Deforestación de los bosques de Darién que disminuyen los sumideros de dióxido de carbono y liberan carbono al ambiente

Por: CÉSAR SAMUDIO, DANNY CONTRERAS, DANIEL MARIN, GIOVANI SIERRA. 2020.

CAMBIO CLIMÁTICO. MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN DE PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN ASIGNATURA: CAMBIO CLIMÁTICO. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.
PROFESOR: DRA. MARILYN DIÉGUEZ

INTRODUCCIÓN

Los bosques de Panamá tienen la capacidad para absorber 27,7 millones de toneladas de dióxido de carbono, principal gas que trae como consecuencia el cambio climático. Los expertos evaluadores y responsables que participan en mitigar este poderoso efecto, consideran que ha contribuido al deterioro continuo de la humanidad y de nuestro planeta tierra.

Panamá está apostando a cinco actividades forestales para reducir sus emisiones de carbono y recibir compensaciones por servicios ambientales tales como: reducción de las emisiones derivadas de la deforestación, reducción de las emisiones derivadas de la degradación del bosque, aumento de las reservas de carbono, conservación de las reservas de carbono y manejo sostenible de los bosques, ‘sumideros de carbono’ debido a que acumulan grandes cantidades de CO2 y lo convierten de manera natural en oxígeno, estos sumideros de carbono pueden mejorar su retención natural si se apoyan proyectos forestales de captura de carbono con énfasis de un mecanismo que resulta un aliciente para las empresas y entidades gubernamentales a la hora de descontaminar el planeta.

El objeto de estudio de nuestra investigación, es analizar la cantidad de cobertura boscosa que presenta Panamá, considerando que actualmente más del 35 % de los bosques del territorio nacional son protegidos, compuestos en su mayoría por parques nacionales y otras áreas que se conectan y forman el Corredor Biológico Mesoamericano del atlántico panameño. Además, plasmar una síntesis acorde al sitio de trabajo seleccionado (territorio de la provincia de Darién) como bosques sumideros de carbono. Se trata éste de un sector protegido contra amenazas como la tala indiscriminada (deforestación), minería, agricultura, ganadería, construcciones urbanísticas e infraestructura, que permite el libre tránsito de muchas especies de animales y aves nativas del territorio nacional. Finalmente, recalcar las medidas que están tomando las entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil para mitigar el impacto de la deforestación de los bosques en el país.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En la actualidad la deforestación y la degradación de los bosques a nivel mundial contribuyen con aproximadamente el 10 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, superado solamente por la quema de combustibles fósiles que es la mayor fuente antropogénica de dióxido de carbono en la atmósfera, es un problema acuciante extendido por muchos países ya que se ha perdido gran parte de los bosques primarios, por ejemplo, a lo largo de toda la costa mediterránea, Chile o Australia, donde ha quedado relegado a escasos reductos, además, la Amazonia está cada vez más explotada y no solo por la industria maderera, sino por plantaciones agrícolas o pastos para el ganado, para ello tienen que quemar bosques e introducir hierbas procedentes de África u otras regiones, al carecer de pastos naturales.

En Panamá los recursos forestales están constituidos por los bosques naturales, las plantaciones establecidas y por las áreas con suelos de aptitud forestal, estos cumplen funciones vitales que pueden identificarse como generadores de bienes y servicios a modo de protección, investigación, recreación, regulación y producción. Los bosques de Panamá al igual que los de muchos países del mundo, son amenazados por prácticas y usos inadecuados que resultan de la creciente presión de la actividad humana y que a través de los años se han ido reduciendo con gran rapidez.

La provincia de Darién, está situada en el extremo oriental de Panamá, tiene una extensión territorial de aproximadamente 16 800 kilómetros cuadrados, poco más del 20 % de la superficie total del país, y cuenta con más de la mitad de la cobertura boscosa total nacional. Sin embargo, en las últimas tres décadas la tala indiscriminada ha destruido algo más del 20 % de los bosques de esa provincia, provocando la desaparición de especies de madera como la caoba, cedro amargo, entre otros.

Darién también comprende la región del Alto Bayano en la provincia limítrofe de Panamá afectada por la deforestación generada en los últimos 40 años, luego de la construcción de la hidroeléctrica. Además, contempla la zona de Chimán, donde comunidades aborígenes Wounaan están amenazadas por el avance de la ganadería.

Alrededor de 35 000 hectáreas son utilizadas en Darién para la producción y comercialización de la madera de teca en áreas de potreros sin uso o zonas degradadas. Muchos extraen madera ilegalmente en otras zonas o con permisos dudosos desde hace décadas.

La deforestación en esa zona es un gran problema, que sin solución aumentará las emisiones de gases de efecto invernadero y ocasionará una gran degradación del suelo. Esta situación requiere soluciones inmediatas ya que no solo ocasionará estas pérdidas, sino también la de un gran número de especies y disminución de la biodiversidad.

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

• Realizar un análisis sobre la deforestación de los bosques de Darién que disminuye los sumideros de dióxido de carbono y lo liberan al ambiente contribuyendo al Cambio Climático.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Recopilar información sobre la deforestación de los bosques de Panamá, específicamente en la provincia de Darién.
  • Analizar las causas y consecuencias de la deforestación y la degradación de los bosques en el país.
  • Destacar las medidas y programas que están tomando las organizaciones de la sociedad civil y los entes gubernamentales para mitigar la deforestación de los bosques en Panamá.

MARCO TEÓRICO

ANTECEDENTES

Panamá es un país tropical con una superficie de 75 416,69 km2. Se divide en 10 provincias, 81 distritos y 679 corregimientos y tiene 5 comarcas indígenas, limita con el Mar Caribe al norte, el océano Pacífico al sur, Colombia al este y Costa Rica al oeste. La topografía escarpada de la Cordillera Central, que incluye montañas que alcanzan casi los 3 500 m.s.n.m, domina la región noroeste del país (Caribe), mientras que las colinas bajas y sabanas son características de la región del Pacífico. La región de Darién, al este del país, es en su mayoría de tierras bajas, pero incluye colinas y montañas que alcanzan los 1 875 m.s.n.m. La diversa topografía y condiciones climáticas de Panamá la dotan con una diversidad significativa de tipos de bosques y otros ecosistemas.

Los bosques maduros se encuentran principalmente en las tierras bajas del Caribe y en la región del Darién, se trata principalmente de bosques húmedos con árboles altos y doseles densos típicos de muchos bosques lluviosos. Hay grandes zonas de bosque perturbado en el centro del país y en los márgenes de las zonas agrícolas, los bosques húmedos de la ex-Zona del Canal son mayormente bosques secundarios maduros que se han regenerado después de un despeje previo.

