“Causas del desbordamiento del río Cabra que provocan las inundaciones en las poblaciones aledañas durante la época lluviosa”

Por: Mijaíl Bernal, Alba Galaviz, Javier Parra, Magaly Villegas. 2017

Proyecto Final. Cambio climático y medidas de adaptación. I Cuatrimestre. Maestría en Ingeniería Civil. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá. Panamá

Profesora: Marilyn Diéguez

Contenido

Introducción

Antecedentes

Mapa de suelo

Uso de suelo

Problemática

Principales acontecimientos relacionados con inundaciones

 17 de septiembre de 2004
 21 de octubre de 2004
 17 de noviembre de 2011
 3 de octubre de 2013

Estudio del sitio

Datos de la población

Identificación del problema

Justificación

Alcance

Objetivo general

Objetivos específicos

Variables de investigación

Ubicación del río Cabra

Rasgos morfoclimáticos

Metodología

Resultados

Discusión de resultados y conclusiones

Recomendaciones

Bibliografía

Infografía

Introducción

El efecto de una inundación en cualquier área es siempre un evento desastroso, devastador y por lo general causa un gran número de pérdidas materiales, agrícolas y por sobre todo, pérdidas humanas. Así mismo, suele impactar bastante en las infraestructuras cercanas al área afectada, lo cual genera un gran impacto incluso para el país, ya que lo obliga a tener que destinar recursos para solventar y repara los daños causados por estos eventos naturales.

Para disminuir los efectos que se producen como resultado de las inundaciones, es necesario llevar a cabo estudios integrados en una cuenca, que nos permitan determinar los factores que llevan a que se produzcan dichos eventos. Entre los análisis que hay que ejecutar, nos encontramos con la medición de la precipitación y su recorrido hasta convertirse en escorrentía superficial, la cual es finalmente la causa principal de las inundaciones.

En este trabajo, se hizo una identificación de los usos de suelos dentro del área inundable del río, así como también cuáles han sido las poblaciones más afectadas a lo largo de los años, por las crecidas recurrentes de dicho cuerpo de agua. Realizando la identificación antes mencionada, nos hemos percatado que las poblaciones que son mayormente afectadas por la crecida del río son las barriadas de Nueva Esperanza, Felipillo, Los Jardines, El Trébol 1, Santa Rita, Cabra, Santa Isabel, Arnulfo Arias, Caminos de Omar y el Parque Industrial de las AméricasPanamá.

Antecedentes

Las inundaciones producto del desbordamiento del río Cabra, el cual se encuentra ubicado en el sector Este de la Ciudad de Panamá (figura 1), han afectado a lo largo de los años a la población asentada en sus márgenes, lo cual ha traído consecuencias económicas importantes, así como también ha provocado la pérdida de vidas humanas. Haciendo una revisión histórica en los principales medios informativos del país, nos hemos podido percatar de la recurrencia de estos sucesos. Podemos decir que anualmente se producen grandes afectaciones como resultado de este evento.

Figura 1. Localización regional de la subcuenca del río Cabra.

De acuerdo a fuentes oficiales, como lo son la Empresa de Transmisión Eléctrica Panameña (ETESA) y el Sistema de Protección Civil de Panamá (SINAPROC), a lo largo de los años, el desbordamiento de este cauce de agua ha causado las siguientes afectaciones:

 12 víctimas mortales.
 700 casas afectadas.
 6 casas arrastradas totalmente.
 25 comunidades afectadas en los alrededores.
 3000 personas afectas.
 Cuantiosas pérdidas económicas, las cuales asciendas a varios millones de Balboas.

Adicionalmente a lo ya expresado, se tiene conocimiento que el volumen de agua que ha penetrado en las viviendas, ha podido alcanzar niveles de hasta un metro y medio de altura, tras la ocurrencia de fuertes lluvias. Es por esto que podemos deducir la importancia socio-económica que conlleva el estudio de esta subcuenca para los pobladores del área, así como también, para el país.

Debido a la recurrencia de los eventos, el gobierno de Panamá junto con organismos internacionales, decidió que había que instalar un sistema de alerta temprana (SAT), el cual tiene como objetivos:

 Observación y monitoreo del fenómeno.
 Pronóstico del evento.
 Identificación de la alerta.
 Comunicación de la alerta.
 Respuesta ante la emergencia.

Uso de suelo

En el área de estudio fijada, el uso de suelo que se da en la cercanías a la ribera del río Cabra es meramente residencial o de asentamientos residenciales (figura 2). Así mismo, en las cercanías, es posible encontrar dos estaciones de bombeo (tomas de agua cruda), las cuales alimentan a la planta potabilizadora del río Cabra.

Figura 2. Usos de suelo en la subcuenca del río Cabra.

Problemática

La problemática principal que se da en este río, es el desbordamiento del mismo por crecidas, originadas por las precipitaciones frecuentes que ocurren en la cuenca del mismo. De hecho, se ha convertido en un problema tan importante, que se ha instalado un sistema de alerta temprana, con el fin de intentar prevenir y mitigar los efectos que se desprenden del desbordamiento del río. Este sistema consiste en pluviómetros de transmisión satelital, estaciones hidrológicas telemétricas, pluviómetros de transmisión satelital y estaciones hidrometeorológicas telemétricas. Adicionalmente, se han ubicado en varios puntos del río, reglas de monitoreo que permiten determinar el volumen de agua de río, designado así los niveles críticos. Los niveles serían:

 5,30 metros, inundaciones generalizadas en Panamá Este.
 5,00 metros, inicio de la alerta roja.
 4,00 metros, inicio de evacuación de la población en las riberas del río y las partes más bajas de este.
 2,50 metros, inicio del monitoreo de la alerta amarilla.
 2,00 metros, alerta verde.

A continuación, procedemos a presentarles 3 casos importantes de inundaciones que se han sucedido en los últimos años en el lugar de estudio.

Principales acontecimientos relacionados con inundaciones.

 17 de septiembre de 2004.

Sectores como El Progreso, Bajo de Nueva Esperanza (Pacora); Prado del Este (Felipillo), entre otras áreas, fueron declaradas áreas inundables desde el 17 de septiembre del 2004, tras el registro de inundaciones producto del desbordamiento del río Cabra, entre otros afluentes (figura 3). Este hecho dejó, al menos, unas 13 personas fallecidas, incluyendo niños, adultos y ancianos; con más de 13 000 personas afectadas y más de 1 405 damnificados. La precipitación fue de 224,4 milímetros de lluvia.

Figura 3. Vista de Prado del Este afectada por las inundaciones del 17-9-2006 y daños causados.

 21 de octubre de 2004.

En los diarios, para la fecha señalada, se registró variada información sobre el tema. La misma angustia vivida el pasado 17 de septiembre volvió a repetirse ayer, cuando gran parte de las comunidades del área Este enfrentaron nuevamente los embates de la naturaleza. Por fortuna, la gran diferencia es que esta vez no hubo pérdidas humanas que lamentar, aunque el hecho hundió en la tristeza y la desesperanza a 675 familias y 3 200 personas afectadas, quienes perdieron los enseres recién adquiridos con gran esfuerzo. Paradójicamente, casi un mes después de esa trágica fecha, que dejó 17 muertos y sumió en el luto a varios hogares, la naturaleza volvió a hacer de las suyas al salirse de su cauce los ríos Tocumen, Pacora, Cabra y Cabuya. A eso del mediodía, el cielo se tiñó de gris dándole paso a un intenso aguacero, que aunque no coincidió con la marea alta, logró que las fuertes cabezas de agua inundaran zonas como Prados del Este, El Pantanal, Las Garzas, Pacora y La Siesta, al igual que a Tocumen, Montería, Pueblo Nuevo y Pedregal, entre otras, las que hacen un total de 10 a 12 comunidades afectadas, informó Roberto Velásquez, director del Sistema Nacional de Protección Civil. En El Pantanal, unas 15 personas, entre ellas varios niños, fueron rescatados por la Policía Nacional, debido a que las casas registraban un alto nivel de inundación.

Figura 4. Inundaciones del 21 de octubre 2004.

Cabe destacar que producto de las lluvias, esta área no sólo vio obstaculizado su tránsito por las calles, sino que también perdió el suministro de energía eléctrica parcialmente. Más adelante, metros después, vallas caídas y un tranque descomunal anunciaban lo esperado… La misma historia de aquel viernes funesto se repetía en Prados del Este. Mientras que una gran cantidad de moradores se mantenían desolados a la orilla de la vía principal de esa barriada, un numeroso grupo de personas permanecía en sus casas, resistiéndose a salir por temor a perder lo poco que habían adquirido nuevamente. La situación cambió luego de que unidades del SINAPROC convencieron a estas personas de que lo mejor era salir de sus casas, al tiempo que la Policía se comprometió a custodiar cada una de las calles de esa barriada. Hasta el momento de redactar esta nota, se evaluaba la situación para reubicar a los damnificados, mientras que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales anunció la interrupción del suministro de agua en el área Este para proteger los equipos.

Figura 5. Inundaciones del 21 de octubre 2004.

