida de territorio en las islas del archipiélago de San Blas.
  • Proyectar posibles escenarios de la situación de estas islas a un futuro y posibles consecuencias.
  • Conocer si existen actualmente medidas de mitigación en las islas habitadas o planes a futuro.
  • Enlistar recomendaciones que puede tomar la comunidad Guna para sobrellevar el cambio.

METODOLOGÍA

  • Determinar las variables de investigación en la cual enfocar dicha investigación y determinar la problemática.
  • Realizar una investigación sobre los sucesos y determinar desde qué año se han presentado cambios en las islas.
  • Análisis de datos de diferentes años para poder identificar el cambio gradual por año.

UBICACIÓN

Las islas del archipiélago de San Blas (Guna Yala) se ubican al norte del istmo de la República de Panamá, sobre el mar Caribe.

Figura 1. Ubicación del archipiélago de Guna Yala.

ANTECEDENTES

El pueblo Guna vivió originalmente en la región noroccidental de Colombia, antes de que en el siglo XVI comenzaron a moverse a lo que actualmente se conoce como República de Panamá, proceso que tomó varios siglos. Habitaron el bosque de las montañas de San Blas, hasta que finalmente se asentaron en una larga franja de tierra, entre las montañas y el mar Caribe.

Alrededor de mediados del siglo XIX los Gunas comenzaron a migrar a algunas de las 371 pequeñas y hermosas islas de coral que bordean la costa del Caribe, conocido como el archipiélago de Guna Yala. Poco después de ese período decidieron instalarse en las islas, sobre todo para escapar de las enfermedades en el continente (malaria y la fiebre amarilla). Por la falta de agua potable en casi todas las islas, los Gunas se establecieron en las islas más cercanas a la parte continental, cerca de las desembocaduras de los ríos. Hasta el día de hoy los Gunas mantienen cultivos, cazan, y usan el agua de los ríos en el continente, y habitan las islas y pescan en el mar.

Su ubicación estratégica puso a dicha región en medio de las disputas territoriales entre las diferentes potencias mundiales. Además de los españoles que colonizaron la región, también hubo colonos escoceses y franceses, piratas ingleses y, hacia el final del siglo XIX, corporaciones bananeras norteamericanas. Adicionalmente, personal militar norteamericano estableció brevemente un puesto de control militar cerca de la península de El Porvenir durante la Segunda Guerra Mundial, como parte de sus esfuerzos para proteger el Canal de Panamá.

La falta de acceso a Guna Yala desde el interior de Panamá y Colombia contribuyó a mantener a la región relativamente aislada del mundo exterior por décadas. Esta condición terminó hace diez años, cuando los 41 kilómetros de carretera que conectan el puerto de Gardi (Carti) con el interior de Panamá fue finalmente pavimentado y varios puentes fueron construidos.

PROBLEMÁTICA

El cambio climático representa una de las mayores amenazas ambientales reconocida para las zonas costeras e insulares del planeta, en especial para los asentamientos humanos y los bienes y servicios ecosistémicos.

El IPCC, por sus siglas en inglés “Intergovernmental Panel on Climate Change”, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio publicó un informe en el 2019 titulado “The Ocean and Cryosphere in a Changing Climate” o “El océano y la criosfera en un clima cambiante”. En este se menciona que el ritmo del aumento del nivel medio del mar, en el conjunto del planeta entre 2006 y 2015, ha sido de 3,6 mm/año. Este aumento, señalan, se ha acelerado como consecuencia del incremento de la pérdida de hielo en Groenlandia y en la Antártida.

Sumado a esto las amenazas provenientes del aumento de la temperatura atmosférica y las amenazas por variabilidad climática, tales como tormentas tropicales y marejadas hacen que las zonas costeras e insulares sean altamente vulnerables ante el aumento progresivo y acelerado del nivel medio del mar. Estos cambios climáticos producen efectos devastadores producen el ascenso acelerado del nivel del mar en el Archipiélago San Blas.

Como en los últimos años el inicio de la temporada de transición de la estación lluviosa a la estación seca trae consigo un fenómeno que cada vez es más recurrente en las islas del archipiélago de San Blas y es que con la llegada de los vientos alisios o conocidos popularmente como el viento del Norte se da la entrada del agua de mar a las islas del archipiélago causando mayor afectación en las islas habitadas.

Debemos tener presente que son múltiples los factores adicionales al ya mencionado que influyen en que este fenómeno sea cada vez más intenso y entre ellos está la influencia de las mareas, la conservación de la barrera coralina protectora del archipiélago y el ascenso del nivel del mar producto del cambio climático.

Actualmente este conjunto de islas presenta una alta vulnerabilidad ante los efectos adversos del cambio climático al ser islas de poca elevación que se encuentran al nivel y hasta máximo un metro sobre el nivel del mar, adicional que son formaciones de origen coralino lo que hacen que las mismas sean de una estructura poco resistente a los efectos asociados al ascenso del nivel del mar que son la pérdida de territorio por erosión o inundaciones permanentes.

Figura 2. | Fotografía de una isla común en el Archipiélago de San Blas. Se puede observar la altura de la isla sobre el nivel del mar.

En Panamá, gracias a la construcción del Canal, existen registros de mareas desde 1907. Desde entonces hasta el 2000, el nivel del Caribe panameño subió 2 milímetros anuales. La subida se acelera en las últimas décadas: entre 1970 y 2000 la media fue de 2,4 milímetros; entre 1993 y 2010, el nivel de los océanos subió 3,2 milímetros.

Según un informe de la organización Displacement Solutions, los biólogos marinos Guzmán, Guevara y Cartillo también constatan que las islas deshabitadas de Guna Yala han perdido 50 363 metros cuadrados en 30 años. Y cada una de las islas habitadas ha perdido 1 105 metros cuadrados como promedio, a pesar de los rellenos.

Figura 3. | Comparativo de las fotografías satelitales de la isla Carti Tupile de 2011 y 2017.

El problema del calentamiento global se combina en las islas con el hacinamiento, falta de servicios básicos y el manejo ineficiente de residuos y desechos. El aumento del nivel del mar ha disminuido la superficie de las islas derivando en hacinamiento. Los isleños han recurrido al relleno con coral para ampliar la superficie de las islas.

El crecimiento de la superficie de las islas habitadas y la dramática disminución del coral duro vivo: las islas habitadas han aumentado su superficie como resultado de la práctica anti-ecológica de los Gunas de rellenar con el uso del coral, se estima un aumento total de 62 289 m2 de superficie de varias islas pobladas como resultado del relleno de coral, lo que representa un aumento del 190 % en una comunidad.

La necesidad de ampliar la superficie de las islas es explicado como resultado del aumento significativo de la población Guna, basado en la comparación de los datos censales que muestra que la población tuvo un crecimiento del 60 % entre 1920 y 2000. Como resultado de esta práctica, el coral vivo en la región ha disminuido dramáticamente. Según los autores, “la cobertura de coral duro vivo se redujo significativamente de un 60 % a principios de 1970 a 13 % en 2000.

Figura 4. | Práctica de uso de relleno de coral para ampliar la capacidad de asentamientos en las islas.

La subida del mar también amenaza las principales fuentes de ingresos de la población, con una economía dependiente de rubros como el turismo y la pesca artesanal. Por ejemplo, se han registrado cambios en el volumen y las especies de pesca y los bancos de peces se están alejando de las islas y yendo mar adentro.

VARIABLE DE INVESTIGACIÓN

El cambio climático trae consigo posibles aumentos en la variabilidad de las condiciones meteorológicas, haciendo más frecuentes las tormentas y sequias extremas, lo que hace que en el caso siendo estudiado exista una mayor frecuencia de inundaciones.

Se tiene por ejemplo, la temporada lluviosa del 2019, que según el Departamento de Meteorología de ETESA, fue uno de los años con mayores precipitaciones en el área del Caribe, una de las consecuencias de las constantes precipitaciones y tormentas es el aumento las inundaciones en las islas del archipiélago.

El aumento en el nivel del mar como resultado del cambio climático efectos físicos y ecológicos sobre los sistemas costeros:

  • Inundación o daños por inundación y tormentas
  • Pérdida de humedales
  • Erosión
  • Intrusión de agua salada y aumento en los niveles freáticos
  • Temperaturas más elevadas del agua de mar, los cambios en los regímenes de precipitación y los cambios en la trayectoria, la frecuencia y la intensidad de las tormentas.
Figura 5. | Fotografía de inundaciones en las islas.

Estos efectos bio-geofísicos tendrán además impactos socioeconómicos directos e indirectos sobre:

  • Turismo
  • Los asentamientos humanos,
  • La agricultura
  • El suministro y la calidad de agua dulce
  • Las pesquerías
  • Los servicios financieros y la salud humana en las zonas costeras

VULNERABILIDAD Y ADAPTACIÓN

El archipiélago de San Blas ha sufrido fenómenos climáticos fuera de las pautas acostumbradas en los últimos años. Históricamente es habitual la presencia de vientos alisios y crecidas de marea, quedando inundadas las comunidades unos días, entre los meses de noviembre a abril. Pero, en los últimos años, entre mayo y noviembre se han producido alteraciones del clima, creándose tornados e inundaciones de las comunidades de manera más agresiva.

Los fenómenos antes señalados, unidos a la subida progresiva del nivel del mar, han provocado que algunos asentamientos insulares estén planteándose abandonar las islas para establecerse en territorios interiores. Gardi Sugdub, la isla más poblada con 5 000 habitantes, puede ser una de los primeros en tener que marcharse, igual que otras islas como Carti, Mulatupu, Ustupu, Playón Chico o Nula Tupe.

Figura 6. | Fotografía de inundaciones en las islas.

Únicamente resulta posible adaptarse a la elevación del nivel del mar mientras que la elevación de este no sobrepase una pequeña altura. En todo caso por encima de 0,50 m, dado que por encima de ella habría grandes superficies de las islas inundadas.

No resulta posible establecer protecciones mediante diques perimetrales por el enorme costo que representaría al haber mucha longitud de costa, así como la poca cantidad de personas beneficiadas. Este tipo de alternativas únicamente son posibles para proteger ciudades de determinado tamaño. En algunos casos, habrá que aumentar la cota de las edificaciones costeras para evitar que se inunden en episodios de viento o de oleaje.

Muy importante tener elaborados planes de contingencia para el caso de que finalmente se produjera un aumento del ritmo de la elevación del nivel del mar. El traslado a la parte continental de la comarca será necesario, para lo cual se requerirá una adaptación planificada mediante un ordenamiento territorial. Las islas más afectadas según la evaluación son Carti, Supdup, Mamitupu, Ustupu y Ogobsucum.

RECOMENDACIONES

El traslado al istmo no se trata de cuestión de décadas, sino de años. La amenaza es tan concreta y tangible que se asume la reubicación de comunidades isleñas en el continente como una medida inevitable y para la que el Estado panameño ya se está preparando en coordinación con el Congreso General Guna, el máximo organismo administrativo-político de la comunidad autónoma, y de los saglas o jefes locales.

Los gunas están acostumbrados a emigrar casi desde el origen de los tiempos. Llegaron a las islas de San Blas desde las selvas colombianas hace casi dos siglos, cuando Panamá ni siquiera era independiente, y el regreso a tierra siempre ha estado presente en su tradición oral. Pero nunca pensaron que les forzaría a él, una combinación de emergencia climática y hacinamiento. La idea del regreso a las selvas o, al menos, a tierra firme siempre ha estado en su cultura y en los cantos de los sailas.

Se estima que aproximadamente 28 000 personas eventualmente tenga que trasladarse de las islas al continente en los próximos años como consecuencia del aumento del nivel del mar y de los eventos metereológicos. También hay que señalar que se espera que unas 12 000 personas adicionales, originarias de las islas de Guna Yala que se han trasladado a vivir en la ciudad de Panamá, se unan a la reubicación y regresen a su comarca de origen, con lo que el número total aumentaría a unas 40 000 personas.

La población de Gardi Sugdub, “Isla Cangrejo”, está liderando el proyecto de reubicación a tierra firme dentro del territorio comarcal. Reservaron 17 hectáreas situadas a un kilómetro al sur del puerto de Cartí para crear un nuevo pueblo llamada “La Barriada”, que contará con los servicios de centro de salud y escuela. Este proyecto contaría con el financiamiento de del Banco Interamericano de Desarrollo.

Figura 7. | Plan de traslado de las poblaciones a tierra firme.

Un total de 300 familias de Gardi Sugdub se habían inscrito para ser trasladadas a la parte continental. Aproximadamente 200 de estas familias viven actualmente en Gardi Sugdub, y las otras 100 familias son originarias de la isla pero ahora viven en la ciudad de Panamá. A pesar de que han pasado cuatro años desde que la comunidad decidió mudarse, el traslado aún no ha tenido lugar

Figura 8. | Residentes de Gardi Sugbud visitan el sitio del futuro proyecto de reubicación.

CONCLUSIÓN

  • Existen una necesidad de actuar urgente ante un posible desastre natural en las islas del archipiélago de San Blas mayor del ya presentado en la subida de nivel de mar y las inundaciones.
  • Es evidente que más allá del nivel del mar que va en aumento, las acciones de los residentes en hacer rellenos con corales ha representado un daño irreversible a ecosistemas y desprotegido el archipiélago.
  • Aproximadamente 28 000 personas tendrán eventualmente que moverse a tierra firme parte de la comarca Guna Yala. De este traslado el Gobierno Nacional de Panamá tiene un papel fundamental en mejorar la calidad de estas personas y mejora en las prácticas sanitarias.
  • El día a día de esta comunidad en cada una de sus actividades económicas y sociales deben cambiar en pro de las adaptaciones a los cambios climáticos.

BIBLIOGRAFÍA

Desgaste en la Zona Costera de Punta Chame, Panamá

Por: Johanna Rincón, Luis Vergara, Rolando Villarreal y Eyda Meneses. 2020.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Universidad Tecnológica de Panamá.

INTRODUCCIÓN

En Panamá, el cambio climático es una realidad tangible. Tal es el caso de los residentes de una de las 365 islas de la comarca de San Blas, donde más de 1 400 personas están siendo desalojadas para ser emplazadas en tierra firme por el aumento del nivel del mar. Al oeste de la República, en Bocas del Toro, la isla de Bastimentos ha perdido alrededor de 20 metros de playa por la subida del mar, y los residentes de Puerto Caimito y Punta Chame, en la provincia de Panamá Oeste, viven amenazados por los fuertes oleajes que cada vez ganan más terreno.

La península de Punta Chame, un sitio de playa muy concurrido a unos 100 kilómetros en el Oeste de Panamá, sufre un serio desgaste en sus costas relacionado a la extracción de arena para la construcción y también al aumento del nivel del mar debido al cambio climático. Hay un incremento del nivel del mar que se está empezando a dar, aunque no necesariamente es tan significativo, pero a esto se puede estar sumando la extracción de arena submarina que se da en zonas aledañas.

Figura 1. Localización general.

Chame es un área de acumulación de arena por naturaleza, y ese material está siendo sacado del lugar para ser usado para la construcción. Desde hace varios años se ha ido desgastando la zonas de la costa de Chame, y se ha creado casi como un istmo de erosión costera, donde se han perdido manglares.

Figura 2. Localización específica.

La incorporación de medidas para la adaptación al cambio climático en la planificación de proyectos en áreas costeras es impostergable. Se trata de ver, cómo el ser humano se puede ir adaptando al impacto del cambio climático y cómo se va planificando a futuro la conservación de los ecosistemas que le dan bienes y servicios, y el desarrollo de las comunidades y las poblaciones a su alrededor.

Adaptarse es afrontar los cambios que se van dando paulatinamente y estar preparado para cualquier emergencia como conservar, y recuperar los sistemas degradados que pueden servir para proteger a las poblaciones humanas de amenazas.

ANTECEDENTES

Punta Chame, localizada a más de 70 km al oeste de la Ciudad de Panamá, y otros 25 km por un camino escénico pero irregular. Las residencias están dispersas y son poco frecuentes, de hecho, no muchas personas viven aquí porque el agua salada hace que la agricultura sea casi imposible. El camino atraviesa colinas y pequeños ranchos, tiene una superficie 17,0 km2, una población aproximada de 450 habitantes según el último Censo realizado en el año 2010, y su densidad de 26,1 hab/km2 siendo el corregimiento menos poblado.

Figura 3. Imagen satelital de Punta Chame.

La mayoría de sus límites son manglares, el mar bordeando una gran extensión de terreno alagada, El área experimenta ráfagas regulares de vientos fuertes, por lo que es un lugar privilegiado para los deportistas extremos.

Durante la marea baja es notorio la cantidad de mantarrayas, por lo que es aconsejable abstenerse de nadar durante este momento del día. La playa de arena gris es agradable, con largos tramos que están prácticamente desiertos.

CONTEXTO DEL TRABAJO

Debido a su belleza natural, hermosa vista a la playa y abundancia de arena, muchas personas han querido aprovechar, devastando zonas de manglares y recolectando arena en grandes cantidades, todo esto aunado al cambio climático, ponen en peligro a Punta Chame y pueden convertirlo en una isla.

Figura 4. Fotografía aérea de Punta Chame.