Las inundaciones estacionales o de mayor frecuencia dan lugar a varios tipos de bosques distintivos, incluyendo el bosque inundado mezclado de la provincia de Bocas del Toro al noroeste del país, y los bosques de Orey (Campnosperma panamiensis) y Cativo (Prioria copaifera) en el Darién. Los manglares son importantes, sobre todo a lo largo de la costa del Pacífico. Actualmente casi el 40 % del país está ocupado por tierras de cultivo y rastrojo.

Los diferentes tipos de bosques son un factor determinante y reflejan la diversidad de árboles en Panamá; actualmente se tiene un estimado de 2 300 especies existentes en el país. Esta variabilidad no sólo aumenta la importancia de las acciones para la conservación de los bosques, sino que también complica potencialmente el proceso de planificación, ya que puede afectar a la conservación de la biodiversidad y los servicios eco-sistémicos de cualquier intervención dada.

TABLA 1. Superficie de cobertura boscosa, año 1992.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Según los registros históricos, se estimaba que en 1850 los bosques cubrían el 91 % de Panamá (Arias 2004); sin embargo, se ha dado una rápida deforestación en todo el siglo veinte hasta el veintiuno. En 1947 Panamá tenía un 70 % de bosques que cubrían su territorio (Garver 1947), mientras que las estimaciones del año 1986 sugerían que el país estaba cubierto por bosques en un 48 % (Falla 1978). La Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM) informa que en 1992 la cobertura forestal era equivalente al 49 % de la superficie total de Panamá. Sin embargo, para el año 2000, la cobertura forestal (sin incluir el bosque perturbado) había caído al 44 % de la superficie terrestre (ANAM 2011a).

TABLA 2. Superficie de cobertura boscosa, año 2000.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Para el 2008, se utilizaron técnicas de teledetección y procesamiento digital de imágenes y se estimó una cobertura boscosa de un 43 %. Un estudio global reciente sobre el cambio de la cobertura forestal basado en datos del Landsat estima que desde el año 2000 hasta el 2012 la cobertura forestal se redujo en más del 3% de la superficie terrestre de Panamá, se utilizaron imágenes del sensor RapidEyes que cuenta con una resolución espacial de 5 m, con el que se pudo establecer 32 categorías de cobertura y usos de la tierra. Este mapa representó 67,8 % de bosques (incluyendo los rastrojos y arbustos) y el 32,2 % de otras tierras sin bosques.

TABLA 3. Superficie de cobertura boscosa, año 2012.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

El gobierno de Panamá está comprometido con la conservación de los bosques del país y su rica biodiversidad. Los bosques en Panamá se rigen por la Ley Forestal Nacional de 1994, que distingue tres categorías de bosques: bosques de producción, de protección y especiales.

TABLA 4: Estimación de la pérdida de la cobertura forestal.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Los bosques de producción se centran principalmente en ofrecer productos de valor económico. Los bosques de protección son de interés nacional o regional para la regulación del agua, la protección de cuencas, embalses, poblaciones, cultivos agrícolas o infraestructura de interés público. Es una prioridad prevenir y controlar la erosión y los efectos nocivos de los elementos naturales como el viento, así como proteger las especies y la vida silvestre en estos bosques. Los bosques especiales son parte de los esfuerzos por conservar lugares de interés científico, educativo, histórico, cultural o recreativo.

Figura 1. Mapa de bosques y otras tierras boscosas para cada categoría, según provincias/comarcas, año 2019. Fuente: Dirección de Información Ambiental.

Además de la reducción de las emisiones provenientes de la deforestación y degradación de los bosques (REDD+), se han puesto en marcha varios proyectos de desarrollo forestal y planes de manejo forestal sostenible para controlar y reducir la deforestación. Por ejemplo, los esfuerzos continuos de Panamá por reducir la deforestación han incluido el fortalecimiento de las instituciones ambientales; la creación de instrumentos de gestión ambiental y reservas naturales privadas; el incremento de los niveles de conciencia de la población y la participación de las empresas privadas de capital nacional e internacional.

También, la reducción de las concesiones forestales; los esfuerzos de reforestación; la creación de nuevos programas de restauración de cuencas hidrográficas; y la especificación de una compensación ecológica dentro de los proyectos de desarrollo (ANAM 2011a). Muchos de estos proyectos también tienen como objetivo conservar y mejorar los bosques y los servicios que prestan, cuya importancia la tratamos en las siguientes secciones.

Figura No 2. Cobertura boscosa de Darién Año 2019. Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

GENERALIDADES DEL PAÍS

Los recursos forestales, ofrecen una serie de productos y beneficios que no han sido comprendidos por la comunidad en todas sus dimensiones. Por lo tanto, no se les presta la atención necesaria para lograr un uso adecuado e incorporarlo en forma efectiva al proceso de desarrollo nacional. Estos recursos, aunque abundantes, están sujetos a fuertes presiones que los están llevando a su deterioro y destrucción total.

Las tierras reclamadas para el desarrollo nacional, a través de programas de colonización dirigida o espontánea, llevan a un proceso que se realiza sin los controles necesarios para que se utilicen los suelos de acuerdo a sus características. En consecuencia, existe un desplazamiento de la población hacia zonas boscosas, las cuales se ven afectadas por la reducción de la vegetación y el uso desproporcionado de sus recursos; observándose como resultado comunidades igualmente o más pobres que las áreas de procedencia.

Para lograr una integración real de los recursos forestales al desarrollo del país, es necesario comenzar por comprender el papel que éstos juegan y la situación en que se encuentran. Utilizando el sistema de clasificación de suelos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, alrededor del 75 % de los suelos de Panamá, por sus condiciones naturales de topografía, suelo y clima, debería estar destinados preferentemente a actividades forestales y solo el 25 % corresponde a suelos de aptitud agropecuaria. Sin embargo, en la actualidad, aproximadamente el 39 % de las tierras en todo el país se destinan a uso agropecuario, sobrepasando la capacidad potencial de los suelos.

