Medidas de adaptación ante el cambio climático en las islas de Guna Yala

Por: Maraleth Herrera G. y Roberto J. Singh. 2015. Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Universidad Tecnológica de Panamá

Les comparto el trabajo final de un grupo de mis estudiantes del curso de Cambio Climático del primer cuatrimestre del 2015. Se enfoca en medidas de adaptación mediante el análisis de escenarios comparados que podrían aplicarse en Guna Yala (su alcance no comprende todas las islas del archipiélago sino está más bien focalizado a una de ellas). El informe se presentó en modalidad póster en el Congreso de Ingeniería 2015, organizado por UTP, bajo el título “Medidas de Adaptación ante el cambio climático, isla Gardi Sugdup, Guna Yala”.

Contenido

1. Introducción

2. Metodología

3. Medidas de adaptación

3.1. Iniciativas no estructurales

3.1.1. Reubicación y creación de zonas de retiro o amortiguación

3.1.2. Elevación de las estructuras

3.2. Iniciativas de estructuras blandas

3.2.1. Alimentación de arena en la playa

3.2.2. Siembra de manglares

3.3. Iniciativas de estructuras rígidas

3.3.1. Rompeolas

3.3.2. Revestimiento de la costa

4. Conclusiones

5. Recomendaciones

6. Bibliografía

Índice de figuras

Figura 1. Palafitos en Puerto Indio, comarca Emberá Wounaan

Figura 2 Alimentación de arena con dragas

Figura 3. Antes y después de alimentación de arena en playa

Figura 4. Siembra de manglares en Kiribati

Figura 5. Sistema de rompeolas independientes

Figura 6. Sistema de rompeolas en cabo

Figura 7. Revestimiento de concreto

Figura 8. Revestimiento con rocas

Figura 9. Casas sobre pilas y siembra de mangle

Figura 10. Alimentación de arena y rompeolas de piedra.

Resumen

1. INTRODUCCIÓN

La comunidad insular Guna de Panamá es uno de los grupos indígenas más soberanos del mundo, por estar dotada con una extensa cantidad de terreno y derechos de gobierno propios y al igual que la mayoría de las culturas tradicionales alrededor del mundo su huella de carbono es mínima. Los Gunas también poseen uno de los bosques mejor preservados de Centro América, el cual han utilizado y administrado colectivamente y de manera sostenible en los últimos 200 años.

Para los miles de indígenas Guna que viven en este archipiélago conformado por alrededor de 360 islas conocido como Guna Yala y situado en las costas del Caribe de Panamá, el cambio climático representa un peligro apremiante debido a que el ascenso en el nivel del mar ha comenzado a sacudir las costas de las islas, inundando los asentamientos y las pequeñas y pocas porciones de terreno cultivable que existen en las islas.

Este fenómeno ha obligado a la implementación de un programa de relocalización gradual, como medida de adaptación para ubicar a alrededor de 30,000 Gunas de regreso a tierra firme de donde migraron hace unos 150 años.

Independientemente de la extensión de la evacuación, parece inevitable que al menos un considerable contingente de la comunidad Guna será forzada a reubicarse, lo que los observadores han considerado como una de las primeras ocurrencias de la evacuación de habitantes insulares o de zonas costeras producto del cambio climático. El pueblo Guna, estará uniéndose a las comunidades del Pacífico como Kiribati, Fiji y Vanuatu, quienes ya se han convertido en refugiados climáticos, con la advertencia de expertos alrededor del mundo, que los mismos serán acompañados por millones de personas más de alrededor del mundo al final de siglo, si el cambio climático continúa su curso.

La evacuación de la población insular Guna. Sin embargo, a pesar de que fue hace 5 años que la población de la isla Gardi Sugdub, una de las más afectadas por el fenómeno, decidió trasladarse este programa aún no se ha tenido lugar.

Por otro lado, en otras comunidades insulares del Archipiélago de Guna Yala, como por ejemplo Mandi Ubgigandub, en cambio han decidido en conjunto permanecer en su isla el mayor tiempo posible hasta que los efectos del aumento del nivel del mar les afecten de manera más incisiva.

