Siembra y cosecha de agua lluvia, una herramienta frente al cambio climático

Por: Jaime Frías A. 2018.

Curso Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

La escasez de agua es una realidad que cada vez se hace más frecuente en el mundo y en nuestro país. Hay dos razones principales por la que considero que hay escasez de agua. La primera por la pérdida en el sistema distribución por parte de la entidad competente, y la segunda por períodos de estaciones secas extendidas. Parece contradictorio que en un país como el nuestro tengamos que pensar en sembrar y cosechar agua. Un país donde, según el Banco Mundial, la precipitación media anual fue de 2 928 mm de agua para el 2014. Un país con 52 cuencas hidrográficas y considerado uno de los países con mayor recurso hídrico y agua per cápita en el mundo.

La siembra y cosecha del agua se hace necesario porque a medida que las ciudades crecen construimos más calles, techos, aceras, etc., y al quitar la cobertura boscosa eliminamos la capacidad del suelo de infiltrar el agua y recargar los acuíferos. Todas estas zonas impermeables hacen que el agua lluvia llegue rápidamente a los cauces de las quebradas y ríos provocando inundaciones y a la vez que no aprovechamos estos grandes volúmenes de agua porque se vierten al mar.

¿Qué es siembra y cosecha de agua?

Se conoce como Siembra de agua el recolectar el agua lluvia, por medio de estanques, diques, zanjas de infiltración, que se utilizan para recargar los acuíferos que alimentan nuestras nacientes y ojos de agua. Cosecha de agua consiste en recolectar el agua lluvia y almacenarla en depósitos, principalmente para usos domésticos, agrícolas, para regar el jardín, etc.

La cosecha de agua lluvia no es una práctica moderna, ha sido usada desde tiempos antiguos. Los sistemas elaborados de cosecha de aguas lluvias, transporte y almacenamiento, han sido documentados desde la Edad del Bronce, en la civilización minoica en Grecia (de ca. 3500 aC); la civilización del Valle del Indo (3000-1500 aC); los mayas en Centroamérica (de 2000 aC) o posteriormente los Incas en Perú (desde 1200), quienes crearon un complejo sistema de terrazas con las cuales drenaban y almacenaban agua para sus cultivos y uso doméstico.

Machu Picchu

En Panamá se está utilizando sistema de captación de agua y está dirigido a comunidades apartadas de zonas indígenas y en el arco seco. Esta medida está siendo impulsada por el Ministerio de Ambiente, pero podemos de manera individual comenzar con pequeños esfuerzos en nuestras casas creando sistemas de captación de los techos y recolectando el agua para uso doméstico. Puede utilizarse el agua para los inodoros, fregar, regar las plantas, lavar el auto. Quizá, no logremos tener un gran almacenamiento de agua pero si todos lo hacemos podemos reducir considerablemente el uso de agua potable, por lo menos en la estación lluviosa.

Estos sistemas están compuestos por los siguientes elementos:

• Área de captación (techo).

• Sistema de conducción (canaletas).

• Filtro.

• Sistema de almacenamiento (deposito).

• Sistema de Control (bombeo potabilización del agua (cloración).

Mi enfoque está dirigido a las zonas agrícolas, el método más conveniente para recargar los acuíferos es la reforestación, de esta manera logramos “proteger” el agua subterránea, porque los árboles absorben el impacto que produce el agua al caer; luego su tronco y raíces funcionan como retenedores que reducen la velocidad del agua desde la copa hasta el suelo. Las raíces hacen que la estructura del suelo se rompa o se “suelte” y se generen grietas que el agua se infiltre en la tierra. Este proceso de reforestación es lento, pero podemos complementarlo con algunas prácticas que faciliten de forma artificial el objetivo a corto plazo.

Los proyectos de siembra de agua conviene ubicarlos en lugares con pocos árboles y donde la superficie del suelo por sí sola no es capaz de retener e infiltrar grandes cantidades de agua, en comparación con una zona reforestada. En la zona o regiones con poca cantidad de agua subterránea, esto lo podemos conocer si en época seca los riachuelos se secan por completo. Hay mucha evaporación en el agua superficial por falta de sombra de los árboles.

En zonas ganaderas del arco seco, en quebradas o riachuelos estacionales se puede practicar algunas medidas para la retención de agua, como lo son:

1. Represas o diques de baja altura: Construir una serie de muros en escalinatas en medio de los cerros donde se dan los canales de escorrentías, con esto logramos hacer pequeños estanques temporales que retienen el agua y reducen su velocidad permitiendo la infiltración al terreno. Esto debe ir de la mano con la reforestación del canal para que las grietas que producen los arboles al suelo permitan mayor infiltración.

Estos muros el objetivo es hacerlos de materiales muy económicos, pueden ser de tierra combinados con cantos rodados en el fondo, neumáticos en desudo los cuales se rellenan de tierra y se le siembran árboles que posteriormente sus raíces se encargaran de amarrarlos, muros de mampostería reforzados, estructuras de gaviones.

Ejemplo de muros utilizados en México.

2. Trincheras o zanjas de drenaje: Son utilizadas cuando hay capas del suelo permeables a poca profundidad. La trinchera puede ser de medio, a un metro de ancho y de uno a dos metros de profundidad, dependiendo su tamaño de los sitios de recolección y amplitud de la zona donde cae la lluvia y se podrían extender de 10 a 20 metros de largo. Las trincheras se llenan con materiales de filtro (arenas y gravas o cantos rodados) en la parte inferior.

Frente a la realidad que aqueja a las personas de zonas rurales y a los agricultores, considero que el estado debe crear incentivos para que las personas puedan tomar medidas se siembra y cosecha de agua, un ejemplo puede ser la solución implementada en el corredor seco de Honduras, donde están utilizando un método muy efectivo que es a base de una bolsa de geomenbranas de 1mm de espesor, de alta resistencia a los rayos del sol. Y con una capacidad de la bolsa estimada entre los 20,000 y 25,000 litros. Cuando el agua es captada del techo pasa por un filtro antes de pasar a almacenarla en la geomenbrana, el agua se extrae de la bolsa con una bomba manual de PVC fabricada con materiales que se encuentran fácilmente en una ferretería; el agua es bombeada a un tanque elevado para distribuir por gravedad a la residencia, pero antes de bombear el agua de la bosa es tratada con cloro y para asegurar la calidad para uso doméstico se utiliza un filtro cerámico con plata coloidal, que se instala dentro de la vivienda.

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