Marilyn Diéguez Pinto. Docente universitaria. 2020.
Atención del curso de Principios Básicos de Ciencias Naturales, a estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación (grupo de I año, licenciatura en Educación Primaria).
Aún en condiciones de cuarentena podemos seguir observando la naturaleza y sus expresiones. Esas observaciones las convertimos en registros que representan datos y son almacenados de diversas formas. Los datos pueden ser cuantitativas o cualitativos. La propia palabra nos indica cuáles son cuantitativos (se pueden contar y expresar en números y valores) y cuáles son cualitativos (características no medibles o atributos). Los datos, al ser interpretados, se transforman en información que tendrá utilidad en la medida en que sea compartida.
Embalse Gatún: día soleado con nubes bajas (cumulonimbus). Foto: Luis Martéz (junio 2020).
A través de nuestros sentidos podemos observar lo que nos rodea. Estos, nos permiten describir y comprender la naturaleza y a nosotros mismo, los seres humanos. A partir de nuestros sentidos -observando- podemos describir, explicar y comprender patrones. La información que captan nuestros sentidos nos lleva al aprendizaje.
San José de San Carlos: cielo cubierto de nubes bajas, presagio de prontas lluvias. Foto: Litzi Diéguez (junio 2020).
La observación científica es el primer paso del método científico. No hay casualidad, hay un propósito, un fin, una causalidad. Existe una planificación sistemática, un plan previo que contempla el llevar un registro (anotaciones) sistemático del fenómeno observado. Con el método científico se evalúa la observación (repetibilidad) para verificar su validez y fiabilidad. A través de la observación cualitativa (investigación cualitativa) se puede registrar la ocurrencia de fenómenos naturales y climatológicos.
Arrieras «podando» la vegetación y acarreando los materiales hacia su «casa», disponiendo de reservas necesarias para el cultivo del hongo del cual se alimentan. Anuncio que vendrán días de lluvia. Foto: Marilyn Diéguez Pinto (junio 2020).
A los estudiantes: ¿Qué pueden observar durante este período? El estado del tiempo (nublado, soleado, lluvioso); lluvias (ocurrencia: alta, baja, media); características de la lluvia (duración e intensidad; tamaño de las gotas – menudas, grandes-; si es espaciada o continua); vientos (dirección, intensidad, velocidad -lento, suave, ráfagas, calmo-). Entre las herramientas de observación para el viento están árboles, la ropa tendida, la caída de las hojas en el suelo, las cortinas en el interior, el vuelo de las aves -altura, velocidad-; entre otras. También pueden observar la temperatura y humedad; la iluminación exterior (fuerte, media, baja); la presencia y actividad de animales (cortejo, reproducción, anidación, con polluelos, otras); el estado vegetativo de las plantas: floración, fructificación, caída de hojas, etc.
Aumento de determinadas poblaciones de insectos con la llegada de las lluvias y mayor disponibilidad de alimentos. Foto: Ramón Vélez (junio 2020).
Tarea: realizar observaciones de fenómenos naturales durante 15 días, a la misma hora cada día, que debe ser propia para cada alumno (seleccionar y comunicar la hora escogida; preferiblemente en la mañana, antes del mediodía; o al atardecer). Presentar en formato de cuadro/tabla, con ilustraciones (fotos) o vídeos.
Gran actividad de mariposas y otros insectos con la entrada de la temporada lluviosa; períodos de floración y fructificación de la vegetación. Foto: Ramón Vélez (junio 2020).
Irisol Alaniz, Analida Mendoza y Rita Bernal. 2008
Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Ambiental. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.
Nota: esta entrada se corresponde a la presentación en PPT del trabajo realizado por las estudiantes (revisada y editada, y con algunos ajustes de forma).
I. Descripción de la cuenca del río Caldera para la década de los años 70.
La cuenca del río Caldera tiene un área aproximada de 22 130 hectáreas y forma parte de la cuenca del río Chiriquí. Está localizada en la parte noroccidental de la provincia de Chiriquí, distrito de Boquete.
Figura 1. Localización regional de la cuenca del río Caldera. Fuente: Atlas de Panamá, 1995
Características más importantes de esta cuenca
Topografía
El río Caldera corre a lo largo de una topografía muy accidentada con fuertes pendientes; sus altitudes varían desde 250 m a 2500 m. Existen algunas suaves depresiones en torno a Boquete (zona colectora del Caldera), ciudad que constituye el núcleo agrícola del área.
Figura 2. Vistas del río Caldera Año 1970. Fuente: “El país que somos”. Dra. Ligia Herrera Jurado (2003).
2. Clima
a. Precipitación •La precipitación promedio total para el área es de 3 243 mm, donde los valores extremos varían desde 1 873 mm hasta 6 065 mm. Existe un período relativamente más seco de cinco (5) meses, desde el mes de diciembre al mes de abril, siendo febrero el mes de menor precipitación.
b. Temperatura •La temperatura promedio para la cuenca es de 19,80 °C con variaciones que van de 19,50 °C (octubre) a 20,60 °C (abril) la temperatura mínima absoluta registrada fue de 11,80 °C (diciembre) y la máxima absoluta registrada fue de 28°C (marzo). La información de la temperatura promedio nos indica que esto es bastante uniforme con un rango de variación promedio de 1,10 °C.
c. Humedad Relativa
La humedad relativa promedio del aire es de 79,1 % con variaciones que van de 68,9 % febrero a 88,3 % en octubre.
d. Vientos
Durante la temporada seca predominan los vientos norte (enero, febrero y marzo). Durante la temporada de lluvias soplan los vientos sur, que pueden durar varios días, siendo muy raros los vientos con velocidades mayores de 60 km/h.
e. Evaporación
Durante la estación seca, especialmente en marzo, la evaporación supera a la precipitación en unos 150 mm; mientras que en el mes de octubre 8 (estación húmeda), la precipitación excede a la evaporación en unos 350 mm.
3. Hidrología
En base a cinco (5) años de registro del río Caldera se obtuvo un caudal promedio máximo de 15,4 m3/s, siendo el máximo registrado en el mes de diciembre. El caudal promedio mínimo es de 5,2 m3/s, siendo lo meses de marzo y abril donde se registraron los valores mínimos.
4. Suelos
La cuenca posee aproximadamente 990 hectáreas con suelos aptos para cultivos intensivos, lo que representa un 4,5 % de la superficie total. Además posee aproximadamente 11 308 hectáreas aptas para la ganadería y cultivo de frutales y representa el 51,1 % del área total. Por último para el uso forestal cuenta con 9008 hectáreas haciendo un total de 40,7 %.
5. Aspectos económicos
La principal actividad económica de la cuenca es la agricultura 59,8 % P.E.A
Comercio y los servicios (turismo)
La FAO en 1971, se encuentra una explotación de 12 700 hectáreas dentro de la cuenca, lo que representa un 57,3 % del total del área, además 7 945 hectáreas (36 %), estaban cubiertas de bosques y unas 1 485 hectáreas (6,7 %) están bajo otro tipo de uso.
6. Aspectos espaciales
En 1970, la población de la cuenca sumaba 8 460 habitantes (tabla 1).
7. Vivienda
Según datos censales de 1970, la situación de la vivienda en la cuenca tiene las características presentadas en la tabla 2.
II. Breve análisis de los resultados y observaciones
Condiciones que hicieron posible los desastres
1. Alta precipitación pluvial. Este factor fue la causa fundamental y primaria del desastre. Según las estadísticas que llevaba el IRHE, la tormenta de 464 mm de lluvia cayó en 24 horas; constituía alrededor de la décima parte de la precipitación media anual.
2. Características geológicas del área. Topografía abrupta y material geológico no consolidado y profundo constituyen los aspectos más notables que contribuyeron a la formación de diques naturales.
3. Fuertes pendientes de los cauces de los ríos y quebradas. Estas pendientes pueden variar entre 12 % y 20 %, y en las zonas de mayor inestabilidad pueden llegar hasta 40 %.
4. Uso irracional de la tierra. En suelos susceptibles a la erosión con pendientes normales de 45 % hasta el 75 % y una extensión considerable de tierra dedicada al cultivo del café con pendientes mayores al 100 %. Los desmontes, las quemas y la falta de prácticas de conservación de suelos han dado por resultado el aumento considerable de la escorrentía superficial y por lo tanto, una mayor ocurrencia de derrumbes y deslizamientos en un nivel alarmante.
Características y sucesión del proceso natural que condicionó el desastre en los días 7, 8 y 9 de abril de 1970.
Fuertes lluvias y disminución de las temperaturas máximas y mínimas diarias.
Saturación y sobresaturación de las áreas desprovistas de bosques.
Pérdidas del ángulo de reposo del suelo por presión hidrostática acumulada en áreas con cultivos.
Inicio de derrumbes y deslizamientos.
Acumulación de tierra, grava, grandes bloques de roca rodada y troncos en diferentes puntos de los cauces de ríos y quebradas.
Aumento considerable del caudal del agua.
Rompimiento sucesivo de diques naturales con arrastre de miles de toneladas de agua, rocas y troncos. Esta fase de proceso constituye el clímax y apareció acompañado de fuerte olor a lodo y materia orgánica descompuesta y de vibraciones locales que fueron mal interpretadas localmente como temblores de origen volcánico. En el desarrollo de esta etapa los ríos y quebradas cambiaron, ampliaron y profundizaron el cauce. Lo profundizaron en algunos trechos en dos y tres metros. Lo ampliaron, según las medidas tomadas en Bajo Chorro, de 23 a 84 metros y en la Quebrada Pandura de 5 a 38 metros.
Pérdidas de vidas (8 personas)y haberes y pánico en la población.
Después de ocurrido el fenómeno existe una tendencia evidente a migrar por parte de las poblaciones más afectadas.
Descripción de la cuenca del río Caldera después de la década de los años 70
A fines del siglo 19 se inicia la colonización de las tierras de la cuenca para dedicarla al cultivo del café, legumbres y cría del ganado. Después de los años 70 se desarrollará su potencial hídrico con la construcción de la planta Estrella-Los Valles (1978)
Debido a la poca compactación de los materiales que forman el cono del Volcán, el río corre – prácticamente desde sus cabeceras – por un curso de amplitud suficiente como para que le permita escurrir cantidades normales de agua. Sin embargo, la estrechez del valle en el curso alto y la pronunciada pendiente en ese sector, complican el problema de desagüe cuando por razones especiales los aportes sobrepasan los normales.
Si bien la pendiente general del río se indicó siendo de 4,2 %, ella es mucho más aguda en los sectores de su curso alto.
De esta forma, cuando las aguas llegan al sector más amplio y geológicamente más débil del valle, viene con toda la fuerza provocada por su estrechez anterior, una pendiente muy pronunciada, los aportes de numerosos afluentes que tienen pendientes aún más agudas.