El aumento del nivel del mar en conjunto con otros problemas, hacen que los pobladores de esta zona sean vulnerables a corto, mediano y largo plazo y su situación socioeconómica se vea afectada ya que su sostenibilidad es turística y pesquera.

Desde hace varios años Punta chame está sufriendo un desgaste en su carretera principal que la comunica con el resto del país, por esta misma carretera asfaltada se conduce el agua mediante tubería para sus habitantes, que en su mayoría viven de actividades turísticas y pesqueras.

METODOLOGÍA

Para la identificación de la variable de investigación se tomaron en cuenta varios aspectos como: la situación económica, social, y ambiental de los residentes, tomada desde varios medios como internet, periódicos e información de entidades gubernamentales.

VARIABLE DE LA INVESTIGACIÓN

La variable de la investigación para nuestro caso concreto son las afectaciones que está causando el desgaste en la zona costera de Punta Chame, y el aumento del nivel del mar debido al Cambio Climático.

CAUSAS DE LAS AFECTACIONES

Poco a poco, Punta Chame fue cambiando los manglares por lujosas residencias de foráneos que han hecho de esas costas su segunda casa. También se observan casas menos opulentas. En adición, abrió las puertas al desarrollo con una carretera en 1972, que conectaba las dos islas y que permitió florecer a una zona turística. Cuando la marea subía, La Claridad era una isla y Punta Chame otra; cuando la marea bajaba, los moradores podían pasar caminando de un lado a otro.

En el año 2007 dos especies de mangles (salado y negro) integraban parte del área de vegetación, pero unas 38 hectáreas fueron devastadas para realizar un complejo turístico, sin permisos de la ANAM ni de la Autoridad Marítima. Estos mangles sucumbieron ante el proyecto. Los manglares proporcionan una barrera natural, y tienen un papel muy importante, económica y ecológicamente, como recurso natural y como protección del ambiente. Ambos aspectos no pueden separarse sin perjuicio para la zona.

Otra de las causas de las afectaciones es la extracción de arena. La Dirección Nacional de Recursos Minerales, del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), mantiene cuatro solicitudes en trámites para extracción de arena submarina en Punta Chame, en 7 422,88 hectáreas. En los registros del mismo departamento, reposaba una sola concesión para extracción del mineral por 497,8 hectáreas. No obstante, a simple vista, se observan naves desarrollando esta actividad sin aparente control de las autoridades. Tan así, que sus moradores temen que la península de Chame desaparezca en los próximos años debido a la extracción de arena.

Figura 5. Extracción de arena y afectaciones en Punta Chame.

A continuación veremos dos fotografías, una tomada en 1982 por el Instituto Tommy Guardia, y la otra en el 2017 por la misma institución. Es posible apreciar cómo se han ido desgastando zonas de la costa de Chame. No solo se pierde costa sino también los manglares.

Figura 6. Contraste de fotografías, una tomada en 1982 y 2017.

Otra de las causas que amenaza la integridad de Punta Chame es el cambio climático, responsable del ascenso acelerado del nivel del mar. El calentamiento global no solo derrite el hielo del planeta, aumentando el volumen de agua en los océanos, sino que al aumentar la sensación térmica de la atmósfera, el agua de los océanos se calienta y expande (dilatación térmica), ocupando estos más espacios. Al ocupar más espacio, los océanos cubren las partes bajas de las costas.

Figura 7. Afectaciones por aumento del nivel del mar.

De acuerdo con las proyecciones, para fines del siglo XXI, el mar habrá aumentado un metro en comparación al nivel actual. Este aumento del nivel del mar tendrá su mayor impacto para Panamá a partir del 2025. Esto, de acuerdo con los estudios realizado por Cussati en 2010. El mar ya ha ganado territorio en Guna Yala, isla Bastimentos (Bocas del Toro), comunidades costeras de Colón, Puerto Caimito, Punta Chame y Coclé, en el Pacífico central.

Figura 8. Vista de Aumento del nivel del mar en carretera que conduce a Punta Chame.

CONSECUENCIAS DE LAS AFECTACIONES

❖ A CORTO Y MEDIANO PLAZO

  • Las afectaciones a corto plazo ya se están viviendo en Punta Chame, una combinación de acciones humanas y factores naturales ha transformado el entorno de Punta Chame bajo el peligro de que la península pueda desaparecer del mapa.
  • El sistema de agua potable que proviene de Chame por medio de tuberías, también se vería afectado, la marea las está socavando y las destruye o se las lleva.
  • La destrucción de una de las vías de acceso a Punta Chame estaría afectando el desarrollo turístico, la actividad hotelera empieza a resentir esta situación y se ha destruido uno de los paños de la vía de acceso, por los fuertes oleajes.
Figura 9. Afectaciones en carretera principal.
  • La destrucción de un dique de arena formado por la naturaleza, en el sector de La Claridad en Punta Chame, provocó que el lago salado más grande de Panamá se secara, ocasionando el desbalance de todo un ecosistema y la preocupación de los pobladores, de que futuros oleajes los afecten más. con ello se pierde un área de pesca y captura de camarones muy importante para la región. Este lago salado era un punto de descanso y alimentación para las aves migratorias que pasan por Panamá, ocasionando un deterioro al ecosistema.
  • En agosto de 2012, más de una decena de familias del mismo sitio temían perder sus viviendas por los efectos de las olas del mar, que destruyeron un dique natural y un banco de arena que servía como barrera protectora.
  • El Ministerio de Ambiente (Mi Ambiente), indicó que la península vive un proceso de erosión de costas y aumento del nivel del mar, aunque por el momento no se puede predecir la vulnerabilidad.

❖ A LARGO PLAZO

  • Las consecuencias a largo plazo pueden ser muy drásticas e irreversibles ya que Punta Chame se volverá a convertir en una isla y posteriormente se hundirá con el aumento del nivel del mar.

La península está siendo afectada por oleajes más agresivos que están invadiendo tierras y causando serios procesos erosivos en las costas, una situación asociada a la actividad arenera y a la destrucción de manglares. Punta Chame resiente las consecuencias de una actividad sin aparente control por parte de las autoridades centrales encargadas de otorgar las concesiones, y la falta de ingresos producto de la actividad. La península parece quedar indefensa ante los oleajes que borran del mapa su cada vez más angosta cintura.

Figura 10. Socavamiento de carretera.

IMPLICACIONES SOCIOECONÓMICAS DEL ASCENSO DEL NIVEL DEL MAR, COMO CONSECUENCIA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

Las consecuencias del aumento del nivel del mar son extensas, comenzando con cambios en la morfología de los entornos costeros, especialmente la plataforma conformada por arena y material sedimentario en la que la acción de las mareas arrastra este material, depositándolo como lodo. Desde hace décadas se empezó la extracción de arena con fines comerciales cerca de la zona costera, lo que hoy se refleja con el desgaste de la superficie de la costa, que ha quedado prácticamente sin suelo.

En la zona costera de Punta Chame, previo a que iniciara la extracción de arena “de fondo marino” dentro de la bahía, se observaba su conformación por bancos de sedimentos (arena consolidada por fango) sobre una zona intermareal extensa y de pendiente suave. En ella existía una gran abundancia de poliquetos.

El poliqueto es un gusano marino rico en proteínas, utilizado para la alimentación de las larvas del camarón criados en estanques, y se extraen de los bancos de arena y fango. Los moradores y pescadores de la zona señalan que donde hay este tipo de gusanos también hay una gran cantidad de peces, e indican que la extracción de arena en la zona ha producido una merma del poliqueto. De este se alimentan algunas especies de peces y su reducción les ha causado una disminución en sus ingresos por la ausencia significativa de peces. Debido a esta escasez de poliquetos en la zona, los pescadores comentan que tienen que viajar hasta tres horas desde la costa, mar afuera, para capturar peces.

La alteración de la arena submarina y costera aumenta la turbiedad en el agua, y esto provoca daños para los organismos propios de la costa que necesitan luz solar. También puede afectar las actividades pesqueras de la zona, perjudicando financieramente a sus pobladores o a quienes se dedican a esta actividad.

En otro orden de ideas, el mar está invadiendo la carretera hacia Punta Chame. La Junta Comunal de Punta Chame no tiene fondos para enfrentar a los ataques de la naturaleza, ni siquiera para reparar un paño de la carretera destrozada por los fuertes oleajes. Hay áreas de manglares, hacia el poblado, que presentan árboles de mangle muertos con mangles vivo.

Punta Chame está siendo víctima del cambio climático: las mareas y las olas están aumentando su intensidad, tienen un mayor impacto. La carretera es la única vía de acceso a hoteles, casas residenciales veraniegas, comercios, escuelas y viviendas. Se estima que el turismo se pudiese afectar con los daños que ha sufrido la carretera. Además, unas 100 familias que habitan en el área también podrían estar expuestas, además algunos postes eléctricos también están a punto de colapsar.

El gobierno nacional aprobó una partida de casi dos millones de dólares, que ya fue refrendada por la Contraloría General de la República. Sin embargo, el Ministerio de Ambiente no autoriza a la empresa que ganó la licitación para construir el referido muro, tras alegar que esta es un área protegida.

MITIGACIÓN

Los habitantes de Punta Chame han adoptado medidas autónomas para la protección de sus bienes, con resultados variables. Uno de los comercios aplicó medidas de conservación más amigables con el medio ambiente (“no hacer nada”, no intervenir en el paisaje ni transformar las dunas) y es el que mayor vegetación posee, y más protección parece tener; es un caso excepcional en el área.

El proyecto se integró al paisaje y al medio natural, sin producir mayores perturbaciones ni realizar inversiones costosas en infraestructuras. El comercio desarrolla una actividad deportiva con su respectiva reglamentación y es amigable con el ambiente, lo que nos permite concluir que las actividades a desarrollar en la zona costera deben ajustarse a las características naturales del sitio, la estacionalidad, la capacidad adaptativa con el ecosistema y las estrategias de adaptación al cambio climático.

Con respecto a la protección de la localidad, una barrera metálica comenzó a ser colocada provisionalmente por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la zona costera de Punta Chame, provincia de Panamá Oeste, en donde el fuerte oleaje destruyó parte de la carretera. La barrera instalada será provisional considerando que ya existe un estudio técnico que permitirá determinar la viabilidad de colocar gaviones o un sistema de cable estacado para resguardar la vía. La muralla fue conformada con guardavías de metal que mantenía esta institución en un depósito.

Figura 11. Barrera instalada para mitigar impacto de aumento nivel del mar.
Figura 12. Instalación de barrera.

Las oportunidades y los desafíos de la gestión ambiental están estrechamente relacionados con las actuaciones en materia de ordenamiento y desarrollo territorial del país. Los objetivos deben incluir la conservación de la biodiversidad; la ordenación de usos del suelo con criterios de sostenibilidad ambiental; la gestión integral de los recursos hídricos; la evaluación y gestión de impactos de los procesos de desarrollo, y de gestión de la calidad ambiental.

Figura 13. Barreras de mitigación en diferentes puntos de Punta Chame.

El desarrollo territorial del país ha de incorporar la dimensión ambiental como pilar esencial para la calidad y sostenibilidad de vida de la población, sin embargo, si no optimizamos el cumplimiento de dichos pilares y no nos comprometemos realmente con proteger nuestro entorno, en vano son los procesos intensos de elaboración técnica, la discusión y concertación social, empresarial y político institucional.

Figura 14. Barreras de mitigación realizada por los moradores.

Panamá carece de planificación estratégica del desarrollo y de su ordenamiento ambiental, urbanístico e infraestructura a nivel nacional. Puesto que el desarrollo socio-económico de Panamá se ha basado en parte importante en sus activos geográficos, territoriales, naturales y ambientales, resulta evidente la necesidad y conveniencia de resolver esta carencia, mediante una guía para la acción de todos los agentes que intervienen sobre el territorio.

RESULTADOS

La población se está dando cuenta de los efectos del cambio climático y del aumento del nivel del mar y sus afectaciones devastadoras , pero aún creen que con barreras se controlará. Se están realizando estudios de mareas y comportamientos para tratar de mitigar los impactos. Técnicos del departamento de Estudios Especiales del Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia, realizan una gira de trabajo sobre nivelación en la carretera que conduce a Punta Chame, provincia de Panamá Oeste.

La jornada de nivelación en la carretera que conduce a Punta Chame tiene como objetivo principal arrastrar las elevaciones referidas al DATUM altimétrico cartográfico, al punto de control establecido en el área de los pescadores de Punta Chame. A este fueron referidas las observaciones del nivel del mar, empleando un mareógrafo y también realizando la nivelación del nivel del mar, por un período prolongado. Al finalizar estos estudios, se tendrá como resultado el conocimiento del nivel de las altas mareas en dicho litoral; por el momento se culminará la captura de información para su análisis y definición de los planos de altura.

El ser humano se puede ir adaptando al impacto del cambio climático e ir planificando a futuro la conservación de los ecosistemas que les dan bienes y servicios, y el desarrollo de las comunidades y las poblaciones que se encuentran alrededor. Adaptarse es afrontar los cambios que se van dando paulatinamente, y estar preparado para cualquier emergencia que permita conservar, y recuperar los sistemas degradados que pueden servir en la protección de las poblaciones humanas frente a las amenazas.

CONCLUSIONES

Una de las enseñanzas de las afectaciones que se están presentando en Punta Chame es que el cambio climático sí existe y que ya está en Panamá.

La Convención de las Naciones Unidas define el cambio climático como “un cambio en el clima, atribuible directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera” afectando a todo el globo en diversos escenarios.

Panamá dio inicio al proceso de revisión de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por su sigla en inglés). Esta es una estrategia en virtud de la cual, cada país, se fija unas metas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, al tiempo que toma medidas para enfrentarse a los escenarios climáticos adversos. Algunos países están volviendo sus ojos a las costas y al mar con tal de encontrar en los ecosistemas marinos la clave que les permitirá ser más ambiciosos en sus contribuciones nacionalmente determinadas.

Los ecosistemas costeros se modifican lentamente por la alta salinidad y concentración de oligoelementos, lo que afecta y condiciona su capacidad agrícola. El crecimiento exponencial de la población, el consumismo, el constante cambio de uso de suelo, la deforestación de los bosques de manglar y en ocasiones, la falta de conciencia social juega un papel negativo a la adaptabilidad y mitigación a los efectos del aumento del nivel del mar, el calentamiento global y el cambio climático.

Los manglares son parte importante del ecosistema marino y por ello se debe concienciar a la población que mantenerlos y aumentarlos, por ahora sería, la solución al problema de fuertes oleajes y protección que requieren para Punta Chame. Estos ecosistemas brindan muchos más beneficios; por ejemplo, funcionan de filtro para mejorar la calidad de las aguas costeras que desembocan en el océano que son importantes para el turismo y la pesca. También, los ecosistemas de carbono azul son viveros de especies de interés comercial y, por tanto, fuente de proteína para las comunidades costeras; además, protegen a las personas ante inundaciones, tormentas y erosión costera.

Figura 15. Manglares.

La inevitable transgresión marina pone en juego la disponibilidad de los recursos marino-costeros, y su permanencia en el tiempo. En muchas localidades costeras del Pacífico y Caribe panameños, las afectaciones son evidentes, impactando varios recursos naturales y comunidades. Por mencionar uno, la disponibilidad de agua. En las aguas subterráneas ocurre la salinización de los acuíferos costeros, lo que aumenta la vulnerabilidad de su calidad de agua; en adición, muchos ni siquiera han sido estudiados cuantitativamente. En las localidades insulares -en las islas habitadas- las amenazas sobre la disponibilidad de agua de pozos es real.

RECOMENDACIONES

De acuerdo con el criterio de los expertos, Panamá necesita estrategias sociales y ambientales viables, así como económicamente puntuales y de escala local. Los municipios, por precepto constitucional, deben gestionar la vulnerabilidad a los impactos del cambio climático, gestionar el riesgo e implementar planes de adaptación. El apoyo de las empresas privadas y organizaciones no gubernamentales es indispensable para obtener un mayor impacto y mejores herramientas de trabajo.

El Estado panameño debería reconsiderar las acciones que ha planteado hasta el momento en reducción y limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero, para reducir el daño que el cambio climático está causando y causará a la sociedad y a los ecosistemas. Las políticas públicas son clave en la mitigación de los efectos de la variabilidad climática: fortaleciendo la investigación, la predicción de los efectos del cambio climático y los impactos en la demografía, en el ambiente, en la economía y en la gestión de la conservación de la biodiversidad.

BIBLIOGRAFÍA

Capacidad de resiliencia del archipiélago de Bocas del Toro frente al cambio climático

Por: Raúl Frías, Francisco González, Amanda Henderson, Andrés Martínez y Iván Solís. 2020.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Tema: Capacidad de resiliencia del archipiélago de Bocas del Toro frente al cambio climático.

Variables de investigación

  • Aumento de temperaturas.
  • Incremento de oleajes fuertes.
  • Aumento del nivel del mar.

Problema: Afectación de las comunidades del archipiélago de Bocas del Toro.

Objetivo

❖ Demostrar que la variabilidad climática puede afectar la comunidad del Archipiélago de Bocas del Toro.