El servicio sería restablecido tan pronto bajara el nivel de las aguas, las cuales afectaron algunas tuberías, por lo que circuló agua sucia. En tanto, mientras la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, reiteraba que las hipotecas de Prados del Este serán trasladadas a otros proyectos, los moradores de esa comunidad se quejaban de que se les están ofreciendo casas a un costo inaccesible a sus ingresos económicos. Desde que empezó a llover, a eso del mediodía de ayer, los residentes de Prados del Este sabían lo que tenían que hacer. Esta vez, la amarga experiencia del pasado 17 de septiembre les había ensañado cómo proceder. Aunque en esta ocasión no hubo pánico ni histeria, la amargura y la tristeza de saber que seguirán pagando algo que nuevamente les arrebata la naturaleza, los sume en la desesperanza. La asiática Maribel Kon es una de esas personas. Dos veces su minisúper se ha inundado, en el cual ha invertido unos 35 mil balboas. Sólo la noche anterior sacaba cuentas de sus pérdidas, cuando nuevamente se inundó y, por ende, volvió a perder todo lo adquirido a través de créditos que aún adeuda. Una historia parecida cuenta Luis Ramos, quien en cinco ocasiones pierde sus enseres. Lo insólito es que dos días antes había pagado los 80 balboas de su hipoteca. Historias como estas se repiten una y otra vez en Prados del Este, mientras sus moradores se preguntan qué milagro tendrá que suceder para que los involucrados se conduelan de la amarga y crítica situación en la que se encuentran y que parece no tener fin.

 17 de noviembre de 2011.

En el sector Este de la capital, el desbordamiento del río Cabra afectó a unas 100 viviendas en las comunidades de Caminos de Omar, Felipillo Sector 1 y Nueva Esperanza. Los residentes mostraron su descontento bloqueando la vía Panamericana y responsabilizaron de las inundaciones a un empresario que ejecuta un relleno a un costado del río. El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado, informó que este relleno será eliminado a partir de hoy. La precipitación fue de 268,4 milímetros de lluvia.

 3 de octubre de 2013.

Las lluvias se mantuvieron constantes en el área de Panamá Este, especialmente en al área de la cordillera, lo que generó la crecida de varios ríos entre ellos el Cabra en Pacora. Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), confirmó la información, además detalló que se tenía el informe de 40 viviendas afectadas en las comunidades de Nueva Esperanza y El Bajo, en el corregimiento de 24 de Diciembre, Cabra 1 y 2, El Trébol, Arnulfo Arias y Caminos de Omar, en Pacora. Un grupo de residentes detalló que los daños sufridos en sus viviendas estaban relacionados a colchones mojados, estufas, refrigeradoras y muebles dañados.

Figura 6. Registro de precipitaciones del 3 de octubre 2013.

Estudio del sitio

La cuenca del río Cabra tiene la característica de ser sumamente pequeña, en las que se dispone de tiempos muy cortos para identificar el evento meteorológico, recoger los datos que registran las estaciones hidrometeoro lógicas, realizar cálculos, informar a Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), y transmitir las alertas a la población.

Debido a las constantes inundaciones del río Cabra y las afectaciones que las personas residentes de las comunidades cercanas del área que se ha visto perjudicada por las situaciones sucedidas, el Gobierno Nacional a través del MOP (Ministerio de Obras Públicos) tomó la decisión de desarrollar diversas actividades el año 2014 en los meses de junio y julio para disminuir la regularidad de las inundaciones.

Algunas de estas actividades que logramos señalar fueron las siguientes:

 Ampliación del cauce del río cabra, como parte del programa de dragado.
 Remoción de sedimentos producidos por el masivo movimiento de tierra que generan las construcciones en el sector, cantidad de basura y otros tipos de desechos que arrojaba la ciudadanía de forma irresponsable al afluente cercano del área.
 Aproximadamente, unos 400 metros lineales han sido abiertos al remover la masa de tierra que se encontraba en el lugar.
 Se realizó el dragado y desvío de otro afluente principal de este río, localizado en la comunidad Arnulfo Arias del corregimiento de Pacora.

Se efectuaron diversos trabajos para brindarle protección a las viviendas y a las vías que están situadas cerca de la orilla del río, ya que se indicó que la erosión en este río es permanente y por ello el mantenimiento es constante.

Datos de la población

Sin duda el rápido crecimiento ha agudizado los problemas socioeconómicos y de seguridad pública dentro de los corregimientos, ya que la infraestructura pública (instituciones educativas, de salud, recreación, unidades de policía, etc.), no se ha desarrollado al mismo ritmo.

Tabla 1. Número de familias en asentamientos en la subcuenca del río Cabra.

La República de Panamá, según el censo del año 2010 tenía una población de 3,4 millones de habitantes, de los cuales 1,5 millones habitan en el Área Metropolitana de la Ciudad de Panamá. Según información prevista para estudios de la línea del metro en el 2014 habían 1,70 millones de habitantes por lo que se estima que para el 2035 seamos alrededor de 2,5 millones de habitantes contando el área este con 54 mil habitantes.

Tabla 2. Superficie, población, densidad de población y viviendas particulares-personas que las habitan en el área de Pacora.

Identificación del problema

Desbordamiento continúo de cauce del río Cabra en un tramo de 7 km del mismo que afecta a las poblaciones aledañas.

Figura 7. Áreas afectadas en la subcuenca del río Cabra.

Justificación

En la ciudad capital de Panamá, existen dos áreas bien definidas, hacia donde se han concentrado los desarrollos de proyectos urbanísticos; las regiones Este y Oeste. En ambas regiones existen ríos que, durante la época lluviosa, representan una clara amenaza a los asentamientos humanos ya establecidos. 

A raíz de las inundaciones del 17 de septiembre de 2004 en la parte baja de la subcuenca del río Cabra, ubicada al Este de la ciudad de Panamá, se hace necesario conocer su respuesta hidrológica y la magnitud de los caudales de avenida para cuando se presenten eventos extremos de precipitación. También, los cambios de uso de suelo como consecuencia del desarrollo urbanístico de su contorno con miras a salvaguardar los asentamientos humanos que se ubican en las riberas de los ríos.

La inundación de la urbanización Prados del Este, por el desbordamiento del río Cabra, afectó a unas 500 familias. Otras urbanizaciones vecinas fueron también afectadas por las inundaciones y se registró un total de 13 muertos en el área. 

En la actualidad, las casas de Prados del Este han sido desmanteladas y el Ministerio de Viviendas de Panamá (MIVI) ha prohibido a cualquier persona residir en el área.

Alcance

El estudio de desbordamiento del río se realizó a lo largo de un tramo de 7 km del mismo.

Objetivo general

Determinar la causa del desbordamiento del río Cabra mediante el estudio del aumento en las precipitaciones anuales en la zona y el análisis de factores externos humanos que pueden influenciar sobre el cauce del río.

Objetivos específicos

 Recopilación de datos de precipitación anual del río Cabra.
 Investigación de los casos de inundaciones suscitadas en los últimos años.
 Determinación de la causa real del desbordamiento del río.
 Determinación de medidas de mitigación para evitar inundaciones futuras.

Variables de investigación

 Aumento de la precipitación anual.
 Ocupación de áreas vulnerables o de crecida del río por hechos humanos.

Ubicación del río Cabra

El río Cabra pertenece a la cuenca del río Juan Díaz, la cual se encuentra localizada en la vertiente del Pacífico, en la provincia de Panamá, entre las coordenadas 9° 00’ y 9° 13’ latitud norte y 79° 18’ y 79° 34’ longitud oeste. El área de drenaje de la cuenca es de 370 km² hasta la desembocadura al mar y la longitud del río principal es de 27 km. 

Figura 8. Mapa hidrometeorológico de la subcuenca del río Cabra.

La elevación media de la cuenca es de 90 msnm y el punto más alto se encuentra en la parte noroeste de la cuenca, con una elevación de 800 msnm, en el área ubicada entre cerro Azul y cerro Jefe. Esta subcuenca, no desemboca directamente en el mar, sino en los humedales cercanos a la costa inundable. Presenta un área de drenaje de 117 km2, con una elevación máxima de 600 msnmm. La precipitación media anual es de 2 100 mm/año. Los niveles altimétricos del río se corresponden con un nivel máximo alcanzado de 31,34 msnm y un nivel mínimo de 25,45 msnm. La diferencia de nivel es de 5,89 metros.

Rasgos morfoclimáticos

Las montañas de basamento geológico ígneo, tanto volcánico como intrusivo, poseen mantos de alteración arcillosos, en los cuales el escurrimiento concentrado ha excavado vías naturales para el drenaje que hacen relativamente accidentada la topografía. La infiltración es deficiente en esas arcillas de terrenos quebrados. Desde mediados del siglo XX, estas montañas fueron colonizadas por campesinos inmigrantes, quienes las deforestaron en gran medida para sembrar rozas de alimentos básicos y practicar la ganadería extensiva. Esta deforestación ha hecho al medio menos permeable y ha facilitado el trabajo erosivo de las aguas de escurrimiento, el cual deja una densa red de surcos.

Figura 9. Localización de las plantas de tratamiento de agua en la subcuenca del río Cabra y cuenca del río Pacora.

Las colinas de la formación Panamá, por yacer sobre rocas más porosas, dotadas de planos de estratificación y muchas fracturas, infiltran más agua. Sin embargo, sus coberturas vegetales han sido eliminadas y sus suelos han sufrido los estragos de la erosión. En la parte baja de la cuenca del rio Cabra y otros sectores la construcción de viviendas en laderas, sobre todo en áreas rebanadas, ha promovido los movimientos de masa, especialmente los deslizamientos. Las áreas de mucho riesgo son las comunidades de Nuevo Amanecer, Sector 6, La Paz, Sinaí, Samaria, Villa Fortuna y Alto de la Torre.

Metodología

Para la realización de este trabajo de investigación, se procedió a leer y consultar algunas fuentes de información como: publicaciones de internet, periódicos y trabajos de estudios (tesis) relacionados al tema de las inundaciones en las poblaciones cercanas al río Cabra, que nos sirvieron de base para elaborar nuestro análisis.

Además de lo mencionado anteriormente, revisamos en la página de Hidrometeorología de ETESA algunos datos de interés como las precipitaciones en los meses de octubre y noviembre entre los años de 2012 al 2016 (datos de la estación meteorológica de Tocumen AAC), paraverificar si se ha dado un aumento en las lluvias en este período de 5 años consecutivos.