Hacia el sur, el valle comienza a angostarse nuevamente hasta convertirse en una estrecha garganta de unos 100 o 150 metros de ancho por donde el río corre constreñido por varios kilómetros en busca del río Chiriquí, del cual es afluente. Esta situación, que conforma la salida natural del valle en una especie de embudo, contribuye a agravar la salida de las aguas cuando el valle es inundado.
Geología y geomorfología
Presenta rocas ígneas extrusivas, con predominio de basalto y andesita, en la actualidad se distinguen las siguientes formas geomorfológicas.
El macizo del volcán Barú que presenta laderas empinadas constituidas por rocas basálticas y andesitas recubiertas en buena parte por cenizas volcánicas a partir de la cual se han formado los suelos.
De la cuenca están muy relacionados con el material parental de donde proceden el clima y la edad de formación. Los suelos ubicados en las faldas del volcán Barú son homogéneos y se localizan al occidente de la parte media y alta de la cuenca. Sus suelos son de alta fertilidad derivados de sus cenizas volcánicas. Estos suelos presentan altos índices de erosión.
Actualmente, debido a la fertilidad del suelo y la poca extensión del área, existe presión hacia los reductos de los bosques, los cuales cubren la cuenca del río Caldera, al menos en un 33 %, ubicado principalmente dentro de los dos parques nacionales.
Sumado a esto existe una distribución geográfica de edificaciones mal ubicadas, constituyéndose en serios problemas, ya que muchas de ellas obstruyen el libre flujo de los torrentes que pasan por el área urbana de Boquete.
Reforestación de la cuenca, con el objetivo de mantener y conservar la cobertura de los suelos, aún en áreas privadas que debido a su condición general causan alteraciones hidrológicas.
El fin de esta reforestaciones es salvaguardar los bosques nativos en lo alto de la cuenca (unas 3 500 ha) que todavía quedan en la cuenca del río Caldera.
2005. Descripción de los hechos
Crecida del río Caldera – inundaciones de enero 2005
Alrededor de las 3:00 de las tarde del último domingo, Ricardo Serrano, residente de Bajo Boquete se estremeció. Del río Caldera se escuchaba un ruido. «El río zumbaba«, relata. Serrano decidió salir de su casa, ubicada a una distancia de 60 metros del río, cuando vio que «una cabeza de agua arrastraba las piedras». La naturaleza salvaje mostraba su peor cara.
«El río se salió de su cauce en el puente del Hotel Panamonte», cuenta el ex alcalde y productor agrícola de Boquete, Omar Buchaín. El paso vehicular y peatonal se cerró. Ante la furiosa crecida del río Caldera y del Chiriquí Viejo, más de 300 personas fueron evacuadas en la madrugada de ayer en Boquete y Cerro Punta.
Según datos preliminares obtenidos por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), en Boquete se trasladó a 138 personas residentes en las comunidades de Bajo Mono, Los Naranjos, Bajo Boquete, entre otras, y fueron reubicadas en un centro escolar.
Otro centenar de personas que residen en las comunidades Entre Ríos, Bambito y Paso Ancho fueron evacuadas hacia la iglesia católica de Cerro Punta. En la tarde de ayer, lunes, los estamentos de seguridad inspeccionaron el colapso en varios tramos de la carretera de Bajo Mono, por el desborde de las aguas del río Caldera. Las inundaciones también obligaron a suspender las actividades de la Feria Internacional de las Flores y el Café de Boquete, que apenas se había inaugurado dos días antes. Algunos de sus locales comerciales se llenaron de agua y lodo. El río Caldera, que colinda con los terrenos de la Feria, se llevó un pedazo de tierra, donde está ubicada la discoteca de la Carta Vieja. Otros locales comerciales y restaurantes fueron inundados por el agua y el lodo. Se calcula que el agua subió unos cuatro pies de altura.
Hechos
EL SINAPROC informó que evacuó cerca de 25 personas de la orilla del río Caldera. Los evacuados, además de los daños en la Feria, la producción de cebolla, que se encuentra en la fase de cosecha, también se vio afectada.
Productores de Guadalupe señalaron que el río arrasó con una plantación agrícola y hasta se llevó un pequeño depósito de insumos. Fincas de producción se encontraban incomunicadas y el puente de Guadalupe se cerró: sus bases están socavadas. La estructura permanecerá cerrada hasta que el personal del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Las maquinarias del MOP fueron enviadas a Boquete y Tierras Altas para enfrentar el temporal.
El SINAPROC sostuvo que este río presentaba varios años sin alcanzar ese nivel, causando deslizamientos. Colapsaron 100 metros de la vía que conduce de Boquete a Bajo Mono, daños en los cultivos agrícolas y afectaciones en la entrada al sendero de los Quetzales.
Hace treinta años el Caldera se desbordó y causó daños en vidas y bienes. Ordenar la canalización del río, falta una política urbanística que impida la construcción de viviendas en las orillas del Caldera.
Aunque no se presentaron casos que lamentar, el costo de la afectación en las vías de comunicación y los puentes puede alcanzar un millón de Balboas, de acuerdo a las evaluaciones que efectuó el MOP. La crecida del Caldera, alcanzó de igual forma la Feria Internacional de Boquete se vio afectada por tres días.
Daños económicos y alternativas de aprendizaje
Trabajos del MOP consisten en aumentar el dragado del cauce del río 50 metros hacia arriba y hacia abajo del puente colgante, para evitar que las fuertes corrientes afecten los estribos de esta estructura.
El MOP Chiriquí, informó que el dragado también tienen como objetivo, reducir los riesgos de inundaciones que pudieran afectar a muchas familias residentes en el sector y los negocios establecidos cerca del cauce del río Caldera.
Señaló que los trabajos que realiza el MOP en el área, forman parte de los puntos críticos que fueron identificados el pasado mes de enero de 2005, por los técnicos de la institución, como resultado del desbordamiento del río Caldera a causa de los torrenciales aguaceros que cayeron en las montañas de Boquete y que afectaron varios tramos de carretera en Bajo Mono y a la altura del hotel Panamonte y el Puente Colgante.
Algunas consideraciones
Las inundaciones están ligadas a fenómenos meteorológicos que producen lluvias intensas (huracanes, tormentas, etc.), pero la geología, geomorfología, hidrología, son factores naturales que pueden tener un control en su desarrollo.
Sin embargo, las inundaciones se han acentuado por la acción del ser humano, ya que la agricultura, el pastoreo, la deforestación, la construcción de obras modifican la velocidad de infiltración de las aguas superficiales; también el cierre, obstrucción o desvío de cauces naturales del drenaje fluvial favorecen que se inunden zonas antes no afectadas; además de los asentamientos humanos sin estudios adecuados.
Así, año con año, provocan pérdidas económicas y a veces también humanas. Por tal razón, se requieren trabajos confiables que definan las zonas de riesgo, estudiando el registro geológico para determinar la frecuencia de ocurrencia con lapsos de tiempo estimado, el monitoreo de caudales, el control pluviométrico de la región, el análisis geomorfológico, entre otras técnicas.
El siguiente trabajo solo es una parte de una realidad que en los últimos años se está repitiendo continuamente. Aún en nuestro país no contamos con toda la información (bases de datos) para todos los eventos naturales que nos están sucediendo en este nuevo milenio.
Vulnerabilidad vs condiciones climáticas
Amenazas naturales en la cuenca del río Caldera y alrededores
Procesos erosivos
Deslizamientos, flujo de lodo y posibles desprendimientos de bloque
Vulnerabilidad con respecto a la actividad sísmica
Deslizamiento y licuefacción
Inundaciones
Análisis del problema
La información obtenida permite analizar la problemática del área, bajo los siguientes aspectos:
Condiciones naturales
Los elementos principales que tienen influencia directa con el comportamiento del equilibrio hídrico son: las características de la precipitación, geología, topografía, altitud y pendientes.
Entre estos, podemos ver que la precipitación de la cuenca es intensa y su distribución es irregular.
La geología es joven en su origen, lo que da lugar a deslizamientos naturales de suelos.
Estos factores no pueden modificarse mediante obras.
Los métodos de conservación de tierras y aguas, crean condiciones más favorables.
La limitante principal son los altos costos que ocasiona la construcción de obras de infraestructura.
Problemas creados por los seres humanos
Los problemas de inundación y de erosión de los suelos son expresión de la falta de armonía entre el hombre y su medio.
La incidencia de estos fenómenos depende de la intensidad y duración de las actividades en la misma zona, que no siempre se dan en toda, sino en la mayor parte de la Cuenca colectora.
En este sentido la experiencia ha demostrado que la modificación del equilibrio del ecosistema en un 10 % del área, es suficiente para producir fuertes inundaciones en las partes más bajas de la Cuenca, donde normalmente se localizan gran parte de los centros poblados y las tierras agrícolas de uso intensivo.
Actividades humanas que han roto el equilibrio de los ecosistemas de la cuenca del río Caldera
Habilitación de tierras con fines de uso agrícola y pecuario, y para la construcción de galeras, viviendas, etc., han implicado la tala de árboles, corte y quema de vegetación natural en los márgenes de los cursos de aguas y en las pendientes de las zonas más bajas.
Apertura y construcción de caminos en pendientes muy escarpadas, alterando, principalmente, la estructura de los suelos.
Explotación de la tierra en forma tradicional, aún en fincas con fuertes pendientes, acentuando procesos erosivos.
Habilitación de tierras para pastos mediante el desmonte de la vegetación natural, en sitios con condiciones de alta precipitación.
Ocurrencia de rápida saturación de los suelos, mayor escorrentía superficial, acompañada de acarreo de suelos (sedimentos) y de material fino.
Expectativas futuras
El contacto de masas de aire caliente, provenientes del noreste, con masas de aire frío, producto de la inversión de las capas atmosféricas, produjo fuertes lluvias en la zona de convergencia intertropical, próxima al continente en el sur del país.
Grandes áreas quedaron inestables dentro de la zonas de Boquete y Cerro Punta.
Es necesario adoptar medidas con carácter de urgencia para evitar que se produzcan desastres como los ya conocidos, con las próximas precipitaciones normales.
Probabilísticamente los sucesos ocurridos pueden darse con mayor frecuencia porque:
Existen áreas inestables que facilitan la aparición de nuevos deslizamientos y derrumbes, y que los existentes se agraven.
Aún se continúa talando árboles en áreas de fuertes pendientes y por lo tanto, facilitando el incremento de una mayor escorrentía superficial por unidad de tiempo.
El medio está condicionado para que se produzcan inundaciones aún con precipitaciones normales.
No existe una reglamentación del uso de la tierra en esa zona y no hay indicios que esta situación cambie.
Áreas propensas a desastres
III Parte. Cuenca del río Caldera. Hechos recientes: inundación, 22 – 26 de noviembre de 2008
Una crecida, quizás no tan descomunal como la de 1970, pero sí de profundas repercusiones naturales y socioeconómicas, experimenta el río Caldera y algunos de sus afluentes (quebrada La Zumbona, Bajo Chiquero, río Palo Alto) desde el sábado 22 de noviembre.