Metodología de investigación

❖ Registros
❖ Referencias bibliográficas

Introducción

Las islas caribeñas tienen particularidades geográficas y sociales que merecen ser estudiadas a fondo de cara a los impactos potenciales que puede tener la variabilidad climática en el corto plazo y el cambio climático a largo plazo sobre los ecosistemas marino- costeros y las comunidades locales. Las islas de Bocas del Toro se encuentran expuestas a los efectos de la variabilidad climática que se identifican en la irregular distribución de las lluvias, el aumento de la temperatura media, ambas variables climáticas alteradas por los fenómenos océano-atmosférico de El Niño y la Niña y al aumento del nivel medio del mar.

La mayor parte de la población local ha percibido los cambios en las variables climáticas que más los afectan. Las variables sociales de una comunidad ejercen una gran influencia en el grado de adaptación al cambio y la variabilidad climáticos.

Según las investigaciones realizadas hemos visto que la mayor parte de comunidad aun cuando ha percibido cambios en el clima no han tomado acciones, lo que cual se puede calificar como una capacidad adaptativa reactiva individual; por su parte la institucionalidad local y nacional adolece de recursos físicos, personales y financieros para prepararse para escenarios futuros con muchas incertidumbres.

MARCO TEORICO
1. Zonas marino costeras

Las zonas marino-costeras comprenden las playas, los manglares y los corales; ecosistemas frágiles al cambio climático global y a la variabilidad climática en particular, por los efectos que ésta conlleva como el aumento del nivel medio del mar, la sedimentación y la salinización. En el archipiélago de Bocas del Toro, en la República de Panamá, las comunidades locales dependen económicamente, en su mayoría, de las actividades del turismo y la pesca, ambas estrechamente relacionadas con los ecosistemas marino-costeros.

La comprensión y valoración de los servicios ecosistémicos que brindan las playas, los manglares y los corales a las comunidades en cuanto a sus medios de vida y en cómo sirven de defensa natural ante oleajes fuertes y evitar los procesos de erosión de las playas y líneas costeras causada por el aumento del nivel medio del mar es un tema que se viene desarrollando a nivel local y regional. Las estrategias de adaptación de las comunidades costeras se desarrollan a partir de la percepción que ellas tienen del impacto que les genera la variabilidad climática.

2. Área de estudio

El archipiélago de Bocas del Toro se encuentra ubicado en la costa Caribe de la República de Panamá, cerca de la frontera con Costa Rica; hace parte de la provincia de Bocas del Toro. Bocas del Toro es una provincia de Panamá y su capital es la ciudad homónima de Bocas del Toro. Tiene una extensión de 4 5843,9 km2 y una población de 170 320 habitantes (2018). Limita al norte con el mar Caribe, al sur con la provincia de Chiriquí, al este y sureste con la comarca Ngäbe-Buglé, al oeste y noroeste con la provincia de Limón de Costa Rica; y al suroeste con la provincia de Puntarenas de Costa Rica.

Figura 1. Ubicación del archipiélago de Bocas del Toro

La provincia incluye la isla Escudo de Veraguas que se encuentra en el golfo de los Mosquitos, y separada del resto por la península Valiente. Está compuesto por 9 islas, 51 cayos y 200 isletas, distribuidas en un área en que los ecosistemas de praderas marinas, arrecifes coralinos y manglares son un gran atractivo para el turismo. Sus playas son sitio de anidación de tres especies de tortugas marinas: baula (Dermochelys coriacea), carey (Eretmochelys imbricata) -que se encuentran en peligro crítico de extinción-, y la tortuga verde (Chelonia mydas) que se encuentra en la categoría en peligro de extinción.

Actualmente las proyecciones del IPCC (2007) indican que aumentará la vulnerabilidad al cambio climático de las comunidades que habitan islas pequeñas. Esto asociado a los impactos potenciales a los que están expuestas debido al aumento del nivel del mar.

3. Adaptación de las comunidades

Panamá es considerado uno de los países más diversos en el mundo. Aun cuando el 12 % de su territorio está bajo alguna categoría de área protegida, los altos índices de pobreza y la desigualdad han hecho que se exploten inadecuadamente los recursos naturales. El cambio climático aumentará la vulnerabilidad del sistema socioambiental en Panamá y los sectores que pueden verse afectados son la agricultura, los recursos hídricos, bosques y las zonas costeras.

Se han identificado como zonas vulnerables el archipiélago de San Blas, las áreas costeras de Bocas del Toro, Colón y el oeste de la Provincia de Panamá. Se considera como adaptación las acciones que se toman para disminuir la vulnerabilidad de los sistemas naturales y humanos ante los efectos reales o esperados de un cambio climático o la posibilidad de aprovechar aspectos benéficos.

Algunos ejemplos de adaptación son la construcción de diques fluviales o costeros, y la regeneración de ecosistemas como los manglares. Otro concepto importante es el de capacidad adaptativa. Esta se refiere al conjunto de capacidades, recursos e instituciones de un país o región que permitirían implementar medidas de adaptación adecuadas, oportunas, equitativas, eficientes y efectivas que contribuyan al desarrollo sostenible.

4. Variabilidad climática en el archipiélago de Bocas del Toro

Los eventos extremos en Centroamérica están estrechamente relacionados con el evento océano-atmosférico de El Niño (ENOS) y, su fase fría, la Niña. En los años de un Niño intenso (aumento de la temperatura del océano Pacífico), la probabilidad de formación de tormentas tropicales o huracanes es muy baja en el mar Caribe.

La disminución de las precipitaciones, así como el aumento en la cantidad de días secos, tienen como resultado un año en el que la cantidad de lluvia acumulada es menor que la cantidad promedio. Al contrario, en los años donde se hace intensa la fase fría del ENOS, o sea la Niña, se producen precipitaciones por encima de lo normal en Centroamérica y el Caribe. En los últimos 10 años se han alternado las anomalías del Niño y la Niña, cuando hay una oscilación de +/- 0,5 oC por trimestre si se prolonga por 5 temporadas consecutivas.

Específicamente en Panamá, las estaciones meteorológicas son administradas por la Empresa de Transmisión Eléctrica -ETESA (2006). Esta describe que durante los años en que el evento de El Niño se presenta, produce disminución en las lluvias en los distritos ubicados en la vertiente del Pacífico y aumento en la vertiente del Caribe, si bien se presentan variaciones locales asociadas a las condiciones del lugar y a la anomalía del evento. La estación meteorológica del Archipiélago está ubicada en el Aeropuerto (Lat. 9o 20’; Long. 82o 15’) y tiene datos desde 1972.

Figura 2. Estaciones meteorológicas en Panamá

Con las entrevistas hechas a un informante clave que reside en El Silencio, Changuinola, Bocas del Toro, se logró recolectar información sobre eventos extremos que afectaron las comunidades y ecosistemas marino-costeros en el archipiélago de Bocas del Toro.

  • En el 2005 las lluvias fuertes produjeron inundaciones en Changuinola y Almirante.
  • En el 2007 hubo una sequía por dos meses, con desabastecimiento de agua en las islas.
  • En noviembre de 2008 hubo mareas muy altas por precipitaciones extremas; se perdieron cabañas construidas sobre el mar en 1994. El archipiélago estuvo incomunicado por una semana.
  • Entre noviembre de 2008 y enero de 2009 se produjeron mareas altas que inundaron una gran zona del bosque de orey que había en las islas. Son las filas de árboles secos que se ven desde la lancha al dirigirse a isla Colón.
  • En el 2009, el mar subió 3 pies (0,91 m) aproximadamente. Eso y la extracción de arena ha provocado la erosión de las playas y la pérdida gradual de casi 10 metros de playa.
  • En el 2010 hubo un calentamiento del mar y se evidenció la muerte de corales; ahora es más frecuente esta situación.
  • Estos eventos se pudieron contrastar con los datos meteorológicos facilitados en la página web de Hidrometeorología de ETESA.
Figura 3. Registros de la precipitación en mm (azul) y la temperatura en °C (rojo) en el archipiélago de Bocas del Toro

El comportamiento de las lluvias en el Archipiélago se distribuye a lo largo del año y por esta razón los pobladores no identifican épocas secas o lluviosas, los registros presentan la distribución de las precipitaciones y puede verse como las lluvias son menos frecuentes durante los meses de febrero, marzo y septiembre, octubre; mientras que los meses de lluvias intensas se concentran en los meses de noviembre, diciembre y enero, así como julio y agosto. El promedio de precipitación en la zona es de 300 mm/mes; la temperatura promedio mensual oscila entre los 24 a 28 oC.

En los estudios más recientes de la CEPAL (2011) y BIOMARCC (2012) exponen que la costa norte Panameña y del sur de Costa Rica tienen una tendencia a sufrir el aumento del oleaje entre 1,6 y 2 metros para el periodo 2010-2040, porque ahora se generan oleajes más intensos en el Atlántico; otro estudio de CEPAL (2012) indica que por cada incremento de 1 °C en la temperatura se estima un aumento del 7 % promedio global en la humedad de la atmósfera, dando como resultado eventos de precipitación con mayor intensidad.

Esas mismas investigaciones evidencian que algunas inundaciones y deslaves que se han presentado en Centroamérica son resultado de los efectos de eventos climáticos que se van acumulando. La vulnerabilidad de los sistemas socio-ecológicos tienen diversas interrelaciones y existe mucha incertidumbre en los escenarios a futuro por la variabilidad climática, las características geográficas y los forzamientos atmosféricos tienen una influencia mayor en la escala local.

5. Percepción e impactos por la variación en el ciclo hidrológico

Las islas del archipiélago de Bocas del Toro, por su extensión y características geomorfológicas, no tienen ríos de los cuales abastecerse de agua. Sus comunidades dependen del régimen de lluvias que garantice el balance hídrico de las napas subterráneas de Mimitimbi y Big Creek, sitios de los cuales se abastecen los pobladores y hoteles en isla Colón. Según registros, el 61,5% de los habitantes en las islas han notado cambios en la cantidad y duración de las lluvias, el 38 % no ha notado cambios.

Las divergencias entre las percepciones de los encuestados pueden deberse a varios factores que no se tuvieron en cuenta en esta investigación como el tiempo en que habitan en las islas. Las personas que han vivido toda su vida allí tienen una referencia espacial y temporal más completa para hacer comparaciones entre los cambios que hay en las condiciones climáticas actuales y el pasado. Se puede observar en los registros climáticos de la última década que hay mucha variabilidad interanual y que puede verse reforzada por los eventos de El Niño y la Niña.

6. Percepción e impacto del aumento del oleaje

Uno de los efectos más evidentes del mayor oleaje y aumento del mar en las zonas costeras es la erosión y pérdida de las playas. El 71,5 % de la comunidad ha notado cambios en las playas; mientras que el 25 % no ha notado los cambios, y el 3,5 % restante no posee información. Las playas son un ecosistema importante en las islas por su atractivo turístico, también son el sitio de desove de las tortugas marinas, si hay pérdida de playas pueden perderse los nidos con el efecto negativo en las poblaciones de tortugas que están en peligro de extinción.

El cambio de la marea y un mayor oleaje es un efecto que se espera a futuro en el caribe centroamericano por el cambio climático. Por medio de los registros encontrados se pudo constatar que la mayoría de las personas si han notado variaciones en los últimos diez años en el nivel de la marea alta.

El aumento del nivel del mar y un oleaje más fuerte a futuro puede afectar los asentamientos humanos precarios que se han ubicado en las zonas inundables del manglar detrás del aeropuerto de Isla Colón (Barriadas La Solución y Loma Espino), donde se encuentra gran parte de familias indígenas y criollas que han llegado a la Isla Colón en busca de trabajo; estas personas habitan en hacinamiento y no cuentan son los servicios básicos de agua potable y alcantarillado. Estos hogares serán más vulnerables por sus condiciones de pobreza y segregación espacial. Según el IPCC (2012) entre las poblaciones con mayor vulnerabilidad se encuentran los habitantes de zonas marginales.

La capacidad de respuesta ante los impactos adversos de un evento extremo puede dar indicios de la capacidad de adaptación de una comunidad ante la variabilidad climática. Los estudios demuestran que las personas si ha tomado medidas de forma particular para evitar sufrir daños por mareas altas a futuro, estas representan el 16% y el 58% de las personas demostraron que no se encuentran preparados, sin dejar atrás que el 26% restante no sabe o no respondió.

La mayoría de las personas han optado por invertir en infraestructura que disminuya el impacto del oleaje sobre la línea costera y sus viviendas; la siguiente medida que han adoptado es subir el nivel de las casas o trasladarse de lugar y un reducido grupo de personas toma en cuenta los manglares como medida para disminuir su vulnerabilidad contra las mareas.

Tabla 1. Medidas adoptadas por los pobladores del Archipiélago de Bocas contra la marea alta

Durante los estudios realizados, en las islas del archipiélago se pudieron apreciar que una alta cantidad de viviendas se encuentran ubicadas en las zonas costeras y eso las hace vulnerables al aumento del nivel medio del mar, como también se aprecia que algunos inversionistas han hecho rellenos y muros para detener el proceso de erosión que producen las olas frente a sus viviendas cerca de la línea costera, como también algunos han adoptado el método de sembrar manglares.

7. Desarrollo de capacidad adaptativa en el archipiélago

Se ha demostrado, según los registros actuales, que las variables sociales ejercen una gran influencia en el grado de adaptación al cambio y la variabilidad climáticos, tanto a nivel individual, como a escala nacional, respectivamente. Por tanto, el desarrollo de capacidad de adaptación en los individuos se ve reflejado en la adopción o no de acciones amigables con el medio ambiente o la intervención de su entorno, lo que disminuye su exposición a los impactos potenciales.

Al consultar los resultados, el 50 % respondió afirmativamente que se puede hacer algo para evitar los impactos causados por los eventos extremos; el 49,5 % respondió que no, y el 0,50 % dijo no saber. El 80 % de las respuestas coinciden en que las autoridades del nivel nacional y local deben realizar acciones para disminuir el impacto de sufrir la pérdida de playas, el cumplimiento de la legislación y la disminución de la exposición. Un 20 % de la muestra considera que un cambio en sus comportamientos a nivel local puede disminuir la vulnerabilidad.

Tabla 2. Actores y acciones expresadas según registros para disminuir la vulnerabilidad

Actores que deben hacer algoAcciones que se deben realizar% (n=100)
Gobierno NacionalReforzar los muros alrededor de las islas
Hacer cumplir la legislación y no otorgar concesiones para el desarrollo de proyectos turísticos.
Hacer seguimiento y monitoreo ambiental y tener más personal en la zona.
Construir rompeolas en ciertos lugares
25%
Gobierno LocalHacer limpieza y mantenimiento de alcantarillas y canales. Gestionar recursos y proteger la población Hacer
jornadas de limpieza de playas Prestarle atención
debida al tema Hacer una adecuada gestión de la basura No dar permisos para sacar arena de las playas Informar a la población y hacer una gestión transparente. No permitir construcciones en áreas de relleno. Hacer muros para proteger las playas Sacar a las personas de los lugares de alto riesgo
35%
Comunidades localesDejar de talar los manglares Sembrar más árboles y cuidar el ambiente Quemar menos basura y aprender a reciclar. Prepararse para los desastres naturales15%
Empresarios TurísticosHacer muros y rompeolas para proteger playas y hoteles sobre el mar5%
Mi AmbienteCumplir con las funciones que tiene de proteger las playas y los ecosistemas. Tener más personal en la zona20%

Según reportes actuales de cambio climático de Panamá, hay limitantes en la adaptación porque la carencia de datos históricos sobre niveles de marea se convierte en una falencia para la evaluación de la vulnerabilidad del sector marino costero. En ese mismo estudio se reconoce la zona costera de Changuinola hasta Punta Valiente de alta vulnerabilidad por afectaciones relacionadas con oleajes altos y aumento del nivel del mar, e inundaciones por el cambio de uso del suelo en las áreas de manglar, la tala de manglares y la pérdida de playas por urbanización residencial.

Figura 4. Medio de transporte utilizado en el Archipiélago

Sobre la base a los registros, se le consultó a los habitantes si esperarían ayuda del gobierno para reparar los daños ocasionados por los eventos extremos. El 36 % de la muestra respondió que no esperarían ayuda y resolverían por sí mismos, mientras que el 62 % sí esperaba ayuda; el 2 % no sabe. Esta situación puede ser el resultado del paternalismo del gobierno o que las personas se sienten tan pesimistas e impotentes que consideran que ellos solos no pueden recuperarse de los daños ocasionados por un evento extremo como sucedió con el terremoto de 1991.

Al ver en los registros actuales cuáles acciones habían identificado o realizado para evitar sufrir daños por eventos extremos, dos terceras partes de la muestra no identifica alguna acción. Además, un 6 % considera que no se puede hacer nada para evitar los daños producidos por la naturaleza. El 18 % de la muestra identifica que pueden realizarse acciones relacionadas con cambios de conducta de la población, y 0,5 % ha pensado en emigrar.

Tabla 3. Medidas de adaptación a futuro identificadas, según registros.

Se puede concluir que la comunidad local no asume responsabilidad alguna de las afectaciones o de los impactos potenciales a los que están expuestos. Por lo tanto, esa falta de acción los hace más vulnerables a los efectos que tenga la variabilidad climática en el corto plazo y el cambio climático a largo plazo sobre ellos o sus bienes.