También se visitaron algunas zonas aledañas a las márgenes del río Cabra, para recopilar información de campo relacionada con las actividades que se desarrollan en el área, así como identificar la influencia del hombre sobre esta parte de la cuenca del río. Además, recogerinformación suministrada por algunos pobladores del lugar, referente a la ocurrencia de fuertes lluvias e inundaciones de los últimos años y conocer qué tan preparados están para enfrentar dichos fenómenos naturales. Se recopiló información a partir de entrevistas y la aplicación de una encuesta, de tipo cualitativa, a una muestra de 15 personas. La población aledaña es muy numerosa y es difícil entrevistar a un mayor número de residentes en el lugar por las limitaciones de tiempo y el alcance definido para este proyecto.

Algunas de las preguntas que se realizaron a los moradores (15 encuestados mayores de 18 años) fueron las siguientes:

1. ¿Cree usted que las lluvias en la región han aumentado en los últimos años?

2. ¿Ha sufrido usted afectaciones por las inundaciones causadas por el desbordamiento del río Cabra?

3. Según usted: ¿Por qué ocurren los desbordamientos que causan estas inundaciones?

4. ¿Conoce usted sobre el sistema de alerta temprana, instaladoen el río Cabra?

5. ¿Se siente usted vulnerable en caso de que ocurran inundaciones en los próximos meses?

6. ¿Cree que las autoridades están ejecutando acciones para minimizar las afectaciones a la población en caso de inundaciones?

7. ¿Cree usted que los BOMBEROS, SINAPROC y otras instituciones están preparados para enfrentar los casos de inundaciones?

Finalmente, procedimos a analizar la información recopilada, para determinar si los desbordamientos del río que causan las inundaciones en las poblaciones aledañas, son producto de un aumento en las precipitaciones o si son el resultado del desarrollo urbanístico y del impacto de otras actividades humanas en las márgenes del río.

Resultados

Una vez recopilada toda la información y hallazgos, procedimos a organizarla de tal manera que se pueda hacer un análisis de la misma y evaluar así cual es la posible causa de los desbordamientos que llevan a las inundaciones de las zonas aledañas al río Cabra. Además, determinar si la población está preparada para enfrentar estas situaciones de emergencia.

De la información obtenida a partir de diferentes fuentes en relación a las precipitaciones en la región cercana al río Cabra pudimos percatarnos de que estas se mantienen casi iguales en cuanto a los totales promedio en los meses más lluviosos (octubre y noviembre) en el período tomado para el análisis (2012-2016). Sin embargo, observamos que la variación se encuentra en que en una sola semana se dan las precipitaciones máximas, es decir que las mismas no se distribuyen de una manera uniforme a través del mes. Cabe resaltar que el período analizado es muy corto por lo cual no podemos asegurar de que esta sea o no la causa del problema de las inundaciones.

Registro de las precipitaciones en los meses de octubre y noviembre (2012-2016) (estación meteorológica de Tocumen AAC)

Figuras 10 a 19. Registros de precipitaciones diarias mensuales (2012 a 2017, meses de octubre y noviembre de cada año).

Ocupación del territorio aledaño al cauce del río y aumento de la vulnerabilidad

En la visita al sitio se pudo ver que en las zonas aledañas al río se han desarrollado proyectos urbanísticos y de construcción en general, lo cual ha incrementado la población en el área y además se han cambiado los usos del suelo en dichos lugares. Por ejemplo según información que nos dan los pobladores, en esta zona cercana al río se dedicaban al cultivo de arroz y tomates. En la actualidad, la agricultura no es la actividad principal y los asentamientos humanos han ocasionado que se desarrollen otras actividades y por ende se aumenta la vulnerabilidad de la personas ante las crecidas y desbordamientos del río.

Figura 20. Acumulación de sedimentos producto de la erosión del cauce.

También se pudo apreciar gran cantidad de basura producto de las actividades humanas y acumulaciones de sedimentos en algunas partes del río. Esto último debido al aumento de la erosión de las márgenes del cauce, asociada a la deforestación de grandes extensiones de terreno para los proyectos de construcción.

Figura 21. Áreas deforestadas para la construcción de barriadas.

La acumulación de basura y sedimentos en zonas del río cercanas a la población, reduce en muchos casos la capacidad del cauce para transportar las aguas, lo que ocasiona que el río se desborde y ocurran las inundaciones.

Figura 22. Basura acumulada en orillas del río Cabra

En cuanto a la información obtenida a partir de la aplicación de la encuesta, las personas, en su gran mayoría, se sienten inseguras y vulnerables ante los eventos de inundaciones. Manifiestan su desconocimiento en cuanto a las medidas que deben tomar en casos de emergencia, y si los sistemas SAT que se tienen en el río están funcionando realmente.

Además, las personas entrevistadas nos indicaron que ellos no creen que un aumento de las lluvias sea el problema, sino más bien que ellos se han asentado en zonas inundables. Sin embargo, por problemas económicos y sociales no tienen a dónde más vivir y solo les queda esta alternativa. Aunado a lo anterior, muchos residentes son poco responsables con el manejo de los desechos sólidos y de los efluentes líquidos contaminantes que van a parar alrío Cabra directamente.

La población cercana nos indicó que sienten que las autoridades no ejecutan acciones bien planificadas para atender la problemática y que solamente acuden o presentan soluciones en los casos de desastres.

Resultados de las encuestas

Muestra: 15 personas mayores de 18 años (residentes en las áreas aledañas al río).

Figuras 22 a 28. Resultados de las encuestas.

Discusión de resultados y conclusiones

Con los resultados obtenidos en la investigación realizada para determinar las causas reales del desbordamiento del río Cabra que ocasionan las inundaciones en las poblaciones aledañas durante el período de fuertes lluvias en Panamá, pudimos determinar que las lluvias en sí, no han aumentado de manera considerable en los últimos años. Lo anterior permite avanzar la idea que no son la causa principal del problema (cabe destacar también que el período de lluvias analizado es corto y en muchos casos no contamos con las herramientas y modelos suficientes para profundizar en este punto). Sin embargo, según observaciones realizadas en el sitio y según lo que arrojó el cuestionario y entrevistas realizadas, pudimos percatarnos de que las actividades humanas en el área han cambiado el paisaje y han afectado directamente el cauce de los ríos, aumentando su vulnerabilidad.

La población aledaña en parte entiende que se encuentran en zonas vulnerables, y que el desarrollo de proyectos de urbanizaciones y construcciones en general han incrementado el riesgo de sufrir inundaciones en zonas habitadas ante los desbordamientos del río Cabra. Esto debido a la deforestación en las márgenes del río que traen consigo un aumento en la erosión del cauce y por ende la acumulación de sedimentos en ciertas zonas, además de la gran cantidad de desechos sólidos y desperdicios que van a dar directamente al río.

Además, la población desconoce, en la mayoría de los casos, cómo actuar ante la ocurrencia de inundaciones, y dicen que las autoridades no los capacitan ni prestan la debida atención para resolver esta problemática.

Para concluir podemos decir que con este trabajo de investigación nos hemos podido percatar de que en muchos casos los desastres naturales los asociamos directamente con el cambio climático sin hacer una investigación adecuada de las variables involucradas en la problemática, con lo cual podemos llegar a emitir opiniones erróneas y en el peor de los casos plantear soluciones poco acertadas a los problemas. Como en este caso de las inundaciones que ocurren en las poblaciones aledañas al río Cabra. Sabemos que se han tomado algunas acciones. Sin embargo, se necesitan hacer estudios más a fondo, tanto de los factores climáticos, culturales, socioeconómicos y socioambientales para poder establecer medidas de adaptación que nos lleven a reducir los impactos que causan los desbordamientos de los ríos, no sólo en Panamá Este, sino también en el resto del país.

Recomendaciones

1. Educar a la población que vive en las zonas inundables, sobre los sistemas de prevención y cómo actuar en casos de desastres, esto debe hacerse en conjunto con los estamentos de seguridad (Bomberos, SINAPROC, etc.), las autoridades y la comunidad para obtener resultados realmente significativos.
 Comunicación. Se diferencian dos medidas de comunicación:
o Comunicación general a la población en materia de riesgo de inundación ya que aporta un mejor entendimiento del riesgo existente, además de facilitar el conocimiento de los procedimientos de actuación durante la inundación.
o Comunicación durante el evento de inundación que se centra en el aviso a la población sobre la amenaza de carácter inminente, mediante la utilización del sistema de alarma.

Figura 29. Modelo de afiche informativo.

 Movilización de ciudadanos: Se clasifican en tres categorías en función del tiempo disponible para la evacuación.
o Evacuación preventiva: con anterioridad al evento de inundación.
o Evacuación forzosa: durante el desarrollo de la inundación.
o Huida: desplazamiento por efectos de un evento inminente.

Figura 30. Movilización de ciudadanos.

2. Establecer un mapa de riesgo en la zona para que se eviten las construcciones de viviendas y otros tipos de proyectos en las áreas aledañas al río que aún no se han desarrollado.

3. Establecer planes adecuados de reforestación en las márgenes del río para reducir la erosión y la acumulación de sedimentos.

Figura 31. Reforestación de los márgenes del río.

4. Aplicar fuertes sanciones a las personas y empresas que arrojen al río desechos sólidos o vertidos contaminantes.

5. Financiar por medio de instituciones gubernamentales y no gubernamentales, estudios e investigaciones enfocadas a proponer diferentes soluciones a la problemática de las inundaciones (esto conlleva formar equipos interdisciplinarios para abordar de una manera más amplia y eficiente la investigación).

6. Utilizar sistemas tecnológicos más avanzados para actualizar el SAT del río Cabra, así como fortalecer la organización comunitaria con señalización en las comunidades, sistemas de alarmas, sistemas de comunicaciones, planes de emergencia y contingencia.