El cauce del río Caldera se ha ramificado en decenas de puntos y, en algunos, casos corre por donde antes estaban trazadas las calles.
El puente conocido como Panamonte, que une Bajo Boquete con Jaramillo, fue totalmente destruido.
El hotel Ladera, de reciente inauguración, fue rodeado por las aguas y sus daños se calculan en miles de dólares.
El restaurante Snoopy, a orillas del río Caldera, ha sufrido severas lesiones.
El hostal Oasis perdió más de 2 000 metros cuadrados de su propiedad.
Un tercio del área de los juegos mecánicos de la Feria de las Flores y del Café fue horadado por las aguas, y gran parte de los jardines se encuentra sedimentados, luego de haber sido arrasados.
Pavimento colapsadoCrecida del río CalderaRestos del puente del Panamonte.Hotel Ladera, a la derecha. El río corre por donde estaba la carretera de Bajo Boquete a Jaramillo.Automóvil destruido por las aguas del río Caldera, a un costado del hotel Ladera.Carretera de Los Ladrillos a Bajo Mono, destruida por las aguas. Altitud: 1 318 m.Carretera de Quiel a Bajo Mono, arrasada por la corriente.Tendido eléctrico enterrado en el lodo, debido a la acción hidráulica del Caldera.
Zonas vulnerables
Precipitaciones según estación meteorológica de David – ETESA
Imagen de satélite – ETESA
Consecuencias después del evento
Análisis de vulnerabilidad. Factores climáticos
Impacto del cambio de uso de suelo en el coeficiente de escorrentía
Impacto: El cambio de uso de suelo natural o rural a uso urbano introduce importantes transformaciones en los ecosistemas. Por ejemplo:
Disminución de la evapotranspiración y la intercepción de las precipitaciones por parte del follaje de la vegetación, debido a la remoción de árboles y vegetación natural.
Incremento de la sedimentación en los cursos de agua.
Disminución de la infiltración por la impermeabilización de los suelos por la construcción de casas, calles y canales.
Reducción de los acuíferos (disminución de la recarga de aguas subterráneas).
Incremento de flujos de tormenta.
Decrecimiento del flujo base durante los períodos de sequía.
Reducción del tiempo de concentración de la escorrentía.
Colapso de los sistemas de alcantarillado y mezcla de las aguas lluvia con aguas residuales que contienen altas cargas de contaminantes, amenazando seriamente la calidad de los cuerpos de agua receptores.
El coeficiente de escorrentía es la relación que existe entre el caudal que discurre y el caudal total precipitado
Cálculo del coeficiente de escorrentía “C”. Según Cristián Henríquez, Gerardo Azócar, Mauricio Aguayo. 2006. Revista de Geografía Norte Grande. Nº 36: p. 61-74.
1. Detección del cambio de uso de suelo. Determinación de los usos / coberturas de suelo a través de fotografías aéreas, imágenes satelitales, levantamientos aerofotogramétricos digitales, visitas a terreno.
Impacto del cambio de uso de suelo en el coeficiente de escorrentía
2. Modelo de simulación espacial
Determinar probabilidades de transición de las distintas coberturas de suelo para simular la situación a un año x.
Determinar los usos de suelo futuro, en caso de no existir zonificación.
3. Evaluación y proyección del coeficiente de escorrentía superficial
Modelos del Soil Conservation Service (USSCS) de Estados Unidos basado en la teoría sobre el destino de las precipitaciones
Se contempla:
Grupo hidrológico del suelo
El porcentaje de impermeabilización de cada uso / cobertura de suelo
El monto de precipitación de tormenta extrema
Impacto del cambio de uso de suelo en el coeficiente de escorrentía
Parámetros para el diseño pluvial- según el Ministerio de Obras Públicas
El coeficiente de escorrentía (C), varía de acuerdo a las características del terreno, forma de la cuenca y por la previsión de los probables desarrollos futuros.
El Ministerio de Obras Públicas exigirá la utilización de los siguientes valores mínimos de C:
C = 0,85 Para diseños pluviales en áreas suburbanas y en rápido crecimiento.
C = 0,90 – 1,00 Para diseños pluviales en áreas urbanas deforestadas.
C = 1,00 Para diseños pluviales en áreas completamente pavimentadas.
Método del caudal racional
Q = Cm * Imax * A
Cambios de uso de suelo y cobertura vegetal
Cuenca hidrográfica de los ríos Caldera y Chiriquí, conformada por los distritos de Boquete y Bugaba
Corregimientos: Bajo Boquete, Alto Boquete, Caldera, Palmira, Volcán.
Ríos: Caldera y Chiriquí (subcuencas de ríos Alto Caldera, Palo Alto, Agua Blanca, Bajo Caldera, quebrada Zumbona)
El Parque Nacional Volcán Barú, donde se localiza la cuenca alta del río Caldera, forma parte de la ecoregión de bosques montanos de Talamanca considerada relativamente estable, sobresaliente regionalmente con alta prioridad de conservación.
Cobertura boscosa P.N. Volcán Barú: de acuerdo con el mapa de cobertura boscosa 2000 (ANAM-OIMT) la superficie cubierta de bosques del parque aumentó en un 1,13 % de 119,48 km2 a 121,87 km2), indicando una recuperación de bosques secundarios.
Superficie del resto de la cuenca: usando la misma información, se indica que la cobertura boscosa de los distritos de Boquete y Bugaba presentó muestras de recuperación (2,19 % y 1,19 %, respectivamente). Esto porque no se registró deforestaciones entre 1992 y 2000, y hubo una recuperación de 4,82 km2 /año en Boquete y de 1,60 km2 /año en Bugaba.
No obstante, evaluaciones en sitios puntuales indican la ampliación de campos de cultivo.
Cobertura vegetal
En toda la cuenca del río Caldera se localizan cinco zonas de vida:
Bosque muy húmedo tropical
Bosque muy húmedo premontano
Bosque muy húmedo montano
Bosque pluvial montano bajo
Bosque pluvial montano, lo que la hace de una elevada importancia por la diversidad biológica que poseen
Cambios de uso de suelo
Las principales amenazas a esta riqueza biológica se derivan de prácticas agrícolas no amigables con el ambiente como son:
Uso intensivo de agroquímicos
Agricultura de ladera sin curvas de nivel
Aumento de la población dentro del P.N. Volcán Barú
Floreciente mercado de tierras no regulado
Erosión: Se considera relativamente activa en terrenos bajo cultivo y en áreas compactadas por sobrepastoreo y agricultura en suelos en pendiente.
Las zonas muy críticas son:
Camiseta (suelos con pendientes entre 45 % y 75 % bien drenados que presentan erosión laminar)
Jaramillo Arriba (suelos poco drenados, con fuerte precipitación, habiendo socavamiento de las riberas de quebrada Zumbona, con fuertes deslizamientos y pérdida de infraestructura.
Pérdidas de suelo relativamente altas llegando hasta 208 ton/ha/año en cultivos de hortalizas en contorno. Hortalizas cultivadas a favor de la pendiente, sobrepasando en mucho el límite permisible en este tipo de suelos que es de 10 ton/ha/año.
Sedimentación: las concentraciones de sedimentos, aunque aumentan en época de lluvia, no llegan a ser de consideración en el volumen de agua.
Impactos de los beneficios de café: muestras tomadas en puntos establecidos, después de las descargas, indicaron que los valores de potencial de hidrógeno (pH), sólidos totales, sólidos suspendidos, sólidos disueltos totales, oxígeno disuelto, BBO5 y DQO aumentaban sus niveles en relación a los valores de esos parámetros antes de las descargas que indican valores típicos de aguas sin influencia antropogénica.
Inundaciones: un estudio de 1988 indicó que el cauce del río Caldera era bastante regular debido a la naturaleza permeable de los suelos y la alta protección vegetal de la cuenca. En los últimos 10 años se han sucedido inundaciones frecuentes en el curso principal de los ríos Caldera y Chiriquí, lo que indicaría que esas condiciones están cambiando.
Demanda de agua. El principal consumidor son las hidroeléctricas Estrella-Los Valles y Estí III, las cuales obtienen el agua sin regulación (se conoce como filo de agua). Otros consumidores son los sistemas de riesgo en la agricultura, la demanda doméstica y la industrial.
Agricultura. En la parte baja de la cuenca los suelos bajo ganadería extensiva presentan focos de erosión debido al sobrepastoreo.
La práctica de agricultura en laderas es lo habitual. El relieve de la cuenca presenta pendientes fuertes y una topografía muy accidentada, especialmente arriba de los 100 m.s.n.m. Solo el 15,4 % de la cuenca presenta pendientes menores al 8 % y el 40,5 % tiene pendientes mayores a 45 %.
Fragmentación de hábitats. Debido al establecimiento de campos de cultivo y la construcción de nuevas barriadas, casas y la ganadería.
Aumento de la población en el P.N. Volcán Barú. Entre 1990 y 2000, el crecimiento absoluto de la población dentro y en la zona de amortiguamiento del Parque fue del 42 %. Unas seis comunidades, con cerca de 700 habitantes, están dentro del Parque, y otras 22 albergan a cerca de 17 000 personas en la zona de amortiguamiento.
Mercado de tierras. Aunque las proyecciones de población al 2020 indican tasas de crecimiento en declive*, se observa un floreciente mercado de tierras a extranjeros, sobre todo en el distrito de Boquete**. Esto está generando un cambio en el uso de la tierra sin las normas de manejo correspondientes (de predios agrícolas a turísticos).
*En Bugaba, la tasa de crecimiento se estimó que caería de 1,45 en el período 2000-2005 a 0,57 entre el 2015-2020. También en Bugaba la tasa caerá de 1,54 en 2000-2005 a 0,40 en 2015-2020.
**Se requiere un estudio de ordenamiento territorial para el distrito de Boquete.
En los suelos de la cuenca
Causas naturales
Fuentes subterráneas de agua, ya que algunas investigaciones indican la existencia de acuíferos en las laderas del volcán Barú y en la zona de aguas debajo de la ciudad de Boquete.
Precipitación, geología, topografía, altitud y pendientes.
Causas antrópicas
Contaminación por los beneficios de café: arrojan desperdicios al río sin tratamiento (cafés Sitton, KOTOBA, Ruíz, Garrido, Odonel y Princesa).
Mal manejo de desechos sólidos en una quebrada afluente del río Caldera.
Uso intensivo de agroquímicos. Aunque no hay estudios científicos que demuestran la contaminación de fuentes de agua por agroquímicos, la producción de hortalizas usa estos insumos intensivamente, lo que presumiblemente está contaminando los suelos, aunque no necesariamente se escurra a las fuentes de agua.
Actividades humanas
Agricultura y ganadería
Explotación de la tierra en forma tradicional, aún en fincas con fuertes pendientes, acentuando el problema erosivo. Su agricultura está basada en la industria cafetalera (el principal del país), el cultivo de legumbres, cítricos y flores (destacando las orquídeas).
Secado de café en Alto Boquete.