Deforestación

Entendida como la eliminación de la cubierta boscosa de un área, tiene sus inicios en Panamá desde la llegada de los primeros habitantes. La superficie de bosques ha fluctuado en el país con el transcurrir del tiempo. Con la llegada de los primeros habitantes (paleo indio) y la introducción de la agricultura, el bosque sufrió modificaciones que llevaron a su eliminación en algunas zonas. A la llegada de los españoles (10 mil años más tarde), los bosques habían desaparecido de las laderas de la Cordillera Central; y en las crónicas de la época se reporta que en el istmo existía un corredor de pastizales desde Darién hasta Chiriquí.

Luego de 300 años de ocupación española, la población indígena mermó significativamente (por la introducción de nuevas enfermedades contra las cuales no tenían defensas naturales) y como resultado los bosques volvieron a cubrir buena parte de las laderas de la Cordillera Central. Hay que tener presente que con la llegada de los españoles se introduce la ganadería y el uso de nuevos pastos (exóticos) en el área, hecho que termina por reemplazar completamente los pastos nativos.

Bosques

Es un ecosistema con una importante población de árboles y arbustos. Los bosques absorben dióxido de carbono, conservan muchas propiedades en el suelo (el cual es muy fértil) y regula flujos hidrológicos para evitar el desplazamiento de materiales no deseables erosionados por las mismas corrientes superficiales escorrentía.

La acción del ser humano sobre estos ecosistemas produce su deforestación, por lo que no es poco habitual que muchos bosques se talen con fines económicos. La protección de los bosques es un tema ecológico crítico que requiere ser apoyado en cualquier propuesta de mejoramiento ambiental por instrumentos económicos y jurídicos adecuados.

Los bosques son de gran importancia en el tema de conservación ambiental porque, dependiendo de su manejo por parte del ser humano, pueden cumplir doble función en relación con el cambio climático. Pueden ser a su vez una causa y una solución al problema. Pueden ser causa del problema porque la deforestación contribuye a la liberación del CO2, el gas causante del daño actual en el planeta, y son también solución porque con la conservación y/o protección de los mismos se puede mitigar la emisión de gases de efecto invernadero.

Los bosques tienen una importante función porque proveen servicios ambientales regulando el agua, reduciendo la erosión, limpiando el aire y creando un microclima. Recientemente un servicio ambiental de los bosques está recibiendo cada vez más atención, la capacidad de los bosques de almacenar el dióxido de carbono proveniente de la atmósfera, en su madera, ramas, raíces y en el suelo. Como el dióxido de carbono es un importante gas de efecto invernadero, la existencia de bosques puede mitigar los impactos del cambio climático.

Emisiones de CO2

El CO2, con su peculiar efecto de invernadero, de permitir la entrada de la energía solar que llega a la Tierra, pero de retrasar el flujo de calor al exterior de la atmósfera, juega un papel muy importante en la regulación de la temperatura del planeta. La presencia de este gas en la atmósfera es fundamental para completar el llamado ciclo del carbono. El carbono se encuentra en la naturaleza en varias formas; como carbonato contenido en rocas calcáreas y sobre todo en el CO2 contenido en la atmósfera y el disuelto en el agua.

Las plantas verdes, a través del mecanismo de la fotosíntesis, capturan el CO2 del agua o del aire y lo transforman en compuestos orgánicos, que servirán para el crecimiento de las propias plantas, de alimento a los consumidores y a los degradadores. La respiración, deforestación, el procesamiento de minerales y la combustión de los combustibles fósiles y de la biomasa son algunos de los mecanismos que inyectan el CO2 a la atmósfera para completar el ciclo. Estos mecanismos de captura y de devolución del carbono han permitido el establecimiento de un sistema equilibrado y autorregulado que ha logrado durante diferentes períodos la compensación de las concentraciones de CO2 en la atmósfera.

Sumideros de carbono

Panamá es un sumidero de carbono de 27 millones de toneladas. La Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático evaluó la capacidad de absorción de los bosques del país, los cuales podría mercadear 27 735 675 toneladas de CO2 por año. Los bonos de carbono constituyen una herramienta económica que puede tanto disminuir la tala excesiva que sufren los bosques como aumentar la reforestación de los mismos. Un bono, también llamado crédito, equivale a una tonelada de CO2 y es comercializada en mercados para que las entidades reduzcan su impacto al medioambiente materializando los mencionados proyectos de auxilio y mantenimiento de los bosques.

Existencia de bosque de producción en Panamá

De acuerdo con la Ley Forestal, los bosques de producción son aquellos que pueden ser aprovechados en forma masiva, con rendimientos sostenidos de productos forestales de valor comercial. Estos bosques se localizan en terrenos de inclinación moderada, donde las operaciones de extracción de manejo no causen serios problemas de desestabilización del terreno. En Panamá se estima en aproximadamente 3 500 km2 la superficie de bosques de producción, estos bosques se localizan principalmente en las provincias de Darién y en la vertiente del Caribe. En la provincia de Darién, con la mayor

Toro se localizan los 1 400 km2 restantes. En la actualidad solo 126,7 km2 están siendo objeto de aprovechamiento; lo que representa apenas el 3,6 % de la superficie total del bosque de producción del país. El aprovechamiento de los bosques de producción se realiza a través de permisos comunitarios que se otorgan a comunidades indígenas, concesiones forestales, permisos especiales y permisos de finca privada.

Fuente: Gaceta Oficial Digital, viernes 03 de marzo de 2017

La tabla anterior nos indica que de las 32 categorías de cobertura y uso de la tierra identificadas en el mapa 2012, hay cuatro categorías que en su conjunto representan 88,5 % de la superficie terrestre del país. El primer puesto lo ocupa el bosque maduro con 2 801 708 hectáreas (37,4 %), seguido por pasto con 1 821 726 hectáreas (24,3 %), bosque secundario con 1 447 598 hectáreas (19,3 %), y por último, rastrojo y vegetación arbustiva con 557 182 hectáreas (7,4 %).

Las demás categorías están por debajo de 3 %. Se destaca que las categorías de bosque indicadas (bosques maduro y secundario) cubren 56,7 % de la superficie nacional. En la gráfica de barras se representan las superficies agregadas al primer nivel del sistema de clasificación. A este nivel de agregación los bosques constituyen la cobertura dominante con 4 526 313 hectáreas (60,4 %), el uso agropecuario con 2 073 282 hectáreas (27,7 %), predominado por los pastos, los arbustos y vegetación herbácea con 599 189 hectáreas (8,0 %), el resto de las categorías en conjunto ocupan el 3,9 %.