7. Construir un embalse de amortiguación o represa.

8. Construir bermas o muros de bloques trabados a cierta altura (según estudios hidrológicos) en las márgenes del río, en donde se presenten problemas de desbordamiento durante las crecidas.

9. Se recomienda el fortalecimiento del SINAPROC con una sección y unidad de trabajo que organice, planifique, fortalezca y coordine todos los elementos concernientes de sistemas de alerta temprana.

10. Que se tomen en cuenta y se ejecuten por parte de profesionales idóneos los planes de manejo ambiental, incluidos en los estudios de impacto ambiental para cada proyecto que presente cierta vulnerabilidad ante eventos de inundaciones.

Bibliografía

Tesis: “Efectos de los Eventos de Lluvia en la calidad de Agua de los ríos que abastecen las plantas potabilizadoras de Cabra y Pacora”. 2009. Gloria García y Johana Valdés.

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Infografía

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http://www.google.com Informe SAT Panamá.pdf

Estudio de vulnerabilidad en subcuenca del río Chilibre

Por: Querube Cruz, Christian Encalada, Patricia Liebhardt y Roque Sclopis

Facilitador: Dra. Marilyn Diéguez Proyecto Final. Cambio Climático y Medidas de Adaptación (Asignatura de Doctorado optada como opción a Trabajo de Graduación). Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá. 1 de diciembre de 2016

ÍNDICE GENERAL

1. INTRODUCCIÓN

2. MARCO TEÓRICO

2.1. Planteamiento del problema

2.2. Definición de la variable de investigación

2.3. Objetivos

2.3.1. Objetivo general

2.3.2. Objetivos específicos

2.4. Alcance de la investigación

2.5. Metodología

2.5.1. Nivel de investigación

2.5.2. Diseño de la investigación

2.5.3. Población y muestra

2.5.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos

3. MARCO CONCEPTUAL

3.1. Antecedentes históricos

3.2. Descripción general de la subcuenca del río Chilibre

3.3. Análisis y discusión de resultados

3.3.1. Precipitación y temperatura

3.3.2. Comentarios de la comunidad ante la problemática

3.4. Vulnerabilidad de la cuenca

3.4.1. Principales amenazas en la subcuenca (asociado al aumento de las precipitaciones)

3.4.2. Acción antropogénica

3.4.3. Medidas de adaptación y mitigación

4. CONCLUSIONES

5. RECOMENDACIONES

6. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1. Zonas vulnerables a inundaciones en la Cuenca del Canal de Panamá (1970-2010).Fuente: Mi ambiente, 2013).

Figura 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Figura 3. Registro de temperatura diaria en el mes de Octubre de 2016 y datos históricos (Hidrometeorología, ETESA).

Figura 4. Vulnerabilidad en subcuencas del Canal de Panamá, 1971-2010 (Fuente: Mi ambiente, 2011).

Figura 5. Tipo y usos de suelos de la subcuenca de Chilibre.

Figura 6. Mapa de Capacidad Agrológica de la subcuenca del río Chilibre, todos los terrenos pertenecen a diferentes clases de terrenos no arables.

Figura 7. Pataconcito de Villa Grecia.

Figura 1. Precipitación promedio anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 2. Precipitación total anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 3. Precipitación promedio anual, en años; estación Alajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 4. Precipitación total anual, en años; estación Alajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 5. Radiación solar (horas). Fuente: Hidromet, ETESA.

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1. Resultados de calidad de agua de los puntos monitoreados en la subcuenca del río Chilibre.

Tabla 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Tabla 3. Resultados de encuesta realizada en comunidad de Villa Grecia.

1. INTRODUCCIÓN

La vulnerabilidad de Panamá ante los impactos de las amenazas naturales muestra una tendencia que va en incremento, debido al aumento de la exposición física de seres humanos, bienes y servicios. Esto va relacionado con las condiciones de extrema vulnerabilidad climática.

La cuenca del Canal es de vital importancia para Panamá, tanto por el agua potable que suple las áreas urbanas de Panamá y Colón, como por el agua que aporta para el tránsito de las embarcaciones que cruzan por el mismo. La cuenca principal está conformada por subcuencas, las cuales aportan caudales a la misma para mantener su existencia. No obstante, durante los últimos años, estas cuencas se han visto afectadas por eventos de origen natural; debido a la variabilidad climática dentro de la zona, ocasionando, principalmente, inundaciones y sequías.

Para efectos de este proyecto, se estudiará la vulnerabilidad de la subcuenca del río Chilibre, cuenca que forma parte de la cuenca del Canal de Panamá. Este estudio de vulnerabilidad investigará la capacidad de respuesta que tiene la cuenca del río Chilibre frente a los efectos ocasionados por el aumento de las precipitaciones y sus efectos en esta zona, desde hace algunos años hasta la actualidad.

Con este proyecto, se identificarán y conocerán las variables asociadas al cambio climático que pudieron haber ocasionado este incremento en las precipitaciones. Luego se justificará si el aumento, en efecto se debe al cambio climático y los efectos que este aumento genera sobre la población dentro del área de la subcuenca. De igual forma, se planteará la influencia de la acción antropogénica y su consecuencia frente a los efectos de este aumento. Por último, se conocerá que tan vulnerable es la cuenca actualmente, frente a los efectos provocados por el aumento de las precipitaciones y, se propondrán medidas de adaptación y mitigación ante esta situación.

2. MARCO TEÓRICO

2.1. Planteamiento del problema

El problema de investigación se basa en el aumento de las precipitaciones sobre la subcuenca del río Chilibre, debido al cambio climático. Este problema responde a la interrogante de ¿qué ha ocasionado las inundaciones en esta subcuenca? ¿Ha sido a causa del cambio climático? Durante los últimos años, la subcuenca del río Chilibre ha presentado diversos cambios que se le atribuyen al cambio climático; los cuales han ocasionado el incremento de las precipitaciones en dicha zona, dando cabida a uno de sus principales efectos: inundaciones. Esto hace a la subcuenca vulnerable, ya que ésta se encuentra enormemente poblada en las laderas de su río principal, el río Chilibre. Probablemente, esta población no esté educada en planes de emergencia frente a desastres naturales, por lo que su capacidad de respuesta ante eventos de este tipo ya ocurridos, es baja y esto la hace más vulnerable aún. Por otra parte, han ocurrido otros cambios producto de la acción antropogénica, cuya influencia no debe ser ignorada.

2.2. Definición de la variable de investigación

Como variables de investigación, relacionadas con el cambio climático, se considerarán las siguientes: aumento en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones durante un periodo de tiempos establecidos. También se tomará en consideración la variación de la temperatura y brillo solar para demostrar la relación del cambio climático con el aumento de las precipitaciones.

2.3. Objetivos

2.3.1. Objetivo general

Estudiar la vulnerabilidad de la subcuenca del río Chilibre y demostrar que, debido al cambio climático, el aumento de las inundaciones en la misma es un hecho real, producto del aumento en la intensidad y frecuencia de precipitaciones en dicha zona.

2.3.2. Objetivos específicos

• Identificar y conocer las características generales de la subcuenca.

• Identificar a la población vulnerable a los efectos de la problemática planteada.

• Analizar registros meteorológicos de la subcuenca, en temas de precipitaciones y temperatura.

• Analizar la percepción de la población afectada por la problemática.

• Definir prácticas que mejoren la adaptación a la variabilidad climática en las comunidades de la subcuenca

• Establecer acciones a tomar para reducir la vulnerabilidad a las variaciones climáticas en las comunidades.

2.4. Alcance de la investigación

Estudiar el efecto del cambio climático sobre el aumento en las precipitaciones en la subcuenca del río Chilibre; además, examinar los efectos que han ocasionado éstas sobre la comunidad ubicada en el área de afectación de la subcuenca; igualmente, definir acciones que mitiguen dichas afectaciones sobre las mismas y adapten a la cuenca a efectos futuros ocasionados por el cambio climático.

2.5. Metodología

2.5.1. Nivel de investigación

La presente corresponde a una investigación de nivel descriptiva y explicativa. Se establece como una investigación descriptiva, dado que se busca obtener características que describan la problemática y las afectaciones que han surgido a raíz de la misma; por otra parte, se establece como una investigación explicativa, ya que se va a buscar el porqué de la problemática asociado al cambio climático mediante el análisis de variables; al igual que posibles causas y efectos que han podido ocasionar la misma.

2.5.2. Diseño de la investigación

El diseño de este proyecto se enfocará en la recopilación de datos e información histórica, provenientes de la “web”, publicaciones, informes técnicos, entre otras fuentes, que permitan afirmar o no la problemática planteada. De igual forma, se optará por realizar expediciones a campo, para recopilar información estadística proveniente de la población afectada por la problemática, que permitan realizar un análisis sobre la variabilidad de estos datos en el tiempo.

2.5.3. Población y muestra

Se define como la población, la de la Cuenca del Canal de Panamá, que es la cuenca principal; y la muestra sería la subcuenca del río Chilibre, que pertenece a la cuenca del Canal de Panamá. Los corregimientos que forman parte del área de captación de la subcuenca son: Chilibre, Las Cumbres y parte del corregimiento de Ancón.

2.5.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos

Para la obtención de datos se utilizará, principalmente, el análisis documental obtenido de informes, documentos, indicadores estadísticos, tablas y gráficos comparativos de información meteorológica de la zona, publicaciones; de igual forma, se utilizarán encuestas realizadas a la muestra definida.

3. MARCO CONCEPTUAL

3.1. Antecedentes

La cuenca del Canal de Panamá y las subcuencas que la conforman, entre esas la subcuenca del río Chilibre, ha mostrado vulnerabilidad al cambio climático en varias ocasiones. Dos de ellas por causas que podrían considerar eventos extremos ocurridos en 1997-1998 y otro en diciembre de 2010. El impacto de estos eventos originó sequías y exceso de lluvia, respectivamente; lo cual ocasionó pérdidas y daños en vidas humanas, infraestructura, salud, seguridad y reducción del suministro de agua en la potabilizadora para las provincias de Panamá y Colón.