Actividades que se dan principalmente en las partes bajas de la cuenca donde normalmente se localizan gran parte de los centros poblados y las tierras agrícolas de uso intensivo.
Tala de árboles, limpia y quema de vegetación natural, especialmente en las márgenes de los cursos de agua y en las pendientes de las zonas bajas. Estas actividades han sido realizadas para habilitar tierras con fines de uso agrícola y pecuario, y también para la construcción de galeras y viviendas.
Construcción de caminos en pendientes muy pronunciadas alterando, primordialmente, la estructura de los suelos.
Desmonte de la vegetación natural con el fin de habilitar tierras para pastos en condiciones de alta precipitación.
Generación de residuos
El río Caldera ha sido utilizado como vehículo de transporte de diversos desechos sólidos (latas, recipientes plásticos y de cartón, desperdicios mecánicos, animales, desperdicios industriales y otros.
Obras e infraestructuras
Por su magnitud y jerarquía se destaca Bajo Boquete cabecera con 3 833 habitantes (censo 2000). Su área de influencia corresponde a toda la cuenca y ofrece múltiples servicios, tales como: educación media, salud, comunicaciones (teléfono, correo), hospedaje, banco, etc.
Salud. De acuerdo a la información más reciente (2004) que brinda el Ministerio de Salud, en Boquete se dispone de cuatro centros de salud y policlínicas (incluye los policentros de salud del MINSA y las unidades locales de atención primaria de salud, ULAPS y los centros de atención, prevención y promoción de salud, CAPPS de la CSS).
Infraestructura vial: puede calificarse como adecuada, lo que facilita la movilización colectiva y permite agilizar el transporte de los productos agropecuarios hacia los centros de consumos.
Población
La mayor parte de la población del distrito se encuentra concentrada en los corregimientos de Los Naranjos (4 930 habitantes), Alto Boquete (4 307 habitantes) y Bajo Boquete (4 243 habitantes). Esta última, cabecera del distrito.
La población consiste en tres grupos principales: los grupos originarios Ngöbe de las montañas, que trabajan principalmente en los cafetales; los pobladores panameños no-indígenas; y en tercer lugar los inmigrantes extranjeros provenientes de Europa y Estados Unidos de América.
Tendencias de crecimiento
Propuesta de ordenamiento y medidas de protección
Las características de uso de los recursos y sus efectos sobre las condiciones ambientales del área y socioeconómicas de la población, indican que las medidas a ser adoptadas e implementadas en función del desarrollo de la cuenca, y particularmente de la continuidad y permanencia de los recursos naturales renovables, deben cumplir con ciertas características.
Definir y adoptar una serie de medidas para orientar la intervención humana con fines de ordenar y lograr el aprovechamiento máximo de los recursos naturales renovables de la cuenca, de forma que aseguren su desarrollo sostenible.
Establecer estrategias de intervención en horizontes de corto, mediano y largo plazo, en base a criterios de selectividad o priorización de la problemática a enfrentar.
En este sentido el proyecto de manejo y conservación de los recursos naturales renovables de la cuenca del río Caldera contempla dos instancias, a saber:
Puesta en ejecución de un plan general de ordenamiento de la cuenca, mediante la definición de programas de desarrollo, con acciones específicas.
Programa de inversiones de mediano plazo (5 años), que contemple la implementación de un conjunto de acciones en los campos considerados prioritarios.
Componentes del plan general de ordenamiento de la cuenca
Zonificación de la cuenca
Programa de desarrollo y ordenamiento de la cuenca
Esquema de aplicación del plan general de ordenamiento
Priorización de subcuencas
Conclusiones
¿Qué hace que una cuenca hidrográfica sea saludable?
Una cuenca saludable es aquella que está en armonía con necesidades de la gente, la tierra, y los recursos naturales. Nosotros le regresamos a la tierra la armonía manejando adecuadamente los suelos, el aire, las plantas y los animales para que nuestras cuencas puedan sostener futuras generaciones.
Las cuencas saludables proveen recursos en el desarrollo de sistemas de economía estables para que la gente pueda disfrutar de una mejor calidad de vida y ambiente.
Absorción en los suelos saludables
Los suelos saludables actúan como una esponja que absorben la lluvia.
El agua profunda en los suelos es lentamente liberada supliendo agua limpia que abastece ríos y pozos.
Los suelos saludables también ayudan a protegernos de las inundaciones. Cuando los suelos saludables absorben agua hay menos escorrentía sobre el terreno y en los ríos, durante las tormentas y lluvias.
Un suelo saludable es rico en nutrientes y sostiene una agricultura, silvicultura.
Los principales usuarios del río Caldera son: hidroeléctricas la Estrella-Los Valles y ESTI. Estos representan grandes proyectos hidroeléctricos con una alta demanda de agua. Es apropiado que se establezcan los beneficios materiales a las poblaciones cercanas, custodias del recurso hídrico.
Incremento de proyectos de educación ambiental, que atienden a 1 250 niños organizados en 18 grupos ecológicos, ayuda a sensibilizar a la población educativa, y a través de esta a sus familiares y a la comunidad en general de los riesgos de establecer viviendas, cultivos etc., en áreas próximas a los cauces de los ríos.
Fideicomiso Ecológico. Aporta al Parque Nacional Volcán Barú recursos de hasta 50 mil Balboas en su manejo, para estudios específicos, que propicien su control y mejoramiento.
Que todos los factores previamente mencionados, inciden de alguna manera al cuidado de las cuencas cercanas a las áreas de alta vulnerabilidad de los ríos Caldera y Chiriquí
Verificación y cumplimiento del plan de ordenamiento del distrito de Boquete de 2006.
Sobre las construcciones de urbanizaciones y complejos turísticos en la parte baja de la cuenca: no permitir el establecimiento de viviendas en las áreas próximas a los cauces de los ríos y sus llanuras de inundación.
Cambios en los sistemas de crianza de animales, por sistemas de estabulación.
Cambios en los sistemas de cultivos y más uso de fertilizantes orgánicos.
Hacer públicas las informaciones de los desastres naturales que vienen pasando en las últimas décadas y tomar las medidas de seguridad necesarias para evitar los futuros desastres.
Divulgar los cambios que se están dando en el mundo a nivel ambiental (calentamiento, cambio climáticos, efecto de invernadero, etc.), y como podemos contribuir a ayudar a mejor a nivel local en las cuencas de nuestros ríos.
Por: María Eleiza Oses. 2013 (diciembre). Charla – Proyecto Final
Curso Sociedad y Medio Ambiente (Bio 100). Escuela de Teatro. Facultad de Bellas Artes. Universidad de Panamá.
Uso tradicional que se le dio a la cuenca del río Río Abajo
El territorio de la cuenca de este río se utilizó, hace muchos años, en la ganadería, la agricultura, las labores domésticas y la recreación, especialmente por los inmigrantes afro-antillanos que vinieron a nuestro país para trabajar en la construcción del Canal de Panamá. Según entrevistas a moradores del lugar, que viven allí desde 1952, ellos disfrutaron mucho del río.
Después, que se terminó con la construcción del Canal de Panamá los inmigrantes afro-antillanos decidieron vivir en el lugar y le pusieron a la comunidad el nombre de Río Abajo por el río.
Ordenamiento del desarrollo urbano en la ciudad de Panamá
Ante la carencia de un plan de ordenamiento apropiado para el desarrollo urbano en la ciudad de Panamá, el corregimiento de Río Abajo se ha poblado enormemente y por lo tanto, se ha construido una gran cantidad de viviendas.
Muchas de las viviendas se hicieron a la orilla del río. Los pobladores tomaron parte de esas tierras para ello (llanuras de inundación).
Viviendas construidas cerca del río y que tomaron parte de él para agrandar sus casas.
También algunos precaristas tomaron parte de la orilla del río para construir sus casas, como se muestra en las siguientes fotos.
Viviendas construidas cerca del río por precaristas
En adición, se ha construido gran cantidad de locales comerciales a la orilla del río y se siguen construyendo más viviendas, como se muestra en las fotos de más abajo. Este problema se da desde donde nace el río, en las montañas de Santa Librada, hasta que finaliza en el océano Pacífico.
¿Qué podemos hacer con este problema, que le está causando al río mucho daño?
El Gobierno Nacional, una vez termine la ejecución del Plan Maestro para el Saneamiento de la Ciudad y bahía de Panamá, debe seguir con otro Gran Proyecto integrando una Comisión Interinstitucional para la protección de la cuenca de los ríos que están contemplados en este Plan.
Esta Comisión la puede coordinar el Ministerio del Ambiente (MiAmbiente), que cuenta con la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre. El trabajo de esta dirección está orientado a definir, elaborar e implementar políticas y normas de manejo y conservación de las Áreas Protegidas y la Vida Silvestre.
La Comisión Interinstitucional que se propone sea creada podría establecer los ríos y sus áreas aledañas como áreas protegidas que serían delimitadas, especialmente en el área de la Ciudad, para evitar que la población se tome sus orillas. MiAmbiente también tiene la Dirección de Cuencas Hidrográficas cuyo objetivo es garantizar la utilización y aprovechamiento racional de los recursos naturales, a través del manejo, protección y conservación de las cuencas hidrográficas. Alcanzar este objetivo contribuirá al desarrollo sostenible en los aspectos sociales, culturales y económicos, salvaguardando la base de los recursos hídricos, forestales y conservación del suelo para la futuras generaciones. Lo anterior, con fundamento en un plan de ordenamiento de la cuenca.
La Comisión Interinstitucional estaría integrada por las siguientes instituciones públicas:
Ministerio de Salud
Ministerio de Ambiente
Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC)
Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD)
Alcaldía de Panamá
Ministerio de Seguridad
Ministerio de Obras Públicas
Ministerio de Educación
Contraloría General de la República
Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN)
Esta Comisión Interinstitucional estudiaría el problema de la contaminación de las cuencas y elaboraría un Plan Maestro a ejecutar en un período de cinco años (del 2014 al 2019), para la conservación de estas cuencas. Este período sería de observación y evaluación, luego se procedería a elaborar otro plan, para otros cinco años prorrogables, hasta recuperar estas cuencas y liberarlas de la contaminación.
Estas instituciones que mencioné las incluyo a formar parte de esta comisión, por lo siguiente:
El MINSA, porque es el encargado de vigilar la salud de la población, que incluye el saneamiento ambiental.
MiAmbiente, que cuenta con las direcciones de Cuencas Hidrográficas y Áreas Protegidas y Vida Silvestre.
SINAPROC, porque además de proporcionar la protección y asistencia ante cualquier tipo de accidente o catástrofe, también salvaguarda los bienes y el medio ambiente.
La Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), porque tiene la responsabilidad de la recolección de la basura y velar por la conservación del medio ambiente. El río tiene gran cantidad de basura, que las comunidades sin conciencia tiran al río.
La Alcaldía de Panamá, porque se encarga de los lanzamientos de intrusos o precaristas, y a lo largo del río hay muchos intrusos, que se han adueñado de parte del terreno del río. Además regula los requisitos para el permiso de instalación de talleres de chapistería, que también hay muchos a la orilla del río.