La amenaza del ascenso del nivel del mar es un fenómeno gradual y la ocurrencia de eventos meteorológicos extremos podría incrementar seriamente la amenaza planteada durante ciertas épocas del año y aunque, posiblemente la reubicación de los habitantes de las islas de Guna Yala sea la medida de adaptación más efectiva ante esta amenaza; hemos decido realizar un estudio de medidas de adaptación alternas aplicables a las islas de Guna Yala separándolas en iniciativas No Estructurales, Estructuras Suaves y Estructuras Duras.

2. METODOLOGIA

Para la identificación de las medidas de adaptación al cambio climático aplicables a la isla Gardí Sugdup se llevó a cabo la revisión de diferentes estudios desde internet de la situación socio-económica, cultural y ambiental del lugar, corroborando la información obtenida de estos informes por medio de vivencias y observaciones realizadas en meses y años pasados en visitas a la isla por parte de los autores de este trabajo.

En vista de la limitada aplicación y carencia de planes para hacer frente al cambio climático en nuestro país, las distintas iniciativas aquí plasmadas provienen de la implementación de medidas de adaptación en países del Pacífico Central que desde hace varios años atrás luchan en contra de la elevación en el nivel del mar, erosión e inundaciones costeras como Kiribati, Vanuatu y Fiji.

3. MEDIDAS DE ADAPTACION

3.1. INICIATIVAS NO ESTRUCTURALES

Estas opciones apuntan a remover las propiedades o personas para protegerlas del peligro ocasionado por la erosión costera. Las mismas son implementadas generalmente a un nivel estratégico, puesto que requieren de una intensa planeación y sobre todo de la colaboración de la población.

3.1.1. Reubicación y creación de zonas de retiro o amortiguación

La reubicación involucra el retiro planeado de la población o bienes lejos de las regiones de alto riesgo e involucra la movilización de personas o bienes próximos a la línea de costa procurando dejar una zona de amortiguación o la evacuación a una nueva zona libre de los peligros provocados por el ascenso del nivel del mar.

Cada vez es mayor el número de comunidades costeras alrededor del mundo que experimentan la reubicación producto del aumento en el nivel del mar, entre otras dificultades relacionadas con el cambio climático. En la mayoría de los casos, estos individuos y sus comunidades contribuyen en muy poca medida al cambio climático provocado por las actividades antropogénicas, sin embargo son los que resultan afectados de manera profunda y devastadora.

Existen algunas comunidades que participan entusiastas y proactivas en los procesos de desplazamientos. Sin embargo, para otras todas las consecuencias relacionadas con la reubicación como lo son los derechos de propiedad, falta de finanzas, la inevitable pérdida cultural y otra gran cantidad de problemas complejos, representan una opción traumática.

El aumento de interés por la reubicación es el resultado de una seria de desastres naturales y eventos climáticos que han afectado las islas en Guna Yala durante los últimos diez años. Dichos eventos climáticos, aunados a la reducción del espacio en las islas producto del aumento de la población, han puesto presión sobre las comunidades Guna para empezar a buscar alternativas a largo plazo.

Actualmente se encuentra en desarrollo un programa de evacuación y nuevo emplazamiento de los habitantes de las islas del archipiélago iniciando con la isla de Gardí Sugdup. Para ello, la comunidad Guna organizó la “Comisión de la Barriada” a través de la cual se adquirieron 17 hectáreas de terreno en la parte continental, donadas por varias familias de la comunidad, para comenzar el proceso de desplazamiento de las familias.

Este proyecto se planeaba realizar en Llanos de Cartí, en la sección de tierra firme de la comarca e implica la construcción de un proyecto habitacional conformado inicialmente por 65 viviendas, centro educativo, centro de salud y la infraestructura básica para poder establecerse, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Gobierno Nacional. Sin embargo, el complejo habitacional aún no se construye, el centro educativo fue licitado y adjudicado a la empresa Dirección de Obras S, A. por la suma de B/.10,875,000.00, pero el mismo se encuentra en revisión y el Centro de Atención Primaria del Ministerio de Salud (MINSA-CAPSI) de Llano Cartí construido por la suma de B/.11,591,949.00 por el Consorcio Omega Engineering ya se encuentra construido pero no cuenta con equipo ni personal.

Tomando en cuenta lo anterior, no hay garantía de que un traslado de los Gunas al continente tenga éxito, teniendo en cuenta lo difícil que es la tarea y la cantidad de retos tendrán que enfrentar para lograr la supervivencia de su cultura como la conocemos actualmente, inclusive retos de sanidad y salud pública puesto que la proliferación de fiebre amarilla y malaria fueron una de las principales razones que obligaron al pueblo Guna a abandonar su asentamiento en la sección continental y trasladarse a las islas hace unos 150 años.