Figura 3. Superficie por categoría de cobertura y uso de la tierra agregada al primer nivel del sistema de clasificación. Fuente: Gaceta Oficial Digital, viernes 03 de marzo de 2017

Tipos de bosques según su origen y clasificación

1.- Bosques primarios o nativos. Son bosques que crecen de forma natural sin la intervención o plantación por parte del hombre.

2.- Bosques secundarios. Se llama bosque secundario a un bosque que ha surgido nuevamente luego de una tala.

3.- Bosques artificiales. Son bosques que ha sembrado el hombre.

Dado que existen bosques alrededor de todo el planeta, el clima que caracteriza a los bosques no es único y elemental. Así, los bosques de árboles, pinos presentan un clima más frío que los bosques de selva o cobertura boscosa donde es más tropical o templado. Según la altitud y el clima de cada bosque, existe una clasificación:

Bosque boreal: Son bosques cuyo clima es subpolar. Generalmente son bosques de coníferas con hojas perennes.

Bosque templado: Son bosques que se hallan en climas templados. Su vegetación puede ser tanto de frondosas y mixtas de hoja ancha pero también puede encontrarse árboles de coníferas.

Bosque subtropical: Estos bosques pertenecen al clima subtropical, ya sean húmedos o secos.

Bosque tropical: Son bosques como la selva ecuatorial donde abundan las precipitaciones y los árboles de hoja ancha para cubrir la mayor superficie posible el suelo de la irradiación solar.

Figura 4. Distribución de la superficie boscosa según tipos de bosque a nivel nacional.

Los bosques de Darién en su mayoría están constituidos por bosques maduros (78,0 %), seguidos por bosques secundarios (13,9 %), manglares (3,8 %), bosques plantados de latifoliadas (2,9 %) y bosques de cativo (1,3 %). Se destaca en esta provincia la presencia de grandes plantaciones de teca que cubren 28 932 hectáreas y constituyen la totalidad de los bosques plantados.

Figura 5. Superficie por categorías consolidadas al primer nivel según el sistema de clasificación y distribución de la superficie boscosa por tipo de bosque Darién.

Causas y consecuencias de la deforestación en la región de Darién

Expertos medioambientales en el país centroamericano han lanzado esta frase ̈Deforestación en Panamá amenaza corredor biológico de América ̈ en las últimas semanas para referirse a la provincia de Darién que colinda con Colombia, donde miles de hectáreas de bosques son arrasados por la mano del hombre y al margen de la ley, lo que amenaza cada vez más a un importante corredor biológico del continente.

En medio de la preocupación global por los incendios en la Amazonía, la creciente deforestación en el Darién que alberga el parque de bosque tropical húmedo más grande de América Central ha encendido las sirenas en Panamá, mientras las autoridades ambientales acaban de divulgar nuevos datos sobre la pérdida de bosques, los científicos afirman que el Darién también “está en llamas” y advierten de los peligros que amenazan a una reserva clave en la región dado que ayuda a capturar el carbono contaminante.

Los fuegos provocados por el ser humano que destruyen bosques en el Darién se dan principalmente en la época seca, que va desde diciembre a marzo. Sin embargo, la causa más grave de la deforestación tiene que ver con la tala ilegal.

Los sistemas de información ambiental, informaron que un monitoreo satelital efectuado durante dos meses recientes en Darién determinó de manera preliminar que 20 784 hectáreas de bosques “se han perdido” en esa provincia en los últimos siete años. “Estas cifras son voces de alerta para tomar decisiones rápidas”, las autoridades ambientales anunciaron que se suspendía provisionalmente por un año el otorgamiento de permisos y concesiones forestales en un esfuerzo por detener la tala ilegal de árboles en el Darién y resto del país, así como regular las quemas en la estación seca.

“Lo que queda de bosques en Darién puede ser dos tercios de la región (en alusión a esa provincia)”, La ganadería está penetrando todos los rincones cercanos al Parque Nacional Darién y la extracción maderera la acompaña o la estimula, la cifra dada por el ministerio (tras el monitoreo) supone un promedio de 141 kilómetros cuadrados por año (que se pierden), pero las tasas tienden a aumentar en la medida en que el descontrol haga suponer a los ganaderos y campesinos que el territorio es libre para el desarrollo”, precisó Herrera, quien trabaja con campesinos e indígenas en el Darién.

A ese ritmo que indican las cifras del Ministerio de Ambiente, Darién será un gran potrero en el futuro, las autoridades ambientales aseguran que los nuevos resultados preliminares de zonas boscosas arrasadas se encuentran en áreas que enfrentan una expansión demográfica descontrolada y de lo que llaman la frontera agrícola, así como en zonas por donde corre la red vial de la provincia.

Las autoridades otorgan permisos comunitarios para el manejo forestal sostenible, aunque muchos campesinos queman cuando están en actividad de caza para acorralar a los animales o los ganaderos cortan los árboles e incentivan los fuegos para luego desarrollar su actividad, según organizaciones ambientales.

En tanto, alrededor de 35 000 hectáreas son utilizadas en Darién para la producción y comercialización de la madera de teca en áreas de potreros sin uso o zonas degradadas, según las autoridades. Muchos, sin embargo, extraen madera ilegalmente en otras zonas o con permisos dudosos desde hace décadas.

De hecho, las autoridades estiman que el 97 % de la madera que se tala en el Darién se hace de manera ilegal y apenas el resto cuenta con los permisos ambientales correspondientes.

“Es alarmante… eso lo tenemos que parar”, señaló el ministro de Ambiente, Milciades Concepción. “El Darién es un área muy crítica y el país nos ha exigido que tomemos decisiones verticales sobre el problema de la deforestación”.

El monitoreo aéreo indica que la destrucción de los bosques no ha tocado al Parque Nacional Darién. Los expertos dicen que la creciente deforestación, de todas maneras, pone en riesgo el parque de 5 970 kilómetros cuadrados debido a que se están comprometiendo bosques y acuíferos próximos, la llamada zona de amortiguamiento. En abril del año pasado, incendios presuntamente provocados arrasaron 1 000 hectáreas de bosques en el Darién, según la no gubernamental Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza.

El Parque Nacional Darién fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981 y Reserva de la Biosfera en 1983. Por su geología es considerado como puente terrestre entre el sur y norte para numerosas especies de plantas y animales de ambos lados del continente. Además, es el hábitat del Águila Arpía, el ave nacional panameña. Solo una treintena de guardabosques trabajan en la selvática Darién, cuando lo ideal sería contar con el triple de esa cantidad, según las autoridades.