El Ministerio de Seguridad, porque es el encargado de velar por la seguridad, la tranquilidad y el orden público.
El MOP, que tiene una Dirección de Proyectos Especiales para la construcción de puentes, etc.
El MEDUCA, para inculcarle a los niños y jóvenes, por medio de la educación y a través de ferias, el cuidado del medio ambiente; en este caso, del río Río Abajo, para tener un futuro mejor.
La Contraloría General de la República, que proporciona los datos de la población que vive en Río Abajo y los otros corregimientos por donde pasa el río.
IDAAN, para que investigue por medio de experimentos científicos, cómo se podría descontaminar el agua del río.
Futuro de la cuenca del río Río Abajo, horizonte a diez años
Los ríos capitalinos tienen aún una abundante flora y fauna, porque a pesar de la contaminación, sus tierras están muy bien nutridas. Esto se observa en los remanentes de los bosques de galería en la cuenca del río Río Abajo, como se muestra en las siguientes fotos.
En el recorrido realizado, fue posible observar toda esta vegetación a lo largo del río, que ha conservado su enorme belleza, a pesar de la contaminación existente. También hay variedad de aves como: el picaflor, el pechi-amarillo, el pechi-rojo, las tierreritas, el azulejo, loros y pericos; también otros animales como: iguanas, sapos, tortugas, culebras. Todos estos son los animales silvestres que yo he visto en el río y que llegan por las casas que están cerca a el.
El gobierno, con este Plan Maestro de protección de la cuenca de los ríos, podría sacarle mucho provecho a estos recursos. Hacer parques recreativos con paseos en botes, jardines, puentes para que solo circulen las personas y restaurantes pequeños. Estos parques y puentes se harían en los mejores lugares que tiene el río, como por ejemplo el lugar al que le decían La Raíz y el Charco Espíritu: Obras para que la población disfrute de la belleza de la naturaleza. Estos parques con jardines y puentes quedarían como aparecen en las siguientes fotos.
El gobierno nacional y toda la población de la Ciudad Capital, debemos trabajar juntos, y luchar por conservar la naturaleza. Esto requiere mucho trabajo, pero poco a poco lo lograremos, para que las futuras generaciones puedan disfrutar de estas cuencas. Pero, ¡debemos luchar desde ahora!
Cuenta la tradición que el nombre fue acuñado por los habitantes de las costas del Perú y Ecuador. Ellos notaban que no todos los años eran iguales. En ocasiones, el agua frente a la costa, que normalmente es fría, se calentaba. Este evento solía coincidir con la época en que se celebraba el nacimiento de “El Niño Dios”.
Corrientes oceánicas superficiales
El Niño – condiciones normales
El Niño – desarrollo
Efectos de El Niño en la temperatura y lluvia en varias regiones del planeta
Efectos del ENSO en la temperatura y lluvia en varias regiones del planeta
Años de El Niño débiles, moderados, fuertes y muy fuertes
Años de El Niño débiles, moderados, fuertes y muy fuertes
Sectores afectados por El Niño
Sector agropecuario
Baja producción de cultivo
Pastos (carne, leche)
Mortandad de ganado
Acuicultura (baja supervivencia y pobre crecimiento)
Sector pesca
Sector recursos naturales
Incendios forestales (afectan la diversidad biológica)
Sectores afectados por El Niño
Sector energía y recursos hídricos
Racionamiento de energía eléctrica
Agua para consumo humano
Tránsito por el Canal de Panamá
Sector salud humana
Nutrición (poblaciones campesinas e indígenas)
Enfermedades hídricas (deterioro de la calidad del agua)
Enfermedades respiratorias, dermatológicas y por vectores
Impactos económicos. ENSO 1982-83
Sistema de vigilancia de El Niño
Boya oceanográfica tipo Atlas
Las regiones de vigilancia de El Niño
Onda Kelvin desplazándose por el Pacífico tropical
Índice oceánico de El Niño (ONI)
Productos meteorológicos derivados del sistema de vigilancia
Anomalía semanal de la temperatura de la superficie del océano Pacífico en las regiones Niño 1+2, 3, 3.4, junio de 2018 a mayo de 2019
Pronóstico de las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en la región Niño 3.4, emitido el 20 de mayo de 2019
Pronóstico estacional de la precipitación para los meses de junio, julio y agosto de 2019, del International Research Institute (IRI) y European Centre for Medium-Range Weather Forecasting (ECMWF)
Resumen
Principal responsable de la precipitación en Panamá: Zona de Convergencia Intertropical/vaguada monzónica.
Otros:
Ondas del este
Vaguadas
Frentes o empujes fríos
Sistemas de baja presión y ciclones tropicales
El Niño es la anomalía positiva que sufren las temperaturas de la superficie del océano Pacífico tropical.
El Niño es un evento de variabilidad climática y no ha sido generado por el cambio climático.
Existe un sistema de vigilancia continua de la región del Pacífico tropical para conocer la evolución de un evento El Niño.
Los eventos Niños de intensidad fuerte, con seguridad, afectan la precipitación en Panamá reduciéndola significativamente. Los eventos de menor intensidad, moderados o débiles pueden afectar la cantidad de precipitación dependiendo de otros sistemas que puedan interactuar con ellos.
Actualmente estamos ante un evento El Niño de intensidad débil y los pronósticos indican que puede extenderse hasta agosto y con menor probabilidad hasta diciembre del año en curso.
En la Vitrina de la Biodiversidad, en una de sus secciones, se detallada de forma muy sencilla las aplicaciones o utilidad que se le da a la gran diversidad biológica de nuestro país, Panamá.
Figura 1. Guacamaya y víbora de pestaña en tamaño a escala.
Un pasillo en donde los protagonistas principales son la flora y la fauna panameña. En donde los colores verdes, amarillos y rojos en el mural de la pared reflejan nuestra riqueza biológica y su condición actual, un reducido espacio para dar explicación a tan importante aportación de la naturaleza al servicio de la humanidad.
El patrimonio natural de un país está constituido por la riqueza natural del mismo. El mal manejo de la fauna y la falta de protección de la misma, conlleva a la disminución de las poblaciones y/o especies.
En dos paredes que pertenecen a esta sección del Biomuseo se trata de explicar los beneficios que nos brinda el medio natural, utilizando una clasificación de colores en donde cada color representa una de estas características: especies que han sido descubiertas, aquellas que han desaparecido -ya sea por intervenciones antropogénicas vinculadas a la sobreexplotación de recursos, pérdidas de hábitats, cacería, extracción o contaminación- y aquellas que nunca se podrán conocer porque desaparecerán antes de que sean descubiertas por la humanidad.
Figura 2. En la parte inferior, se observa un hongo con micorrizas (estructura como red de color blanco).
Es posible en esta galería, la visualización a escala de especies de nuestra fauna. Tal es el caso de especies como: guacamaya y víbora de pestaña. Esta, nos reflejan la belleza que podemos observar en nuestro país.
Seguidamente en vitrinas, se observa, a modo de simulación y a escalas pequeñas, la interacción entre las poblaciones de plantas y animales reflejando la importancia y dependencia que existen entre ellas. La desaparición de uno involucra su alteración y consecuentemente la desaparición de otros.
En otra de estas vitrinas se hace alusión a aquellos hongos que crecen en nuestros bosques y se asocian con las raíces de algunas plantas para formar estructuras denominadas micorrizas. Son expuestos trabajos realizados por científicos de nuestro país y de otras latitudes, que se adentran en el medio natural en la búsqueda de nuevas especies de plantas para su identificación, permitiendo el incremento de nuestra diversidad biológica.
En una pantalla se observa, mediante un video, cómo a través del estudio de la flora a nivel biológico y químico se ha logrado la extracción de compuestos químicos (metabolitos) para ser utilizados en la industria farmacéutica o cosmética, etc.
Figura 3. Estudio de plantas para la extracción de compuestos químicos.
Una rampa es el ingreso escogido para dar la bienvenida al visitante a la sala de La Biodiversidad dando la imagen de que en el entorno natural, encontraremos ese impulso para resolver muchas dudas y encontrar diversas aplicaciones que beneficien al ser humano.
Ver tantos ejemplares en la sala motiva al observador a la necesidad de valorar, proteger y cuidar tanto la fauna y flora que poseemos. Las investigaciones realizadas han arrojado que en nuestra riqueza animal y vegetal se encuentran secretos insospechables que si se estudian a fondo podrían ser la solución a muchas enfermedades existentes e inclusive servir de inspiración para suplir las necesidades que imperan en un mundo en donde se busca el bienestar de los humanos.
Termino con las palabras del ecólogo de la Universidad de Arizona (EE UU) Donald Falk:
«Las especies son como ladrillos en la construcción de un edificio. Podemos perder una o dos docenas de ladrillos sin que la casa se tambalee. Pero si desaparece el 20 % de las especies, la estructura entera se desestabiliza y se derrumba. Así funciona un ecosistema».
Estudiante: Teodolinda Pérez Rodríguez. Informe de Gira al Biomuseo.
Asignatura: Cambio climático y medidas de Adaptación.
MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN DE PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.
En el recorrido por el Biomuseo, esta última sala llamada: “Cambio Climático”, fue de gran impacto para mí ya que observé más detalladamente la crisis que invade a Panamá, país centroamericano con una gran extensión de mar y especies únicas. El calentamiento global y sus consecuencias son alarmantes, trayendo consigo una crisis climática de la cual Panamá no escapa. Se nos indicó, a través de una breve explicación por parte de un coach, las causas del cambio climático, lo que sucede a nivel global y sus consecuencias en Panamá, así como información sobre cuáles son las emisiones de gases de efecto invernadero y sus fuentes en el istmo, y lo que se puede hacer para mitigar este gran problema como país, ciudad y ciudadanos.
Fuente:
Señalaron las zonas que van a ser propensas y más vulnerables a inundaciones en el país, no porque vayan a quedar bajo el mar sino aquellas que se podrían inundar si coincide una tormenta fuerte con lluvias intensas debido a lo ante explicado, entre ellas: Albrook, boca la caja y Costa del Este entre otras.
La ciudad y sus áreas inundables
La exhibición, nos expone que no es suficiente hacer sacrificios personales. “Cada uno tiene un círculo de acción para poder hacer cosas. Yo como individuo puedo no comer carne, puedo no prender el aire, pero si yo me organizo y empiezo a hablar con la gente que vive en mi edificio o con mis vecinos, podemos tener un poder mayor; no podemos cambiar el mundo pero podemos ir de pedazo o pequeños esfuerzos para a contribuir al mejoramiento y moderación del cambio climático.
También tenemos que concienciarnos de que hay que luchar contra la deforestación. Cada árbol que se pierde es CO2 que se queda en la atmósfera. Todos tenemos de ser muy conscientes de un ciclo perverso: si la temperatura aumenta, también lo hará la transpiración de la vegetación, con la consiguiente reducción de la humedad del suelo; si a esto le añadimos menos lluvia y chubascos más violentos, obtenemos mayor erosión y deforestación, con lo que se reduce la absorción de CO2.
