Biomuseo. “El Istmo Surge: Impactos del Surgimiento”

Por Raúl Frías. Marzo, 24 de 2020.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Universidad Tecnológica de Panamá

Introducción

Con el objetivo de conocer más la historia natural de la República de Panamá, el día 8 de marzo de 2020 se realizó una gira al Biomuseo dirigida por la Dra. Marilyn Diéguez con la participación de los estudiantes del curso avanzado de Cambio Climático.

El Biomuseo está ubicado en la Calzada de Amador, también conocido como el Causeway, el cual queda situado en la entrada sur del Canal de Panamá. Se puede llegar tomando un transporte selectivo (taxi) o un transporte colectivo (Metrobus), y el trayecto desde la Ciudad de Panamá toma unos 10 o 15 minutos. En este documento nos enfocaremos en resumir la información suministrada de los impactos del surgimiento del Istmo.

La muestra permanente del Biomuseo se titula Panamá: Puente de Vida. Ocho galerías y ocho «artefactos de asombro» nos cuentan el origen del istmo de Panamá y su impacto gigantesco en la biodiversidad del planeta.

Marco teórico

Los dos eventos más significativos que tuvieron lugar en el Mioceno tardío y a principios del Plioceno fueron la crisis de salinidad en el Mediterráneo y la formación del Istmo de Panamá en América Central. La formación del Istmo de Panamá fue gradual. Se inicia en el Mioceno superior permitiendo todavía, unas veces con restricciones otras con una mayor facilidad, la circulación entre el Mar Caribe y el océano Pacífico.

El Istmo de Panamá es un estrecho pedazo de tierra que se encuentra entre el Mar Caribe y el océano Pacífico, y une América del Norte y América del Sur. Se cree que se formó completamente hace aproximadamente 2,8 millones de años, sin embargo, los científicos aún no están seguros de los procesos que condujeron a esto.

Antes de crearse el actual istmo, las aguas cubrían la zona del actual Panamá. Una gran masa de agua separaba los continentes de América del Norte y del Sur, lo que permitía a las aguas de los océanos Pacífico y Atlántico mezclarse libremente. Bajo la superficie, dos placas de la corteza terrestre se desplazaban lentamente, obligando a la placa del Pacífico a deslizarse bajo la placa del Caribe.

La presión y el calor causado por esta colisión tectónica llevaron a la formación de volcanes submarinos, algunos de los cuales crecieron lo suficiente como para conformar islas, hace unos quince millones de años. Mientras tanto, el desplazamiento de las dos placas también fue empujando al fondo marino, obligando lentamente a emerger algunas zonas sobre el nivel del mar. Con el tiempo, grandes cantidades de sedimentos (arena, lodo y barro) de Norte y Sudamérica rellenaron las zonas existentes entre la nueva formación de islas.

Durante millones de años, los depósitos de sedimentos ampliaron las islas, vinculándolas, originando hace unos tres millones de años la formación de un istmo, entre el Norte y el Sur de América. Se estima que la formación del istmo de Panamá es uno de los acontecimientos geológicos más importantes en los últimos sesenta millones de años. Aunque solo era un pequeño fragmento de tierra en relación con el tamaño de los continentes, el istmo de Panamá tuvo enorme impacto en el clima de la Tierra y su medio ambiente.

Al impedir el desplazamiento de las masas de agua entre los dos océanos, este puente de tierra desvió las corrientes oceánicas del Atlántico y el Pacífico. Las corrientes del Atlántico se vieron obligadas a desplazarse hacia el norte, y finalmente se originó un nuevo sistema que llamamos la Corriente del Golfo. Con las cálidas aguas del Caribe que fluye hacia el noreste del Atlántico, el clima del noroeste de Europa se volvió más cálido (unos 10 °C más fríos sin el transporte del calor de la corriente del Golfo.) El Atlántico, que ya no se mezclaba con el Pacífico, aumentó su salinidad. Cada uno de estos cambios ayudó a establecer el sistema de circulación oceánica mundial actual.

La interrupción de la comunicación aporta un cambio importante en la paleoceanografía. Se refuerza la corriente del Golfo, se influye en la glaciación del hemisferio norte y se configuran las nuevas provincias paleozoogeográficas. Al mismo tiempo la formación de un puente intercontinental entre las dos Américas facilita los desplazamientos de la fauna continental en ambos sentidos.

En resumen, el istmo de Panamá, directa e indirectamente, influyó en el océano y las pautas de circulación atmosférica, que regulan las pautas de precipitaciones, y a su vez los paisajes. Las evidencias también sugieren que la creación de esta masa de tierra generó el clima cálido y húmedo del norte de Europa y dio lugar a la formación de la capa de hielo del Ártico, y contribuyó a la edad de hielo durante las siguientes épocas del Pleistoceno.

Biomuseo. La huella humana

Por: ÁNGEL ÁBREGO y PAUL DI GIACOMO. 2019, octubre 13.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Estructural. Facultad de Ingeniería Civil. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ

Bajo el Atrio del Biomuseo, se observó las 16 pilastras informativas sobre el impacto del ser humano en el istmo de Panamá. Fue muy interesante ver cómo emigraron los primeros humanos hacia nuestra región, sus actividades y sus alimentos. Imaginarse ese estilo de vida de cazar grandes animales para sobrevivir nos impresionó y nos llevó a pensar sobre todas aquellas ventajas y comodidades que la especie humana cuenta hoy día. Un simple ida a un supermercado (a la vuelta de la esquina), y resuelve sus problemas alimenticios.