El éxodo hacia la región continental de la comarca, podría poner en riesgo la conservación de sus bosques y de su rica biodiversidad, debido a que el traslado masivo a tierra firme creará un enorme desafío a la supervivencia de todos los recursos naturales ubicados en Gunayala, que han sido protegidas y utilizados sosteniblemente por el pueblo Guna en los últimos siglos. Asimismo, podría poner el peligro la economía de la comarca, la cual en los últimos años ha pasado de ser una economía de subsistencia a una economía impulsada por el movimiento de turistas hacia las diferentes islas que componen el archipiélago.

Este desplazamiento podría permitir el desarrollo de nuevas fuentes de ingresos (agricultura, ganadería, explotación forestal, etc.) para proporcionar el sustento necesario en la región, sin embargo esto se traduciría en el deterioro de los bosques y las tierras de la Guna Yala continental, así como en una transformación de la cultura de la población.

3.1.2. Elevación de las estructuras

Los efectos del cambio climático han incrementado el número de inundaciones y la intensidad de la erosión de la línea costera y científicos aseguran que su frecuencia y severidad se intensificará en el futuro. En el presente, la comunidad Guna se encuentra en necesidad de una inversión en infraestructura y la adopción de un plan de administración de riesgos contra las inundaciones y posibles desastres relacionados con el cambio climático, que permita reducir la vulnerabilidad ante los fenómenos climáticos.

Para las comunidades Gunas que se resisten a la idea de abandonar sus islas y modificar su estilo de vida y tradiciones practicadas, la construcción de viviendas con niveles de piso elevados en sus islas de origen, supone una medida de adaptación aplicable.

Estas viviendas, también conocidas como palafitos, son ampliamente utilizadas por comunidades del Pacífico Norte y Central de Oceanía, comunidades amazónicas de Sur América e inclusive por los habitantes de las comarcas Ngabe Buglé y Emberá, utilizadas para protegerse de las inundaciones del río Tabasará y de los ríos Chico, Tuira y Chucunaque, respectivamente. Las mismas son construidas sobre columnas de madera a una altura determinada de manera que se produzca un espacio inundable debajo de la estructura reduciendo los posibles daños por inundación a la misma estructura.

Figura 1. Palafitos en Puerto Indio, comarca Emberá Wounaan

Esta solución es factible ante el aumento del nivel del mar, sin embargo estas estructuras no son lo suficientemente resistentes para soportar las fuertes tormentas del caribe. Además, esta alternativa pudiera tener una mejor aplicación de ser implementada de la mano con alguna de las iniciativas de estructuras blandas, de manera que se permita prolongar el tiempo de vida de las viviendas y por consiguiente incrementar la estadía de las comunidades en su tierra insular de origen.

3.2. INICIATIVAS DE ESTRUCTURAS BLANDAS

Las opciones de estructuras tanto blandas como duras buscan proteger a las propiedades de los peligros de la erosión costera, reestableciendo o manteniendo la forma natural de la línea de costa. Estas iniciativas tienden a emplear materia prima natural como arena y vegetación, para no impactar las características naturales del ambiente que le rodea.

3.2.1. Alimentación de arena en la playa

El sostenimiento de las playas involucra la colocación artificial de material en la playa para incrementar el volumen de sedimentos. Este método no previene la erosión o las fluctuaciones a corto plazo del perfil de la costa, pero proporciona una especie de amortiguación entre la zona sujeta a los riesgos provocados por la erosión y la ubicación de las propiedades y comunidades.

El aumento en el volumen de material en la línea costera mediante la colocación del manto de arena no representa una alternativa a largo plazo, debido a que una vez el manto de arena colocado excede su vida útil, producto del desgaste posiblemente acelerado por los fuertes oleajes y extracción ilícita de arena, se requiere más suministro de material.

Esta medida de adaptación por sí sola no modifica los procesos costeros en general o la erosión de la costa a largo plazo. Por ende, una playa alimentada con arena es susceptible a los mismos procesos costeros que causaron el problema de erosión en primera instancia.