De acuerdo con estudios realizados por el Centro del Agua para el Trópico Húmedo de América Latina y el Caribe (CATHALAC) en septiembre de 2011, la cuenca fue afectada por trece eventos de El Niño y doce de La Niña, entre los años de 1971 y 2010; estos fenómenos climáticos están asociados el estrés hídrico o a estaciones secas muy pronunciadas. El Niño, a pesar de estar relacionado con la reducción de lluvias en algunos casos, causó un aumento en las precipitaciones que sobrepasó el récord histórico en los años 1976, 1982 y 1997.

Este estudio, además, concluyó que las subcuencas dentro de la cuenca del Canal de Panamá vulnerables a inundaciones causadas por el aumento de precipitaciones se encuentran al norte, oeste y sur del embalse Alhajuela (presa Madden) y suroeste del embalse Gatún; entre estas cuencas se encuentra la subcuenca del río Chilibre. En la siguiente figura se muestra un mapa con las áreas vulnerables a inundaciones dentro de la cuenca del Canal de Panamá.

Figura 1. Zonas vulnerables a inundaciones en Cuenca del Canal de Panamá (1970-2010).Fuente: Mi ambiente, 2013)

3.2. Descripción general de la subcuenca del río Chilibre

La Subcuenca de Chilibre pertenece a la cuenca del río Chagres, ésta última cual recibe la numeración 115 en el mapa de cuencas hidrográficas de Panamá (ver figura 1), correspondiendo a la cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. La cuenca del río Chagres posee alrededor de 429 lugares poblados, tiene territorios en 40 corregimientos, 7 distritos, estando presente en tres provincias (Panamá, Panamá Oeste y Colón). Su extensión es de 3 338 km2 y está dividida en 50 subcuencas. La correspondiente al río Chilibre posee la numeración 15 de esta división (ver figura 2).

Figura 2. Mapa de cuencas hidrográficas de Panamá.

Figura 3. División de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

• Zonas vulnerables

El nacimiento del eje principal del río Chilibre se encuentra en la barriada Nuevo Sitio El Carmen, en la ladera noroeste del cerro Peñoncito, a aproximadamente 320 msnm, mientras que un brazo secundario del mismo, la quebrada Sonadora, nace 415 msnm en el cerro Peñón (ambos cerros en el corregimiento de Las Cumbres – véase figura 3). Desde este nacimiento, el río recorre un total de 36,9 km, hasta su desembocadura en el curso medio del río Chagres, aproximadamente, a 1 km al sur del poblado de Guayabalito.

Después de su nacimiento, pronto recibe el aporte de aguas de las quebradas Sonadora, Manteca, San Vicente, Pedernal, Ancha y Ñajú, entre otras, además de los ríos Agua Buena y Cabuya. Poco antes de desembocar en el río Chagres, recibe las aguas del río Chilibrillo, su principal afluente. En toda el área de captación, dominan las colinas bajas de poca pendiente y sólo en sus nacientes el río atraviesa por zonas con pendientes de alrededor 40 grados.

Figura 4. Cerro Peñón ubicado en el corregimiento de Las Cumbres.

• Demografía

La población total que se ubica dentro de la subcuenca del río Chilibre es una de las de mayor crecimiento demográfico dentro de la cuenca hidrográfica del Canal. Según el Censo de Población y Vivienda del 2000, la población de la subcuenca del río Chilibre era de 31 308 habitantes, de los cuales 15 577 son hombres y 15 731 son mujeres. Los sitios más poblados en esta subcuenca son: Alcalde Díaz con 7 688 habitantes, Villa Grecia con 3 165 y San Vicente con 2 439 habitantes.

De acuerdo a estudios realizados para el período entre 1980 y 1990, los corregimientos de Chilibre y Las Cumbre, además de concentrar la mayor población del área de la subcuenca, también eran los más densamente poblados. Según el estudio, Las Cumbres contenía 1 114 habitantes/km2 y Chilibre -en su región 297 habitantes/km2. Aparte de la densidad, estos corregimientos también tenían las mayores tasas de crecimiento anual, dado que en Las Cumbres contenía un 4,5% y Chilibre un 4,0%, lo que resultaba una duplicación en la población cada 12 años.

El mayor porcentaje de los pobladores lo conforman emigrantes de Veraguas, Coclé y Chiriquí. Las propias características de la subcuenca representan un atractivo para personas que emigran del interior del país ya que se encuentra cerca de la ciudad y tiene características urbanas y rurales. Esto último incide en el crecimiento poblacional de la subcuenca.

• Hidrología

La subcuenca del río Chilibre se encuentran ubicada en la parte central de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá, al este del Canal de Panamá.

La subcuenca de Chilibre tiene un área total de drenaje de 80,8 km2, lo que representa un 2,37% de la superficie de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. Su recorrido pasa por tres corregimientos: Las Cumbres, Ancón y Chilibre, todos ellos del distrito de Panamá, provincia Panamá

De la superficie total, 15,3 km2 están en Las Cumbres, 23,5 km2 en Ancón y 42,0 km2 en Chilibre. Esta subcuenca limita al norte con el curso medio del río Chagres y la subcuenca del río Chilibrillo, al este con la micro cuenca de la quebrada La Cabima y el nacimiento del río Las Lajas, al sur con la divisoria de aguas de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá y las subcuencas de los río s Caimitillo y Calabazo, y al oeste con las subcuencas del río Casaya y la quebrada Julupa, ambos dentro del Parque Nacional Soberanía.

• Calidad de agua

De acuerdo a varios estudios realizados, se ha demostrado que el río Chilibre es el más afectado en la cuenca del canal, debido a la maña disposición de los desechos de la población, industrias, agroindustrias, canteras y basureros, deforestación, urbanización, etc. Se aprecia un proceso fuerte de eutrofización, el cual se caracteriza por los malos olores, propagación de vegetación acuática, producto del aumento de los nutrientes en las aguas.

En cuanto a la contaminación orgánica en el río Chilibre, se presentan varios sitios que han sido muestreados y sus valores de oxígeno disuelto son mayores a 10mg/l lo cual indica que tiene problemas de contaminación. Cuando se ha analizado la contaminación microbiológica (coliformes totales y fecales), se ha determinado que sus niveles de concentración fueron incluso superiores a los permitidos por las normas internacionales. Se tiene referencia de que entre los años 1975 y 1998 los nutrientes se incrementaron de 20 a 60 veces en el río Chilibre, como se puede apreciar en las tablas a continuación:

Tabla 1. Resultados de calidad de agua de los puntos monitoreados en la subcuenca del río Chilibre.

• Clima

Debido a la influencia de los dos mares, el clima se caracteriza por temperaturas moderadamente altas y constantes durante todo el año, con débil oscilación diaria y anual, abundante precipitación pluvial y elevada humedad relativa del aire.

Consta de una precipitación anual promedio cerca de los 3 500 mm, una humedad relativa promedio de 75% y una temperatura promedio de 30 °C, con máximas de hasta 38 °C y mínimas de 22 °C.

Existen dos estaciones climáticas definidas: la seca que va de diciembre a abril y la lluviosa de mayo a diciembre.

• Suelo

El territorio de la subcuenca pertenece a la región morfo estructural de regiones bajas y planicies litorales, claramente individualizadas desde el punto de vista topográfico, constituidas por rocas sedimentarias.

Se han realizado numerosos estudios en el área de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, los cuales la sitúan geológicamente dentro del bloque del Chocó. Se caracteriza porque contienen rocas sedimentarias como, areniscas tobáceas y maciza, calizas, lutitas, tobas, arcillas arenosas, tobáceas y bentoníticas, además basalto y andesitas intercaladas.

Los suelos de la subcuenca se caracterizan por ser suelos típicos de regiones tropicales, con altas temperaturas y climas húmedos. Se acuerdo a la clasificación que ofrece el Catastro Rural de Tierras y Aguas, son en su mayoría suelos meteorizados y de poca productividad y en su minoría, con un alto contenido de materia orgánica, mal drenaje y un pH ácido.

La proximidad a los centros urbanos en expansión ha dado paso al desarrollo de actividades variadas que van cambiando poco a poco el uso tradicional de los terrenos. Las actividades agrícolas y ganaderas como la industrial y la inmobiliaria, que, a su vez, demandan de manera creciente un amplio abanico de bienes y servicios que estimulan el asentamiento de nuevas actividades en el territorio y por consiguiente del cambio de usos de los suelos.

Igualmente, deben ser consideradas las grandes obras de infraestructura como el corredor Norte y su continuación hasta la ciudad de Colón que aumenta el valor de estos territorios y alimenta flujos migratorios de distintos grupos sociales.

La urbanización, en un alto porcentaje del territorio, ha provocado cambios irreversibles en los usos del suelo. La superficie impermeable ha crecido y continúa en proceso, lo cual reduce las zonas de infiltración e incrementa los escurrimientos urbanos.

Las áreas urbanas representan el 14,4% (2 035 Ha) ubicadas en la periferia de la subcuenca, las explotaciones mineras ocupan el 1,0% (142 Ha) y se localizan en la parte central de la cuenca en el área de Ñaju, y al oeste por el área de Calzada Larga y Caimitillo. Los cuerpos de agua ocupan una superficie del 0,1% (9 Ha) y los suelos desprovistos de vegetación ocupan el 1,7% (240 Ha).

Los suelos dedicados a la agricultura son pocos, menos del 1% del territorio y un 22% del territorio es dedicado a potreros y pastizales, principalmente hacia el nacimiento de las quebradas Guarumalito, Lato y Marañón.