Enfocándonos en nuestro país, destacan los primeros nativos ubicados en el área de Azuero y Coclé. Llama la atención el hecho que se volvieran hábiles fabricando cerámicas, como principal rubro. Estos son nuestros antecesores, quienes más adelante contribuirían al gran intercambio cultural del periodo de la colonización.

Todo esto se ve afectado por la intrusión de los españoles, tal y como lo presentan en la exhibición. Los españoles logran “desaparecer” los pueblos indígenas, matándolos, utilizándolos como esclavos y robando las riquezas de este “nuevo continente”. Aquí empieza la primera mezcla de tradiciones en nuestro país, hasta el momento de la construcción del Canal de Panamá, en la cual se ve influenciado por la gran cantidad de trabajadores de Las Antillas que marcaron nuestras costumbres afrodescendientes hasta el día de hoy.

En cuanto al Canal de Panamá, esta gran obra de la ingeniería que nos convierte en el puente del mundo, nos abre paso a nuevas oportunidades económicas y nos apunta como país de interés para otras culturas. A diferencia con el Canal de Suez, el Canal de Panamá con sus esclusas hace de él mismo una majestuosa obra de ingeniería muy avanzada para sus tiempos, que permite mejorar indiscutiblemente el comercio internacional de manera factible. Sin embargo, hoy día el funcionamiento del mismo se puede ver sumamente afectado debido a los efectos adversos del cambio climático en el país. Cada año se observa un ratio menor de lluvias, mayor incidencia de la evaporación por las altas temperaturas, llegando a niveles críticos en sus embalses, alertando al país, ya que esta es nuestra principal fuente de ingreso.

Definitivamente la experiencia de visitar el Biomuseo es siempre muy grata y amena. Se presenta de manera temática nuestra historia-evolución capaz de ser atractiva tanto para niños como adultos. La interacción con nuestra fauna y flora, que es tan diversa y majestuosa, con especímenes únicos, y que debemos cuidar ya que esto es lo que resalta a nuestro Panamá.

Biomuseo. Sala: La Red Viviente

Por: R. Aron Villarreal. Marzo, 2020.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Introducción al informe

El siguiente informe tiene como objetivo primordial, expresar mis emociones de la de gira realizada al Museo de la Biodiversidad de Panamá (ubicado en el Causeway de Amador), haciendo énfasis de las impresiones generadas al conocer la sala de exposición “Red viviente”. Esta gira fue realizada el 8 de marzo de 2020 en la que participamos el grupo de la asignatura Cambio Climático, graduandos 2020 de la maestría en administración de proyectos de construcción de la facultad de de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Inicialmente tenía la idea de que por llamarse “biomuseo” encontraría solamente muestras de especies y la descripción de ellas a lo largo de toda la exposición. Gracias a esta gira pude comprender que el alcance de la exposición del museo es mucho mayor que la expectativa que tenía antes de conocerlo.

Antes de escribir mis emociones acerca del tema medular de este informe, o bien, descripción particular de la sala “Red viviente”; me sentiría inconforme al no describir, aunque sea brevemente, mis impresiones en cuanto a la exterioridad del edificio de exposición, arquitectura, secuencia y distribución interna de las salas, por lo que haré una breve mención de ellas antes.

Exterioridad del biomuseo

Mi impresión general de los alrededores del edificio fue que me deleitó completamente la parte exterior en donde se encuentra la vegetación frondosa ubicada entre las oficinas administrativas y el edificio del museo; sin embargo, creo que por tratarse de un “museo de la biodiversidad” pudiese haberse incluido una mayor cantidad y variedad arbórea en la sección contigua al edificio principal, de forma tal de que hubieran especies de aves u otros animales interactuando con el ambiente, en lugar de observar un gran espacio cubierto solamente por grama.

Arquitectura del edificio

Me parece que la arquitectura del edificio sale de lo cotidiano, sin embargo, los materiales utilizados en esta edificación prácticamente son los mismos comúnmente encontrados en cualquier otra construcción (concreto, acero, vidrio y más concreto). Particularmente no me impresionó para nada el hecho de que las columnas, vigas y techo del museo intentara emular la naturaleza de los árboles. Hubiera preferido que, en su lugar, la arquitectura hubiera considerado o emulado materiales más naturales y que el edificio no usara tanto aire acondicionado en algunas salas, más bien, un diseño bioclimático que extrajera el calor e incluyera brisa fresca del ambiente.

Secuencia y distribución de las salas

La secuencia de exposición de las salas me parece adecuadas. Sin embargo, creo que es importante ver de forma gráfica un mapa secuencial antes de ingresar. Es la primera vez que voy al biomuseo y aunque pudiera existir este mapa secuencial, debería ser muy llamativo para los visitantes.

En cuanto a la distribución de las salas, me parece que hizo falta más espacio a algunas salas tales como: la inicial de “Biodiversidad”, la del “Istmo Surge”, la de animales del “Gran Intercambio”, espacios ubicados frente a las peceras en la sala de “Los océanos” y en la sala temporal de Cambio Climático. Esto se constataba en el momento en que otros visitantes se veían obstruidos por nuestro grupo, por lo que considero que fue un tanto incómodo para otros visitantes ajenos a nuestra gira; pienso que la distribución interna debió diseñarse un poco mejor para estos casos.