Mesa libre de carbono
Esto es algo que se pasa por alto, pero es muy importante tener en cuenta: la huella de carbono. Existen alimentos que para llegar a nuestra mesa han viajado miles de kilómetros, lo que implica que se han generado muchas emisiones en el transporte de éstos. Se calcula que un 20 % de los gases de efecto invernadero se deben a la elaboración y comercialización de alimentos. ¿Qué hacer? “Pensar global y actuar local”. Hay que fijarse primero en qué comemos y de dónde viene lo que comemos, idealmente preferir productos locales, ya que tienen una elaboración de menor impacto ambiental dada la proximidad, y por otro lado, son más frescos y se ayuda a potenciar la economía local. Todo para lograr mantener una dieta con baja huella de carbono.
Todos debemos colaborar. Debemos hacer, no solo decir, y que quede palabra en acción. La crisis climática global es un problema enorme que parece superar la acción individual, pero todos tenemos una responsabilidad.
Necesariamente unas de las realidades es la elección de políticos que estén tan comprometidos como nosotros en ejecutar las gestiones necesarias para enfrentar esta situación. El dióxido de carbono (CO2) está fuera de control, lo que causa que el planeta se caliente, creando la crisis climática que enfrentamos hoy.
Si seguimos emitiendo dióxido de carbono (CO2); cada país continúa aumentando las emisiones de carbono como lo han estado haciendo, colapsarán los polos, debido al efecto del derretimiento de glaciares. El mar puede elevar su nivel 2 metros y 40 centímetros en el año 2100, y nadie orienta la atención en esto. Nos informaron, es alarmante.
Todo el mundo está en estos momentos consternado por el coronavirus que tiene un gran apoyo o difusión de los medios de comunicación. Si pudiésemos darle esa misma importancia a lo que estamos haciéndole a nuestro hogar, el único, llamado TIERRA, estoy seguro que reduciríamos, en gran medida, la emisión de carbono (CO2).
Podemos decir, literalmente, que la situación en que nos encontramos por el coronavirus, no ha sido del todo mala, puesto que al mantener a las personas en su hogar, a nivel mundial, se puede ver cómo ha sido de ayuda a nuestra madre Tierra. Se han evitado las emisiones de gases de efecto invernadero para la remisión del cambio climático.
Algunos de los compromisos establecidos están siendo cumplidos. Por ejemplo, se estima que Panamá tiene la capacidad de producir el 11 % de la energía con recursos renovables. El segundo compromiso es más difícil, pero no imposible.
Por: Christian Lobo, Natacha Moreno, Amílcar Díaz y Anayansi Chichaco. Abril, 2020.
Curso Avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.
Imágenes del fuerte de San Fernando y el convento de las Monjas de la Concepción
Introducción
El istmo panameño alberga dos sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial: el Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo (siglo XVI) y las fortalezas de Portobelo y San Lorenzo (siglo XVII-XVIII). Para contribuir a la conservación y valorización de estos lugares únicos, de 2014 a 2017 se realizó un estudio de doctorado con título: “Impacto del medio ambiente sobre los sitios UNESCO en Panamá” (los sitios de Panamá Viejo y las Fortalezas de Portobelo y San Lorenzo) [Ciantelli, 2017]. Dicha investigación se llevó a cabo gracias a una colaboración entre Italia y Panamá, con la participación de diferentes instituciones tales como la Universidad de Ferrara, el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y del Clima, y los Patronatos Panamá Viejo y Portobelo y San Lorenzo. El proyecto inició con la caracterización de las rocas pertenecientes a cada monumento (cada uno fue edificado con materiales cercanos a su área de construcción), la evaluación del estado de conservación de las rocas y la estimación de daños en relación con el medio ambiente.
El objetivo del presente trabajo es validar que los fuertes coloniales han sido afectados no solo por el abandono, la falta de mantenimiento o por daños provocados por personas sino que el cambio climático acelera estos procesos de daños a estos sitios arqueológicos. Para ello, se ha analizado el estudio realizado por Ciantelli (2017), y otros cinco estudios realizados a nivel internacional que patrocinó la UNESCO (sin referencias específicas en este trabajo, puesto que el alcance definido como estudio de caso es Panamá).
En su cuarto viaje Cristóbal Colón recorrió buena parte del litoral Caribe del actual territorio panameño. Sus descubrimientos conllevaron la exploración de estos nuevos territorios, asignándoles esta tarea a dos conquistadores, Alonso de Ojeda y Diego de Nicuesa. Dadas las dimensiones de este extenso territorio se divide en dos: desde el cabo de La Vela al golfo de Urabá, denominado como “Nueva Andalucía”, y desde el golfo de Urabá hacia el oeste, llamado “Castilla de Oro”.
Las primeras incursiones españolas en Tierra Firme, específicamente en la región conocida como el Darién, llevaron a un proceso de conquista y colonización que se inició con la temprana fundación de San Sebastián de Urabá en 1509 (en la actualidad corresponde al municipio de Necoclí-Antioquia-Colombia). Este asentamiento fue destruido por los nativos de esta región, por lo que un año más tarde se funda Santa María la Antigua del Darién, en inmediaciones del río Tanela, actual municipio de Acandí (Chocó, Colombia). Esta fundación se convirtió en el primer asentamiento con título de ciudad, en Tierra Firme (Martín 2009).
No se hicieron esperar las noticias relacionadas con las abundantes riquezas de este territorio, las cuales llegaron a la Corte española por parte de Vasco Núñez de Balboa. Fue Balboa quien consolidó Santa María y estableció vínculos estratégicos con los nativos de la región, de manera específica, los de la margen izquierda del río Atrato, con el propósito de facilitar el control y la exploración de estos extensos e inhóspitos territorios.
En 1511 el rey Fernando II nombra gobernador a Vasco Núñez de Balboa y capitán interino de la provincia del Darién. El apoyo, en su momento, de la Corona y las buenas relaciones que había propiciado con los aborígenes de la región le facilitaron el “descubrimiento” en 1513 del océano Pacífico o “Mar del Sur”, y recibió entonces el título de Adelantado de la Mar del Sur y Gobernador de Panamá y Coiba. Sin embargo, Balboa en España no contaba con toda la confianza, por lo que el rey decide nombrar ese mismo año (1513) a Pedro Arias de Ávila (“Pedrarias”) como Capitán General y Gobernador de Castilla de Oro (Martín 2009; Romoli 1987).
Luego de su arribo, Pedrarias toma la decisión de trasladar Santa María la Antigua a las costas del Pacífico, buscando un lugar estratégico para llevar a cabo la campaña conquistadora y, tal vez, restarle protagonismo a Balboa. El 15 de agosto de 1519, en una aldea de nativos al mando del cacique Cori, funda Panamá, vocablo que en lengua cueva significa abundancia de peces o mariposas (ver figura 1). Se consolida así como el primer puerto europeo en la Costa Pacífica del continente americano (Mena 1992).
En 1671, ciento cincuenta y dos años más tarde, el corsario inglés Sir Henry Morgan se toma el Fuerte de San Lorenzo, en la desembocadura del río Chagres –en el Caribe–, remonta el istmo y ataca la ciudad, llevándola a su destrucción y abandono definitivo. Debido a su vulnerabilidad, la ciudad se traslada a lo que en la actualidad se conoce como San Felipe o el Casco Antiguo de Panamá.
Figura 1. Panamá Viejo.
Después de varios siglos de abandono, las ruinas adquieren un carácter patrimonial con la promulgación de la Ley No. 91 del 22 de diciembre de 1976, por la cual se regulan los Conjuntos Monumentales Históricos de Panamá Viejo, Portobelo y el Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá. Más tarde, con la Ley No. 14 del 5 de mayo de 1982, se dictan las medidas sobre custodia, conservación y administración del Patrimonio Histórico de la Nación (Rovira y Martín 2008).
Portobelo
La bahía de Portobelo fue descubierta por Cristóbal Colón en su cuarto viaje, el 2 de noviembre de 1502. Este lugar atrajo la atención de Colón por su ambiente natural y la inigualable belleza y seguridad que ofrecía. Por esta razón, la bautizó con el nombre de «Porto Bello».
Solo a fines del siglo XVI los españoles la empezaron a utilizar como asentamiento poblacional. De esta manera, la ciudad de Portobelo fue fundada el 20 de marzo de 1597 por Francisco Velarde y Mercado, en reemplazo de la ciudad de Nombre de Dios, ya que esta se encontraba inhabilitada por razones climatológicas. El nombre original fue San Felipe de Portobelo, en honor de Felipe II.
Figura 2. Portobelo.
Entre los siglos XVI y XVIII, Portobelo fue uno de los puertos más importantes de exportación de plata de Nueva Granada, y uno de los puertos de salida de la Flota de Indias. El oro, procedente sobre todo del Perú, era transportado en mulas a través del Camino Real de Cruces, entre la ciudad de Panamá y el poblado de Venta de Cruces, continuando por el río Chagres mediante pequeñas embarcaciones, hasta llegar a Portobelo, en donde era embarcado hacia España. Cabe destacar que de todo el oro y plata que se transportó a la España peninsular, solo fue el 20 % e incluso menos (el llamado «quinto real»), quedándose el 80 % o más de todo ese oro y plata en la propia América para construcciones e infraestructuras de toda la América española.
La ciudad de Portobelo también fue famosa por sus ferias, las cuales duraban hasta cuarenta días. La primera se realizó en el año 1544 en Nombre de Dios. Más tarde fueron trasladadas a Portobelo, cuando este se convirtió en asentamiento poblacional. La última de estas ferias se celebró en 1739.
Debido a la acumulación de mercancías y metales preciosos, Portobelo estuvo fortificada desde el principio. Por esa misma razón, fue objeto de diversos intentos de saquearla. El pirata Francis Drake murió de fiebre en la bahía de Portobelo, donde se supone que está enterrado. En 1601 fue saqueada por el bucanero William Parker y también en 1668 por el corsario Henry Morgan, al mando de una flota de nueve barcos y 460 corsarios. El saqueo duró catorce días, durante los cuales hubo numerosos casos de violación, tortura y asesinato.
Los británicos intentaron sin éxito bloquear el puerto de la ciudad entre 1726 y 1727 como parte de la guerra anglo-española de 1727-1729. Dicha acción se saldó con una derrota estrepitosa de los británicos provocando la caída del almirante Francis Hosier.
El 21 de noviembre de 1739, el puerto fue capturado por el almirante inglés Edward Vernon. Este último saqueo dejó clara la vulnerabilidad del sistema de comercio español y provocó un cambio en este, pasando de pocas flotas compuestas por muchos barcos llevando mercancía entre unos pocos puertos a muchas flotas compuestas por pocos barcos intercambiando mercancías entre numerosos puertos. Además, se empezaron a utilizar rutas comerciales a través de Filipinas y el cabo de Hornos, dando la vuelta a África. La economía de Portobelo se resintió, no recuperándose hasta la construcción del canal de Panamá.
