Deforestación de los bosques de Darién que disminuyen los sumideros de dióxido de carbono y liberan carbono al ambiente

Por: CÉSAR SAMUDIO, DANNY CONTRERAS, DANIEL MARIN, GIOVANI SIERRA. 2020.

CAMBIO CLIMÁTICO. MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN DE PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN. ASIGNATURA: CAMBIO CLIMÁTICO. FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ.
PROFESOR: DRA. MARILYN DIÉGUEZ PINTO

INTRODUCCIÓN

Los bosques de Panamá tienen la capacidad para absorber 27,7 millones de toneladas de dióxido de carbono, principal gas que trae como consecuencia el cambio climático. Los expertos evaluadores y responsables que participan en mitigar este poderoso efecto, consideran que ha contribuido al deterioro continuo de la humanidad y de nuestro planeta tierra.

Panamá está apostando a cinco actividades forestales para reducir sus emisiones de carbono y recibir compensaciones por servicios ambientales tales como: reducción de las emisiones derivadas de la deforestación, reducción de las emisiones derivadas de la degradación del bosque, aumento de las reservas de carbono, conservación de las reservas de carbono y manejo sostenible de los bosques, ‘sumideros de carbono’ debido a que acumulan grandes cantidades de CO2 y lo convierten de manera natural en oxígeno, estos sumideros de carbono pueden mejorar su retención natural si se apoyan proyectos forestales de captura de carbono con énfasis de un mecanismo que resulta un aliciente para las empresas y entidades gubernamentales a la hora de descontaminar el planeta.

El objeto de estudio de nuestra investigación, es analizar la cantidad de cobertura boscosa que presenta Panamá, considerando que actualmente más del 35 % de los bosques del territorio nacional son protegidos, compuestos en su mayoría por parques nacionales y otras áreas que se conectan y forman el Corredor Biológico Mesoamericano del atlántico panameño. Además, plasmar una síntesis acorde al sitio de trabajo seleccionado (territorio de la provincia de Darién) como bosques sumideros de carbono. Se trata éste de un sector protegido contra amenazas como la tala indiscriminada (deforestación), minería, agricultura, ganadería, construcciones urbanísticas e infraestructura, que permite el libre tránsito de muchas especies de animales y aves nativas del territorio nacional. Finalmente, recalcar las medidas que están tomando las entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil para mitigar el impacto de la deforestación de los bosques en el país.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En la actualidad la deforestación y la degradación de los bosques a nivel mundial contribuyen con aproximadamente el 10 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, superado solamente por la quema de combustibles fósiles que es la mayor fuente antropogénica de dióxido de carbono en la atmósfera, es un problema acuciante extendido por muchos países ya que se ha perdido gran parte de los bosques primarios, por ejemplo, a lo largo de toda la costa mediterránea, Chile o Australia, donde ha quedado relegado a escasos reductos, además, la Amazonia está cada vez más explotada y no solo por la industria maderera, sino por plantaciones agrícolas o pastos para el ganado, para ello tienen que quemar bosques e introducir hierbas procedentes de África u otras regiones, al carecer de pastos naturales.

En Panamá los recursos forestales están constituidos por los bosques naturales, las plantaciones establecidas y por las áreas con suelos de aptitud forestal, estos cumplen funciones vitales que pueden identificarse como generadores de bienes y servicios a modo de protección, investigación, recreación, regulación y producción. Los bosques de Panamá al igual que los de muchos países del mundo, son amenazados por prácticas y usos inadecuados que resultan de la creciente presión de la actividad humana y que a través de los años se han ido reduciendo con gran rapidez.

La provincia de Darién, está situada en el extremo oriental de Panamá, tiene una extensión territorial de aproximadamente 16 800 kilómetros cuadrados, poco más del 20 % de la superficie total del país, y cuenta con más de la mitad de la cobertura boscosa total nacional. Sin embargo, en las últimas tres décadas la tala indiscriminada ha destruido algo más del 20 % de los bosques de esa provincia, provocando la desaparición de especies de madera como la caoba, cedro amargo, entre otros.

Darién también comprende la región del Alto Bayano en la provincia limítrofe de Panamá afectada por la deforestación generada en los últimos 40 años, luego de la construcción de la hidroeléctrica. Además, contempla la zona de Chimán, donde comunidades aborígenes Wounaan están amenazadas por el avance de la ganadería.

Alrededor de 35 000 hectáreas son utilizadas en Darién para la producción y comercialización de la madera de teca en áreas de potreros sin uso o zonas degradadas. Muchos extraen madera ilegalmente en otras zonas o con permisos dudosos desde hace décadas.

La deforestación en esa zona es un gran problema, que sin solución aumentará las emisiones de gases de efecto invernadero y ocasionará una gran degradación del suelo. Esta situación requiere soluciones inmediatas ya que no solo ocasionará estas pérdidas, sino también la de un gran número de especies y disminución de la biodiversidad.

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

• Realizar un análisis sobre la deforestación de los bosques de Darién que disminuye los sumideros de dióxido de carbono y lo liberan al ambiente contribuyendo al Cambio Climático.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Recopilar información sobre la deforestación de los bosques de Panamá, específicamente en la provincia de Darién.
  • Analizar las causas y consecuencias de la deforestación y la degradación de los bosques en el país.
  • Destacar las medidas y programas que están tomando las organizaciones de la sociedad civil y los entes gubernamentales para mitigar la deforestación de los bosques en Panamá.