Según documentación actual el hecho de no tener estrategias de adaptación eficaces en los territorios vulnerables al aumento del nivel medio del mar y los vientos y tormentas tropicales tendrá consecuencias ambientales, sociales y económicas a nivel de país e incluso a niveles más amplios. También podemos expresar cierta preocupación por las probables inundaciones permanentes e intermitentes que se darán en zonas costeras de baja altitud en todo el mundo. Existe el peligro de que zonas bajas, especialmente las islas en las regiones ecuatoriales desaparezcan a medida que aumente el nivel del mar; lo que provocaría desplazamientos forzados de poblaciones enteras hacia los continentes en el futuro.

El aumento de la vulnerabilidad depende de las características singulares a nivel regional y local, pero hay consenso en que son el resultado de un desarrollo sesgado, asociado a una degradación ambiental y una urbanización rápida y no planificada en zonas peligrosas, fallas de gobernanza y limitados medios de vida para los más pobres. En el archipiélago de Bocas del Toro actualmente se encuentran la mayoría de los elementos que incrementarían la vulnerabilidad en las islas.

En registros recientes se reconoce que no todas las acciones de adaptación al cambio climático son buenas o sostenibles, algunas incluso llegan a tener consecuencias negativas para algunos sectores porque socavan la seguridad y bienestar de otros al interferir en el acceso a los recursos o en los ecosistemas de los cuales dependen para sus medios de vida, por lo tanto, las medidas de adaptación deben contribuir a la justicia social y la integridad ambiental siempre que se pueda.

El desarrollo de la capacidad adaptativa depende del nivel de integralidad, interrelación y sinergia existente entre los diferentes componentes del conjunto social. A través de las entrevistas semiestructuradas hechas a los informantes claves en la primera fase de la investigación se deja expuesto que las entidades del orden nacional presentes en la zona y que tienen funciones para la protección del ambiente y la disminución de la vulnerabilidad socio-ecológica adolecen de recursos de personal, financieros y físicos.

Conclusiones

Los datos meteorológicos disponibles y utilizados en este estudio nos permiten realizar pruebas estadísticas para comprobar tendencias de la variabilidad climática. Las islas de Bocas del Toro se encuentran expuestas a los efectos de la variabilidad climática que se identifican en la irregular distribución de las lluvias, el aumento de la temperatura media, ambas variables climáticas alteradas por los eventos océano-atmosférico de El Niño y la Niña y al aumento del nivel medio del mar. La mayor parte de la población local ha percibido los cambios en estas variables climáticas que más los afectan. Según los resultados, un mayor porcentaje de la población de las islas se ve afectado por los eventos de sequía que limitan la cantidad de agua disponible para el consumo humano.

Por lo anterior, la población y la Alcaldía han creado una serie de estrategias para afrontar la sequía, que se centran en el abastecimiento de agua, pero no en la calidad de ésta al utilizar agua de pozos. Pero, además, afectan la economía familiar, con una sobrecarga de tareas y uso del tiempo, al ir a buscar agua en otros lugares. Se puede afirmar que la población no tiene la misma capacidad de respuesta a los impactos ocasionados por el oleaje fuerte y el incremento del nivel del mar. Aun así, la población sí nota que el oleaje está erosionando las playas y afectando la infraestructura como la única carretera que corre paralela a la costa y comunica a Bocas con playa Bluff y playa Estrella.

Es contradictorio que un lugar que depende económicamente del turismo no tenga planes o programas para conservar la infraestructura que garantice el flujo de visitantes a estos sitios. Los empresarios, la institucionalidad local y la comunidad son indiferentes a esta realidad.

La mitad de la comunidad reconoce que se puede hacer algo para evitar sufrir daños. Lo anterior quiere decir que, además de percibir los cambios, identifican a las autoridades locales que deben proteger los ecosistemas y a las autoridades del nivel nacional, para adelantar acciones; como por ejemplo, cumplir la normatividad y realizar inversiones para proteger la infraestructura del lugar de manera que se puedan disminuir los impactos atribuibles a fenómenos climatológicos.

La capacidad adaptativa de la comunidad es débil. El estudio revela una falta de acción por parte de la población. Una porción pequeña considera que tienen algún grado de responsabilidad y deja entrever que su adaptación es reactiva y tomarán acciones cuando se vean afectados por algún evento, casi siempre basada en una medida ingenieril que les va a costar dinero o el desplazarse a otro lugar.

Finalmente, es necesario hacer investigaciones más profundas para identificar las variables que pueden ayudar a la comunidad de los asentamientos marginales a desarrollar capacidad adaptativa ante los escenarios futuros. Esto de manera tal que promueva cambios de comportamiento que aporten a la búsqueda de soluciones a sus problemas.

Referencias bibliográficas

Artículo II. Variabilidad climática y el desarrollo de capacidad adaptativa en el Archipiélago de Bocas del Toro, Panamá.

Autoridad Nacional del Ambiente. 2007. Segunda comunicación nacional sobre cambio climático (en línea). Panamá, Consultado 28 octubre 2012. Disponible en http://www.anam.gob.pa/images/stories/documentos_CC/Segunda_Comunicacion_ Nacional_de_CC.pdf

Guía Práctica para la Adaptación al Cambio Climático en Zonas Marino-Costeras del Caribe Panameño.

Informe de gira a la zona costera de Nueva Gorgona

Plácido De Gracia, Rinaldo De Sedas, Iadrán Díaz, Abraham Palacios, Laura Trujillo y Orlando Vallejos. 2019, 10 de abril.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Presentado a la profesora: Marilyn Diéguez Pinto. Revisión y edición.

Referencias de la zona de estudio

El poblado de Nueva Gorgona se encuentra ubicado en el corregimiento de Nueva Gorgona, distrito de Chame, dentro de la provincia de Panamá Oeste. La zona costera se encuentra bordeada de complejos habitacionales y residencias, y se caracteriza por tener una arena de color negro, con altas concentraciones de hierro (figura 1).

Figura 1. Imagen satelital de la zona costera de Nueva Gorgona (vista parcial).

El área visitada, durante la gira académica del 24 de marzo, es conocida por los lugareños como punto de salida para la pesca (embarcadero), y por personas fuera del lugar, como balneario y lugar de esparcimiento. Al llegar, fuimos recibidos por personal del SINAPROC, que se encontraba en el lugar como despliegue de tarea conjunta para mantener la seguridad de los ciudadanos que utilizan esta playa como balneario.

En el lugar se encuentran varios puestos de venta de comidas. Llama la atención que se ubican en el área más alejada de la playa, prácticamente, contra las cercas y muros de contenciones que los residentes han colocado en el lugar para proteger sus propiedades del embate de las olas, en los períodos de marea alta, y de la subida del nivel del mar (figura 2).

Figura 2. Vista del área conocida como del embarcadero, con los kioskos próximos a los límites de las propiedades.

1. Características observadas en la zona de estudio

  • Arena negra cubriendo la playa y varios edificios de reciente construcción, próximos a la línea de costa (figura 3).
Figura 3. Arena con alto contenido de hierro con su característica coloración negra.
  • Pilotes enterrados en la arena, zona litoral de la playa; vestigios de lo que en algún tiempo fue un muelle (figura 4). Los moradores comentan que antes el mar estaba tan retirado que debían utilizar esta facilidad para abordar las embarcaciones.
Figura 4. Restos del muelle en el área de pescadores (solo quedan al descubierto algunos de sus pilotes).
  • Centro recreativo de playa, con cabañas y otras facilidades ubicado en el área, en deterioro de sus infraestructuras (pérdida de suelo en sus áreas verdes, corrosión de muros y cercas, entrada del oleaje dentro de los límites de la propiedad). De observar la escalera de acceso a la playa sin base en su estructura (figura 5).
Figura 5. Escalera de acceso a la playa sin base en su estructura.
  • Propiedades como la cooperativa de pescadores, kioscos, casas, hoteles y estructuras habitacionales construidas a la orilla de la playa, en la zona supra litoral, a las cuales les están llegando, con mayor regularidad y alta frecuencia, las olas.
  • Kioscos con importantes cantidades de arena en su interior. Esto indica que el mar les está llegando durante los períodos de marea alta, y dejando los sedimentos acarreados por las olas dentro de ellos.
  • Se pudo observar que el alineamiento de uno de los edificios en referencia a otro edificio, ambos de construcción reciente, pareciera mantener una inclinación hacia la playa (figura 6). Esto podría ser producto de que el mar está erosionando los fundamentos de la edificación. Los pobladores hablan de la existencia de bombas en su interior para “achicar” el agua de mar que le entra a alguno de ellos.
Figura 6. Alineamiento relativo de uno de los edificios en referencia a otro edificio, pareciera mantener una inclinación hacia la playa.
  • En una de las propiedades, cuando uno se acercaba y miraba hacia la parte interior del muro, se podía observar que parte de la tierra que sobre la cual esta ubicado uno de los ranchitos también se había “perdido” (figura 7). En su lugar, se observaba arena, que podría estar siendo dejada por el agua de mar en su movimiento. En otros momentos, según nos comentan, el agua de mar se infiltra, y al retirarse se lleva todo lo que es más fino. En ese movimiento continúo de las olas de entrar y salir.
Figura 7. Erosión del suelo dentro de las propiedades, tras su muro de protección, por infiltración del oleaje.
  • Se pueden visualizar remanentes de construcciones antrópicas, y que fueron reclamadas por el mar (figura 8).
Figura 8. Restos de construcciones derribadas por el avance del mar hacia la costa.
  • Un complejo vacacional, con un muro recto -con un ángulo mayor de 90° con la base-, construido como muro de contención o rompeolas. Quizá, como muro impermeable para que soporte la fuerza de la ola y evite la entrada del agua cuando hay aumento de nivel de marea.

2. Reconstrucción de su pasado reciente

  • Casas construidas en la línea de costa, sobre el litoral.
  • Un muelle para embarcaciones menores frente a la entrada de la playa.
  • Edificios construidos con cierta distancia de la zona supra litoral.
  • Playa con procesos importantes de sedimentación, debido a que la corriente de oeste a este traía los sedimentos hacia el este. Sin embargo, la construcción del rompeolas en San Carlos ha afecta la dirección de la corriente y el acarreo de sedimentos en el área.

3. Amenazas identificadas

3.1. Amenazas naturales

  • El incremento del nivel del mar a consecuencia del cambio climático. El mar puede seguir avanzando y tomar la cuarta línea de casas (las tres primeras, yacen bajo el agua, la arena o ambos). También inundar los cimientos de los edificios y otras construcciones hechas en la línea costera.
  • La erosión debido al viento, las mareas y otras variaciones climáticas pueden darse en la zona y afectar las bases de las casas provocando el desplome de los muros de varias viviendas.
  • Las fuertes precipitaciones en la estación lluviosa del país y en mareas altas en períodos de aguaje pueden causar daños materiales a las propiedades.
  • Los sismos o movimientos telúricos, aunque no son muy frecuentes, de darse -con epicentro cerca de la zona- pueden afectar directamente a las construcciones hechas en la zona supra litoral, debilitando las bases o hasta destruirlas. También pueden modificar el volumen de sedimentos a lo largo de la zona.

3.2. Amenazas artificiales

  • Las construcciones imprudentes hechas por los seres humanos, sin su debido análisis y estudio, pueden cambiar el comportamiento natural de los movimientos de las corrientes marinas, afectar los ecosistemas de la zona y producir contaminación al mar. Esto puede amenazar a los que se dedican a la pesca artesanal y a los residentes de la zona produciendo pérdidas materiales y de su capacidad productiva.

4. Vulnerabilidad observada

  • Logramos observar cómo el mar, a través de procesos erosivos, ha ido reclamando terreno a lo largo y ancho de las construcciones existentes (figura 9). Se ha demostrado que los muros de contención, por diseño, técnicas constructivas y materiales, son altamente vulnerables.
Figura 9. Restos de construcciones en el área de playa de Nueva Gorgona. Lo que se observa es la parte posterior de una segunda o tercera línea de propiedades construidas frente al mar.
  • Los negocios, la cooperativa de pescadores y las viviendas que se encuentran en el sitio son vulnerables al incremento del nivel del mar y la acción del oleaje. Su vulnerabilidad está asociada tanto a eventos astronómicos naturales que afectan el movimiento de las olas (mareas, estacionalidad, movimiento relativo del Sol, etc.), como al ascenso acelerado del nivel del mar por cambio climático.
  • En una de las edificaciones altas y que tiene unos escalones se puede observar arena dentro de la propiedad lo que indica que su base podría estar afectada.
  • La ligera inclinación de uno de los edificios puede estar asociada a un “ilusión óptica”. No obstante, comentan los moradores, e incluso algún técnico involucrado en su construcción, que en el sótano de dicho edificio habían bombas para sacar el agua de mar que las inundaba. De ser esta información confirmada, se podría indicar que este edificio también es vulnerable.

5. Medidas de protección autóctonas observadas. Efectividad

  • Las edificaciones construidas en la orilla de la playa, en su mayoría, no presentan medidas de protección. Lo que se pudo observar como medida de protección fue un muro construido en una de las propiedades (que actúa como complejo vacacional), cuya función principal es servir de base al cercado de la propiedad en todo su perímetro (véase figura 2). Dicho muro también brinda cierta protección a la propiedad frente a las mareas de aguaje o las subidas del nivel del mar. Este muro no es efectivo debido a que la fuerza de la marea de ser constante podría destruir la estructura debilitándola y erosionando sus bases, aparte que por debajo del muro se puede observar filtración de agua del mar.
  • Podemos mencionar como medidas de adecuación el uso de bombas de succión para expulsar el agua que entra en el sótano de un edificio en mareas de aguaje. Esta medida es considerada como ineficiente ya que, al incrementarse el nivel del mar, se irán socavando las bases que podrían colapsar.
  • Barreras físicas de contención que los residentes han colocado en el lugar para protegerse de la subida del mar (figura 10).
Figura 10. Los muros y otras obras de infraestructura han sido ineficaces en la protección de propiedades.
  • Los negocios de la localidad están invirtiendo dinero y esfuerzos por evitar que las aguas sigan tomando más territorios, pero están utilizando métodos poco efectivos como la colocación de grandes rocas que finalmente son sepultadas por la arena o removidas por el mar.

6. Pronósticos a mediano y largo plazo.

  • Edificio “inclinado”, mencionado en nuestras observaciones, podría colapsar.
  • El muro y las escaleras sin base podrían ser derribadas por la marejada.
  • Los kioskos, la cooperativa de pescadores y otros negocios tendrían que ser reubicados ya que el mar llegaría hasta y más allá del nivel donde se encuentran.
  • Las arenas de la playa podrían llegar hasta la calle.
  • El aumento del nivel del mar ha provocado que la línea de pleamar haya avanzado, provocando la pérdida y erosión de gran cantidad de terrenos que se encontraban a lo largo de la costa. Esta situación seguirá sucediendo durante este período de aumento del nivel del mar.

7. Conciencia y sensibilidad de los moradores/usuarios de la zona costera ante el cambio climático.

  • Por testimonio de la profesora, uno de los moradores -sentado a orillas de la playa- le mencionó a un grupo anterior de estudiantes, que él sentado ahí iba a ver como el mar se llevaba aquel edificio, señalando con su dedo a uno de los primeros edificios construido a la orilla del mar. Lo que indica que algunos moradores están conscientes del aumento del nivel del mar, y los cambios que está teniendo la playa de Nueva Gorgona.
  • Otro de los puntos que indican los pobladores es que han visto cómo el mar se ha llevado varias líneas de propiedad y cómo el mar está cada día más próximo a lo que anteriormente era tierra firme (figura 11).
Figura 11. Propiedades vulnerables al oleaje en condiciones actuales, con pérdidas importantes en términos de inversión realizada (terreno e infraestructuras). Actualmente abandonadas.

8. ¿Qué hacer? Recomendaciones y/o ideas sueltas

  • Evitar construir más edificaciones próximas a la zona supra litoral.
  • Invertir en reubicar lo antes posibles las viviendas y negocios que se encuentran vulnerables al incremento del nivel del mar.
  • Invertir en barreras o rompeolas eficientes para minimizar el impacto de las olas.
  • Negar los permisos de construcción en las áreas o zonas próximas a la zona supra litoral.
  • Implementar medidas para aprovechar de forma positiva el aumento del nivel del mar en los próximos años, como un dispositivo que convierta las fuerzas dinámicas de las olas en energía utilizable.
  • Utilizar los recursos naturales y los mecanismos naturales a favor de nuestro desarrollo industrial y comercial.
  • Hacer cumplir las normas mediante fuertes sanciones y una autoridad seria y competente que le dé seguimiento y valor a nuestros recursos.

9. Referencias consultadas/personas entrevistadas

  • Testimonios de lugareños.
    • Moradores del sitio indican que uno de los edificios, cuando se encontraba en construcción, toda la parte del sótano o la fundación se llenaba de agua de mar permanentemente, y tenían que estar bombeando para retirar el agua del lugar.
    • Hace como dos años un habitante del sitio indicó que esperaría sentado a que uno de los edificios del sitio se lo llevara el mar. A través de sus años de vida ha observado cómo el mar se ha llevado infinidad de propiedades. En efecto, averiguando, el edificio cuenta con bombas para sacar el agua de mar que entra durante los períodos de marea alta.
    • Uno de nuestros compañeros nos compartió, que él estuvo en el complejo vacacional cercado, hace más o menos un año. Él podía observar que la arena que provenía de la playa alcanzaba la piscina del complejo vacacional, y que uno de los trabajadores del complejo le señaló que cuando había mareas muy altas el agua de mar subía y llegaba hasta la piscina; esto a mas o menos 20 metros de la cerca o el muro perimetral.
    • Otro testimonio hace referencia a que hace unos años atrás, el nivel de las aguas, en sus marejadas o períodos de aguaje, no alcanzaban lo que hoy día se cubre de agua al subir la marea regularmente.
Figura 12. Vista del área interna de un complejo turístico con el suelo erosionado y reemplazado por arena.