• Flora

Es importante resaltar la importancia de los bosques por su trabajo en la regularización de las corrientes de agua, la conservación de los suelos, además de su importancia como albergue de diferentes especies de plantas y animales.

La cobertura vegetal, está conformada en un 27,5% (3 880 Ha) por matorrales y rastrojos dispersos, mezclados con bosques secundarios que ocupan el 20,1% del territorio (2 845 Ha) y los bosques maduros un 1,8% (250 Ha), los cuales se concentran al oeste, dentro de los límites del Parque Nacional Soberanía y en la parte alta del río Chilibrillo. Los pastizales ocupan el 19,8% del área (2 800 Ha) y se ubican en su mayoría en la parte central de la cuenca donde se concentra la actividad ganadera. La paja blanca cubre un 13,4% (1 895 Ha) del área y está dispersa, pero en parches extensos en la parte alta y baja del río Chilibre y la parte baja del río Chilibrillo. Las plantaciones forestales y los cultivos ocupan superficies muy pequeñas que ocupan un 0,01% (1,5 Ha).

Es importante señalar que la subcuenca tiene 127,6 km2 dentro del Parque Nacional Soberanía y 17 Ha dentro del Parque Nacional Camino de Cruces, jugando estas áreas protegidas un papel importante para la conservación de los bosques y protección de las cabeceras de los río s Cabuya y Agua Buena. Además, colinda con el Parque Nacional Chagres, con áreas altamente intervenidas en donde se observan grandes extensiones de pastizales y paja blanca.

Tabla 2. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

Figura 5. Cobertura boscosa subcuenca del río Chilibre.

De lo anterior se desprende que la cuenca, objeto de este estudio, forma parte de las zonas de amortiguamiento de tres áreas protegidas: Parque Nacional Soberanía, Parque Nacional Camino de Cruces y Parque Nacional Chagres, lo cual ejerce presión sobre la conservación de los recursos naturales de los mismos. Desde este punto de vista, es necesario establecer estrategias tendientes a la protección del recurso hídrico, los suelos y los recursos forestales.

En la actualidad, los bosques maduros ocupan menos de 2% de todo el territorio y se encuentran cerca de la confluencia del río Chilibre con el río Gatún. Hay otros parches de bosque de crecimiento secundario los cuales están muy fraccionados y dispersos. Los bosques ribereños se encuentran totalmente alterados, en muchos de los casos han sido cortados hasta la orilla de los río s y quebradas, incumpliendo con lo establecido en la Ley 41 de 1998 (Ley General de Ambiente) que establece que se debe mantener un mínimo de 10 metros de vegetación a cada lado de la corriente para evitar problemas de erosión y sedimentación.

• Fauna

En la subcuenca se registra una abundante fauna y esto se debe fundamentalmente a la existencia de las áreas protegidas dentro de la misma. La realidad dentro de las subcuencas de los río s Chilibre y Chilibrillo es otra. La misma se ha visto mermada por la urbanización de gran parte de su territorio y por la deforestación.

En la subcuenca del río Chilibre y sobre todo en el área que corresponde al Parque Nacional Soberanía, se tienen registradas especies como el conejo pintado, ñeque, zainos, gato solo, venado cola blanca, armadillo, iguana verde, caimán, y entre las aves se destacan el tucán y las palomas y tortolitas. Es necesario señalar que estás especies se ven amenazadas por la cacería ilegal. Esta actividad ilícita se desarrolla desde las comunidades limítrofes al Parque, desde donde se realizan incursiones al mismo.

Los pobladores más antiguos atestiguan incluso la existencia de jaguares, manigordos etc. Lo cierto es que, con el establecimiento de los diferentes lugares poblados, el número de personas ha aumentado y la fauna ha disminuido.

3.3. Análisis y discusión de resultados

3.3.1. Precipitación y temperatura Para conocer el comportamiento de las precipitaciones en esta subcuenca analizaron los datos de las dos estaciones con la mayor cantidad de registros: Chilibre (115 002) y Alajuela (115 026). La estación de Chilibre se encuentra inactiva, actualmente; sin embargo, su periodo de actividad, que comprende desde 1970 hasta 1998, recopiló datos importantes que permiten conocer el comportamiento de esta variable en la subcuenca. Según fuentes de registros históricos del departamento de Hidrometeorología de ETESA, se obtuvo los siguientes resultados de precipitación promedio anual y precipitación total anual, respectivamente:

Figura 6. Precipitación promedio anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA

Figura 7. Precipitación total anual, en años; estación Chilibre. Fuente: Hidromet, ETESA.

Estas gráficas nos muestran que entre los años 1980 y 1995, las precipitaciones se mantuvieron en una oscilación constante; pero, a partir del año 1996, éstas sufrieron un aumento drástico. Ambas gráficas muestran una tendencia en aumento de las precipitaciones. Por otra parte, la estación de Alajuela (115026), se encuentra activa actualmente; y se utilizaron sus datos para ver el comportamiento de las precipitaciones a un tiempo más reciente (1960-2010). A continuación se muestra el Figura 3 con información de la precipitación promedio cada año y luego el Figura 4 con información de la precipitación total por año:

Figura 8. Precipitación promedio anual, en años; estación Alhajuela. Fuente: Hidromet, ETESA.

Figura 9. Precipitación total anual, en años; estación Alhajuela. Fuente: Hidromet, ETESA

De esta gráfica podemos extraer que la las precipitaciones tuvieron un aumento en el año de 1996, con 9mm en promedio ese año; de igual forma, este año se dio la mayor precipitación con un número de 3500mm ese año. La tendencia muestra que éstas están en aumento. Lastimosamente, las estaciones activas en esta cuenca, iniciaron su actividad hace poco tiempo y no almacenan una cantidad de registros y esto representa un sesgo en el análisis de los datos. Otra variable analizada corresponde a la cantidad de radiación solar en horas sobre la cuenca, como se muestra en la siguiente gráfica:

Figura 10. Radiación solar (horas). Fuente: Hidromet, ETESA.

Con esta gráfica se puede observar que ha aumentado la cantidad de tiempo de brillo solar que incide sobre la cuenca; lo cual nos afirma que la actividad solar ha aumentado. Por otra parte, en la siguiente figura se muestra la comparación de los registros de temperatura en Octubre de este año (2016) y aquella registrada en octubre de años anteriores (datos históricos).

Figura 11. Registro de temperatura diaria en octubre de 2016 y datos históricos (Hidrometeorología, ETESA).

Con esta figura, podemos notar que la temperatura actual se encuentra por encima de lo registrado históricamente, lo cual representa un aumento.

3.3.2. Comentarios de la comunidad ante la problemática Una forma de conocer el efecto de esta problemática en la cuenca es analizando la percepción de las personas de las comunidades. Recientemente, dio a conocer que los moradores de una de las comunidades más pobladas de la subcuenca, en San Vicente, dijeron que nunca antes en la vida habían sido víctimas de este tipo de situaciones (desbordamientos del río, principalmente); por lo que se mantienen en alerta en caso que vuelvan los aguaceros. Aseguran que la lluvia llegó “de repente” y la inundación de sus viviendas se dio en cuestiones de minutos; por lo que no pudieron salvar muchas de sus pertenencias (Fuente: La Estrella de Panamá. Septiembre, 2016). Para conocer más a fondo la percepción de la comunidad se encuestaron a 20 personas de la comunidad de Villa Grecia, otro punto en la cuenca con alta población. La encuesta tomó en cuenta 8 preguntas y los resultados obtenidos fueron los siguientes:

Tabla 3. Resultados de encuesta realizada en comunidad de Villa Grecia.

3.4. Vulnerabilidad de la cuenca

De acuerdo con estudios realizados por CATHALAC, la subcuenca del río Chilibre tiene altos niveles de vulnerabilidad tanto a inundaciones, como a sequías; esto se debe a la sobrecarga hídrica de los suelos, debido a las precipitaciones. En la Leyenda S= sí N=no N/S=no sabe I= Inundaciones D=deslizamientos C= caídas de árboles siguiente figura se muestran las cuencas de mayor vulnerabilidad dentro de la cuenca del Canal de Panamá, de acuerdo a vulnerabilidad socioeconómica, vulnerabilidad a inundaciones y vulnerabilidad a sequías.

Tabla 4. Vulnerabilidad en subcuencas del Canal de Panamá, 1971-2010 (Fuente: Mi Ambiente, 2011).

A partir de esta figura, se puede conocer que la subcuenca del río Chilibre tiene una vulnerabilidad alta a inundaciones; de igual forma, tiene una vulnerabilidad mayor a sequías y a situaciones socioeconómicas.

Además de las amenazas que presenta la subcuenca, algo que es importante, y que la hace aún más vulnerable es la poca capacidad de respuesta que tiene ante las mismas, o bien, para prevenirlas; esto se ve, principalmente, en la cantidad de población que existe en las laderas del río principal.

3.4.1. Principales amenazas en la subcuenca (asociado al aumento de las precipitaciones)

3.4.1.1 Inundaciones

La subcuenca de Chilibre es parte del sector del Pacífico del Corredor Transístmico, que corre hacia el río Chagres, y está localizada en el área más poblada de toda la cuenca del Canal.

Esta región tiene problemas sociales y ambientales significativos, tales como un pobre acceso al agua potable, deficientes servicios de recolección de desechos sólidos y suministro de electricidad, debido a la acelerada ocupación de la tierra por asentamientos humanos no planificados y por tanto, carentes de patrones de desarrollo urbano. Como consecuencia de ello, esta zona tiene la mayor demanda de agua al interior de la cuenca, y ésta es además de calidad deficiente. La sobrecarga hídrica de los suelos, debida a la precipitación y afloramientos de agua, causan la ausencia de precipitación en los márgenes y pueden contribuir a empeorar las inundaciones, lo que afecta la agricultura, la producción industrial y el medio ambiente.