Red viviente

Tuve la suerte de que pude escoger la descripción de esta sala del biomuseo, puesto que fue la sala que más me gustó y emocionó de todo el recorrido. Inicialmente no tenía la más mínima idea de lo que se trataba en esta sala.

Me parece que la escultura de las avispas que interactúan dentro del fruto del higo honra perfectamente una relación incomprendida para mí hasta ese momento. En todo el centro de esta sala y mostrando el ciclo completo en el piso, definitivamente llama mucho la atención y el querer saber más acerca de estos ciclos de interacción entre los organismos. Particularmente esta escultura que llama la atención, me hizo comprender inmediatamente de qué se trataba esta sala y cómo poder disfrutarla en sus diversos escenarios.

La interacción de las avispas del higo con su fruto, la de los pericos barbinaranja con los comejenes, la de la vida de los escarabajos con la materia orgánica muerta de los árboles y las demás me hacen pensar en que en realidad conocemos muy poco de las interacciones de la naturaleza con el ambiente de forma global. Considero que al final de todo, hay una interacción a nivel microscópico mucho más compleja que nos falta por conocer y entender.

La falta de tiempo en el recorrido no me permitió poder disfrutar de cada uno de los escenarios de esta sala. En adición, tuve la oportunidad de reportarle, a uno de los guías, que uno de los escenarios tenía el audio dañado para que pudieran tomar acciones en su reparación.

El recorrido de esta sala me impactó tanto que me gustaría ir nuevamente solo para concluir los demás escenarios. Confío en que próximamente estaré visitando nuevamente este museo para ver y con mayor detalle conocer todos los escenarios de todas las salas contenidas en él.

Evolución de la escritura y su relación con el cambio climático contemporáneo

Por: Rolando Villarreal | Viernes Santo del 2020, ciudad de Panamá.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Para que el humano moderno haya podido lograr los avances que conocemos, ha sido necesario la utilización de un sistema que nos permitiese comunicar ideas y pensamientos, así como el registro de gran cantidad de información imposible de memorizar. A su vez, este sistema debiese permitir la transmisión de información a otras personas, culturas y generaciones. La escritura, se define entonces, como un sistema de representación gráfica que utiliza signos grabados sobre un soporte; ajustándose perfectamente a estas necesidades.

Evidencia científica nos devela que los primeros homínidos y ancestros del humano moderno, aparecieron entre 2 a 3 millones de años atrás. La aparición de la escritura se remonta solo hacia el año 3500 a.C., al datarse los escritos más antiguos conocidos hasta el momento. Con la aparición de los primeros escritos, se marcaría entonces el gran hito que nos separa de la prehistoria; dando inicio a una progresión humana sin precedentes e inalcanzable durante los millones de años que nos antecedieron. Gracias a la escritura, el ser humano conocería acerca del entorno, del espacio, del tiempo y de él mismo.


Figura 1 – La escritura como hito en la historia de la humanidad.

Sin ser expertos, sin sobrevivir a siglos de equivocación y con tan solo saber interpretar un documento escrito, somos capaces de conocer acerca de la fotosíntesis en tan solo unos minutos. Desde la fabricación de ungüentos naturales a partir de una receta, hasta la construcción de edificaciones como el Burj Khalifa a partir de planos; la escritura ha jugado el rol más importante como sistema de comunicación humana.

Los escritos más antiguos son atribuidos a unas tablillas de piedra encontradas en la gobernación de Babilonia, en el antiguo emplazamiento de la ciudad sumeria de Kish, República de Irak. Es probable que estas tablillas se utilizaran para el registro de transacciones económicas o de bienes.

Figura 2. Tablillas de Kish (fuente: Ibercaja).

Para la edad antigua, el hombre ya utilizaba escritos en los que se podían expresar sentimientos y emociones. Para la Edad Media, la escritura sirvió de base para que los grandes imperios pudiesen ser administrados; por ejemplo, el registro de los impuestos recaudados por los publicanos. La evolución de la imprenta mecánica permitió que, para la Edad Moderna, se replicasen Biblias más rápido que las transcritas manualmente por monjes. Biblias listas para difundir la doctrina cristiana al nuevo mundo, así como los sistemas económico, político y social de los conquistadores europeos. Para la Edad Contemporánea, la imprenta electrónica permitió que pudiesen reproducirse escritos mediante el fotocopiado. Por consiguiente, la imprenta ha logrado posicionarse como un gran aliado de la escritura, ya que permitió la rápida propagación de información y conocimientos hacia todas las regiones del mundo.


Figura 3. Impresora electrónica y digital (fuente: Hewlett Packard Company).

Para nuestra suerte, o desgracia, el gran aliado de la escritura accionó el gatillo del estrepitoso desarrollo industrial que marcaría el inicio de la Edad Contemporánea. Fue necesaria la divulgación de documentos impresos que enseñaran acerca de los mecanismos y funcionamiento de las máquinas de vapor, mismas máquinas que fueron reemplazadas por aquellas de combustión interna que a su vez requirieron de la interpretación de escritos con letras, símbolos y diagramas para su producción en masa.

Las primitivas máquinas industriales contemporáneas han sido responsables de emitir excesivas cantidades de dióxido de carbono (CO2); principal gas que ocasiona el efecto de invernadero (EI). Estos gases evitan que la energía calórica proveniente del sol, y reflejada por la superficie terrestre, salga fuera de nuestra atmósfera; ocasionando un calentamiento global que ha generado el cambio climático contemporáneo (CCC).