Informe sobre la gira a la zona costera de Punta Chame

Emma González, Melvin Madrid, Michell Morán, Abraham Moreno y Arianne Pineda. 2019, 11 de abril.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO. Programa de Maestría en Ciencias en Ingeniería Ambiental. Universidad Tecnológica de Panamá.

Profesora: Dra. Marilyn Diéguez Pinto. Revisión y edición final.

INFORME

“Gira zona costera. Guía de trabajo y presentación de informes”

1. Características observadas en la zona de estudio (naturales, hechos humanos, actividades productivas).

Tercera” playa Punta Chame

Punta Chame es un corregimiento del distrito de Chame de la Provincia de Panamá Oeste, ubicado a unos 76 kilómetros de la ciudad de Panamá.

Al llegar a la playa de Punta Chame, el 24 de marzo, se pudo observar las aguas transparentes del océano Pacífico que bañaban la arena que alcanzaban, durante el período de marea baja. A lo lejos se observan colinas y montañas de vasta extensión. Cerca de la costa hay gran cantidad de piedras apiladas unas sobre otra, troncos de madera y basura que pudieron haber sido arrastrados por el mar. En cuanto a la vegetación costera, se observan palmas de coco y algunos árboles frutales.

Es temporada seca, y se perciben vientos fuertes, lo que es propicio para las actividades deportivas que se desarrollan en esta playa. Se observó personas practicando deportes extremos como Paddle Surf Waves (remar sobre las olas) y kitesurf. También se pueden observar casas del poblado y residenciales turísticos muy cerca de la línea de costa, y frente a estas residencias se observan pequeños muros de piedra, concreto y un muro en especial de PVC.

Se nos indicó que en la bahía de Chame desembocan cuatro ríos: Capira, Salado, Sajalice y Chame. Estos ríos tienen un caudal grande y aportan bastante sedimento.

Figura 1: Vistas panorámicas de la playa de Punta Chame, hacia el interior de la bahía de Chame, en donde se pueden observar la belleza de las costas del Pacífico y las actividades realizadas por el ser humano.

Algunos datos importantes del poblado de Punta Chame. Antes de 1972 era un lugar donde los pobladores cultivaban la tierra para luego vender sus productos en la ciudad y comprar lo que no producían. En el pasado, cuando habían salinas en el área, se daba el intercambio de sal por carne con los poblados cercanos. Los lugareños pescaban para el consumo, porque vender el pescado implicaba ir hasta la ciudad y, debido a la distancia, el mismo no se conservaba en buen estado. Después de 1972 se construyó la carretera lo que permitió el acceso a este sitio mejorando las actividades que allí se desarrollaban y dándose cambios profundos en los sistemas de producción y la tenencia de la tierra.

Actualmente las principales actividades que se desarrollan en Punta Chame comprenden la pesca y el turismo, y dentro de esta actividad se desarrollan deportes acuáticos extremos.

Figura 2: Las principales actividades de que se desarrollan en las playas de Punta Chame son: la pesca, el turismo y algunos deportes extremos en el mar.

2. Reconstrucción de su pasado reciente (entrevistas/consultas)

La península de Punta Chame, en el oeste de Panamá, sufre un “serio desgaste” en sus costas relacionado a la extracción de arena. Chame es un área de acumulación de arena por naturaleza, y ese material está siendo extraído del lugar para ser usado en la construcción y otras industrias.

La arena de las playas juega un papel esencial en los ecosistemas ya que, además de albergar a gran cantidad de especies, protege las costas de tormentas y fenómenos atmosféricos intensos. La arena es también una materia prima cuya demanda crece tan rápido como los problemas que conlleva su explotación.

Son varios los motores que han disparado la demanda de arena en la zona de estudio. La expansión urbanística es la que ejerce mayor presión ya que es un ingrediente clave en materiales de construcción como el hormigón, el asfalto o el cristal.

EFECTOS DE LA SOBREEXPLOTACIÓN EN LA ZONA

La sobreexplotación de este recurso en Punta Chame, considerado equívocamente ilimitado, tiene impactos a nivel ambiental, económico, político y social. Afecta a la biodiversidad de la zona costera dañando las redes tróficas. Además, tiene efectos negativos sobre la producción y obtención de alimentos para las comunidades locales, como lo expresaron las personas de la comunidad entrevistadas durante la gira. Asimismo, el transporte de arena de una playa a otra puede facilitar la expansión de especies invasoras o dar lugar a la formación de aguas estancadas que favorecen la dispersión de enfermedades infecciosas.

La extracción de arena ha ido aumentando la vulnerabilidad de la costa a la erosión. La disminución de sedimentos en la playa ha provocado en los últimos años una mayor desprotección de la costa frente a efectos del cambio climático como la subida acelerada del nivel del mar. También ha aumentado la frecuencia y volumen de entrada del mar a los acuíferos con lo que se pierden fuentes de agua dulce. Debido a esto los residentes han tenido que realizar inversiones para colocar protecciones en la zona, a los negocios y residencias más próximos a la playa. Entre estos podemos mencionar los muros de rocas y de tablaestacas de plástico (figuras 3 y 4).

Figura 3. Construcción de muros de concretos frente a propiedades en Punta Chame.

Varias son las medidas implementadas para la protección de las infraestructuras en el poblado y la zona costera de Punta Chame. La construcción de rompeolas, muros dotados de “llorones” (ojos de agua) para permitir la salida del agua lluvia y la protección natural creada por hierba y plantas que aportan una amarre y fijación del suelo, representan la suma de ellas. Sin embargo, en parte de la figura 4 es posible observar que la erosión del otro lado del muro se sigue dando.

Figura 4. Muro construido con tablaestacas de PVC.

Por otra parte, la minería en playas y fondo marino excede la capacidad de reposición del material en la naturaleza. La problemática aumenta debido a que es uno de los recursos más explotados en todo Panamá, y la zona de estudio “Punta Chame” es una de las zonas costeras más afectadas.

La extracción de arena en la zona, aparte de provocar erosión pone en peligro la seguridad de los bañistas; ya que en los últimos tiempos muchos de los accidentes acuáticos que han terminado en tragedia han ocurrido en playas donde se ha extraído arena indiscriminadamente. Esto sucede ya que al verse modificada la morfología de la playa por la extracción, hay un mayor impacto de las olas en la costa. Por otro lado, el cambio en el punto de cierre de las olas asociado al aumento del nivel del mar, ubicándose más próximo a la costa, condiciona la perdida de fuerza del oleaje y permitiendo que este llegue, aun, con mucha energía a la orilla. En adición, se forman taludes mayores a poca distancia de la costa, y fondos irregulares, con oquedades -como ollas o pailas- que representan un riesgo para los bañistas.

Adicional a la problemática mencionada anteriormente, en la zona costera de Punta Chame, previo a que se diera inicio la extracción de arena “de fondo marino” dentro de la bahía, se observaba una gran abundancia de poliquetos (el poliqueto es un gusano marino rico en proteínas, utilizado para la alimentación de las larvas del camarón criados en estanques, y se extraen de los bancos de arena y fango). Los moradores y pescadores de la zona indican que donde hay este tipo de gusanos también hay una gran cantidad de peces, e indican que la extracción de arena en la zona ha producido una merma del poliqueto. De este se alimentan algunas especies de peces y su reducción les ha causado una disminución en sus ingresos por la ausencia significativa de peces. Debido a esta escasez de poliquetos en la zona, los pescadores indican tener que viajar hasta tres horas de la costa para capturar peces.

3. Amenazas identificadas

Haciendo un análisis de las amenazas identificadas en el pasado, presente y futuro, la morfología y la biodiversidad de Punta Chame has sido afectadas a través de los tiempos por actividades antrópicas. En 1972, cuando se alteró la desembocadura del río Chame que descargaba hacia el interior de la bahía de Chame, con el objetivo de unir la Punta de Chame con el resto de tierra firme, mediante la construcción de una carretera, los impactos se incrementaron significativamente. Fueron pocas o inexistentes las consideraciones sobre las consecuencias que esto traería, como por ejemplo, la afectación directa sobre los manglares del área (figura 5).

Figura 5. Manglares de Punta Chame.

Las intervenciones llevaron también a la creación de grandes tinas para el cultivo de camarones, que datan de la misma época. Históricamente Punta Chame estuvo identificado como un área productiva en el rubro de este cultivo, utilizando estanques artificiales sostenidos por la biodiversidad del área. En la zona intermareal, hacia el interior de la bahía de Chame, a la altura de Punta Chame, explotaban las poblaciones naturales de poliquetos con fines de exportación y alimentación de las crías de camarones.

A mediados de los  90, la población realizó protestas para evitar la extracción de arena y logró que se declarase el área como zona de reserva minera. El gobierno de turno procedió entonces a otorgar concesiones de extracciones en mar abierto. Los concesionarios no extraían en la costa pero pasaron a extraerla dentro de la bahía. Esto trajo como consecuencia cambios en los movimientos de mareas, afectando directamente a los pobladores del área. El mar toma arena del lugar (área costera) para reponer la arena que fue extraída (del fondo). Relatan los moradores que a causa de la extracción de arena, en áreas permitidas por las autoridades, pero no aptas para la actividad, se han dado erosiones de tierra y arena, y citan, como por ejemplo, lo ocurrido con la famosa isla Taborcillo. Esta, debido a la actividad de extracción, se erosionó causando la fragmentación de dicha isla.

En el presente, y a futuro, la extracción de arena en este sector de nuestro Panamá traerá consecuencias directas con respecto a la erosión que impacta la vida silvestre local. Muchos animales dependen de playas arenosas como hábitat. Sin embargo, la alteración de la arena submarina y costera que aumenta la turbiedad en el agua, está provocando daños para los organismos propios de la costa que necesitan luz solar. También puede afectar las actividades pesqueras de la zona, perjudicando financieramente a sus pobladores o a quienes se dedican a esta actividad.

4. Vulnerabilidad observada

El mar está invadiendo la carretera de Chame; las áreas de manglares presentan mangles muerto con mangles vivo. Hace varios años se empezó la extracción de arena con fines comerciales cerca de la zona costera, lo que hoy se refleja con el desgaste de la superficie de la costa, que ha quedado prácticamente sin tierra. Antes de la declaración del área como reserva minera, se extraía arena comercialmente, en el área de Nueva Gorgona, a la altura de la desembocadura que el río Chame creó una vez que se cerró su salida a la bahía de Chame, con la construcción de la carretera.

La extracción de arena del mar ha dejado huecos en el fondo del mar, próximos a la costa, por lo que se recomienda a las personas que no entren al mar en marea baja. Los grandes taludes y los huecos representan un riesgo para su vida. El mar, poco a poco, ha ido arrastrando arena de la costa para rellenar los huecos dejados por la extracción en el fondo. Esta afectación ha llevado a las personas que residen cerca de la costa, a construir muros para protegerse del mar en marea alta que entra de forma agresiva (figura 6).

Figura 6. Los muros construidos ceden ante el ascenso del mar, el embate de las olas y la erosión costera. Frente a ellos, los propietarios colocan grandes piedras para reforzar y evitar la pérdida total de sus bienes.

Algunos comentarios de personas que conocen el lugar desde hace muchos años, coinciden en señalar que antes el mar no estaba tan cerca del poblado como se puede observar actualmente. Esto es una evidencia del problema de erosión y adicional que el nivel del mar esta aumentado. Este aumento del mar se refleja en la berma de la playa. El nivel de la marea más alta está cada vez más cerca del poblado (figura 7).

Figura 7: Los principales problemas observados en la playa de Punta Chame fueron: la erosión producto de la extracción de arena, el aumento del nivel del mar que se refleja en las bermas de playa y las escasas barreras naturales del lugar.

Aunado a los problemas antes mencionados, los comercios del lugar (residenciales turísticos) han destruido las barreras naturales. Esto se puede observar a través de la escasa vegetación existente en el lugar. Durante el recorrido se pudo apreciar algunos troncos de mangle en medio de la arena, lo que evidencia la poca importancia que los lugareños le dan a esta especie arbórea. Los manglares conforman, como barreras naturales, la primera línea de defensa de la franja costera.

5. Medidas de protección autóctonas observadas. ¿Efectividad?

El área actual de la bahía de Chame no era así, como se observaba el día de la gira. Nos remontamos a los años 90, cuando el mar estaba más alejado de la línea de costa, donde no estaba el muro que en la actualidad existe. Hoy día es posible observar un muro que se ha ido construyendo de varias formas y reforzando de varias otras, y que cada vez está más atrás. Una zona costera caracterizada por una playa extensa de suave pendiente. En aquel entonces, las personas se podían desplazar sobre esa amplitud de suave pendiente, sin barrera alguna entre las viviendas y el mar. Hoy, sin el muro construido por obligación -no solo por necesidad-, el mar ocuparía la línea de primeras viviendas, y avanzaría hacia los patios de estas.

Esto fue cambiando debido a la estrategia que se dio con respecto a la extracción de arena como una de las primeras causas del cambio del área visitada. Ya que antes se extraía arena en la segunda desembocadura que el río Chame creó por la necesidad o la barrera que encontró para seguir saliendo a través de la Bahía de Chame. El río Chame corría paralelo a la punta de Chame para llegar hasta la ensenada de Chame y allí el río limitaba el movimiento terrestre, no existía una vía terrestre entre el poblado y la población del Líbano que es la más próxima que hay dentro del área de punta Chame.

En 1972 se construyó la carretera durante el gobierno revolucionario del general Omar Torrijos. La estrategia de llegar a los pueblos condujo a la construcción de la carretera que unió el poblado de Chame al del Líbano de Chame, y de este hacia la carretera interamericana. Antes de ese año la gente para ir a la ciudad de Panamá tenía que hacerlo en botes.

El río Chame, según muestran mapas geográficos de los años sesenta, corría paralelo a Punta Chame para llegar hasta la ensenada de La Claridad, donde sus aguas descargaban en el océano Pacífico. El río, en su desembocadura formaba meandros que limitaban el movimiento de los pobladores. No existía una vía terrestre entre el poblado y la población del Líbano, la más próxima que hay dentro del área de Punta Chame.

Pero ocurrió simultáneamente a la construcción de la carretera, el programa de titulación de tierras en donde se decía que si el campesino no tenía un título de propiedad no era sujeto de crédito. Sin título de propiedad no podía tomar préstamos por lo tanto no podía hacer inversiones. Al final se llega con esas dos políticas: la comunicación terrestre y la titulación de tierras.

La gente en el poblado de Chame, cercano al mar,  tenía un sistema de tenencia de tierra que era muy similar al del final del siglo XIX. Vivían en el poblado formando una comunidad relacionada con propiedades muy pequeñas, con trabajaderos comunes. Sus principales actividades eran la pesca de consumo -no para la venta-, el cultivo de la tierra y la producción de sal. Producían alimentos, a partir de la tierra, que intercambiaban  por otros productos en los pueblos cercanos; conocido esto como un mercado de trueque.

En el momento que se da el proceso de titulación, la gente solo podía titular el sitio donde vivía y no así los trabajaderos al ser estos tierras comunales (estatales). Estas tierras comunales pasaron a la venta, y ser adquiridas por dos grandes grupos en Panamá que van a dedicarlas a los cultivos de camarones en estanques, por un lado, y a la lotificación para segundas residencias, por el otro.

A la vez, se acentúa la extracción de arena dentro de la bahía y con ello aumentan los impactos en las propiedades del área, incluso en los lotes dentro del poblado, puestos a la venta dentro del proyecto de desarrollo turístico. Se produjo una alteración severa en la geomorfología de la zona de la Punta al punto en que los propietarios hubieron de reforzar con muros sus viviendas. En el pasado no se veía la entrada del oleaje tan fuerte como ahora; anteriormente no era violento, sostienen los moradores. Y el proceso de erosión sigue dándose.

Es paradójico, por otro lado, porque las funciones de la vegetación en la estabilización de los medios rocosos y dunas costeras son conocidas y múltiples. La vegetación está bien adaptada a estos tipos de sustratos. Como encontramos en el recorrido de Punta Chame, uno de los comercios, no aplicó medidas de conservación dura, sino más amigables con el medio ambiente y es el que mayor vegetación posee (figura 8). El proyecto se integró al paisaje y al medio natural, sin producir mayores perturbaciones ni realizar inversiones costosas en infraestructuras. El comercio desarrolla una actividad deportiva con su respectiva reglamentación y es amigable con el ambiente, lo que nos permite concluir que las actividades a desarrollar en la zona costera deben ser ajustarse a la características naturales del sitio, la estacionalidad, la capacidad adaptativa con el ecosistema y las estrategias de adaptación al cambio climático.