Los restos del fuerte de San Lorenzo son una de las más antiguas fortalezas españolas en América. Está localizado próximo a lo que fue el viejo asiento del pueblo de Chagres, en la desembocadura del río del mismo nombre, y fue a través de este río que el pirata Henry Morgan llegó a la ciudad de Panamá «La Vieja» para saquearla.
Figura 3. San Lorenzo.
Los ataques de Francis Drake en las costas del Reino de Tierra Firme en 1572, especialmente los ataques contra Nombre de Dios y el Camino Real, que era el camino por donde transitaban los tesoros que venían del Perú, obligaron a construir un sistema de defensa en los puertos del Atlántico. Así se decidió construir el Fuerte de San Lorenzo para proteger la entrada de la vía fluvial que penetraba cerca de la antigua ciudad de Panamá.
La obra se inició en 1598 por orden del Rey Felipe II y se terminó en 1601. Los planos de la maciza fortaleza fueron hechos por el ingeniero italiano Bautista Antonelli. El castillo de San Lorenzo se erigió en la cima de un alto arrecife, en posición que domina completamente la entrada del río Chagres.
La estructura original era la de una fortaleza avanzada, rodeada de empalizadas llenas de tierra que servían de muros. Su valor defensivo radicaba en el sitio que domina una amplia extensión del mar, lo que facilitaba la defensa de la desembocadura del río. Por ello se le consideró como centinela del gran triángulo estratégico del Istmo.
En 1670 fue atacado y tomado por Joseph Bradley, siguiendo instrucciones de Henry Morgan, quien había previsto la destrucción del fuerte como primera medida para asaltar la Vieja Ciudad de Panamá siguiendo la vía del río Chagres. El hecho de que el pirata Bradley no atacara por mar, sino que desembarcara con sus 400 hombres en un pequeño puerto cercano al castillo y acometiera por tierra, revela que los cálculos del ingeniero Antonelli eran acertados al considerar el alto arrecife como un lugar casi inexpugnable.
En el patio hay una cisterna o pozo de considerable diámetro, que servía para el suministro de agua. En la parte más avanzada hacia el mar, existe una escalera de caracol, hecha de piedra, que conduce a un nivel inferior bajo la tierra. Esta escalera sirvió como posible comunicación hasta el barranco, a manera de una avanzada subterránea desde donde se observaba al enemigo o se cumplían funciones relacionadas con la defensa. Este elemento defensivo, así como las estratégicas galerías subterráneas a manera de misteriosos laberintos, cruzaban el castillo en varias direcciones.
En las ruinas del edificio, situado en la meseta inferior, se observa el empleo de piedra en las bases y hasta cierta altura de las paredes; hacia arriba se utilizó ladrillo. Se advierten también arcos de medio punto, así como vanos adintelados hechos de ladrillos. Las garitas son igualmente de este material.
San Lorenzo del Chagres no solo sirvió de fortaleza, sino que después de su reconstrucción cumplió también funciones de prisión del Estado. En sus galerías subterráneas, que evocan todavía mazmorras coloniales, estuvo recluido Pedro José de Guzmán-Dávalos, Marqués de la Mina y Gobernador del Reino de Tierra Firme, quien junto con su esposa vivió en los oscuros calabozos de la fortaleza. En los fosos de esta prisión también fue confinado el peruano Francisco Antonio de Zela, prócer de la emancipación americana.
A comienzos del presente siglo, aún era visible parte del equipo y accesorios del fuerte. En una visita realizada en 1908, el historiador Juan Bautista Sosa encontró restos de las cureñas de cañones, culebrinas y morteros, utensilios domésticos, cadenas y grilletas. Aún hoy se pueden ver los pesados cañones que lo defendían.
La desidia del gobierno de Panamá, permitió que el fuerte quedara reducido a ruinas y perdiera gran parte de su estructura original.
Análisis del estudio realizado por Ciantelli (Environmental impact on UNESCO heritage sites in Panama, PhD Thesis, University of Ferrara, Ferrara, Italy, 21 of April 2017), y otros cinco estudios realizados a nivel internacional patrocinados por la UNESCO. Estudio detallado de los resultados expuestos en la tesis doctoral que partió de un análisis previo realizado en los sitios, tanto desde un punto de vista histórico como científico, de una investigación sobre el clima/medio ambiente y la geología del área, en el 2014.
Este análisis previo permitió la realización de una campaña de selección y toma de muestras de materiales pertenecientes al Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo y a las Fortalezas de Portobelo y San Lorenzo, enumeradas en la tabla 1, que estimamos representativos.
Tabla 1. Lista de todos los monumentos muestreados y las siglas de las muestras relacionadas.
Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo
Fortalezas de Portobelo y San Lorenzo
1. Fortín de la Natividad (PV FN)
1. Fuerte de San Jerónimo – Portobelo (PB FSJ)
2. Convento de San Francisco (PV FC)
2. Fuerte de Santiago de la Gloria (Batería baja) – Portobelo (PB FdS)
3. Hospital de San Juan de Dios (PV SJdD)
3. Fuerte de San Fernando (Batería baja, Batería alta y Casa Mata) – Portobelo (PB SF)
4. Convento de la Concepción (PV CC)
4. Fuerte de San Lorenzo (SL)
5. Convento de la Compañía de Jesus (PV JC)
6. Casa Terrín (PV CT)
7. Torre de la Catedral (PV TC)
8. Casas Reales (PV CR)
Un total de 49 muestras de piedra que forman las mamposterías fueron seleccionadas por el tipo de roca, el estado de conservación y las condiciones de exposición. Además, para dicho estudio, se recogieron seis muestras de los afloramientos, identificados en la proximidad de los diferentes sitios, para identificar las posibles canteras de origen de los materiales.
Dado el significado de su aporte, a continuación, se presenta la lista de técnicas utilizadas para la caracterización mineralógica y petrográfica de los materiales de construcción utilizados en las edificaciones monumentales.
• Observación por estereomicroscopio de la muestra tal-como-es (bulk samples), para un análisis preliminar, sobre todo del alteración superficial.
• Observación a través del microscopio de luz polarizada (PLM) de láminas delgadas/cortadas (30 μm) de las muestras (descubiertas, parcialmente pulidas para realizar observaciones tanto en luz transmitida como reflejada), para un análisis preliminar mas detallado tanto de la composición de la roca como de su estado de conservación. Especialmente para este último, las secciones delgadas se realizaron mediante corte transversal desde la parte 2 externa a la parte interna de las muestras (para poder analizar cualquier pátina superficial, el estado de conservación del exterior hacia el interior, etc.).
• Uso del microscopio electrónico de barrido con detector de Rayos X (SEM-EDS), para microanálisis de las láminas delgadas y muestras “bulk”, para verificar los detalles observados en la microscopía óptica y para profundizar el análisis en mayor detalle a nivel morfológico y elemental.
• Difractometría de Rayos X de polvo (XRPD), para identificar las fases minerales presentes en las muestras. Para esta técnica las rocas fueran reducidas a polvo.
• Fluorescencia de Rayos X a través de análisis de polvo (XRF), prensándolo con ácido bórico como aglutinante, para formar pellets. Esta técnica sirvió para profundizar los análisis anteriores y realizar la clasificación de rocas volcánicas (Le Maitre, 1984; Winchester and Floyd, 1977).
• Análisis porosimétrico (MIP), para conocer la porosidad de las rocas, la distribución del diámetro de los poros, también índice de su estado de conservación. Las muestras que mostraron suficiente material (~ 1x1x1 cm – 2x2x2 cm) fueron seleccionadas y analizadas por un porosímetro.
• Análisis de cromatografía iónica (CI), para evaluar la posible presencia de sales solubles en la mampostería, se han realizado análisis de CI en muestras que muestraron una pátina particular o fenómenos de alteración superficial.
El estudio realizado refiere que las técnicas enumeradas anteriormente permitieron identificar los tipos de rocas utilizados y las probables canteras. También estudiar las características de los materiales de construcción y su uso en la estructura.
La caracterización, como ha sido señalado previamente, fue llevada a cabo mediante el uso de diferentes técnicas (análisis en microscopía óptica y electrónica, por la difracción de rayos X y además, por la fluorescencia de rayos X, que permiten clasificar las rocas debido a procesos volcánicos efusivos). Específicamente, fueron identificados 9 tipos de piedra, entre rocas volcánicas y sedimentarias.
Es posible observar en la tabla 2 que las mamposterías de Panamá Viejo se componen principalmente de brechas poligénicas, tufitas, andesitas basálticas, riolitas y riodacitas esporádicas. En este sitio solo se han encontrado posibles canteras de brechas y andesitas.
Tabla 2. Composición de los materiales de las mamposterías de Panamá Viejo. El símbolo √ indica si el tipo de roca está presente en el sitio.
En las fortificaciones de Portobelo, calizas coralinas y areniscas han sido identificadas como los principales materiales de construcción; mientras que la andesita basáltica se ha observado solo en el Fuerte de San Fernando, donde estuvo presente un afloramiento de este material. Esta piedra se usó en la Batería Baja, en la pavimentación de la entrada del fuerte y en la rampa. En la Batería Alta también se encuentra en la mampostería, en particular en la suela de las troneras. Estas últimas, en la Batería Baja, están hechas de caliza coralina en la suela y grainstone utilizado en las esquinas.
Por último, en el Fuerte San Lorenzo, se han detectado también tobas y grainstones en las mamposterías. Estos últimos se utilizaron principalmente para componer esquinas (como partes ornamentales de los portales y de los bloques de base).
En caso de restauración es importante el conocimiento de los materiales, con el fin de elegir aquellos más compatibles y similares posible a los originales. Además, según las características estéticas y / o resistencia de la roca puede ser utilizada de una manera diferente, tal y como se muestra en la figura 4.
Figura 4. a, b, c. Fuerte de San Fernando y d. Fuerte San Lorenzo. a y b: andesita basáltica utilizada en la rampa (Batería Baja a) y en la base de la tronera (Batería Alta b); c. tronera de la Batería Baja, base en caliza coralina y grainstone utilizado en las esquinas; d. grainstone utilizado en la partes ornamentales de los portales y de los bloques de base.
Junto con la caracterización de los materiales fue importante evaluar su estado de conservación. Ha sido evidenciado que los fenómenos de deterioro superficiales más difusos se deben al crecimiento biológico, exfoliación y desprendimiento, desintegración (laminar y pulverización), incrustaciones de sal y alteración cromática, que en particular afectan a las riolitas (figura 5).
Figura 5. Principales fenómenos superficiales de deterioro observados en los sitios.