En cuanto a la capacidad de absorción del suelo, esta subcuenca se caracteriza por ser periurbanas. La urbanización, en un alto porcentaje del territorio de las subcuencas ha provocado cambios irreversibles en los usos de suelo. La superficie impermeable ha crecido y continúa ese proceso, lo cual reduce las zonas de infiltración e incrementa los escurrimientos urbanos. Las áreas urbanas representan el 14,4% y están ubicadas en la periferia de la subcuenca. Las explotaciones mineras ocupan el 1,0% y se localizan en la parte central de la subcuenca en el área del Ñajú, y al oeste por el área de Calzada Larga y Caimitillo. Los cuerpos de agua ocupan una superficie del 0,1% y los suelos desprovistos de vegetación ocupan el 1,7%. Existe un área sin información debido a la nubosidad que corresponde a 0,3%. Los suelos dedicados a la agricultura son pocos, menos del 1% del territorio. Un 22% del territorio es dedicado a potreros y pastizales.

Figura 12. Figura de tipo y usos de suelos de la subcuenca de Chilibre.

Con el incremento del sector inmobiliario y por consiguiente la deforestación, ha llevado a la pérdida de la capacidad agrológica de los suelos, aumentando la impermeabilización de los mismos.

En la subcuenca del río Chilibre la mayor parte del territorio pertenece a la clase no arables de suelo, lo que significa que estamos en presencia de suelos con vocación forestal.

Figura 13. Mapa de capacidad agrológica de la subcuenca del río Chilibre, todos los terrenos pertenecen a diferentes clases de terrenos no arables.

La recolección de la basura en un factor que influye en la vulnerabilidad a inundaciones de la subcuenca. La Dirección Metropolitana de Aseo, de la Alcaldía de Panamá, es la encargada de la recolección de los desechos, sin embargo este servicio no es eficiente, ya que no hay continuidad. Principalmente en el área de Alcalde Díaz y Chilibre Centro se brinda un mejor servicio. Las áreas que no cuentan con carreteras pavimentadas o en buen estado no reciben la atención de la recolección. En la mayoría de estos casos son ubicados contenedores en la entrada de veredas o calles en mal estado, los cuales son recogidos de acuerdo a una programación establecida por la DIMAUD (esta programación no se cumple con rigurosidad). Al ser ubicados en las orillas de las calles ocasiona que algunos moradores, no necesariamente del área, depositen su basura en estos contenedores saturándolos o a que los desechos sean depositados en lotes baldíos, lo cual acarrea un problema de olores, lixiviados, propagación de insectos, así como un problema estético, en el área. En los lugares donde se ofrece el servicio (Alcalde Díaz y Chilibre Centro), cuando no se sigue con regularidad el programa de recolección, da lugar a vertederos improvisados (pequeños pataconcitos), los cuales contribuyen a la contaminación de las aguas, el suelo, el aire.

En otros casos, los desechos, son enterrados, quemados o arrojados a los cauces del río o quebradas.

Figura 14. Pataconcito de Villa Grecia.

Estas variables socio-ambientales hacen de la población de la subcuenca de Chilibre un área vulnerable a inundaciones, pues restan capacidad de resistencia ante los cambios climáticos.

3.4.1.2 Deslizamientos

Los deslizamientos se definen como el movimiento lento o rápido del material superficial de la corteza terrestre (suelo, arena, roca u otros materiales) pendiente abajo, debido a una pendiente muy empinada, a un aumento de peso, pérdida de la consistencia de los materiales o algún otro factor que genere un desequilibrio en la ladera. A estas condiciones se deben sumar factores externos como la sismicidad, el vulcanismo y las lluvias. En un segundo plano, se deben considerar la deforestación, las aguas subterráneas, entre otras.

El clima de acuerdo con las características que presenta, puede favorecer la inestabilidad del subsuelo al aportar una suficiente cantidad de agua. Ello debido a la presión que ejerce el líquido en los poros y fisuras del suelo. Así mismo, las lluvias y la formación de corrientes de agua por la superficie (escorrentía superficial) favorecen los procesos de erosión.

Las altas precipitaciones en combinación con el tipo de suelo, en algunos casos material muy alterado fomenta la formación y aceleración de los deslizamientos ya que un suelo arcilloso se satura por la cantidad de agua recibida, se hace más pesado y unido con el grado de pendiente se puede derrumbar o deslizar.

El territorio de la subcuencas de Chilibre pertenece a la región morfo estructural de regiones bajas y planicies litorales (cuencas sedimentarias), claramente individualizada desde el punto de vista topografía (altitud y pendiente). Corresponde a zonas deprimidas, constituidas por rocas sedimentarias. La topografía varía de aplanada a poco ondulada, los declives oscilan entre muy débil y débil.

Se han realizado numerosos estudios en el área de la cuenca del canal de Panamá, los cuales la sitúan geológicamente dentro del bloque del Chocó. Se caracteriza porque contienen rocas sedimentarias como, areniscas tobáceas y maciza, calizas, lutitas, tobas, arcillas arenosas, tobáceas y bentoníticas, además basalto y andesitas intercaladas. De acuerdo al Mapa Hidrogeológico de Panamá dentro de esta unidad hidrogeológica se localizan acuíferos de baja y muy baja productividad. “La ocurrencia de agua subterránea está limitada a la zona de meteorización o fracturación de las rocas sanas subyacentes”.

Los suelos en estas subcuencas se caracterizan por ser suelos típicos de regiones tropicales, con altas temperaturas y climas húmedos. Se acuerdo a la clasificación que ofrece el Catastro Rural de Tierras y Aguas, son en su mayoría oxisoles (suelos meteorizados y de poca productividad) y en su minoría inceptisoles (cuyas características son poco definidas, con un alto contenido de material orgánico, mal drenaje y de pH ácido).

Los oxisoles están asociados a terrenos viejos y estables, por lo que la vulnerabilidad a deslizamientos de estas subcuenca se dará en los sectores donde este material no sea mayoritario.

3.4.2. Acción antropogénica

La acción del cambio climático sobre la subcuenca del río Chilibre es una realidad; pero no se debe ignorar la acción humana como otra variable que incide sobre la vulnerabilidad de la misma.

El río Chilibre, río principal de esta subcuenca, ha recibido mucho desarrollo a su alrededor durante los últimos años. La acelerada urbanización a la que se encuentra sometido ha llevado a una impermeabilización de un buen porcentaje de sus suelos; provocando que las aguas que antes se infiltraban, ahora escurren directamente hacia el río principal, aumentando su caudal en dicha zona; esto lo agrava el hecho de que las viviendas se construyen a una distancia muy próxima al río y, en algunos casos, se hacen rellenos que disminuyen el área del cauce del río. Además de esto, el aumento de viviendas, aumenta la cantidad de las descargas de aguas residuales que, en su mayoría, se dirigen hacia el río principal; lo cual aumenta su caudal.

El aumento de construcciones y la disminución de área verde en dicha zona, ha afectado la capacidad de soporte de los suelos. Actualmente, los suelos pierden capacidad de soporte debido a su saturación, producto de las frecuentes precipitaciones y sus efectos; en ocasiones, la población es ignorante ante estas condiciones y ha construido improvisadamente en éstas zonas, lo cual ha aumentado la carga sobre estos suelos. Estas condiciones son terribles en las pendientes cercanas al río; ya que son más vulnerables a deslizamientos.

3.4.3. Medidas de adaptación y mitigación

Aunque Panamá es relativamente poco vulnerable a los ciclones tropicales y otros eventos catastróficos, en comparación con otros países de la región centroamericana, el país es frecuentemente afectado por diversas amenazas hidro-meteorológicas, incluyendo inundaciones, sequías y deslizamientos. Con la exacerbación de esta condición a causa de la influencia del cambio climático, la frecuencia e intensidad de eventos extremos, incluyendo a El Niño (ENOS), se espera que incrementen. El escenario de amenazas está sobrepuesto a una vulnerabilidad que también tiende a aumentar y que está asociada con un mayor grado de exposición física de la población y los bienes, debido al rápido crecimiento demográfico y a la expansión urbana no planificada, todo ello combinado con procesos de degradación ambiental. La configuración del riesgo resultante se pone de manifiesto en la serie de desastres con pérdidas significativas en la última década.

Según el estudio de CEPAL, “La economía del cambio climático en Centroamérica (201)” se espera cambios en la temperatura y la intensificación de las tormentas en Panamá, lo que traerá una serie de impactos económicos y físicos sobre el país. Este estudio también llama la atención acerca de la vulnerabilidad económica de sectores clave, tales como agricultura y turismo, así como la vulnerabilidad del Canal de Panamá y las actividades socioeconómicas asociadas con éste.

Por el otro lado, frentes frío s al final de la estación lluviosa que permanecen estacionados sobre territorio panameño, han causado lluvias inusualmente intensas y prolongadas, detonando inundaciones y deslizamientos de considerable impacto en el país. En los últimos años, Panamá enfrentó dos eventos de desastre por inundación que llevaron a la declaración de un estado de emergencia nacional.

A pesar del progreso sostenido de Panamá en el desarrollo de marcos de políticas y programas para el cambio climático en los últimos años, la serie de desastres ocurridos asociados con amenazas hidrometeorológicas ha revelado un perfil de incremento sostenido de la variabilidad climática que llama la atención para la pronta implementación de medidas climático resilientes en las áreas más vulnerables así como una mejoría generalizada en el conocimiento acerca del cambio climático y el fortalecimiento institucional para avanzar hacia la consolidación de marcos de política para la adaptación a este fenómeno.

Ante esta problemática es necesario realizar intervenciones acompañadas por líneas de acción que procuran el mejoramiento de la línea base de información climática herramientas de monitoreo, así como el desarrollo de mejores capacidades en gestión del conocimiento, fomento de una reducción integral del riesgo y la aplicación de un enfoque de adaptación al cambio climático en las áreas seleccionadas.