METODOLOGÍA DOCUMENTAL

Los bosques juegan un papel importante en el balance de carbono de la tierra, acumulan grandes reservas de carbono en forma de biomasa a través de la fotosíntesis al absorber el CO2 de la atmósfera. En los bosques gestionados de forma sostenible, la cantidad de carbono que se libera como resultado de la cosecha, es igual o menor que la cantidad tomada de la atmósfera, por lo que es carbono neutral o un sumidero de carbono a largo plazo. Pero, cuando los bosques son quemados, naturalmente o por el ser humano, y ocurre la deforestación y degradación, son entonces responsables del efecto invernadero.

Las emisiones de gas, de hecho, 17,4 % según el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC), promueven la expansión de los bosques gestionados de manera sostenible y podrían proporcionar nuevos sumideros de carbono, permitiendo el secuestro de carbono para contribuir y compensar las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La mayoría de los países ya han tomado en cuenta la importancia de la función de captura de carbono de los bosques en su política forestal y consideran el tema como muy relevante en el marco de las negociaciones en curso sobre el cambio climático y los compromisos futuros para reducir las emisiones de gases.

Sin embargo, pocos países están valorando el carbono secuestrado en sus bosques. Panamá ocupa una posición geográfica única como un puente terrestre entre dos continentes. Abarca una gran variedad de condiciones ambientales y es el hogar de una biodiversidad única a nivel mundial.

Figura 6. Geotecnología

El Istmo de Panamá actúa como un importante enlace biogeográfico entre las faunas y floras de América Central y América del Sur. Los patrones de lluvia combinados con la variación topográfica han significado tenga una extensa cobertura forestal y una gran riqueza de especies vegetales y animales. Además, los bosques brindan importantes servicios ecosistémicos, incluyendo la regulación de los flujos hidrológicos y el suministro de agua limpia, la protección contra la erosión del suelo y la consiguiente sedimentación, el suministro de alimentos, medicinas y productos forestales (que incluyen madera y los productos no maderables). También sirven con propósitos estéticos, recreativos y espirituales, así como importantes almacenes de carbono y sumideros de dióxido de carbono de la atmósfera, los bosques también desempeñan un papel preponderante en la regulación del clima.

Sin embargo, los recursos naturales de Panamá están sujetos a las presiones del aumento de la infraestructura, la expansión agrícola y la tala de árboles y muchos de los bosques del país están bajo la amenaza de la deforestación y la degradación que no sólo amenazan la biodiversidad y la provisión de servicios eco sistémicos sino también pueden aumentar la vulnerabilidad al cambio climático.

La investigación realizada demostró los medios para contrarrestar la deforestación en la provincia del Darién y evitar que continúe la pérdida de sumideros naturales de CO2, en la recolección de datos podemos confirmar que existen proyectos a nivel de gobierno conscientes de la situación actual.

MEDIDAS Y PROGRAMAS PARA MITIGAR LA DEFORESTACIÓN EN PANAMÁ

Alianza por el millón de hectáreas reforestadas

La Asociación de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), firmaron un Acuerdo de Cooperación con la finalidad de suscribir la Alianza por “El Millón” por Panamá. Las tres instituciones de la sociedad civil firmaron el acuerdo el 18 de junio de 2014.

Pocas semanas después, la propuesta de establecer un Acuerdo Público Privado para cumplir con el objetivo de plantar un millón de hectáreas en 20 años, fue presentado por las tres organizaciones gestoras de la Sociedad Civil al Ministerio de Ambiente y al Ministerio de Desarrollo Agropecuario, quienes se sumaron a la iniciativa y el 14 de octubre de 2014 fue firmado el acuerdo entre las cinco organizaciones y el aval del presidente en aquel entonces Juan Carlos Varela.

La alianza propone trabajar en cuatro componentes, restauración de tierras degradadas mediante la agroforestería y los sistemas silvopastoriles; reforestación de riberas de ríos; reforestación comercial; y recuperación de bosques naturales. Organizaciones tales como el Ministerio de Educación, la Autoridad del Canal de Panamá, el Banco Nacional, el Banco de Desarrollo Agropecuario, medios de comunicación como Medcom, TVN, Fe TV, Fundación Natura, Fundación Pro Niños del Darién, la Red Ciudadana Urbana, y centenares de empresas, forman parte de la Alianza.

En el 2017, el Banco Nacional y el Banco de Desarrollo Agropecuario con el apoyo de ANCON, gracias a recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se sumaron al esfuerzo de impulsar una banca agropecuaria más sostenible con la adopción de la guía bancaria para la ganadería sostenible como parte de su compromiso con la Alianza por el Millón. Esta guía ya ha sido compartida con muchos otros bancos privados en Panamá y fuera del país.

El 24 de junio de 2017, el presidente Juan Carlos Varela firmó un decreto ejecutivo No. 60 del 26 de junio de 2017 estableciendo el cuarto sábado de junio como el Gran Día Nacional de Reforestación, como una jornada de conciencia nacional.

El 30 de octubre de 2017 se aprueba la Ley 69, la Ley de Incentivos para el sector forestal y se establece el Fondo Reforesta Panamá de 15 millones anuales que incluye innovación, desarrollo, conservación y proyectos para recuperar la cobertura vegetal del país. Unos meses después se reglamenta de la Ley aprobada y se publica en Gaceta Oficial.

La Alianza por el Millón de Hectáreas (AMX), se implementa donde el gobierno panameño, la sociedad civil y el sector privado, juntos, buscan restaurar un total de un millón de hectáreas en los próximos 20 años para:

  • Promover la reforestación y la recuperación de un millón de hectáreas de áreas degradadas y la conservación de bosques naturales en el territorio nacional.
  • Disminuir la tasa de deforestación, la degradación forestal y recuperar suelos degradados.
  • Reconocer y valorar los servicios ecosistémicos de los bosques.
  • Salvaguardar los bosques naturales por medio de la conservación y el manejo forestal sostenible.
  • Asegurar la protección y la restauración de las zonas ribereñas, zonas de recarga hídrica, áreas protegidas, sus zonas de amortiguamiento, y los corredores biológicos.
  • Incrementar la disponibilidad de materia prima forestal certificada, proveniente de plantaciones y del manejo forestal sostenible de los bosques naturales.
  • Mejorar la calidad de vida de los sectores de la sociedad vinculados a las actividades forestales en el país.
  • Promover el desarrollo de la educación, la innovación y la investigación científica aplicada al sector forestal.
  • Impulsar el desarrollo de la pequeña y mediana industria forestal.