Otro dificultad que afecta a esta medida de adaptación es la rápida distribución de los sedimentos durante e inmediatamente luego de terminada la colocación del manto de arena. La adición de depósitos de arena a la playa puede incrementar potencialmente el movimiento de sedimentos ya sea por agua o por aire, lo que puede provocar su acumulación en otras zonas de la costa a medida que los mismos se asientan y son transportados lejos de sitio por la acción de las mareas y corrientes.

Este método resulta mucho más eficiente en costas donde actualmente existe arena o existió en algún momento y si el depósito de los sedimentos va acompañado de sistemas de estructuras rompeolas. Los rompeolas consisten en arreglos independientes conformados por estructuras de piedras colocadas alrededor y a cierta distancia de la costa para protegerla de la erosión manteniendo una amplia franja de playa protegida. Las mismas se encargan de romper la fuerza de las olas y disipar la energía, impidiendo que las olas erosionen la playa y los bancos de tierras altas.

Para llevar a cabo el proceso es necesario contar con un banco de sedimentos fácilmente disponible y transportable con granos de igual o mayor tamaño y densidad que el material naturalmente depositado en la costa. El volumen de material a colocar debe ser suficiente para hacer frente a las pérdidas de sedimentos producto de:

• La erosión continúa (incluyendo la erosión producto de las olas y producto del viento)

• Los ajustes entre el perfil del nuevo manto depositado y el perfil de equilibrio.

• Diferencias entre las características del sedimento de préstamo y las de los sedimentos nativos.

• Manejo de pérdidas ocurridas entre la trasportación y colocación del material.

El transporte y colocación del material en zonas costeras continentales puede realizarse empleando métodos tradicionales de movimiento de tierra (retroexcavadoras y camiones). Sin embargo, para hacer frente al ascenso del nivel del mar en zonas insulares, como en Guna Yala el método a emplear para el depósito de sedimentos resulta un tanto más complejo.

Figura 2. Alimentación de arena con dragas.

Figura 3.  Antes y después de alimentación de arena en playa.

Para ello pudiera utilizarse un sistema similar al puesto en práctica por la empresa belga Jan de Nul para la construcción de las islas artificiales Palm Jumeirah en Dubai, donde se extrajo arena del fondo del Golfo Pérsico por medio de una draga. Esta draga se encargó no sólo de la extracción de la arena sino también del depósito de la misma rociándola en el lugar deseado por medio de un sistema de bombas guiadas por un sistema de posicionamiento global (GPS). Un proceso similar pero en menor escala fue utilizado por la empresa holandesa Boskalis para la construcción de la isla artificial Ocean Reef ubicada en la Bahía de Panamá. Sin embargo, la aplicación de un método constructivo tan sofisticado como éste, aunque ya haya sido puesto en práctica en nuestro país, requiere de una fuerte inversión de dinero que para el caso de un proyecto de ayuda a la comunidad, especialmente ante una amenaza aún no digerida por muchos como lo es el cambio climático resulta muy distante de la realidad.

Los manglares representan una opción de estructura blanda que con el tiempo proporciona protección contra la erosión costera provocada por fuertes oleajes, tormentas e inclusive tsunamis. Los árboles de mangle, además actúan como medida de mitigación ante el cambio climático, puesto que capturan una significativa cantidad de carbono de la atmósfera y la almacenan en sus raíces, troncos, ramas y hojas; además pueden ser plantados para ayudar a disipar la energía de las olas y mareas a la vez que con su sistema de raíces enmarañadas atrapan y estabilizan los sedimentos del litoral manteniendo la calidad y claridad de las aguas filtrando lo agentes contaminantes y capturan la sal del mar evitando que el agua salada llegue a depositarse en los suelos tierra adentro, lo que desmejora su calidad y los hace no aptos para actividades agropecuarias y/o forestales.

Figura 4.  Siembra de manglares en Kiribati.

Se ha demostrado que las plantas de manglar tienden a desarrollarse de mejor manera en zonas de aguas calmas, posiblemente protegidas por barreras de arrecifes coralinos, rocas o bancos de arena o en zonas con registros de presencia de manglares en años anteriores.

El mangle negro (Avicennia germinans) y el mangle botón (Conocarpus erectus), presentes en la comarca Guna Yala, son especies que soportan altas concentraciones de salinidad, dejando entrar la sal disuelta a través de sus raíces y eliminando el exceso a través de unas glándulas situadas en sus hojas, lo que pudiera facilitar su utilización como medida de adaptación en la zona en estudio.