Por análisis de microscopía, fueron observadas partes alteradas (como áreas zeolitizadas) con grietas. Este proceso de zeolitización se detectó principalmente en rocas volcanoclásticas. Mediante investigaciones de XRPD fueron identificados los diferentes tipos de zeolitas presentes: clinotptilolita, detectada en todos los sitios; mientras que la mordenita fue identificada solo en Panamá Viejo. Además, las muestras de PV FC 6, PV FC 9 y PV SJdD, clasificadas como riodacita según la clasificación de Winchester y Floyd para rocas volcánicas alteradas, están formadas principalmente por mordenita (PV FC 6) y clinoptilolita.
Las partes zeolitizadas, como los minerales de arcilla que pueden expandirse (detectada montmorillonita y vermiculita), resultantes higroscópicos, pueden verse afectadas por los ciclos de humedad. Esto representa un factor co-responsable de los procesos de desprendimiento y exfoliación observados macroscópicamente.
En general, el análisis MIP reveló que la mayoría de las muestras analizadas presentan un diámetro de poro promedio inferior a los 0,2 μm, umbral de microporos. Además, casi todas las muestras presentan un rango de distribución de poros entre 0,01 y 10 μm. Se exceptúan de lo anterior, las riodacitas y las riolitas que tienden a tener, la mayoría de los diámetros de poros entre 0,01 y 1 μm, y las calizas de coral que muestran un predominio hacia 10 μm. De hecho, mediante análisis PLM, las calizas coralinas y grainstones / packstones muestran una porosidad intergranular e intragranular muy alta.
Asimismo, fueron identificadas incrustaciones de sales en las fortalezas de Portobelo, presentando un proceso de cristalización de calcita desarrollado en varios pasos, con una duración diferente. Esto es comprensible gracias a la alternancia de minerales esparíticos y micríticos que pertenecen a diferentes capas.
A través de las investigaciones de IC, fue posible determinar las sales solubles en las muestras, definiendo al calcio como el catión más abundante en todas las muestras, y en cada sitio. Por otra parte, se ha detectado alta presencia de sulfatos y nitratos, especialmente en Panamá Viejo, ya que se encuentra dentro de un área urbana cerca de una carretera con mucho tráfico, por lo que está afectada por una fuerte contaminación antropogénica.
Por su parte, Portobelo y San Lorenzo presentan al cloruro como el anión más abundante. Considerando los cationes detectados, este puede formar cloruro de sodio, potasio, amonio y magnesio. Sin embargo, la presencia de halita es resumible en todos los sitios, ya que el cloruro está presente en gran medida también en las muestras de Panamá Viejo. En presencia de agua, el Cl- puede crear el ácido clorhídrico, ya que los sulfatos y los nitratos pueden formar respectivamente el ácido sulfúrico y el ácido nítrico. Esto provoca la disolución de los carbonatos, que pueden recristalizar dentro de la porosidad de la piedra y provocar tensiones internas, o en la superficie, formando incrustaciones superficiales de calcita.
Para determinar el contexto ambiental, fueron elegidas estaciones de monitoreo de la red nacional panameña cerca de los sitios de interés; y se seleccionaron dos modelos de clima, que presentan dos resoluciones diferentes, ECEarth de 25 km y Arpege de 50 km. Luego, los datos de los parámetros climáticos -temperatura del aire cerca de la superficie, humedad relativa y cantidad de lluvia- se extrajeron de las estaciones de monitoreo y de los modelos climáticos, para el período de referencia 1979-2008. Adicionalmente, los mismos parámetros fueron recopilados también de escenarios futuros, en el período del futuro medio (2039-2068) para EC-Earth (RCP1 8.5) y desde el futuro cercano hasta el futuro lejano (2009-2100) para Arpege (RCP8 .5, RCP 4.5 y RCP 2.6).
Comparando los parámetros medidos con el simulado, el modelo EC-Earth resultó mejor para reproducir la estacionalidad de la temperatura y la humedad relativa. Al considerar la lluvia, generalmente Arpege simula mejor los datos medidos. Además, en el estudio ejecutado, se realizó una corrección de bias, obtenida sobre la base de las diferencias entre los datos simulados y los medidos. Por lo tanto, se aplicó un factor multiplicador para las series de modelos de lluvia y humedad relativa, mientras que un factor aditivo para los valores del modelo de temperatura.
Dado que las morfologías de deterioro más difusas detectadas son la pérdida de materiales, la cristalización de sales y el crecimiento biológico, en los estudios revisados, fueron seleccionados y aplicados funciones de daño para evaluar y predecir estos fenómenos. Considerando la recesión de la superficie, fue utilizada la función Lipfert modificada (relacionada con el “karst effect”), válida para rocas carbonatadas que tienen una porosidad inferior al 25 % (Bonazza et al., 2009). El resultado mostró una mayor recesión superficial en la zona norte de Portobelo y San Lorenzo, especialmente considerando los datos extraídos del experimento EC-Earth, tanto para la situación pasada como para la futura.
En consideración a los ciclos de sales de disolución y cristalización, la halita fue elegida como una fase de investigación prioritaria, ya que el sodio y el cloruro resultaron los iones más abundantes en las muestras, detectados en todos los sitios. Es importante también tener en cuenta su proximidad al mar. En el pasado (1979-2008), los ciclos de transición de halita destacaron que la mayor frecuencia de este fenómeno se registró durante la estación seca (desde noviembre/diciembre hasta abril/principios de mayo). En general, al hacer una comparación entre las condiciones pasadas y futuras y entre los sitios, Portobelo muestra el menor interés por este fenómeno, mientras que el área cerca de San Lorenzo parece ser la más afectada.
Para estimar la acumulación de biomasa en piedras ácidas (con un alto contenido en sílice), calculada considerando la acumulación de carbono orgánico en las superficies, se aplicó la función desarrollada por Gómez-Bolea et al. (2012) Los valores anuales más altos de biomasa se registraron, tanto en el pasado como para el futuro, en las áreas de la costa norte, especialmente en Portobelo, alcanzando 21 g cm-2.
4. PANORAMA MUNDIAL
El cambio climático traerá aparejados cambios en las condiciones ambientales que pueden poner en peligro evidencias del pasado, acentuando los procesos que producen daño a los sitios arqueológicos. Cualquier cambio en la temperatura y en el contenido de agua afectará la conservación de estos sitios, por lo que es necesario tomar precauciones para aquellos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial. Además, el hecho de que el cambio climático pueda destruir objetos preciosos, cuya misma existencia es hoy desconocida, representa un problema adicional para los yacimientos arqueológicos respecto de otro tipo de sitios.
Diversos cambios en el clima impactarán en la conservación del patrimonio:
La modificación de los regímenes de precipitación y el aumento de la variabilidad interanual alrededor del mundo reportada por el IPCC. Independiente de que la tendencia corresponda al incremento de sequías o inundaciones, cambios en acuíferos y napas freáticas, ciclos de humedad, momento de las precipitaciones o en la química del suelo, los yacimientos arqueológicos sufrirán las consecuencias.
El aumento de la temperatura del suelo -consecuencia del aumento de temperatura de la atmósfera- impactará especialmente en las regiones polares, donde gran parte del permafrost se está derritiendo.
En regiones templadas se prevén cambios en las regiones expuestas a los ciclos estacionales de congelación lo cual puede afectar las tensiones, la estabilidad del subsuelo y la subsidencia, sin mencionar la magnitud de las avalanchas de tierra.
El aumento del nivel del mar también pone en peligro las zonas costeras, debido al riesgo de erosión y de sumersión permanente de áreas bajas, y al aumento de la salinidad de las tierras lindantes con la costa.
Cambios en los ciclos de sequedad y humedad afectarán la cristalización y disolución de sales, y por ende afectarán tanto la arqueología enterrada como las pinturas, frescos y otras superficies decoradas, incluyendo el arte rupestre.
La Iniciativa de la UNESCO sobre el Cambio Climático, presentada por la Directora General en Copenhague, federa el trabajo de la Organización y lo asocia al de otros órganos de las Naciones Unidas para tratar de ayudar a los Estados Miembros a adaptarse al cambio climático, a atenuar sus efectos y educar a las sociedades para el desarrollo sostenible. También, a evaluar los peligros de los desastres naturales provocados por el cambio climático, y a vigilar su impacto en los sitios de la UNESCO (referentes del Patrimonio Mundial y las reservas de la Biosfera). La iniciativa de la Organización utiliza estos sitios para fomentar economías con bajas emisiones de carbono, por ejemplo, mediante la utilización sostenible de fuentes de energía renovables.
Figura 6. Inundación del Palacio Tschudi durante el evento de El Niño de 1982-1983.
CONCLUSIONES
Como se ha demostrado, el cambio climático también pone en riesgo los sitios arqueológicos de nuestro país, los cuales han perdurado durante muchos años y ahora se ven afectados por la contaminación y el cambio climático.
La acumulación de biomasa, la recesión de la superficie y los ciclos de transición de sales son los principales fenómenos que producen el deterioro de los materiales con los que se construyeron las fortalezas de Portobelo, San Lorenzo y Panamá Viejo.
Es evidente que el clima de nuestro planeta está cambiando y que cualquier cambio o modificación conlleva a una desestabilización en las condiciones ambientales y sociales en él; afectándolas, generalmente, de manera adversa. El estudio realizado por Ciantelli (2017) en Panamá Viejo y las fortalezas de Portobelo y San Lorenzo, así como otros estudios internacionales, patrocinados por la UNESCO, demuestran que los cambios en el clima también ponen en riesgo la conservación de los bienes del Patrimonio Mundial que han perdurado durante muchos años y ahora se ven afectados por estas condiciones, de forma acelerada.
La acumulación de biomasa, la recesión de la superficie y los ciclos de transición de sales son los principales fenómenos que producen el deterioro de los materiales con los que se construyeron estos sitios.
En los últimos años, los materiales de construcción se han reinventado o modificado para ser más resistentes ante los efectos negativos que la contaminación y el cambio climático tienen sobre ellos. Esto con la finalidad de aumentar el periodo de vida de las estructuras nuevas. Sin embargo, los bienes del Patrimonio Mundial no fueron construidos con estos materiales. Es fundamental entonces, crear y reforzar las capacidades de las instituciones que protegen y administran estos sitios, impartiendo una formación especializada y habilitando a profesionales para intervenir en la gestión, restauración y preservación de los bienes históricos y sus valores culturales.
El análisis de los resultados del estudio realizado por Ciantelli (2017) nos permite corroborar que los resultados de los ensayos realizados a las muestras de los materiales tomadas en Panamá Viejo y las fortalezas de Portobelo y San Lorenzo contribuyen, significativamente, a la formulación de directrices y al desarrollo de estrategias para la preservación actual y futura de los sitios arqueológicos de nuestro país. Además representan una base fundamental para un análisis más profundo, a fin de aumentar la conciencia de los posibles riesgos y daños relacionados con el clima que se pueden presentar en estas estructuras debido al impacto del cambio climático en el patrimonio cultural de nuestro país.
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Ciantelli, C., Environmental impact on UNESCO heritage sites in Panama, PhD Thesis, University of Ferrara, Ferrara, Italy, 21 of April 2017.
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