Como otra iniciativa más de la alianza por el Millón, en noviembre de 2017, la Superintendencia de Banco aprueba el acuerdo No. 009-2017 para incluir el riesgo No. 12 Riesgo Social y Ambiental, “Posibilidad de que el banco incurra en pérdidas por los impactos ambientales y sociales negativos ocasionados por el otorgamiento de créditos para el financiamiento de proyectos; así como por actividades provenientes del entorno en el cual éste se desenvuelve, afectando en forma significativa el sistema económico, social o ambiental.”

El Ministerio de Ambiente ha establecido más de 50 viveros a nivel nacional. A la fecha más de 50 000 voluntarios han participado en El Gran Día Nacional de la Reforestación.

Ley No. 69 de 30 de octubre de 2017, crea un programa de incentivos para la cobertura forestal y la conservación de bosques naturales.

El programa de incentivos para la cobertura forestal y la conservación de bosques naturales tiene como principal propósito recuperar y conservar la cobertura boscosa, en cumplimiento de los objetivos de la Alianza por el Millón de Hectáreas Reforestadas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

El Programa de Incentivos Forestales estimulará mediante financiamientos directos no reembolsables a personas naturales y jurídicas que sean propietarios, arrendatarios, concesionarios o beneficiarios de títulos constitutivos de dominio, de las tierras que realicen. Adicionalmente, dependiendo del caso, los beneficiarios pueden acogerse a la exoneración de impuesto sobre la renta; impuesto de inmuebles, transferencia de bienes inmuebles e impuesto de introducción.

Todo lo anterior en cumplimiento de los objetivos y metas específicos del programa, tendiente a recuperar un millón de hectáreas en un período estimado a 30 años. Las salvaguardas que en esta materia generará la implementación de la Ley 69 de octubre de 2017, tendrán además efectos directos en el mejoramiento de suelos, recuperación de las zonas ribereñas, zonas de recarga hídrica áreas protegidas y zonas de amortiguamiento entre otras; al tiempo que contribuirá con el desarrollo económico y la competitividad del mapa de actores beneficiarios; por otra parte, la política pública dirigida a disminuir la deforestación contará con elementos científicamente incontrovertibles para la valoración cuantitativa y cualitativa de uno de los principales rubros tutelados por MiAmbiente.

Para dar cumplimiento a los objetivos establecidos se crea el Fondo Reforesta Panamá, de administración y patrimonio mixto. El Fondo, de carácter rotativo, cuenta con un aporte inicial de quince millones de balboas (B/ 15 000 000,00), administrado por un comité propio.

La ejecución del fondo fue reglamentada por el Decreto Ejecutivo No. 129 de 2018, y los recursos para implementar el Programa de Incentivos para la Cobertura Forestal y la Conservación de Bosques Naturales han sido planificados en un financiamiento a cinco años con el Banco de Desarrollo de América Latina por un monto de sesenta millones de balboas.

Fortalecimiento de la capacidad de gestión del Ministerio de Ambiente para reducir la tala y el comercio forestal ilegal en la región este de Panamá (Bayano Y Darién) a través de mecanismos de monitoreo y control

Segundo proyecto de ejecución a nivel de provincia (Darién) financiado por la OIMT (Organización Internacional de las Maderas Tropicales), y ejecutado por la Organización Mundial Conservacionista WWF-Panamá en colaboración con el Ministerio de Ambiente de Panamá. El sistema, que rastrea la madera desde el bosque hasta el consumidor, ya ha reducido la ilegalidad del bosque, con beneficios para los bosques, los administradores, las empresas y el Ministerio.

Vivero de la Universidad de Panamá reproduce 25 mil plantones para reforestar Darién

El Vivero del Centro Regional Universitario de Darién (CRU) de la Universidad de Panamá (UP) reproduce 25 mil plantones de árboles cada tres meses con la meta de contribuir a la reforestación de las fincas que se dedican a la ganadería en la provincia de Darién. Las áreas perjudicadas por la cría del ganado se benefician de las especies porque estas incorporan el componente arbóreo a los sistemas de producción.

El vivero forma parte del proyecto ‘Mejoramiento tecnológico para la sostenibilidad del vivero del Centro Regional Universitario de Darién-sistema de cosecha de agua’, el cual tiene tres años de estar en funcionamiento. Mediante una nota de prensa, la UP informó que otro objetivo del programa ecológico es enriquecer las 20 hectáreas de bosques que son propiedad de la universidad en Darién. Dichos terrenos han sido enriquecidos con árboles protegidos como el cocobolo, caoba, cedro amargo, cedro espino, entre otras especies.

Estrategia Nacional Forestal 2050

La Estrategia Nacional Forestal 2050, es una respuesta visionaria de la voluntad expresada por la ciudadanía y el Gobierno Nacional por aumentar la cobertura boscosa, estimular la industria forestal sostenible, conservar nuestro patrimonio como base importante de los ecosistemas y mitigar los efectos del cambio climático. Además, es un instrumento que aborda las oportunidades planteadas por los miembros de la Alianza por el Millón de Hectáreas Reforestadas; y los acuerdos y convenios internacionales suscritos por Panamá. Esta iniciativa público-privada se enmarca perfectamente en la implementación del Acuerdo de París, específicamente en el artículo 5 que alienta a las partes a adoptar medidas para conservar y aumentar, según corresponda los sumideros y depósitos de gases de efecto invernadero.

La visión del programa es que el Sector Forestal panameño genera empleos verdes, contribuye al bienestar socio-ecológico y económico, nacional y mundial, mediante la producción de bienes y servicios ecosistémicos, la oferta de bienes y servicios forestales, y la lucha contra el cambio climático.

En un mundo donde la economía verde es el camino a seguir, para que como humanidad podamos seguir coexistiendo con el mundo natural, el sector forestal es uno de los sectores que se vislumbra liderará nuestro sistema económico, produciendo beneficios ambientales, y sociales (empleos verdes).

El sector forestal luego de la crisis económica de 2008, golpeado por la disminución del consumo de bienes forestales (madera y sus distintas formas), al basarse principalmente en la producción de bienes elásticos en el mercado, resurge como un sector urgente de promover al ser el único capaz de absorber las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), ante el más importante reto mundial, denominado cambio climático.