Otras características del entorno que son determinantes, para la selección de las especies de mangle, además de la tolerancia a la salinidad, son: las concentraciones de oxígeno, la estabilidad del sustrato, la frecuencia de inundación, la relación precipitación-evaporación y las particularidades del relieve.

La mayoría de las especies de mangle producen propágulos que son relativamente fáciles de recoger y plantar. Por ello, la siembra de manglares requiere de planeación cuando los propágulos están en temporada. Una vez los propágulos son recogidos, se requiere tener sumo cuidado asegurándose que los mismos se mantengan en bolsas plásticas humedecidas y alejados de la luz solar directa. La trasplantación de las plántulas debe realizarse a los tres (3) días de su recolección y pueden disponerse en grupo de tres (3) en estrecha separación de 0.50m, colocadas sobre la costa entre el nivel medio y el promedio de niveles altos alcanzado por el mar, para garantizar la posibilidad de subsistencia de las plántulas. Este arreglo por lo general resulta en franjas estrecha de entre tres (3) y seis (6) filas de plántulas. Es importante, luego de plantar los brotes de mangle, monitorear su crecimiento para permitir evaluar si su ubicación es la adecuada para permitir su supervivencia. En el entorno correcto, las plantas de mangle pueden crecer unos 20cm en altura el primer año, 50cm en el segundo año y hasta 1.20m en el tercero.

Aunque cada especie de mangle soporta condiciones ambientales distintas, en general, los brotes no deberán ser colocados en lugares donde estén sujetos a las siguientes situaciones:

• Mal drenaje durante la marea baja (formando charcos poco profundos de agua estancada).

• Infestación de percebes (afecta la fotosíntesis, respiración y crecimiento)

• Suelos con pocos nutrientes

• Presencia abundante de algas

A diferencia de los arrecifes coralinos, los cuales pueden llegar a proteger amplias zonas de costa, los manglares protegen la línea de costa inmediata. En Belize, por ejemplo, las costas de la isla principal de Ambergris Caye se encuentran protegidas en un 50% por manglares, mientras que en el resto de los cayos en un 75%, contribuyendo entre un 10% y 35% a la estabilización de la costa. El valor de los servicios de protección brindados por la presencia de manglares en Belize, según estudios realizados, se estima entre unos $111 y 167 millones de dólares por año.

3.3. INICIATIVAS DE ESTRUCTURAS RIGIDAS

Este tipo de medida de adaptación previene la pérdida de sedimentos (arena) de la playa producto de los procesos costeros naturales, manteniendo el material próximo a la línea de costa. Sin embargo, la erección de estructuras de este tipo en las costas puede alterar las condiciones naturales del transporte de sedimentos, puesto que modifican la ubicación de la línea de costa. Las misma se encuentran construidas de materiales como: rocas, gaviones, concreto o madera y modifican e impactan visualmente en lugar en que se construyen. Entre las alternativas de estructuras duras podemos mencionar:

• Rompeolas (Roca o concreto)

• Muros de Retén (Bolsas de arena, concreto, rocas o gaviones)

• Terraplenes (suelo o material granular)

3.3.1. Rompeolas

Los rompeolas son estructuras auto-portantes construidas a cierta distancia de la línea de la costa y paralelas a ella que reducen la cantidad de energía de las olas capaz de alcanzar una franja de playa protegida, disipándola, reflejándola o difractándola. Estas estructuras actúan de manera similar a las barreras naturales, arrecifes o islas próximas a las costas

Existen varios tipos de rompeolas, entre ellos:

• Sistema Independiente de Rompeolas: se refiere a los rompeolas construidos sin ninguna conexión a la costa.

La reducción de la energía de las olas altera el proceso natural de deriva litoral, (cambios en la generación y alcance de las olas y corrientes de las mareas) alterando los patrones de las corrientes y deposición de sedimentos y finalmente la creación de salientes en el perfil costero de la zona de playa protegida.

Figura 5. Sistema de rompeolas independientes.

Sistema de rompeolas en cabos: También conocido como sistema de rompeolas anexado, este tipo de estructura es construida en zonas expuestas a condiciones energéticas mayores que por lo general requieren rellenos de arena en la zona de la playa para crear ensenadas y acentuar el perfil existente de la costa para protegerlo contra la erosión costera a largo plazo.

Figura 6. Sistema de rompeolas en cabo.