Por otra parte, los escritos nos enseñan que las plantas verdes requieren del CO2 para realizar la fotosíntesis y que, gracias a este proceso, generan su propio alimento y el oxígeno (O2) que respiramos. La escritura ha de necesitar un soporte sobre el cual han de grabarse los signos, por lo tanto, gran cantidad de árboles han de sucumbir para producir el papel sobre el cual se publican famosos diarios como el The New York Times. El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, indica que anualmente se consumen unos 268 millones de toneladas de papel y que, por cada tonelada, se requiere cortar unos 14 árboles. Si a la masiva emisión antropogénica de CO2 añadimos la despiadada tala de árboles, tenemos un EI mucho más acentuado.

Pareciera ser que la escritura nos ha conducido a un destino sombrío, sin embargo, la tecnología puede ayudarnos a cambiar esta perspectiva. Resulta ser que el gran aliado de la escritura también sigue evolucionando, abriéndonos paso a lo que llamamos la era digital. Las impresiones digitales no solo eliminan la necesidad de usar papel, sino que también tienen un mayor alcance para la divulgación de escritos como este, que nos ayuden a contrarrestar el CCC.

La escritura y sus aliados han de seguir evolucionando para que instructivos y diagramas sean interpretados en la producción replicada de máquinas que no emitan una sola molécula de CO2 durante su funcionamiento; máquinas que utilizan fuentes renovables de energía a partir del sol, del viento o de las olas del mar. Aun si desaparecieran las máquinas de combustión interna o el papel utilizado para la impresión de libros de docencia, la escritura seguiría prevaleciendo como fiel testigo en la historia de la humanidad.

INFORME DE GIRA Parque Natural Metropolitano

Por: Isaach Sagel. Febrero, 2020.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN. MAESTRÍA. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.

RESUMEN

Para objetivos del curso, el día 16 de febrero se realizó una gira en el Parque Natural Metropolitano. Durante la gira se exploraron los senderos Los Caobos y El Roble. Se observaron las características de la vegetación y el suelo asociadas a adaptaciones climáticas. Además se discutió el efecto de la expansión urbanística hacia los bosques y cómo se ve afectada la estructura biótica del mismo.

Reporte de gira

La gira comenzó a las 8:30 a.m., en la entrada del Parque Natural Metropolitano. Este se encuentra ubicado entre la Ave. Ascanio Villalaz, la Ave. La Amistad y la Ave. Juan Pablo. El Centro de Visitantes, específicamente, se encuentra en la Ave. Juan Pablo II final. Es la única área protegida de Centroamérica situada dentro de los límites de una ciudad metropolitana.

Figura 1. Ruta de arribo al centro de visitantes Ave. Tumba Muerto – Juan Pablo II.

Para llegar al Parque se pueden tomar cuatro rutas diferentes. Están la ruta Ave. Tumba Muerto – Juan Pablo II; Ruta 5 de mayo- Albrook Mall- Juan Pablo II; Ruta Calidonia – Juan Pablo II; y Ruta La Amistad A. Villalaz – Juan Pablo II. El Parque Natural Metropolitano (PNM) lo conforman 11 polígonos que abarcan, en su totalidad, una extensión de 232 hectáreas y 1159,43 m2.

Figura 2. Superficie del parque y senderos a lo largo, con su recorrido desde el centro de visitantes.

El grupo se reunió en el centro de visitantes donde se estableció de forma breve y concisa las normas y lineamientos que se debían adoptar al entrar en la zona boscosa del Parque. El trayecto de gira empezó por el sendero Los Caobos. Una vez dentro del área boscosa, la Dra. Marilyn Diéguez explicó las características observables de la vegetación por el sendero. Se mencionó la importante caracterización de bosque secundario tropical seco. Se hizo referencia a que en los bosques tropicales hay pocos individuos de una misma especie pero muchas especies (mayor diversidad).

Figura 3. Punto de partida de la gira al sendero Los Caobos.

En los trópicos, las raíces de los árboles son subsuperficiales; la tasa evapotranspiración es menor a la precipitación; y que hay tres estratos: el dosel del bosque en donde están las copas de los árboles más altos y atrapan toda la luz; los arbustos y palmeras; y las especies de sotobosque, en crecimiento, que pueden sobrevivir con poca luz. Las especies de plantas compiten por abarcar un mayor área para absorber nutrientes y atrapar luz para la fotosíntesis de sus alimentos.

Se pueden mencionar otras características de adaptación de las plantas del bosque tropical, entre ellas que algunos árboles tienen la capacidad de permanecer en un estado de hibernación bajo el dosel, hasta que aparezca una grieta de luz; entonces empiezan a crecer rápidamente. La mayoría de las hojas que reciben la luz en el estrato inferior (sotobosque) se mantienen a un solo nivel para así evitar darse sombra entre sí. Las lianas funcionan como mecanismos naturales para que las plantas pequeñas puedan llegar a zonas más altas donde hay más luz. Las hojas del estrato superior tienen consistencia elástica y son resistentes a las estaciones secas. Las hojas nuevas en varias especies de plantas no tienen clorofila (color pardo o blanquecino). Las asociaciones simbióticas de organismos del reino Fungi en las raíces permite aprovechar la capa de hojarasca en el bosque para una absorción eficiente de nutrientes. Los animales realizan la dispersión de las semillas de las plantas, creando interacciones simbióticas o de beneficio mutuo entre las plantas y los animales en esta zona.