Figura 8. Barreras naturales

En la imagen inferior, se puede apreciar el punto de marea alta (extrema) en la línea de costa. Los materiales que no son propios del sitio se acumulan formando la berma de la playa. Estos materiales (troncos, basuras, otros restos vegetales, etc.), son acarreados por las olas y depositados en esa línea, durante los períodos de mareas extremas. La berma de la playa, vista de esa manera, coincide con la línea del muro (figura 9).

Figura 9: Vista sobre la creación de un muro para reforzar las propiedades cercanas a la bahía de Chame

Durante el recorrido fue posible observar plántulas o “embriones” de mangles que llegan cerca de las medidas de protección artificiales que se han puesto, en la playa de Punta Chame, para establecerse (figura 10). Sin embargo, la gente las quita porque no los quiere frente a su casa. Empero, esto sería la mejor medida de protección ya que esto ayuda a fijar el suelo y recuperarlo.

Figura 10: Embrión de mangle rojo (Rhizophora mangle).

6. Pronóstico a mediano y largo plazo

A mediano plazo

En la zona costera, donde se encuentran las propiedades a orillas de la playa, estas continuarán viéndose afectadas por la erosión del suelo producto del fuerte oleaje que se produce durante la marea alta. En la actualidad, ya hay afectaciones importantes en las barreras de protección construidas. Se pudo observar que del otro lado del muro, la erosión está produciendo la afectación a las estructuras.

Se verá una mayor pérdida del suelo y por tanto el muro perderá soporte con daños en su estructura. La población y el gobierno se verán obligados a reforzar nuevamente las estructuras lo cual representaría una nueva inversión a corto y mediano plazo.

A largo plazo

El mar pudiera erosionar el suelo hasta hacer desaparecer totalmente las estructuras de muros y viviendas que se observan a la orilla de la playa. El mar pudiera avanzar de tal forma que tomaría más terrenos afectando las propiedades recreativas y de hospedaje próximas a la playa. Existe un peligro real para las personas que habitan en este lugar debido a la erosión y las inundaciones productos del ascenso acelerado del nivel del mar. Afectaciones de manera irreversible sino se toman las medidas para evitarlas.

7. Conciencia y sensibilidad de los moradores/usuarios de la zona costera ante el cambio climático.

Existe poco o nulo conocimiento con respecto al cambio climático por parte de los pobladores y turistas de la región. Es poca la información que se brinda, así como escasas son las metodologías y actividades orientadas a la concienciación sobre el cuidado de los recursos naturales y las playas del área. Tampoco sobre cómo evitar que la zona costera sufra las afectaciones directas a causa del proceso natural del cambio climático, cómo adaptarse o cómo prevenir los impactos negativos derivados de este.

La actividad turística del área no ha tomado conciencia del impacto que está causando el cambio climático y su relación con la perdida o degradación de los manglares. Muchas de estas infraestructuras hoteleras están construidas en áreas vulnerables de la costa de Punta Chame.

8. ¿Qué hacer? Recomendaciones y/o ideas sueltas

La zona costera de Punta Chame ha sido afectada por la intervención humana que ha generado un proceso degradativo, causando impactos ambientales negativos que, en muchos casos, se ven intensificados por fenómenos meteorológicos. Los procesos erosivos que se registran en la actualidad responden a disturbios ambientales provenientes de la intervención humana.

La extracción de arena en la zona, las construcciones sobre los cordones de dunas, las escorrentías pluviales asociadas a la urbanización y obras de infraestructura, erosionan la zona de playa. La perdida de la capacidad disipativa de las playas constituye uno de los principales impactos negativos que agudizan la erosión. Esto puede causar daños crónicos en las obras de infraestructura y construcciones adyacentes. Sin embargo, aún no es demasiado tarde para tratar de revertir estos efectos negativos y restaurar esta zona costera.

A continuación, algunas recomendaciones que podrían ayudar en la restauración de la línea de playa:

  • Contención del oleaje con dispositivos y estructuras disipativas, como espigones y rompeolas. Estos se deben ubicar paralelo a la costa y a cierta distancia de esta, de manera tal que la ola rompa en ellos disipando su energía y reduciendo las afectaciones en la línea de playa.
  • Acciones de difusión, comunicación y educación a la población que vive en la zona, donde se explique la problemática y las acciones que se tomarán para contrarrestar los efectos negativos. De igual manera involucrar a estas personas para que ayuden en la vigilancia y las acciones que se vayan a tomar para restaurar la zona.
  • Colocación de dispositivos de restauración eólica. Consisten en mallas o tablas que por unidad de área son permeables al viento; también pueden emplearse ramas atadas o paja (figura 11). La diferencia, más allá de la eficiencia, está en la durabilidad. Las tablas tienen una durabilidad mayor. El propósito de estos dispositivos consiste en alterar el flujo del viento de manera tal que los sedimentos que arrastra se depositen en ese lugar.
Figura 11. Dispositivos de restauración eólica. Vista de perfil de una pantalla de tablas.

En la etapa inicial (1) el flujo del viento es alterado por el espacio entre tabla y tabla, dando posibilidad de depositar las arenas transportadas. Cuando las arenas se acumulan (2), a una altura de 2/3 de las tablas, es necesario levantar la estructura.

  • Uso de pantallas disipativas de oleaje (uso de palos). Son estructuras que disipan la energía del oleaje que consisten en palos de madera de dimensiones específicas colocados a una distancia determinada. Provocan la reducción de la energía de la ola incidente sobre la playa y también son útiles para disminuir la velocidad de escorrentía hacia la playa (figura 12). El procedimiento consiste en formar 2 filas de palos, en algunos casos puede utilizarse más filas.
Figura 12. Pantallas disipativas del oleaje consistentes en dos filas de palos.
  • Conformación de taludes que disipan el oleaje. Consiste en lograr una pendiente entre 30° y 36° colocando cantos rodados con un diámetro no mayor a 5 cm (figura 13). La porosidad lograda es adecuada para disipar la energía del oleaje, este tipo de estructuras presenta un impacto visual menor que en los casos de taludes de bloques de piedra y muros. Es recomendable plantar vegetación nativa para aumentar la estabilidad de la estructura.
Figura 13. Taludes que disipan el oleaje.
  • Restablecimiento de cubierta vegetal, con la utilización de especies nativas para la fijación y estabilización de la arena móvil. Muchas plantas están adaptadas a vivir en el ambiente de dunas, siendo bien tolerantes a una baja fertilidad del sustrato, a la salinidad, la abrasión eólica, los cambios extremos en la temperatura y la humedad del sustrato (figura 14).
Figura 14. Barreras naturales frente a inversiones de playa, con vegetación nativa.

9. Referencias consultadas/personas entrevistadas

https://www.midiario.com/uhora/nacionales/erosi%C3%B3n-el-dolor-de-cabeza-de-punta-chame

“La fuerte erosión que se registra en la playa de Punta Chame, en el distrito de Chame, mantiene con temor a sus habitantes. Y es que la actividad arenera casi los ha dejado sin tierras. La afectación es tanta que han tenido que construir muros a lo largo de la costa para evitar la entrada del mar en las épocas de aguaje”. Mi Diario, Corporación La Prensa, S.A.

Entrevistas:

  • Salvavidas: “la playa antes era más serena; ahora es más agresiva. Se forman remolinos en el mar y las personas están más expuesta a la picadura de agua mala.”
  • Explicaciones e información suministrada por la profesora del curso, Marilyn Diéguez Pinto.

10. Otras imágenes

Sustrato arenoso, zona intermareal, cubierto por diatomeas.

Informe de la gira a la playa La Ensenada, San Carlos. “Proyecto Vistamar Marina”

Irving Cruz, Carlos De León, Edgard González, Luis Hernández, Elida Pinto y Albani Gutiérrez. 2019. 

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Profesora: Marilyn Diéguez. Revisión y edición.

  1. Introducción

Los principales problemas del cambio climático en las zonas costeras se relacionan con potenciales cambios en la frecuencia y/o intensidad de las tormentas, así como con el posible ascenso del nivel medio del mar (NMM). En cuanto al nivel del mar, las previsiones del IPCC para fin de siglo se han ido reduciendo según disponía de datos más fiables desde 50-90 cm (IPCC 1998) a 13-68 cm (IPCC 2001). Los valores de INQUA (International Union for the Study of Quaternary Sea-Level Change and Coastal Evolution Commission) y del IGCP (International Geosciences Programme Projects 369 and 437) son aún más modestos: 10-20 cm.

El aumento proyectado en los niveles extremos del mar aumentará la frecuencia de las inundaciones a lo largo de las costas, con impactos socioeconómicos masivos. La línea de costa en nuestro país abarca todo el territorio, por lo que mitigar los impactos del aumento de los niveles extremos del mar será un gran desafío. 

El hombre ha producido cambios importantes en el litoral pacífico de la provincia de Panamá Oeste, como consecuencia de un rápido incremento poblacional, acompañado por una deficiente planificación y falta de políticas de manejo adecuadas para las áreas costeras. La falta de sustentabilidad entre las actividades humanas y las características geomorfológicas del sistema costero, han intensificado los efectos en los centros urbanos de mayor desarrollo. Las actividades antropogénicas han desprotegido a las costas de sus barreras naturales y se han tratado de reemplazar con medidas artificiales, las cuales no han tenido los resultados que se esperaban.

El proyecto

San Carlos inicia como un pueblo de pescadores de subsistencia y comercialización, que con el transcurso del tiempo ha sido rodeado de un desarrollo turístico e inmobiliario.

En los años 90’s, se da el inicio al proyecto denominado “CONSTRUCCIÓN DEL PROYECTO VISTAMAR MARINA”, S.A, al cual se le otorgó en concesión con el Estado, a través de la Autoridad Marítima de Panamá, una superficie de playa y mar de 14 Has + 397,10 m² para el desarrollo de una marina y que durante su construcción la superficie de relleno se aumenta mediante una adenda a 16 Has +7 084,8800 m² (INC., 2017).

El promotor del proyecto, en sus anuncios publicitarios, ofrecía a los compradores accesos directos a la playa que a su vez sería de arena. Iniciado el proyecto lo primero que se hizo fue quitar toda la vegetación que cubría el suelo para lograr una perfecta distribución de lotes, también se procedió a retirar todas las rocas que se encontraban próximas a la costa, desprotegiéndola del oleaje. Se redujeron las alturas de los acantilados para construir una carretera que llegara directo al mar, afectando la dinámica litoral del sector de San Carlos.

Dentro del recorrido se observó el entorno del proyecto y se realizaron entrevistas para conocer el impacto del mismo (figura 1).

Figura 1. Zona de estudio donde se observa la marina construida por el proyecto Vistamar.

2. Gestión sostenible y servicios ambientales de las costas

Durante muchos años, el ambiente costero y más precisamente las playas, vienen sufriendo un uso irracional, descuidando y desaprovechando la gran cantidad de oportunidades que les ofrece. La importancia del recurso costero reside en sus características que lo hacen un sistema tan único como frágil. Por ello es esencial su estudio y comprensión, para diseñar instrumentos de gestión orientados hacia la sostenibilidad.

Este espacio constituye uno de los activos medioambientales más importantes de los recursos costeros, siendo soporte de una gran riqueza biológica y reservorio natural, y un elemento clave para cualquier política de protección de costas. Algunas de las funciones que proveen los servicios ecosistémicos son:

  • Aprovisionamiento (provisión de pesca y productos marinos; infraestructura de transporte acuático; regulación y provisión de oleajes).
  • Regulación (regulación del clima; protección del territorio frente a las tormentas; erosión, transporte y sedimentación).
  • Hábitat, soporte o de base (provisión de hábitat para especies relevantes; reproducción y dispersión de recursos hidrobiológicos relevantes).
  • Culturales o estéticas (sistemas de conocimiento; valores estéticos del paisaje; sentido de pertenencia; entre otros).

Por otro lado, vinculado a los servicios ecosistémicos culturales o estéticos, el litoral satisface necesidades humanas de recreación, esparcimiento y descanso, constituyéndose además como el principal recurso convocante de desplazamientos en destinos turísticos costeros. Su función turístico-recreativa hace de la playa un espacio cuyas variables ambientales deben mantenerse en buen estado. La preservación de lo natural se transforma en factor clave de desarrollo turístico para competir en mercados cada vez más sensibles y exigentes en torno a lo medioambiental.

Esta variedad en la concepción del litoral y sus diferentes valores asignados, lo convierten en un bien común y, a la vez un recurso costero factible de producir ventajas económicas. La gran diversidad de usos que se dan en un mismo espacio (uso residencial, explotación de recursos, desarrollo de servicios turístico-recreativos, uso de conservación y protección de diversidad, entre otros), genera conflictos de intereses entre los actores implicados que se debaten entre su conservación y su aprovechamiento.

De esta manera, surge como necesidad la gestión de la playa, entendiendo que los posibles usos son muy variados y extensos. Y los intereses, muchas veces contrapuestos, deben ser armonizados para evitar la degradación del ambiente, y por consiguiente la pérdida de calidad del espacio y de la experiencia recreativa de sus usuarios.

La confluencia de estos intereses constituye la principal preocupación de los sectores públicos, privados y de la sociedad en general. Un manejo adecuado conllevaría a la coordinación y planificación de actividades entre todos los que toman decisiones. También, a un trabajo desde lo ambiental (evitando impactos negativos y preservando el entorno), sociocultural (fomentando el desarrollo integral de la comunidad y generando nueva infraestructura) y económico (impulsando la participación de empresas locales con fuentes de trabajo de calidad), tendiente a la sostenibilidad (1).

3. Características observadas en la zona de estudio (naturales, hechos humanos, actividades productivas)

Naturales. En la ensenada de San Carlos se observó:

  • Presencia de un bosque tropical seco, cerca del área de la playa y algunos árboles dentro del área de la playa, que ha ido disminuyendo con las construcciones que se desarrollan en el área (figura 2).
Figura 2. Bosque tropical seco presente en el área de la playa
  • La presencia de algunas aves marinas en la playa alimentándose de peces en un área cercana a la marina
  • Presencia de sardinas muertas en el área de la quebrada, que descarga junto al rompeolas de la Marina Vistamar (se sospecha que eran utilizados para la pesca)
  • Quebrada, obstruida sin salida al mar, el agua percola de forma subterránea (figura 3).
Figura 3. Quebrada, cerca del camellón, obstruido su curso por la acumulación de arena.

Hechos humanos. Antes de llegar al sitio de estudio, se apreció la construcción de varios proyectos de desarrollo turístico (hoteles, apartamentos de playa). Una vez llegamos al área de La Ensenada de San Carlos se observó que el área era muy concurrida por los bañistas. A lo lejos se observaba el rompeolas de la Marina Vistamar (figura 4).

Figura 4: Playa La Ensenada, al fondo la Marina

Dentro los principales hechos humanos observados están:

  • La construcción de una carretera a un costado de la playa
  • Construcción de la Marina Vistamar con su rompeolas
  • Desarrollo de hoteles y casas de playa antes y de en su mayoría después del proyecto de la Marina Vistamar
  • Construcciones de muros de contención contra mareas en las áreas residenciales para impedir la erosión de su terreno

Actividades humanas. Se observó, al llegar al sitio, gran cantidad de botes que utilizan los pescadores y moradores del área para realizar pesca artesanal. Dentro de las actividades humanas que se pudo constatar en el lugar se pueden mencionar:

  • Pesca de subsistencia
  • Pesca artesanal
  • Puesto de kioscos no permanentes de venta de comida
  • Puestos de ventas de artesanías

4. Reconstrucción de su pasado reciente (entrevistas/consultas)

La playa La Ensenada, localizada en el corregimiento de San Carlos, es un atractivo natural, utilizado también por las moradores del área para la realización de la pesca artesanal.

Con la construcción de la marina de La Ensenada se eliminaron las protecciones naturales: acantilados, formaciones rocosas para la construcción de las residencias y parte del bosque tropical seco del área. Incluso, la quebrada se taponó con arena que impide la salida libre del agua hacia el mar.

Los movimientos de tierra y arrecifes rocosos de la zona intermareal llevó a la destrucción de los acantilados. Los eventos naturales -con carácter periódico-, el ascenso acelerado del nivel del mar en los últimos años, la extracción de arena indiscriminada en el área, la utilización de maquinaria pesada para remover las rocas del mar, entre otros, han causan trastornos erosivos y morfológicos sedimentarios en la playa. Cada año, los oleajes golpean con mayor fuerza las costas del distrito de San Carlos reduciendo las zonas de playa.

Algunos de los moradores del lugar, entre ellos la señora Luz Ibeth Pinto, aceptaron responder algunas preguntas que el equipo de trabajo le formuló.

A la señora Pinto se le hicieron las siguientes preguntas, y se obtuvieron las respuestas que se comparten a continuación.

¿Comparado con otros años piensa Ud. que se ha reducido la cantidad de Ostiones?             

R: Sí, no sé cuánto.

¿Piensa Ud. que esta estructura (el rompeolas de la marina) le ha alterado la cosecha de ostiones?  

R: Hay que ir más lejos a buscarlos. Por lo menos antes había cascajales -aquí mismo- donde había muchos.

¿Antes, cuando el rompeolas no estaba, Ud. podía cosecharlo aquí mismo cerca?

R: Sí, aquí. Ahora la marea no baja aquí y hay que ir hasta el otro lado.

¿Qué instrumentos utiliza para cosechar los ostiones?