3.3.2. Revestimiento de la costa

Son capas inclinadas, ya sea de piedra, gaviones, concreto reforzado o bolsas de arena; utilizados para proteger la línea de la costa. Se encargan de disipar la energía de los fuertes oleajes producidos durante tormentas para evitar la recesión de la trasplaya y deben ser cuidadosamente diseñadas, ya sea para proteger largas distancias de costa o estrechas zonas donde las dunas se encuentran más erosionadas.

Los revestimientos son similares a los rompeolas puesto que ambos están diseñados para proteger los terrenos contra la erosión proporcionando una barrera física entre la costa y el mar, sin embargo la principal diferencia entre ellos radica en su soporte estructural, mientras que los revestimientos dependen de la existencia de un banco de tierra o arena para soportarse, los rompeolas son autosoportados: por ende estos últimos resultan más costosos.

La fuerza de un revestimiento depende en gran medida del suelo que está cubriendo, el cual se puede ver afectado por mecanismos típicos de falla como:

• Elección y diseño inadecuado del tipo de revestimiento a utilizar

• Deficiente composición del suelo a proteger

• Erosión en flancos

• Socavación en la base

• Desborde de las aguas

El diseño de este tipo de estructura aunque a simple vista parezca sencillo requiere de la aplicación de los conocimientos de ingenieros expertos en la materia para su correcto diseño.

En el caso de que se trate de un revestimiento de concreto, la cara del revestimiento que recibe la ola debe ser diseñada en forma curva para que le permite a la estructura acomodar de manera adecuada el impacto de grande olas a la vez que redirecciona el flujo lejos de la franja de tierra protegida: el flujo golpea el revestimiento, luego forzado a recorrer la cara curva del revestimiento, cae de manera inocua al suelo protegido o regresa por medio de la curva de regreso al mar.

Figura 7. Revestimiento de concreto.

Figura 8. Revestimiento con rocas.

Este tipo de estructuras pueden ser construidas utilizando grandes masas monolíticas o utilizando agregados de menor dimensión colocadas en un arreglo debidamente diseñado. Los grandes revestimientos monolíticos o de bloques interconectados por lo general ofrecen una resistencia inicial superior, pero carecen de flexibilidad y son incapaces de resistir pequeños asentamientos diferenciales producto del socavamiento en las bases de la estructura lo que puede provocar el fallo prematuro de las estructura. Por otro lado, las camas de piedra o de unidades prefabricadas de concreto, experimentan asentamientos y reajustes en su posición ante fuertes oleajes, por lo que son capaces de conservar resistencia y flexibilidad por encima de las condiciones de diseño.

3.4. COMBINACION DE INICIATIVAS

En algunos casos puede ser apropiado considerar la utilización en conjunto de medidas no estructurales y medidas estructurales para proporcionar un balance entre los costos de construcción y los impactos ambientales.

Las medidas no estructurales son por lo general preferidas sobre las opciones estructurales, así como la extensión de iniciativas efectivas existentes es preferida sobre la aplicación de nuevos métodos en el sitio afectado.

Si es estrictamente necesaria la aplicación de medidas estructurales, es recomendable realizar un estudio para determinar si las iniciativas blandas funcionan en la zona, debido a que la implementación de este tipo de medidas permite la continuidad de los procesos costeros naturales a diferencia de las estructuras duras que aunque brindan mayor protección modifican dichos procesos (transporte de sedimentos, movimiento de olas, mareas y corrientes, desarrollo de especies naturales nativas, entre otros).

Figura 9. Casas sobre pilas y siembra de mangle.

Figura 10. Alimentación de arena y rompeolas de piedra.

4. CONCLUSIONES

Hoy en día y a nivel mundial, en el campo del cambio climático la aplicación de medidas de adaptación es objeto de menor atención que la aplicación de las medidas de mitigación. Sin embargo, adaptación representa un núcleo clave en las políticas futuras en materia de cambio climático, pues permite atender directamente los impactos locales sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, como el caso de la Comarca Guna Yala.

La aplicación de las medidas de adaptación ya no es una opción, sino una necesidad, dado que el clima y los impactos relacionados con sus cambios ya están ocurriendo y según expertos la situación empeorará en los años venideros.