GIRA AL PARQUE METROPOLITANO

Por: Isaías Ávila, Yarelis Jaramillo y Teodolinda Pérez. Marzo, 2020.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN. MAESTRÍA EN INGENIERÍA AMBIENTAL. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.

El Parque Natural Metropolitano (PNM) está ubicado en la provincia de Panamá, distrito de Panamá, dentro del corregimiento de Ancón. Cuenta con 232 has + 1 159,43 m2. El clima, según la clasificación climática de Köppen, incluye el tropical muy húmedo, el tropical húmedo y el tropical de sabana. El PNM fue revertido a administración panameña en la década de los ochenta, luego de permanecer bajo administración de los Estados Unidos de América desde inicios de la época canalera. Hoy día forma parte de un cinturón de vegetación relativamente continuo que se extiende a lo largo de la ribera este del Canal de Panamá, conformado por los parques nacionales Soberanía y Camino de Cruces, además del PNM.

Su entorno inmediato incluye áreas residenciales, escuelas, universidades, áreas comerciales e industriales. La descripción de sus límites son los siguientes:

  • Este y sur: La Locería, Villa Soberanía, La Alameda, Las Mercedes, Dos Mares y Altos del Chase; Curundú, Brooklincito y Viejo Veranillo.
  • Oeste: consiste primordialmente de áreas verdes. Esta zona incluye el sector de Albrook y los Llanos de Curundú. Adicionalmente está el cerro Curundú, ubicado en el límite suroeste.
  • Noroeste: Parque Nacional Camino de Cruces.

El PNM cuenta con: senderos, miradores y un Mariposario, los cuales son utilizados por los visitantes nacionales e internacionales que desean admirar la belleza de la naturaleza y aprender sobre el perfecto ciclo de la vida dentro de un bosque tropical. El Parque provee servicios ambientales para los habitantes de Ciudad de Panamá. Entre otros: contribuye a disminuir el 30 % de los contaminantes del aire de la urbe capitalina, sirve de zona de inundación del río Curundú, reduce la temperatura, permite el amortiguamiento del ruido, brinda sitios para senderismo, investigación y otras actividades más. 

Nuestro punto de encuentro fue a la entrada del Centro de Visitantes para partir el recorrido hacia el sendero Los Caobos. En la entrada del sendero se nos dieron las instrucciones de normas de comportamiento dentro del sendero, una breve historia del parque y los objetivos del recorrido, entre otras directrices.

Es un bosque secundario intervenido por el ser humano, ya que a inicios de la construcción del Canal de Panamá se extrajeron las principales especies maderables como robles y caobos. También se usó como base militar durante la Segunda Guerra Mundial. Su principal depredador es el urbanismo.

Este bosque se clasifica como bosque tropical seco, los cuales se ubican, principalmente, en las zonas bajas de nuestro país. Posee características tales como: suelos ácidos, una estación lluviosa y otra seca, y la pérdida por parte de varias especies de árboles de sus hojas, las cuales cubren la superficie del suelo, como un mecanismos de ahorro energético durante la estación seca. Las raíces de los árboles se caracterizan por ser subsuperficiales lo que favorece la captación de agua y minerales del suelo. Estas raíces representan un mecanismo de adaptación de los árboles en los bosques tropicales ya que las altas humedad y temperaturas favorecen la descomposición rápida de la materia orgánica, y la lluvia lava rápidamente esos minerales, esenciales para su desarrollo, sacándolos de su alcance.

El sendero tiene una trayectoria de 0,9 km aproximadamente; en él se observa un barandal de madera y el camino pavimentado con gravilla, con escalones construidos de madera. En la entrada predominaban árboles jóvenes, uno muy cerca del otro; a sus laterales se observaron plantas pioneras de entre las cuales podemos mencionar el guarumo, la chichica. Estas plantas compiten por el espacio o claros que dejan los árboles caídos. Las especies pioneras se caracterizan por crear condiciones óptimas en el suelo para el desarrollo de otras especies.

Subiendo por las pendientes se observan distintas especies en un mismo sitio. Esta característica hace que sea más eficiente el uso de los recursos, ya que especies distintas requieren diversos nutrientes respecto a otras especies. Esta diversidad establece relaciones entre especies para regularse mutuamente y darle estabilidad al ecosistema.

Al llegar al mirador se observaba una linda vista de la ciudad, haciendo contraste de las edificaciones y el bosque en medio de la cuidad. En este lugar observamos la planta que se usa para la elaboración de los sombreros típicos de Panamá, conocida comúnmente como planta de bellota o petaquera; también observamos un bejuco de color verde con flores rojas (pasiflora), lianas y bejucos de gran tamaño, y árboles de guarumo.

Antes de finalizar el recorrido observamos un árbol de barrigón y uno de cuipo que debido a la gran altura que presentaban era imposible ignorarlos. Se presume que tengan alrededor 100 años de edad.

Ya terminado con el recorrido se observó lo que fueron edificaciones de las antiguas bases militares. También vimos un árbol conocido como indio desnudo, del cual se dice que puede ayudar a aliviar problemas renales, ya casi al retornar al Centro de Visitantes encontramos una pequeña charca con tortugas, árboles de cedro, roble y uno con espinas.