R: Cuchillo, cincel y martillo (figura 5).

Figura 5. Herramientas utilizadas para captura de Ostiones por los moradores del área.
  • Al Sr. Adán Castillo se le consultó lo siguiente

¿Ud es residente del área?

R: De Toda la vida.

¿Siente que habido afectación luego de la construcción de la marina en comparación con antes?

R: Sí, ha afectado.

¿Qué tipo de afectación ha tendido desde la construcción de la Marina?

R: Del muro hacia allá no hay arena, porque las corrientes marinas van hacia allá, la arena se va regando hacia allá (la desembocadura de la quebrada), antes no había tanta arena allá como ahora. En parte eso nos ha afectado el muro, también tapado el arrecife que estaba, donde la gente del área iba a recoger ostiones y cangrejos, ya no pueden porque quedo todo eso sepultado.

¿Ha visto cambio en el nivel del mar?

R: Antes, la marea no subía tanto como ahora, cuando sube, sube hasta casi llegar a la calle. Hemos tenido que amarrar los botes cerca de la orilla por que sino se los lleva la marea cuando sube o cuando hay fuertes oleajes.

5. Amenazas identificadas

Amenazas son acciones anticipadas de causar daño alguien o algo (2), dentro de las amenazas que se pudieron identificar durante el recorrido de la playa San Carlos fueron el cambio climático el cual no es de extrañarse debido a su aumento durante este siglo y las actividades humanas que se desarrollan en el lugar.

El cambio climático es un fenómeno que ha ido creciendo estos últimos años y afectados a todos alrededor del mundo y en esta playa no es la excepción. Durante el recorrido, conversando con los lugareños y las anécdotas contadas por la profesora Marilyn Diéguez, el aumento del nivel del mar es una amenaza debido que ha reducido la zona intermareal; ya que ellos dicen que para llegar al mar tenían que caminar y ahora el mar está más próximo a las costas y les preocupa debido que puede afectar los locales y casas que se encuentran cercas.

Una de las principales actividades humanas que ha afectado la playa de San Carlos es la extracción de arena la cual, dicen los moradores, ha creado disturbio dentro del ecosistema de la playa. Ellos nos relatan que a ellos que son lugareños no se les permite la extracción de arena para arreglar sus casas, pero a empresas privadas, sí.

Otras de las actividades principales que amenaza la playa es la construcción de viviendas y lugares de recreación como el camellón del Vistamar debido que ha cambiado las corrientes marinas lo cual ha llevado a modificar el ecosistema de los peces y cuenta los pescadores que han tenido que ir a mar adentro para poder pescar (figura 6).

Figura 6. El camellón de vista mar construida en el lecho marino.

La cosecha de ostión es una actividad que se habido afectado debido a la extracción de rocas y arrecifes rocosos para poder darles a las viviendas que han construido lo que le prometieron viviendas cercas del mar con arena, las promotoras ha modificado por completo el ecosistema, ahora para poder recolectar ostión los lugareños deben ir más lejos a buscarlos y tener el cuidado de cuando sube la marea.

6. Vulnerabilidad observada

Durante el recorrido se observó una gran deposición de la arena en el camellón de la construcción de Vista mar, debido que las corrientes marinas que vienen del este al oeste chocan con este tipo de construcción, el cual actualmente  abarca unas 30 hectáreas de lecho marino, y son es dispuesta a la orilla de este camellón (figura 7). Esta deposición de arena a  causado que la arena obstruya el curso  de la quebrada hacia el mar, haciendo que el agua se percolé por el camellón.

Figura 7. Deposición de la arena en el camellón construido por Vista Mar.

La construcción de dicho camellón afectado tanto el lugar que se puede observar como la playa ha ido erosionando creando una gran pendiente debido al cambio de corriente producido por dicha construcción (figura 8).

Figura 8. La erosión en la playa de San Carlos.

La construcción del camellón también ha afectado las embarcaciones (figura 9). Los pescadores no pueden dejar sus embarcaciones en el mar porque el oleaje puede arrastrarlas contra las piedras que cubren el camellón y chocarlas. Ya se ha dado el dañado completo sus embarcaciones.

Figura 9. Embarcaciones en la orilla de la playa.

7. Medidas de Protección autóctonas observadas.

El dique utilizado como medida de protección es un muro en mampostería de piedra. La mampostería es un sistema tradicional de construcción el cual consiste en erigir muros y paramentos mediante la colocación manual de los elementos o los materiales que los componen (denominados mampuestos), que pueden caracterizarse por estar sin labrar (ver figura 10).

Figura 10.  Muro en mampostería de piedra.

Sin embargo, la insistencia y fuerza del oleaje está desgastando rápidamente dicha protección convirtiéndola en arena. Aunado a lo anterior, la acción química juega un papel fundamental ya que la salinidad del agua marina debilita la roca.

Para las edificaciones que se encuentran en el área, utilizaron el mismo sistema de protección: “muro en mampostería de piedra” (ver figura 11). Se pudo observar que las salidas de las casas con vista al mar, cada vez están más cerca de este. De hecho, muchos propietarios han perdido terreno producto del aumento acelerado del nivel del mar.

Figura 11. Vista del muro de protección utilizado para las edificaciones.

La efectividad de esta medida es transitoria ya que al paso que se está dando el desgaste de las estructuras, estas terminaran siendo desintegradas o removidas por el oleaje.

8. Pronóstico a mediano y largo plazo

Se prevé que a mediano plazo el oleaje seguirá erosionando los suelos, la arena y los muros de piedras utilizados como barreras protectoras. Y a largo plazo, las incidencias que hoy día se observan tomaran más fuerza, destruyendo los muros de protección, el muelle y las edificaciones en general.

9. Conciencia y sensibilidad de los moradores de la zona costera ante el cambio climático

Se debe desarrollar un plan continuo, que cuente con campañas educativas orientadas a sensibilizar sobre la fragilidad del sistema marino-costero, y la sostenibilidad ecológica, tanto para la población de las zonas costeras, como dirigido también a las empresas interesadas en el desarrollo de proyectos urbanísticas y proyectos turísticos en esta área. La concienciación debe ser una estrategia permanente, para que al momento de querer cambiar los usos de suelo se evite la eliminación de las áreas de manglares. Estas zonas protegidas por este tipo de bosque no debe ser utilizada como suelo de uso residencial. Es importante la implementación de medidas preventivas (retiro de botes de pesca artesanal), para evitar que, con el aumento de la frecuencia e intensidad de los oleajes, resulten afectados por la construcción de camellones o muros; medidas adaptativas a las que recurren los inversionistas ante los cambios antropogénicos que se derivan de un desarrollo urbanístico inapropiado, que afecta sectores y usos tradicionales de las costas, como el de los pescadores de la zona.

10. ¿Qué hacer? Recomendaciones y/o ideas sueltas

Medidas generales de adaptación al Cambio Climático

La adaptación comprende las iniciativas y medidas encaminadas a reducir la vulnerabilidad de los sistemas naturales y humanos, ante los efectos reales o esperados de un cambio climático incluyendo la variabilidad climática y los fenómenos extremos. Los pilares en que deben enfocarse las medidas de adaptación comprenden, entre otros, la gestión adecuada de los recursos; la reducción de la vulnerabilidad; el fortalecimiento de la resiliencia; la innovación y el aprendizaje.

Gestión adecuada de los recursos
Reducir la vulnerabilidad
Innovación y aprendizaje
Resiliencia
Transformación
Pilares de las medidas de adaptación.

Es impostergable tomar en cuenta las iniciativas plasmadas en la Estrategia Nacional de Cambio Climático 2015-2019, en el caso de Seguridad Marino Costera.

  • Implementar medidas de adaptación para los impactos asociadas con el aumento del nivel del mar.
  • Modificar la estructura del plan de ordenamiento territorial
  • Implementar medidas de adaptación para la protección de los recursos marinos y la producción acuícolas.

Mejorar la cultura de documentación, registro, provisión de información te temas relacionados con la meteorología y la parte social que pueda relacionarse con el cambio climático.

Utilizar un sistema que facilite la publicación de la información, lo que permitiría que los interesados puedan consultar la información.

Fortalecer las capacidades institucionales e individuales para una mejor comprensión de lo relacionado al cambio climático. Se debe hacer énfasis en:

  • El conocimiento y la predicción del Cambio climático a nivel nacional, local y distrital.
    • La cuantificación de los impactos del cambio climático a nivel nacional, local y distrital.
    • La identificación de medios para eliminar los obstáculos que impidan la adopción de tecnologías y medidas de adaptación en los distintos sectores socioeconómicos nacionales.
    • La estimación cualitativa y cuantitativa de los costos de la adaptación y la no adaptación.
    • La cuantificación de los costos de medidas de mitigación planificadas, no planificadas e imprevistas.

La generación de un programa de monitoreo sistemático y continuo de las zonas costeras como parte del manejo integrado de los recursos hídricos.

Considerar las predicciones de los investigadores del cambio climático y la incertidumbre asociada a la información.

Promover el desarrollo de estudios básicos de: cartografía terrestre, medidas de oleaje y mares, regímenes de sedimentación, entre otros.

Desarrollar mecanismos para evitar la salinización como contribuyente de la degradación de recursos marino-costero.

Prevenir la sedimentación, por medio de las barreras naturales estas incluyen los manglares, pastos marinos, lagunas costeras y otros humedales.

  • Reforestar los suelos expuestos.
  • Evitar la roza y quema de los suelos.
  • Reforestación de suelos expuestos.
  • Practicas adecuadas para el control de la erosión.

Prevenir la contaminación proveniente de las fuentes terrestres (actividades urbanas, agricultura) y fuentes acuáticas provenientes de ríos, quebradas y canales.

Reducción de contaminación y aporte excesivo de nutrientes

  • Fertilizantes y desechos animales provenientes de las granjas.
  • Los rellenos, dragados y la modificación de la línea costera contribuyen cantidades significativas de sedimento.
  • Los asentamientos de poblaciones sin el adecuado tratamiento de aguas servidas contribuyen con aguas negras, desechos animales.
  • Brotes aguas negras transportan nutrientes unidos al sedimento.

Aumento del nivel del mar, se deben fabricar diques / barreras de concretos, con la finalidad de disminución de la exposición y disminuir la posibilidad de danos a la población.

La siembra de árboles que den sombra ayudan a disminuir la temperatura.

Capacidad financiera de los gobiernos e instituciones

  • Contar con un fondo para atender crisis derivadas de cambios en el clima.
  • Fondos para reubicación o reconstrucción de infraestructura y comunidades.
  • Fondos para generar monitoreo e investigación de los efectos e impactos del cambio climático.
  • Fondos para construir capacidades institucionales y locales para adaptarse al cambio climático.
  • Fondos para conservar los sistemas naturales de protección costera

Promover un turismo acorde con el medio marino y costero.

Planes de emergencia

11. Recomendaciones

Entre las recomendaciones más importantes para mantener la vida de las zonas costeras están:

Concienciar en mayor grado a todos los interesados directos e indirectos sobre los valores económicos, bienes y servicios que nos suministran las zonas costeras.

Incrementar los esfuerzos educativos y elevar la conciencia del público sobre los beneficios que proporciona un buen manejo de las zonas costeras.

En el área se debe limitar la extracción de arena ya que la misma aumenta la vulnerabilidad de las costas a la erosión y al disminuir los sedimentos en la costa provoca una mayor desprotección de las costas frente a efectos del cambio climático como la subida del nivel del mar o la intensificación de tormentas, cuyos daños, a su vez aumentan la demanda de arena.

Se deben reubicar aquellas actividades humanas ya que la paya cada año se erosiona a causa de la construcción de viviendas y edificaciones en este lugar; la construcción de viviendas sobre las dunas elimina la posibilidad de que la playa tenga esa fuente de arena para reposición tras las tormentas, y el mar comienza poco a poco a avanzar hasta que termina destruyendo las escaleras y muros de las casas como se observó en esta gira.

Se debe solucionar el problema de la excesiva movilidad de la costa estabilizando la playa y dunas con la construcción de obras para limitar la capacidad de transporte del oleaje.

Se debe realizar un ordenamiento territorial para asegurar que las zonas costeras puedan ser recuperadas.

Se debe tener un estudio o perfil de las áreas y elementos que son afectados por el ascenso del nivel del mar, por el fuerte oleaje para poder saber dónde es necesario aplicar estrategias de protección.

12. Conclusión

La playa de la Ensenada de San Carlos ha tenido un cambio impresionante durante los últimos años debido a las malas prácticas ambientales que se han venido realizando, estas prácticas traen como consecuencia cambios en la morfología de la costa que consigo causa repercusiones en el área, todo esto sucede por la falta de supervisión que les dan las autoridades a las obras que se realizan.

Para realizar cualquiera obra o cualquier proyecto dentro de estas zonas se deben realizar estudios previos que ayuden a disminuir así los impactos negativos que se puedan generar; para disminuir todos estos impactos negativos es necesario proporcionar mecanismos legales, científicos, sociales y económicos de manejo para la planificación, gestión y control de las costas.

En esta zona se observa la alteración del ecosistema rocoso sin tomar en cuenta las consecuencias que traería removerlos y la erosión persistente en varias partes de la playa.

Es necesario que se apliquen medidas de mitigación urgente para minimizar los impactos observados.

Referencias

  1. Grupo de Investigación de Economía Ecológica. (6 de Octubre de 2016). Universidad Nacional de Mar del Plata. Obtenido de https://eco.mdp.edu.ar/institucional/eco-enlaces/1851-las-playas-y-su-gestion-sostenible
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Mampostería.

Personas consultadas

  1. Castillo, S. A. (24 de marzo de 2019). (C. D. León, Entrevistador)
  2. Pinto, L. I. (24 de marzo de 2019). (L. Hernández, Entrevistador)

Informe de gira a zona costera – playa de la ensenada en San Carlos

Por: Edwin Torres, Carlos Lezcano, Joel Quintero, Melissa Oliveros, Mariano Palma, Mónica Moreno y Ricardo Arena

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría de Administración de Proyecto de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá

PROFESORA: Marilyn Diéguez Pinto

FECHA DE ENTREGA: 30 de octubre de 2018.

1. CARACTERÍSTICAS OBSERVADAS EN LA ZONA DE ESTUDIO (NATURALES, HECHOS HUMANOS, ACTIVIDADES PRODUCTIVAS)

Figura 1. Vista panorámica del área de la ensenada de San Carlos. En primer plano, sitio de pescadores; al fondo, el dique o rompeolas del proyecto Vista Mar.

En el pueblo de pescadores de San Carlos empezamos nuestro recorrido en la playa. Notamos en primera instancia los diferentes botes de pesca artesanal a espera en la arena y algunos en mantenimiento. Las casas de algunos de los locales de madera y techo de quincha, muy alejadas del nivel actual de la marea en ese momento (antes del medio día). A la distancia se apreciaba un rompeolas el cual tiene una desembocadura directa al mar, justo al lado de este.

Figuras 2 y 3. Desembocadura de quebrada a la altura del dique o rompeolas de la marina de Vista Mar y letreros de estudio de impacto ambiental aprobados (uno por 14 hectáreas –ya borroso-, y el segundo por 16 hectáreas).

2. RECONSTRUCCIÓN DE SU PASADO RECIENTE (ENTREVISTAS/CONSULTAS)

Se observó, frente al proyecto del rompeolas, dos letreros de estudio de impacto ambiental aprobados uno por 14 hectáreas y el segundo por 16 hectáreas (la imagen del primer letrero se encontraba borrosa). A un costado del rompeolas se podían observar viviendas privadas, apartamentos y un hotel.

Figuras 4 y 5. Formaciones rocosas de gran altura con respecto al nivel del mar en esta zona también fueron observadas.

Hablando con los habitantes de la localidad, nos cuentan más acerca de la pesca artesanal, del cuidado de sus botes y de cómo el rompeolas y otras de las modificaciones en esta zona de la costa les han afectado en su labor. Nos hacen énfasis en que el rompeolas mayormente les causaba problemas con los botes al momento de “anclarlos”; que si los dejaban en marea baja sin sacarlos del agua temían que estos por la corriente derivaran hasta el rompeolas y se golpearan con él causando daño a los botes. También mostraron descontento al mencionarnos como con el tiempo después de las construcciones el nivel del mar les llega hasta sus casas de madera y techos de quincha teniendo que correrlas hacia atrás, poco a poco, para no sufrir pérdidas.

3. AMENAZAS IDENTIFICADAS

Se puede identificar dos amenazas para esta zona, la primera está relacionado con el cambio climático en cuanto al aumento de los niveles del mar y el segundo a las acciones humanas específicamente el proyecto de Vista Mar y las repercusiones que genera a la zona costera.

Figura 6. En rosado se observar el área afectada por el aumento del nivel del mar y en amarillo el proyecto Vista Mar con su marina como afectación a la zona costera.

El nivel del mar está progresivamente en aumento según las narraciones de los lugareños. Además, se puede observar que el mar en su marea más alta alcanza los lugares destinados para el mantenimiento de las embarcaciones.

La segunda amenaza es el proyecto Vista Mar que ha vendido que consta de un complejo lujoso de residencias de playa además de contener áreas sociales, playas con arena donde antes existía rocas, y lo principal es la marina con su rompeolas que ha afectado a la fauna, el paso de las aguas por su cauce regular y la actividad pesquera ya que por las corrientes marina los barcos son más propensos a ser llevados hacia las rocas donde encallarían.