Las islas del archipiélago de Guna Yala son consideradas como uno de los lugares más vulnerables en Panamá, y posiblemente América, al cambio climático, situación que se ve agravada por el incremento en la población. Los Gunas necesitan de la cooperación de organismos nacionales e internacionales para la aplicación de medidas de adaptación ante el aumento en los niveles de mar y la erosión no sólo de la playa sino de la misma línea de costa.

A pesar de que Guna Yala, está siendo fuertemente afectado por el cambio climático posee la fortuna que, a diferencia de los países del Pacífico Central, cuentan grandes extensiones de terreno continental, lo cual brinda la posibilidad de que en última instancia, pudiera aplicarse el traslado de los habitantes a tierra firme como medida de adaptación. Sin embargo, no podemos esperar a que ocurra una catástrofe para empezar a actuar, ya que la aplicación de esta medida no es tarea fácil y el establecimiento de un proceso de planificación participativa con las comunidades y organizaciones gunas pudiera tomar varios años antes de llegar a un acuerdo. Este plan maestro de reubicación, entre otras cuestiones, debe ocuparse de los asuntos críticos tales como: la adquisición de tierras, la vivienda adecuada, el acceso a la educación, los servicios básicos, infraestructura y los medios de subsistencia para garantizar la sostenibilidad del proceso a largo plazo.

La aplicación de la reubicación como medida de adaptación en Guna Yala, parece ser la más efectiva, técnica y económicamente hablando; debido a que la ejecución de un plan maestro de relocalización que incluya la construcción de las estructuras como: viviendas, escuelas, centros de salud y redes de acueducto y alcantarillado; requiere de una inversión menor que por ejemplo, la construcción de rompeolas o revestimientos alrededor de las islas del archipiélago y más aún cuando se cuenta con las tierras para iniciar el traslado.

Las iniciativas estructurales por lo general son empleadas cuando los espacios de terreno a proteger se encuentran ocupados por estructuras de alto costo, de manera que el costo de la medida de adaptación, que puede ser depósito de arena en las playas, rompeolas, muros de retén, camas de piedra, entre otras; guarde relación con la inversión realizada para erigir los proyectos a proteger.

Es por ello que, la aplicación de cualquiera de las alternativas estructurales planteadas en este documento, aunque puedan resolver los problemas causados por el ascenso en el nivel de mar, no representan una alternativa viable. Aunque suene duro: la protección de unas cuantas viviendas de paredes de bambú y techo de pencas no compensan la fuerte inversión de dinero requerida para la aplicación de medidas estructurales.

5. RECOMENDACIONES

• Adquirir financiamiento para llevar a cabo al menos una estrategia de respuesta dentro de las comunidades Guna, a fin de mantener el nivel de compromiso de los participantes y que a la vez tenga un efecto multiplicador en las comunidades vecinas.

• Reconocer y dar a conocer a la población por parte del Estado, que el aumento del nivel del mar ya está provocando desplazamiento climático en las islas de Guna Yala e iniciar urgentemente programas para apoyar a estas comunidades, en particular en el ámbito de la vivienda, la salud y la educación.

• Llevar a cabo medidas inmediatas de mitigación, adaptación y otras medidas preventivas para hacer efectivo el derecho de las comunidades de las islas amenazadas con el desplazamiento climático en Guna Yala a permanecer en sus hogares y a mantener conexiones con la tierra en la que viven durante el mayor tiempo posible.

• Proporcionar a los pobladores de las islas que aún no han percibido los efectos del ascenso acelerado del nivel del mar, información a través de conversatorios o material impreso que describa los futuros riesgos y efectos relacionados con el cambio climático.

• Disposición de fondos del Estado y entidades internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo para dar seguimiento a las estrategias de respuesta relacionadas con la creación de códigos y reglamentos de construcción que tomen en cuenta los peligros del cambio climático.

6. BIBLIOGRAFÍA

Autoridad Nacional del Ambiente, Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá. 2013.  Manglares de Panamá: Importancia, mejores prácticas y regulaciones vigentes. Panamá.

Institute of Marine Science. 2015.  Shoreline Management, Virginia. Estados Unidos. http://www.vims.edu/research/departments/physical/programs/ssp/shoreline_management/index.php

Los Principios de Misión: Cambio climático y desplazamiento en la región autónoma de Guna Yala. Displacement Solutions. Julio 2014. Suiza.

Shoreline Protection Guidelines Prepared for Government of Kiribati. Beca International Consultants, junio 2010. Kiribati.

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