Parque Natural Metropolitano: “Pulmón de la Ciudad de Panamá”

Por: Luis Vergara, Eyda Meneses y Johanna Rincón. Marzo, 3 de 2020.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

El Parque Natural Metropolitano se originó con los primeros planes de uso del suelo del Canal en 1974 y fue inaugurado el 5 de junio de 1988, Día Mundial del Ambiente. Al año siguiente, el área del Parque se convirtió en un centro de entrenamiento para las Fuerzas de Defensa de Panamá (FFDD). En la actualidad, el Parque cuenta con planes de Manejo y Operativo.

El Parque Natural Metropolitano está ubicado en el corregimiento de Ancón, distrito de Panamá, entre la Ave. Ascanio Villalaz, la Ave. La Amistad y la Ave. Juan Pablo II; frente a esta última se encuentran sus oficinas principales. Es la única área protegida de Centroamérica situada dentro de los límites de una ciudad metropolitana.

El parque está conformado por once polígonos que abarcan una extensión de 232 hectáreas y 1 159,43 m2. Entre los atractivos con los que cuenta están varios senderos y miradores. Estos son: Los Momotides, Los Caobos, El Roble, Camino del Mono Tití, La Cienaguita, Los Guayacanes, Interpretativo Dorothy Wilson; miradores Los Trinos, Los Caobos, Cerro Cedro; y el recorrido a través de la Grúa del “Dosel del Bosque”.

La preservación del parque permite tener un área natural que contribuye a mantener, en particular, un equilibrio entre el medio natural y el entorno urbano que lo rodea. Busca prevenir la contaminación y propiciar un ambiente sano, que brinde a la población mayores oportunidades de esparcimiento al aire libre. Este espacio es propicio para la recreación dirigida, la interpretación de la naturaleza, la educación ambiental y la investigación ecológica, entre otras actividades, y la conservación de los recursos naturales tales como la flora y la fauna.

Maravillas del bosque: vegetación, flores, senderos y Mirador.

El recorrido del pasado 16 de febrero, se realizó en el sendero Los Caobos que conecta con el sendero El Roble. El sendero de Los Caobos fue inaugurado en 1995, llamado de esta forma por el árbol de caoba (especie reintroducida al parque) que se puede apreciar durante su recorrido. Su trayecto tiene una longitud de 0,9 km; que se recorre, a buen ritmo, en aproximadamente una hora. Su dificultad es moderada.

Antes de comenzar a explorar las maravillas del PNM, justo en la entrada del sendero Los Caobos, recibimos una breve introducción de la profesora (guía) quien nos daba algunas recomendaciones. Teníamos que ser cuidadosos, mirar dónde íbamos a pisar, y en caso de resbalarse, no tratar de sostenernos de alguna planta, árbol o algún compañero, porque él o nosotros podíamos salir lastimados. El compañero, por estar desprevenido; nosotros, porque no sabríamos de qué nos estábamos agarrando o qué había sobre la rama, planta, bejuco a la que echábamos mano; entre otras cosas.

Una vez que entramos, la profesora nos mostró varios árboles y nos preguntó cuál es la particularidad de algunos de ellos en cuanto a sus raíces. Algunas son superficiales (en los trópicos), otras profundas (principalmente, regiones templadas). Las raíces de los árboles en los trópicos están adaptadas a la disponibilidad de nutrientes; en general, son sub superficiales.

Otros factores propios de los bosques tropicales son la humedad -siempre alta- y las elevadas temperaturas que influyen sobre la actividad metabólica de los microorganismos. Estos participan en la descomposición rápida de toda la materia orgánica que está en la superficie: hojas, restos de animales, semillas, ramas, frutos, flores. Las lluvias, que en los trópicos suelen ser torrenciales, lavan los suelos y arrastran todos los minerales que resultan del proceso de descomposición. De allí se deriva el desarrollo de esas adaptaciones al nivel de las raíces en la vegetación.

En algunos árboles, próximos al sendero, se podían ver las raíces cortadas de árboles por donde pasaba el cordón marcado del sendero, obras realizadas por el ser humano. Esto aumenta la vulnerabilidad del árbol al afectar su capacidad de fijación o amarre al suelo. Las raíces ayudan a sostener el árbol para que no se caiga y son igual de grandes que la parte del árbol que sobresale (copa del árbol: ramas y hojas).

También nos introdujo sobre el tema de la competencia entre las diferentes especies de la vegetación, la que se da por los espacios y por la luz. El claro (la luz) que se crea dentro de un bosque cuando algún árbol cae, hace que las especies que están abajo compitan por ocupar ese espacio iluminado. La diversidad que hay en un bosque hace que se establezcan relaciones entre las especies, y que una especie controle a la otra, evitando que sean una plaga.

En los suelos descubiertos, con pérdida de nutrientes, se establecen las especies pioneras como la chichica y el guarumo. Estas especies crecen en áreas alteradas, con pérdida de vegetación y empobrecidas en cuanto a nutrientes. Las especies pioneras mejoran las condiciones del suelo, propiciando la recuperación de los nutrientes; esta mejoría de las condiciones resultan favorables para otras especies más exigentes que vienen a desplazar a las especies pioneras. Es así que los bosques juegan un papel importante en el ciclo natural del carbono, puesto que la vegetación captura el dióxido de carbono de la atmósfera durante el proceso de fotosíntesis y lo transforma en compuestos orgánicos. Durante la respiración y la descomposición de las plantas, parte del carbono es liberado a la atmósfera. De esta manera, un área que estuvo degradada puede volver a participar en la captura del dióxido de carbono.