4. VULNERABILIDAD OBSERVADA

Las condiciones de vulnerabilidad se pueden definir como la susceptibilidad de los sistemas naturales al peligro natural o causado por el hombre. Las condiciones de vulnerabilidad estarán determinadas por:

a. Origen y tipo de evento.

Aumento de los niveles de agua en la zona costera por causa natural y gracias a acciones humanas se ha eliminado las rocas costeras que eran la única protección natural para contener este aumento acelerado.

Las Compañías areneras pidieron más concesión mar adentro para la extracción de arena marina en el área de la bahía de Panamá, ya que prometieron para su proyecto arenas blancas. Esta extracción de arena provocará modificaciones a través de los años y lo que pasará a futuro es que estará incidiendo en afectaciones y causando erosiones, deslaves, acumulaciones de bancos de arena, etc.

Figura 7. Niveles de arena evidencian la erosión de la costa, con pérdida de arena, por parte del mar.

Debido a lo anterior mencionado, las estructuras, ranchos, paredes de concreto, mercado, lugares de mantenimientos de barcos están expuestas a inundaciones debido a los mayores oleajes del mes que cada vez se acercan más a las zonas habitables.

b. Geografía de la zona afectada.

La zona costera estaba conformada por playas con rocas y arenas, acantilados cubiertos de vegetación en toda su extensión.

Figura 8. Se observa en la línea amarilla el recorrido del acantilado antes del proyecto y en zona rosada la zona costera con mayor intervención.

Actualmente la zona costera se encuentra altamente intervenida ya que para el proyecto se han realizado modificaciones al corte de acantilados para suavizar las pendientes de acceso a la playa, cambios de arena, remoción de rocas, cambio al curso de una quebrada, creación de rompeolas, entre otros.

Hubo una quebrada ahora desaparecida que la trancaron con un relleno de arena y camino tipo vado en su cauce casi en su desembocadura provocando que dicha escorrentía se estanque en una especie de poza que de igual manera se infiltra y llega a la playa y eventualmente al mar.

Con el pasar del tiempo, las zonas más próximas a la playa además de verse afectado por inundaciones se verán afectadas por asentamientos de los suelos, ya que por ser suelos arenosos limosos y no poseen la protección natural los suelos irán cediendo a las erosiones marinas.

c. Las características técnico- constructivas de las estructuras existentes. La zona está divida en zona de pescadores y zona de residencial de lujo.

Se requiere tomar medidas de protección para las infraestructuras en mercado y área de pescadores de tal forma que puedan resistir las erosiones fuertes.

Existe al fondo en tierra firme en línea con el dique construido, el proyecto de la Promotora Vista Mar y más al oeste, está el Proyecto Fontanela del Mar (sin terminar y en abandono). El Proyecto Vista Mar comprendía 14 hectáreas originalmente.

En el área del dique existen 3 corrientes:

1. una de oeste a este

2. una procedente de Colombia que viene del sur, y

3. una de este a oeste

Al encontrarse estas tres corrientes en el área del dique, las mismas producen arrastre, remolinos, escorrentías y erosión que en una ocasión (2013) rompió el camellón del muelle o dique artificial cuando entonces se perdieron cerca de 4 ha, y que instó a los promotores a solicitar en concesión 16 ha más. Logrando esto que el Proyecto Vista Mar aumentase a 30 ha de concesión total.

La eventual colisión de las tres corrientes que se produce constantemente, a diario, sumado al evento fortuito del año 2013 hizo que las lajas de playa desaparecieran al igual que los acantilados y cuevas de arena consolidada también sucumbieron (los mismos eran porosos y tenían estratos de material con poca a casi nada de cohesión).

La corriente de oeste a este empuja las lanchas hacia el dique de roca construido por la promotora Vista Mar.

d. Grado de preparación de la comunidad para enfrentar las amenazas.

Existe una comunidad o club de pescadores del área en el sitio visitado. Los pescadores vienen de Juan Hombrón. A ellos, los promotores turísticos del área de playa de San Carlos les ofrecieron dinero para que se vayan, retiren y/o alejen del área.

En el sitio hay un destacamento de Unidades Linces de la Policía Nacional de Panamá para evitar que bañistas imprudentes se vuelvan víctimas (ahogados) producto de las inundaciones, cabezas de agua de la quebrada o río San Carlos y mareas irregulares provocadas por las lluvias de esta época del año.

5. MEDIDAS DE PROTECCIÓN AUTÓCTONAS OBSERVADAS. ¿EFECTIVIDAD?

Para el caso del dique utilizaron enrocamiento tipo rip rap. No obstante, dicho enrocamiento está siendo abatido por el desgaste agresivo producto del oleaje constante y producto de la acción química de la salinidad del agua marina “convirtiendo literalmente el enrocado en arena.”  Véase banco de arena inusual que se acumula en la parte superior de la playa cercana al camino de acceso.

Para el caso de las edificaciones también se colocó enrocamiento en sus bajaderos con muelles aparte de que las nuevas construcciones y edificaciones tuvieron que hacerse en una línea de construcción más retiradas de la playa comparadas con su ubicación original o inicial.

La efectividad de esta medida es transitoria y pasajera ya que se evidencia que el deterioro y desgaste terminan por desintegrar la integridad de las infra estructuras, estructuras y supra estructuras.

6. PRONÓSTICO A MEDIANO Y LARGO PLAZO

A mediano plazo, el oleaje seguirá erosionando los suelos, la arena y el enrocado del dique.

A largo plazo, las olas y corrientes marinas cruzadas entre sí, seguirán destruyendo la integridad física del dique, muelles, edificios, etc. y la del sitio en general.

7. CONCIENCIA Y SENSIBILIDAD DE LOS MORADORES/USUARIOS DE LA ZONA COSTERA ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO.

En el mundo, las zonas marino-costeras están expuestas a fuertes oleajes y vientos, al aumento del nivel del mar y de la intensidad de lluvias, huracanes y tormentas; a la erosión, contaminación y salinización. Panamá no está libre de esta realidad. Y es posible que el cambio climático potencie la vulnerabilidad a los desastres en las comunidades cercanas a las costas, especialmente si se pierden valiosos ecosistemas como los manglares, que brindan protección.

Se trabajan con varias organizaciones y municipio de Panamá donde se imparten:

– Diálogos o conferencia

– Jornadas de limpieza por parte de la sociedad de las playas

A nivel gobierno de Panamá, existe una Estrategia Nacional de Cambio Climático de Panamá (ENCCP), cuya estructura se presenta en el siguiente esquema.

Figura 9. Estructura de la Estrategia Nacional sobre el Cambio Climático de Panamá

Sobre el particular podemos rescatar de un borrador que mantiene en internet el gobierno (http://www.pnuma.org/educamb/documentos/IV_foro_educacion_ambiental/Estrategia_Nacional_CC_Panama_2015.pdf). También, anexo existe un documento oficial del 2000 sobre la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático-2000, que contiene un componente sobre vulnerabilidad y adaptabilidad al cambio climático ante el ascenso acelerado del nivel de mar. Este estuvo a cargo de un equipo de investigadores de la Universidad de Panamá, coordinado por la Dra. Marilyn Diéguez Pinto, en el cual también participaron algunos estudiantes (https://unfccc.int/resource/docs/natc/pannc1/capitulo7.pdf)

Figura 10. Unidades de exposición para la evaluación de vulnerabilidad y adaptación a los efectos adversos del cambio climático en el sector marino-costero.

En este documento se presentó un análisis para ocho unidades de exposición, identificadas y seleccionadas en la zona costera de la República de Panamá, sometidas a evaluación.

o Zona 1. Sector Vacamonte-Pacora.

o Zona 2. Sector Punta Chame-Parita.

o Zona 3. Sector Guararé-Pedasí.

o Zona 4. Sector Punta Burica-Boca Chica.

o Zona 5. Bocas del Toro: Sector Changuinola – Península de Valiente.

o Zona 6. Provincia de Colón. Sector Colón Centro y Zona Libre de Colón.

o Zona 7. Provincia de Colón. Sector Portobelo – Costa Arriba.

o Zona 8. Comarca Kuna Yala (San Blas).

También dentro de este documento se nos presenta una tabla el cual resalto en este informe ya que resalta los impactos, causa y efecto y a su vez medidas de mitigación.

8. ¿QUÉ HACER? RECOMENDACIONES Y/O IDEAS SUELTAS

MEDIDAS DE ADAPTACION

Figura 13. Medidas de adaptación (protección) autóctona de las líneas de propiedad particular.

9. Referencias consultadas/personas entrevistadas

Los señores que se encontraban en el lugar nos comentaban que ahora para pescar se les hacía más difícil ya que antes no tenían que ir tan lejos para obtener su pesca. En la actualidad tienen que irse mar adentro, gastan más combustible, y las personas que operan sus lanchas procuran que sean más rápidas para ganar tiempo y obtener una buena pesca. El negocio en sí ya no le está resultando como antes. Comentaban que antes que tuvieran el rompeolas era todo más fácil, pescaban muy cerca y había ganancias. El señor entrevistado mencionó que él, por su parte, no vive de la pesca ya que no le trae mucho beneficio. Por lo general, a la lancha, dependiendo del uso que se le dé, tienen que darle un mantenimiento como cada tres meses ya que las lanchas son golpeadas con las rocas y las fuertes olas ocasionando los orificios etc. La mano de obra para repararlas es costosa también. La inversión es muy grande. Él tiene trabajo y no depende de este negocio, solo lo hace por distracción. Pero nos hace la observación que los pescadores de esa área, los que se dedican exclusivamente a la pesca, y dependen de ello no les está yendo muy bien.

Figura 14. Observación de tareas de mantenimiento de una embarcación en el área de pescadores. La ensenada de San Carlos.

Referencias:

Diéguez, Marilyn (Profesora del curso). Comunicación personal. 2018.

http://portal.critica.com.pa/archivo/11042007/lav05.html

Haz clic para acceder a Estrategia_Nacional_CC_Panama_2015.pdf

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Gira a Zonas Costeras – Nueva Gorgona

Por: Diógenes Palacios, Eduardo Herrera, Emanuel de León y Mariana Lau.

Curso avanzado de Cambio Climático y Medidas de Adaptación. Maestría en Administración de Proyectos en Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

1. Características observadas en la zona de estudio

El área visitada del poblado de Nueva Gorgona, es un sitio de deposición de arena.

La primera impresión en está zona costera fue su arena oscura por el alto contenido de hierro; el tipo de vegetación

Al llegar al sitio nos percatamos de algunas situaciones en cuanto a las infraestructuras:

• Las infraestructuras de las casonas en el área son de concreto, techos de zinc ondulado con algún tipo de pintura anticorrosiva.

• En el área de la playa se encuentran también algunas casas cercadas con muros, pero es muy probable que detrás de la cerca haya percolación, hay entrada del agua del mar y también retiro de material.

• Se observan también algunos kioskos o puestos de comida que se encuentran sobre pilotes y en algunas épocas del año estos kioskos se accede subiendo por escaleras, pero ahora mismo está siendo un sitio de deposición de arena lo cual nos indica que el mar está llegando hasta los kioskos de manera habitual.

• Ya no solo llega el mar hasta este punto en mareas de aguaje que ocurre 2 veces por mes, sino que constantemente está llegando el mar hasta el área de los kioskos porque se observa que el mar sigue depositando arena y no la está retirando. El mar está erosionando la tierra y depositando arena.

• Se observan algunas casas que han sido destruidas por el efecto del mar que llega hasta las fundaciones de las casas y retira el sustrato de tierra y va depositando y mezclando el sustrato con arena, lo cual no es favorable para la estructura de las casas y provoca el colapso. Los moradores incluso hablan de casas enteras que han quedado flotando en el mar.

Figura 1. Ruinas del antiguo muelle de Nueva Gorgona

• El aumento del nivel del mar se hace sentir con el aumento de las mareas y corrientes que ha afectado varias casas en la línea costera y algunas edificaciones comerciales e institucionales. Observamos la casa de Cooperativa de Pescadores de Nueva Gorgona la cual la losa colapsó por la erosión del material que se usó en las fundaciones. Como medidas de protección se habían colocado muchas rocas grandes, pero ahora parece que están sepultadas en arena o se han retirado.

• La pendiente de la playa con respecto al punto más alto, nos pudimos percatar que, al subir la marea, esta puede tener más de 7m de profundidad.

Figura 2. Colapso de losa en Cooperativa de Pescadores de Nueva Gorgona

Figura 3. Playa Nueva Gorgona

Figura 4. Zona de botes para la pesca

2. Reconstrucción de su pasado reciente

La pesca ha bajado considerablemente por el desarrollo residencial y hotelero en el lugar. Este desarrollo va desplazando la pesca artesanal, poco a poco dado que los pescadores no se han preocupado por legalizar sus áreas de embarque y desembarque. Adicional a la falta de apoyo Municipal en la construcción y gestión de infraestructuras adecuadas para la actividad pesquera del sitio.

Figura 5. Colapso de losa en Cooperativa de Pescadores de Nueva Gorgona

Figura 6. Casas afectadas por las mareas

4. Vulnerabilidad observada:

• Posible percolación debajo de las construcciones.

• Entrada del mar y retiro de materiales del área de construcción en la costa.

• La erosión de tierra por incidencia del mar y el depósito de arena en su lugar, debilitando el área de posible construcción.

Figura 7. Casas afectadas por vulnerabilidad y falta de protección

5. Medidas de protección autóctonas observadas, efectividad

Como indicamos las edificaciones se encuentran bastante retiradas de la playa como se muestra en la Figura anterior. Además, podemos percatarnos de la acumulación de grandes piedras que buscan mitigar o disipar las fuerzas que ejercen las olas sobre los muros de retención de las viviendas. Algunas de estas rocas se encuentran ahora sepultadas por arena por lo que pierden su efectividad.

Figura 8. Medidas de protección de las estructuras.

Evidencia de la diferencia del nivel del mar con el nivel de suelo natural de las viviendas se puede obtener al comparar las figuras 8 y 9 que fueron tomadas prácticamente desde el mismo punto, pero con dirección y perspectivas distintas. Se puede apreciar que es casi al nivel del muro, que se tiene el nivel de la construcción y se puede observar el cambio de elevación que existe con referencia al punto donde inicia el mar. Esto porque al momento de las fotos nos encontrábamos en marea baja.

Figura 9. Medidas de protección de las estructuras.

Figura 10. Letrero informativo

En la entrada de la playa se pudo detectar la presencia de vallas o letreros donde informan sobre las medidas de precaución para el uso de la playa, de igual manera sus reglamentos. Tales como:

• Horario de salida de la playa

• Características y significados de los colores de las banderas

• Limpieza y cuidado de la playa

En el caso de las infraestructuras, la mayoría de las edificaciones se encuentran bastantes retiradas de la playa, en el caso de las edificaciones cerca a la playa se encuentran elevadas a una altura considerables por temas de la creciente del mar.  Los restaurantes son pequeños, pero pudimos observar que, al estar la marea baja, ponen mesas y sombrillas en la playa para los clientes que van a consumir.

Figura 11. Reglamento de la playa

6. Pronóstico a mediano y a largo plazo

• Afectación en gran medida de la infraestructura existente a tal punto de un posible colapso. Evaluando lo conversado con los moradores la incidencia del mar con el pasar de los años ha comenzado a inundar las áreas residenciales.

• El aumento del nivel del mar no está siendo tomado como un punto de referencia para las intervenciones del hombre en las zonas costeras, lo cual podría ser una irresponsabilidad, ya que futuros desarrollos potenciales se verán afectados, causando pérdidas materiales y posibles pérdidas humanas.

Figura 12. Río que desemboca en la playa cuando llueve

7. Conciencia y sensibilidad de los moradores / usuarios de la zona costera ante el cambio climático

Los pescadores del área comentan que ha bajado la producción de la pesca en las costas de Nueva Gorgona. La pesca en el área no tiene planes de un desarrollo sostenible, incentivando a los criaderos de peces para una repoblación adecuada. Comenta un morador del área que, debido a la escases de productos del mar y ninguna política de sostenibilidad le ha tocado ver o presenciar atunes rojos bebes en neveras, de la pesca del día. Pescadores también comentan que el desarrollo hotelero y residencial ha potenciado la eliminación de dicha actividad, como medio económico de subsistencia.

Figura 13. Playa Nueva Gorgona

8. ¿Qué hacer? Recomendaciones e / o ideas sueltas

• La población del área debe presentar sus quejas en cuanto a la expedición de permisos de construcción y otros permisos por partes de las autoridades que afecten de manera directa el uso de suelo del área.

• El estado debe incentivar e invertir en sistemas de protección de la zona costera para evitar de inmediato que continúe la erosión en el área y potenciar el atractivo turístico de la playa.

Figura 14. Impacto sobre las casas y árboles

9. Referencias consultadas / personas entrevistadas.

• Moradores.

La situación ambiental del área de Azuero

Por: Bernardo Jaén.  2017 (abril).

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá. Panamá.

Una visita que realizamos al área de Guararé a inicio del mes de febrero de este año, nos motivó a redactar este breve artículo, al observar la situación ambiental que por años ha tenido el área.

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