3.4.2.1 Desarrollo Comunitario

Es necesario analizar las múltiples y complejas causas que intervienen y se manifiestan en el deterioro de los recursos hídricos del área, por lo que es de fundamental trascendencia sensibilizar a los actores claves, desde sus diversas perspectivas, para implementar mecanismos que lleven a la recuperación, mantenimiento, conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos hídricos de la subcuenca. Es prioritario el fortalecimiento de las organizaciones de base comunitaria para alcanzar el desarrollo comunitario e involucrarse en la solución de problemas relacionados con temas de transporte, seguridad y salud.

3.4.2.2 Educación Ambiental

En la subcuenca de Chilibre, debido a sus serios problemas ambientales, se necesita poner en ejecución un programa de Educación Ambiental a todos los niveles que responda al clamor de la comunidad, el cual se expresa en cada reunión y taller desarrollado.

Debe haber un empoderamiento por parte de la comunidad del marco legal que rige la materia ambiental en el país y específicamente en la Cuenca del Canal.

El agua es un recurso finito y vulnerable, por lo cual es necesario tomar acciones que nos lleven a revertir los procesos de deterioro a los que han estado sometidos nuestros recursos hídricos, pero también a la valoración del recurso, lo cual nos conduce no solo a proteger y conservar, pero también a usar el recurso con prudencia y a evitar el despilfarro.

3.4.2.3 Plan de Acción

Desde el año 2010 existen en la cuenca 29 “comités locales” en 13 subcuencas constituidos con el apoyo de ACP quien promovió la realización de diagnósticos sociales y ambientales detallados, en todas las áreas a las cuales pertenecen los comités locales. Estos diagnósticos constituyen una fuente rica de información sobre la situación de cada subcuenca, especialmente las relaciones socio-económicas y las percepciones de los moradores sobre los recursos naturales de las subcuencas donde viven.

Para dotar a un Consejo Consultivo del área de la cuenca de un instrumento de planificación que definiera estrategias y acciones para la solución de los principales problemas que se presentan en la subcuenca del río Chilibre, relacionados con el recurso hídrico, los recursos naturales y la seguridad y salud de los habitantes de la subcuenca, la ACP desarrolló un Plan de Acción con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el mismo con fecha de septiembre de 2010 contempló actividades para monitorear las gestiones de diferentes recursos, de cada uno resaltamos los indicadores contemplados inicialmente:

• Gestión de Recursos Hídricos

– Mayor número de sistemas de tratamiento de aguas residuales construidas y/o mejoradas.

– Mejoramiento de la calidad del agua en tres cuerpos de agua identificados (Qda. Sonadora, Qda. Pedernal y Qda. Furnia), se deben considerar la disminución de E. coli registrada y el mejoramiento en los niveles de oxígeno disuelto. Usar de referencia el Informe de la Calidad del Agua de la ACP.

– Mayor número de personas con sistema de agua potable o mejorada, los cuales trabajan eficientemente.

– Mayor número de actividades productivas ambientalmente adecuadas, con sus PAMA`s aprobados.

– Vertederos de desechos sólidos improvisados eliminados.

• Gestión de Recursos Naturales

– Mayor número de río s y quebradas con cauces reforestados.

– Nacimientos de los río s reforestados.

– Empresas mineras con programas de recuperación de suelos aprobados y ejecutándose.

– Mayor número de personas capacitadas ambientalmente y con conocimiento de las normativas legales.

• Gestión de Aspectos Relacionados con Seguridad Social y Salud

– Disminución en el número de delitos cometidos en el área.

– Menor número de desempleados en la subcuenca.

– Mayor número de personas con problemas de tenencia resueltos.

– Mayor número de familias con viviendas mejoradas.

– Carreteras y puentes en buen estado.

– Aumento en el número de OBC existente en el área.

Si bien es cierto, este Plan de Acción no está enfocado directamente al fortalecimiento directo de la subcuenca en cuanto defensa a fenómenos naturales productos del cambio climático, el mismo contempla actividades que refuerzan la comunidad en muchas variables que influyen en la vulnerabilidad a inundaciones y deslizamientos. Este Plan de Acción fue elaborado en septiembre de 2010 y comprendía un tiempo de ejecución de 5 años, por lo que los resultados deben estar por publicarse.

En la misma línea, Panamá ha realizado proyectos pilotos de adaptación al cambio climático, basado en las 52 cuencas hidrográficas del país.

Panamá actualmente se encuentra desarrollando su tercera comunicación nacional sobre cambio climático y en la misma está contemplada desarrollar una estrategia nacional de adaptación al cambio climático en los sectores más vulnerables y prioritarios para el país.

La ley 8 del 25 de marzo del 2015, que crea el Ministerio de Ambiente, reconoce el desafío que representa el cambio climático para la población. Es por eso que en ese sentido, la Estrategia Nacional de Cambio Climático de Panamá se formula en base a los lineamientos del Plan Estratégico Gubernamental 2014-2019 y prioriza inversiones e iniciativas nacionales de adaptación donde la Seguridad Alimentaria, Hídrica, Energética, Marino-Costera, Logística y Distritos Resilientes al Cambio Climático son metas nacionales. Se priorizan medidas de adaptación en las siguientes municipalidades prioritarias: Aguadulce, Arraiján, Changuinola, Chitré, Colón, David, La Chorrera, Panamá, San Miguelito y la Comarca de Guna Yala. Estos municipios fueron escogidos por su grado de vulnerabilidad, densidad poblacional y potencial económico.

En adición, cuando se crea el Ministerio de Ambiente, mediante la Ley 25 de 2014, la misma en su artículo 126-D contempla la creación de un Fondo Nacional de Adaptación al Cambio Climático que financiará medidas de adaptación prioritarias (antes mencionadas). Estos ingresos procederán de aportaciones públicas o privadas, organismos nacionales e internacionales, contribuciones de proyectos de mitigación, y de otros mecanismos de financiamiento que se implementen en el futuro. Se plantea una capitalización inicial para el último trimestre del año 2016 y se espera que el Fondo inicie operaciones durante el cuarto trimestre del 2017.

4. CONCLUSIONES

Existen ciertos factores que intensifican la vulnerabilidad de la Cuenca ante inundaciones:

• Las subcuencas de los ríos Chilibre y Chilibrillo contienen el cincuenta por ciento de toda la población de la cuenca hidrográfica del canal, en general. Lo anterior nos indica que el crecimiento poblacional incrementa, de manera acelerada, la demanda por el recurso hídrico, mientras que la oferta no mejora y la calidad de agua en los cuerpos de agua se deteriora cada vez más.

• La basura constituye un serio problema en las subcuencas. El mal estado de las calles, la falta de educación ambiental, el deficiente cálculo de los contenedores de basura y la mala planificación en la recolección de la misma han hecho que surjan vertederos improvisados o saturados. Estos vertederos atentan contra la salud de los habitantes de las subcuencas y contra la salubridad de sus ríos, quebradas y suelos, pues dicha basura termina obstruyendo sistemas de drenajes que no desarrollan sus capacidades de diseño provocan inundaciones.

• Los bosques de galería prácticamente han desaparecido y las laderas están desprotegidas. Se han permitido construcciones a las orillas mismas de los cauces, lo cual se constituye en riesgos de inundación y riesgos para la vida misma.

• La actividad minera aporta gran cantidad de sedimentos a los cauces. No se cuenta con medidas de mitigación que contribuyan a la disminución de sedimentos, los cuales son arrastrados por las escorrentías, ni con medidas de protección de taludes, para la estabilidad de los mismos.

• La capacidad agrológica de los suelos existentes y el análisis de su uso potencial, nos indica que son suelos con vocación forestal en su gran mayoría.

Estos factores y el aumento de las precipitaciones a causa del cambio climático, hacen que las inundaciones, los deslizamientos y las pérdidas materiales sean un tema inevitable en la subcuenca de Chilibre.

5. RECOMENDACIONES

La acelerada urbanización a la que se encuentran sometidas las subcuencas ha llevado a una impermeabilización de un buen porcentaje de sus suelos. Las aguas discurren hacía los río s y quebradas arrastrando a su paso los desechos sólidos que no se disponen adecuadamente, hacía cauces saturados con sedimentos, todo lo cual se constituye en un riesgo para la vida, al haber permitido la construcción de viviendas a las orillas de los mismos. Por otro lado sino se siguen las recomendaciones en cuanto a la capacidad de uso de suelos, el deterioro de este recurso es inevitable.

Es necesario un fortalecimiento organizativo, que les permita a las comunidades hacerle frente a problemas sociales que están afectando a las mismas y que contribuyan al empoderamiento de los problemas y a contribuir a las soluciones de los mismos, así como poder acceder a fondos de inversión, para la solución de problemas puntuales en las comunidades. Y así, disminuir la vulnerabilidad que presenta la población de la subcuenca a seguir sufriendo de inundaciones periódicamente.

Panamá debe continuar desarrollando proyectos pilotos de adaptación al cambio climático ya sea mediante aportaciones públicas o privadas, organismos nacionales o internacionales, se debe contribuir en proyectos de mitigación.

6. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Ambiente, M. (Mayo de 2013). Mi ambiente. Obtenido de Aumento de la resiliencia al cambio climático y la variabilidad climática en el arco seco y la cuenca del canal de Panamá.

Panamá, C. I. (s.f.). Plan de acción inmediata: subcuenca del río Chilibre.

USAID. (Junio de 2010). Diagnóstico técnico de las subcuencas de los ríos Chilibre y Chilibrillo.

USAID. (Septiembre de 2010). Plan de acción subcuenca del río Chilibre.

USAID, A. (1999). La cuenca del canal: Deforestación, contaminación y urbanización.