Más adelante la profesora guía, nos explicó sobre la copa de los árboles. Dado que este es un bosque tropical seco, la vegetación pierde sus hojas cuando está finalizando la temporada lluviosa y se acerca la temporada seca. El agua que se encuentra en el tronco se tiene que mantener durante toda la estación seca, hasta cuando llegue la nueva temporada lluviosa. Para reducir la evapotranspiración es que los árboles dejan caer sus hojas; así pueden retener el agua.

Otro efecto importante de las hojas que han caído de los árboles y cubren el suelo (hojarasca) es que «alimentan» el suelo del bosque, ya que generan humus y nutrientes a partir de los procesos de descomposición y mineralización. Se da la recuperación de los nutrientes a partir de la actividad de los microorganismos; estos vuelven a ser utilizados por la vegetación. Gracias a ello, retornan al suelo los bioelementos necesarios para mantener su productividad. Además proporcionan alimento a los organismos contenidos allí y benefician la gran diversidad de árboles que hacen uso de los nutrientes.

A medida que se recorría el sendero Los Caobos, que está marcado por un cordón de piedras, se observó una flor desconocida por nosotros. Esta flor es llamada flor de la pasión (Passiflora – desde la época colonial), y tiene propiedades medicinales. Se le llama pasiflora perfumada o granadilla de monte. Pudimos investigar que «es un bejuco trepador nativo de las áreas tropicales». Esta flor presenta un color muy llamativo de color rojo escarlata, son solitarias, pueden o no tener olor y florecen en el verano. La pasiflora constituye uno de los mejores remedios contra todo tipo de manifestaciones nerviosas y relaja el organismo, muy adecuada en aquellas situaciones de estrés.

Llegamos a la parte más alta del Sendero, donde se encuentra un mirador llamado “Mirador los Caobos”. Desde allí se enmarca un bello cuadro de plantas y se puede apreciar la diferente vegetación, que incluye los árboles de Caoba, además de permitir una vista hermosa donde se aprecia la Ciudad de Panamá. Este mirador tiene una altitud de 72 m.s.n.m.

Durante la gira pudimos observar la diversidad de árboles y conocer de cómo determinar el estado de un bosque, en cuanto a su edad relativa. A través de la presencia de lianas o bejucos, y sus respectivos diámetros. Entre más jóvenes sean los bosques, mayor será su capacidad para absorber dióxido de carbono. Los bosques jóvenes presentan árboles de menores diámetros y alturas, y una mayor densidad de individuos por superficie.

Se pudo apreciar una buena cantidad de individuos de guarumo durante el recorrido; en la margen del camino y en los claros dentro del bosque. Sobre esta especie se comentó que es una especie pionera, de hojas grandes acorazonadas. Su tronco recto y hueco ha permitido su uso por nuestros antepasados para crear conductos de agua. Es una especie que requiere pocos nutrientes y ayuda a recuperar la fertilidad de los suelos; también es una de las comidas preferidas del perezoso. Las hojas del guarumo, adicionalmente, tienen propiedades narcóticas y sirven de medicina en beneficio de la salud del ser humano; animales domésticos y silvestres.

Según íbamos avanzando -nos movíamos en descenso- se pudo notar varios letreros con información del Parque Natural Metropolitano, entre ellos el del Mono Tití. Luego llegamos a un área un poco plana, que cuenta con unas bancas, propicias para el descanso y la observación. A unos escasos metros se ubica un arroyo seco. Al fondo, y en lo alto, se encuentra un inmenso árbol llamado barrigón que posee estrías verticales. En la parte baja, antes de las raíces de contrafuerte, su tronco es más ancho y redondo que el resto. En su interior, este árbol, acumula agua con muchas sustancias químicas en solución; estas, pueden ser perjudiciales. Según comentan, en ciertas comunidades del interior e indígenas, lo usan para dárselo de tomar a las personas que no son de su agrado, ya sea por algún agravio, mal gesto o una actitud negativa hacia sus moradores.

También se pudo ver el Cuipo en esa misma área, que es el árbol más grande de los bosques, y puede crecer 60 metros de altura. Su tronco es recto y contiene círculos horizontales al suelo, y llega a presentar un diámetro de hasta 2,5 metros. Este árbol es usado por el águila arpía, para construir sus nidos. Este árbol queda sin hojas entre los meses de diciembre y enero para reverdecer hacia el mes de mayo.

Luego conectamos con el sendero El Roble, que se hizo operativo en 1998 con el propósito de evitar que los guías y los grupos en giras educativas tuviesen que transitar a orillas de la avenida Juan Pablo II. El sendero tiene un trayecto de 0,7 km, y a una cierta distancia se encuentra una pequeña laguna artificial habitada por tortugas, peces y otros animales que están en el área.

Continuamos caminando y llegamos donde está ubicado el Mariposario Metropolitano, un albergue de mariposas, para estudio, reproducción y conservación.

En conclusión, la experiencia que tuvimos de esta gira educativa al Parque Natural Metropolitano, llamado el pulmón de la ciudad de Panamá, es que los bosques bien gestionados ofrecen un ambiente sano y hermoso, que benefician a las personas que lo visitan y a los animales que lo habitan. De gran importancia la hojarasca que alimenta los suelos del bosque que genera humus y nutrientes, y proporciona alimentos a los organismos que allí conviven.