Ante el nuevo paradigma que moverá la economía mundial, están emergiendo tres mercados:

  1. Restauración ecológica: el sector forestal contribuye a la restauración ecológica con especies nativas como materia prima renovable para reconstruir el balance natural del bosque.
  2. Mercados de carbono: fundado en el comercio de carbono o comercio de emisiones de carbono, nace con el Protocolo de Kioto en 1997, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono y mitigar el cambio climático y el futuro calentamiento global.
  3. Energía de biomasa: las políticas de los gobiernos de los países desarrolladas están impulsando el uso de la biomasa renovable como fuente de energía para descarbonizar la matriz energética. De igual forma, la adaptación al cambio climático implica garantizar la gestión forestal sostenible, este es un requisito previo para que el sector contribuya de manera sostenida a la mitigación del cambio climático, el desarrollo socioeconómico y el bienestar humano-ecológico.

CONCLUSIÓN

El uso de geo-tecnologías para la realización de diagnósticos y monitoreos de nuestros bosques, como la teledetección, los sistemas de información geográfica y los sistemas de posicionamiento global son herramientas valiosas para mostrar el estado de los bosques y la dinámica de cambio que han tenido en diferentes periodos de tiempo. Estos diagnósticos representan un valioso aporte para los especialistas y profesionales del área, científicos e investigadores, ya que los resultados contribuyen en la realización de otros proyectos de prevención, concientización, reforestación, restauración de cuencas, entre otros, en el que contar con este dato es fundamental y mejora la capacidad de análisis.

Es común observar en algunas regiones del país, actividades de producción agropecuaria, que utilizan grandes extensiones de terreno, sin técnicas agroforestales o silvopastoriles de producción sostenible, que además de brindar sombra al ganado y ayudar a disminuir el estrés provocado por las elevadas temperaturas, tienen múltiples funciones para mejorar la calidad de los suelos; se recomienda efectuar mecanismos de vigilancia en campo, en aquellas áreas que han sido identificadas como susceptibles a pérdida de cobertura que las hacen vulnerables. Disminuir la pérdida de los bosques a nivel nacional no es una tarea que le pertenece sólo al Ministerio de Ambiente, es responsabilidad de todo el Gobierno Central, las Organizaciones Gubernamentales y la Sociedad Civil, por lo que una alianza de todos es esencial para conservar los bosques naturales y lograr el aumento de esta cobertura a través de proyectos de reforestación,

de restauración de cuencas, de arborización y regeneración natural de los bosques y establecimiento de programas nacionales que busquen el equilibrio entre el aprovechamiento de los bosques y su sostenibilidad en el tiempo. A nivel del Ministerio de Ambiente este producto cartográfico permitirá tomar decisiones importantes para la creación de políticas públicas que resguarden los ecosistemas y contribuyan con el manejo eficiente y sostenible de los recursos forestales. El mapa de bosque y otras tierras boscosas, debe ser utilizado como fundamento técnico para encaminar gestiones que disminuyan el avance de la frontera agrícola y pecuaria; así mismo, debe ser considerado como un instrumento que permita desarrollar estrategias y planes de acciones orientadas a reducir las tasas de degradación de los recursos forestales y promover la conservación de bosques. Se recomienda la presentación de estos resultados a productores, forestales, ganaderos y comunidad en general con el objeto que manejen la información e incluyan actividades de conservación y preservación en el desarrollo de sus proyectos y actividades económicas, con el objeto que sean ellos, los primeros vigilantes de los bosques.

BIBLIOGRAFÍA

https://concepto.de/bosque/#ixzz6IwzZJVzp
https://apnews.com/7b11d275f5bd4b56b2f7b22ec29f9063https://www.miambiente.gob.pa/proyectos-institucionales/https://www.fondoverde.gob.pa/#

GIRA AL PARQUE METROPOLITANO

Por: Isaías Ávila, Yarelis Jaramillo y Teodolinda Pérez. Marzo, 2020.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN. MAESTRÍA EN INGENIERÍA AMBIENTAL. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.

El Parque Natural Metropolitano (PNM) está ubicado en la provincia de Panamá, distrito de Panamá, dentro del corregimiento de Ancón. Cuenta con 232 has + 1 159,43 m2. El clima, según la clasificación climática de Köppen, incluye el tropical muy húmedo, el tropical húmedo y el tropical de sabana. El PNM fue revertido a administración panameña en la década de los ochenta, luego de permanecer bajo administración de los Estados Unidos de América desde inicios de la época canalera. Hoy día forma parte de un cinturón de vegetación relativamente continuo que se extiende a lo largo de la ribera este del Canal de Panamá, conformado por los parques nacionales Soberanía y Camino de Cruces, además del PNM.

Su entorno inmediato incluye áreas residenciales, escuelas, universidades, áreas comerciales e industriales. La descripción de sus límites son los siguientes:

  • Este y sur: La Locería, Villa Soberanía, La Alameda, Las Mercedes, Dos Mares y Altos del Chase; Curundú, Brooklincito y Viejo Veranillo.
  • Oeste: consiste primordialmente de áreas verdes. Esta zona incluye el sector de Albrook y los Llanos de Curundú. Adicionalmente está el cerro Curundú, ubicado en el límite suroeste.
  • Noroeste: Parque Nacional Camino de Cruces.

El PNM cuenta con: senderos, miradores y un Mariposario, los cuales son utilizados por los visitantes nacionales e internacionales que desean admirar la belleza de la naturaleza y aprender sobre el perfecto ciclo de la vida dentro de un bosque tropical. El Parque provee servicios ambientales para los habitantes de Ciudad de Panamá. Entre otros: contribuye a disminuir el 30 % de los contaminantes del aire de la urbe capitalina, sirve de zona de inundación del río Curundú, reduce la temperatura, permite el amortiguamiento del ruido, brinda sitios para senderismo, investigación y otras actividades más. 

Nuestro punto de encuentro fue a la entrada del Centro de Visitantes para partir el recorrido hacia el sendero Los Caobos. En la entrada del sendero se nos dieron las instrucciones de normas de comportamiento dentro del sendero, una breve historia del parque y los objetivos del recorrido, entre otras directrices.

Es un bosque secundario intervenido por el ser humano, ya que a inicios de la construcción del Canal de Panamá se extrajeron las principales especies maderables como robles y caobos. También se usó como base militar durante la Segunda Guerra Mundial. Su principal depredador es el urbanismo.

Este bosque se clasifica como bosque tropical seco, los cuales se ubican, principalmente, en las zonas bajas de nuestro país. Posee características tales como: suelos ácidos, una estación lluviosa y otra seca, y la pérdida por parte de varias especies de árboles de sus hojas, las cuales cubren la superficie del suelo, como un mecanismos de ahorro energético durante la estación seca. Las raíces de los árboles se caracterizan por ser subsuperficiales lo que favorece la captación de agua y minerales del suelo. Estas raíces representan un mecanismo de adaptación de los árboles en los bosques tropicales ya que las altas humedad y temperaturas favorecen la descomposición rápida de la materia orgánica, y la lluvia lava rápidamente esos minerales, esenciales para su desarrollo, sacándolos de su alcance.

El sendero tiene una trayectoria de 0,9 km aproximadamente; en él se observa un barandal de madera y el camino pavimentado con gravilla, con escalones construidos de madera. En la entrada predominaban árboles jóvenes, uno muy cerca del otro; a sus laterales se observaron plantas pioneras de entre las cuales podemos mencionar el guarumo, la chichica. Estas plantas compiten por el espacio o claros que dejan los árboles caídos. Las especies pioneras se caracterizan por crear condiciones óptimas en el suelo para el desarrollo de otras especies.

Subiendo por las pendientes se observan distintas especies en un mismo sitio. Esta característica hace que sea más eficiente el uso de los recursos, ya que especies distintas requieren diversos nutrientes respecto a otras especies. Esta diversidad establece relaciones entre especies para regularse mutuamente y darle estabilidad al ecosistema.

Al llegar al mirador se observaba una linda vista de la ciudad, haciendo contraste de las edificaciones y el bosque en medio de la cuidad. En este lugar observamos la planta que se usa para la elaboración de los sombreros típicos de Panamá, conocida comúnmente como planta de bellota o petaquera; también observamos un bejuco de color verde con flores rojas (pasiflora), lianas y bejucos de gran tamaño, y árboles de guarumo.

Antes de finalizar el recorrido observamos un árbol de barrigón y uno de cuipo que debido a la gran altura que presentaban era imposible ignorarlos. Se presume que tengan alrededor 100 años de edad.

Ya terminado con el recorrido se observó lo que fueron edificaciones de las antiguas bases militares. También vimos un árbol conocido como indio desnudo, del cual se dice que puede ayudar a aliviar problemas renales, ya casi al retornar al Centro de Visitantes encontramos una pequeña charca con tortugas, árboles de cedro, roble y uno con espinas.

GIRA AL PARQUE NATURAL METROPOLITANO

Por: Danny Contreras, César Samudio y Rolando Villarreal. 2020.

Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Orígenes

Los orígenes de este parque datan de 1974 cuando se dieron los primeros pasos para el buen uso del área cercana al Canal de Panamá. Posteriormente, en 1983 esta área se declaró como Área Recreativa de Curundú. Finalmente, un año después, el presidente de esa época, Jorge Illueca, realiza una gira presidencial, y a raíz de esta gira se presentó una propuesta que llevó a la creación del Parque Natural Metropolitano (PNM3), mediante la Ley No. 8 del 5 de julio de 1985. El parque está localizado en el distrito de Panamá, corregimiento de Ancón, entre las avenidas Ascanio Villalaz, La Amistad y Juan Pablo II.

Datos generales

Este parque se caracteriza por ser un área natural de 265 hectáreas, con aproximadamente el 75 % de su superficie cubierta por un bosque seco tropical, ecosistema que casi ha desaparecido en otras regiones del país. Es un bosque secundario que cuenta con varios senderos naturales; entre ellos Los Caobos, El Roble, sendero del Mono Titi, La Cienaguita, Los Guayacanes y otros.

Al recorrerlos se pueden observar sus bosques, paisajes, especies vegetales, incluyendo árboles que alcanzan entre 30 y 35 metros de altura. La gira se realizó por el sendero de Los Caobos, que recibe su nombre por la especie de árbol que ha sido reintroducido en él.

Durante el recorrido se pudo evidenciar una gran cantidad de enredaderas, lianas, palmas, árboles de mediano y otros de gran tamaño que sirven de hogar para aves, pequeños mamíferos e insectos. Además, de un mirador que permite tener una vista panorámica de la ciudad capital.

Beneficios

Actualmente los objetivos del parque son preservar en la ciudad de Panamá un área natural que contribuya a mantener el equilibrio entre el medio natural y un hábitat urbano en particular, a fin de prevenir la contaminación y propiciar un ambiente sano. Además, brindar a la población mayores oportunidades de esparcimiento al aire libre, que coadyuven a mejorar su calidad de vida. También, propiciar el establecimiento de facilidades para la recreación dirigida, la interpretación de la naturaleza, la educación ambiental, la investigación ecológica y otras actividades científico-culturales afines. Finalmente, proteger el régimen de las aguas del río Curundú y conservar los recursos naturales de flora y fauna del área.

De los puntos que más llamaron la atención a nuestro grupo durante la gira destacamos los siguientes:  

  • Árboles jóvenes peleando por imponerse: cuando un árbol viejo cae por acción humana o por causas naturales, los árboles jóvenes o pioneros comienzan a poblar el área que dejo el árbol viejo y como adolescentes sin control buscan imponerse al otro, para poder alcanzar los rayos solares y poder ganar esa pelea. Se parecen mucho a cuando nosotros estamos en la adolescencia peleando para poder alcanzar nuestras metas.
  • Los pioneros no serán los que prevalezcan: los árboles pioneros tienen una función muy importante ya que ayudan para que los suelos adquieran otras propiedades químicas para poder así que crezcan otro tipo de árboles, lo que hace que haya un equilibrio con diferentes especies para que así una controle a la otra y poder impedir que haya plagas. Lo que significa que entre mayor variedad de especies hay un mayor equilibrio.
  • Los árboles sienten: uno de los datos muy interesantes es sobre el estudio que se ha hecho a los árboles, donde se coloca sensores a un árbol y se intenta cortar otro sin sensores y el árbol que tiene los sensores se estresa y emite ondas o puede ser como un grito de auxilio. Es decir que el árbol es un ser vivo que siente, por mucho tiempo pensamos que el árbol es algo inerte donde solamente sacamos madera y no comprendemos que también es un ser vivo fundamental para la vida humana.
  • Equilibrio entre los árboles viejos: cuando los arboles llegan a su etapa madura y en un bosque hay zonas con estos tipos de árboles, se ve que los arboles se apoyan y se ayudan entre sí, se unen ramas y cuando hay brisas o lluvias, los unos con los otros se equilibran para poder permanecer en pie, esto nos llamó la atención ya que se asemeja a las personas adultas que con la edad se dan cuenta que necesitan de otras personas para poder subsistir.