El interés por la naturaleza, de conservación y protección, es importante fortalecerlo. Tenemos un atractivo en nuestro país, el Parque Natural Metropolitano. Es muy importante que desde muy pequeños, aprendamos a respetar y a valorar la naturaleza.

Finalmente fue trayecto hermoso porque se sentía diferente cuando estábamos al fondo del bosque, el silencio, la calma; el aire se sentía puro y percibíamos una temperatura fresca, diferente a lo que fue el inicio y a la salida del sendero Los Caobos. “Fue un ambiente relajado”.

Biomuseo: Panamá, Puente de Vida

Creado por: Eyda Meneses. Marzo, 24 de 2020.

Mi visita al Biomuseo

El domingo 8 de marzo de 2020, fui a visitar el Biomuseo de Panamá, en una gira académica para el curso de Cambio Climático. ¡Primera vez en entrar a esta magnífica edificación!, diseñada por el reconocido arquitecto Frank Gehry. ¡El Biomuseo es tan atractivo! Tanto por fuera como por dentro, cada una de sus salas es algo impresionante y nos lleva a la interesante explosión de vida en Panamá.

Antes de comenzar el recorrido por las salas con las que cuenta este majestuoso museo, personal encargado nos dio al grupo una breve introducción de lo que es el Biomuseo, la inspiración arquitectónica, imitando las formas de un bosque con árboles altos, los techos que representan las hojas. Este edificio se distingue por su variedad de colores que además de representar la variada flora y fauna de Panamá, representan la diversidad cultural presente en los pueblos indígenas.

Luego de la explicación se inició el recorrido, para comenzar a ver y a disfrutar de la biodiversidad con la que cuenta nuestro territorio nacional. Durante el trayecto es posible encontrar diferentes galerías donde se aprecia el impacto sobre la biodiversidad del planeta y el surgimiento del Istmo de Panamá, entre otras cosas. Las salas de exhibición de este Biomuseo son: La vitrina de la biodiversidad, Panamarama, El puente surge, El gran intercambio, La huella humana, Océanos divididos, La red viviente y Panamá es el museo.

En este informe me enfocaré en la galería Panamarama, nombre que resulta de la mezcla entre dos palabras, Panamá y Panorama. De allí, el origen del nombre de esta sala que simula a la sala de un cine, donde las personas permanecen de pie o sentadas sobre su plataforma de vidrio. Esta presentación audiovisual dura aproximadamente unos seis minutos de recorrido por la diversa naturaleza panameña.

La colección de diversidad que se muestra en las gigantes pantallas es toda una aventura. Poder ver todas las imágenes que se reflejan, desde varios ángulos, nos traslada a través de los diferentes ecosistemas que hay en Panamá. Estos van desde la profundidad de los océanos hasta los bosques nubosos, mostrándonos la riqueza de nuestra flora y fauna, porque vivimos rodeados por un sin fin de seres y comunidades vivientes.

No imaginamos las grandiosas áreas naturales que tenemos en nuestro territorio Panameño. ¡Simular estar en la selva rodeado de muchas especies! Sientes que verdaderamente estás en ese sitio, al ver y escuchar la combinación entre los sonidos y la imagen presentada. Te relajas por la tranquilidad que transmite la naturaleza, al mismo tiempo sientes estar en ella, en un ambiente fresco e inigualable. Estos paisajes son algo ¡impresionante! Debemos cuidarlos, conservarlos y protegerlos.

Si en la sala anterior recibí un sinnúmero de información interesante sobre la rica biodiversidad que mantenemos en nuestras tierras, en nuestro país, en Panamarama se demuestra que vivimos rodeados de un número inimaginable de seres vivientes. En esta sala se puede observar lo hermoso que son los colibrís, las ranas; ver a las hormigas caminar en fila con hojas en las cabezas; la tormenta, con sus relámpagos (hasta me asusté).

Sentir el efecto de la lluvia fue muy envolvente. Se sienten gotas de agua caer y que salpican al suelo; los charcos; la escorrentía; la cascada. Ver los radiantes colores de las diferentes especies de animales y plantas; la imagen de las ballenas pasando bajo mis pies, las estrellas de mar, los pueblos indígenas. Esta experiencia es muy bonita. No todos conocemos lo que tenemos y no cuidamos nuestro patrimonio natural. Somos parte integral de la naturaleza e interactuamos de muchas maneras con todos los seres vivos.

En conclusión, existe una increíble abundancia y variedad de vida en la tierra, y los seres humanos vivimos rodeados de ecosistemas singulares e importantes, que abarcan una gran variedad de especies. Muchas de las especies se encuentran amenazadas a causa de las acciones humanas ya que se devastan los suelos, y los bosques se destruyen para el crecimiento de la ciudad. Se comienza a notar la desaparición de algunos grupos de seres vivientes. Es por ello que debemos tomar conciencia para no perjudicar a la vida de estas criaturas importantes que habitan en Panamá.

Es muy hermoso conocer las maravillas que nos presenta la naturaleza ya sea en el área terrestre como en los océanos. Somos Panamá, un país afortunado con abundante Biodiversidad. Este recorrido por el Biomuseo fue genial, ¡una grata experiencia!