MARCO TEÓRICO

ANTECEDENTES

Panamá es un país tropical con una superficie de 75 416,69 km2. Se divide en 10 provincias, 81 distritos y 679 corregimientos y tiene 5 comarcas indígenas, limita con el Mar Caribe al norte, el océano Pacífico al sur, Colombia al este y Costa Rica al oeste. La topografía escarpada de la Cordillera Central, que incluye montañas que alcanzan casi los 3 500 m.s.n.m, domina la región noroeste del país (Caribe), mientras que las colinas bajas y sabanas son características de la región del Pacífico. La región de Darién, al este del país, es en su mayoría de tierras bajas, pero incluye colinas y montañas que alcanzan los 1 875 m.s.n.m. La diversa topografía y condiciones climáticas de Panamá la dotan con una diversidad significativa de tipos de bosques y otros ecosistemas.

Los bosques maduros se encuentran principalmente en las tierras bajas del Caribe y en la región del Darién, se trata principalmente de bosques húmedos con árboles altos y doseles densos típicos de muchos bosques lluviosos. Hay grandes zonas de bosque perturbado en el centro del país y en los márgenes de las zonas agrícolas, los bosques húmedos de la ex-Zona del Canal son mayormente bosques secundarios maduros que se han regenerado después de un despeje previo.

Las inundaciones estacionales o de mayor frecuencia dan lugar a varios tipos de bosques distintivos, incluyendo el bosque inundado mezclado de la provincia de Bocas del Toro al noroeste del país, y los bosques de Orey (Campnosperma panamiensis) y Cativo (Prioria copaifera) en el Darién. Los manglares son importantes, sobre todo a lo largo de la costa del Pacífico. Actualmente casi el 40 % del país está ocupado por tierras de cultivo y rastrojo.

Los diferentes tipos de bosques son un factor determinante y reflejan la diversidad de árboles en Panamá; actualmente se tiene un estimado de 2 300 especies existentes en el país. Esta variabilidad no sólo aumenta la importancia de las acciones para la conservación de los bosques, sino que también complica potencialmente el proceso de planificación, ya que puede afectar a la conservación de la biodiversidad y los servicios eco-sistémicos de cualquier intervención dada.

TABLA 1. Superficie de cobertura boscosa, año 1992.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Según los registros históricos, se estimaba que en 1850 los bosques cubrían el 91 % de Panamá (Arias 2004); sin embargo, se ha dado una rápida deforestación en todo el siglo veinte hasta el veintiuno. En 1947 Panamá tenía un 70 % de bosques que cubrían su territorio (Garver 1947), mientras que las estimaciones del año 1986 sugerían que el país estaba cubierto por bosques en un 48 % (Falla 1978). La Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM) informa que en 1992 la cobertura forestal era equivalente al 49 % de la superficie total de Panamá. Sin embargo, para el año 2000, la cobertura forestal (sin incluir el bosque perturbado) había caído al 44 % de la superficie terrestre (ANAM 2011a).

TABLA 2. Superficie de cobertura boscosa, año 2000.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Para el 2008, se utilizaron técnicas de teledetección y procesamiento digital de imágenes y se estimó una cobertura boscosa de un 43 %. Un estudio global reciente sobre el cambio de la cobertura forestal basado en datos del Landsat estima que desde el año 2000 hasta el 2012 la cobertura forestal se redujo en más del 3% de la superficie terrestre de Panamá, se utilizaron imágenes del sensor RapidEyes que cuenta con una resolución espacial de 5 m, con el que se pudo establecer 32 categorías de cobertura y usos de la tierra. Este mapa representó 67,8 % de bosques (incluyendo los rastrojos y arbustos) y el 32,2 % de otras tierras sin bosques.

TABLA 3. Superficie de cobertura boscosa, año 2012.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

El gobierno de Panamá está comprometido con la conservación de los bosques del país y su rica biodiversidad. Los bosques en Panamá se rigen por la Ley Forestal Nacional de 1994, que distingue tres categorías de bosques: bosques de producción, de protección y especiales.

TABLA 4: Estimación de la pérdida de la cobertura forestal.

Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

Los bosques de producción se centran principalmente en ofrecer productos de valor económico. Los bosques de protección son de interés nacional o regional para la regulación del agua, la protección de cuencas, embalses, poblaciones, cultivos agrícolas o infraestructura de interés público. Es una prioridad prevenir y controlar la erosión y los efectos nocivos de los elementos naturales como el viento, así como proteger las especies y la vida silvestre en estos bosques. Los bosques especiales son parte de los esfuerzos por conservar lugares de interés científico, educativo, histórico, cultural o recreativo.

Figura 1. Mapa de bosques y otras tierras boscosas para cada categoría, según provincias/comarcas, año 2019. Fuente: Dirección de Información Ambiental.

Además de la reducción de las emisiones provenientes de la deforestación y degradación de los bosques (REDD+), se han puesto en marcha varios proyectos de desarrollo forestal y planes de manejo forestal sostenible para controlar y reducir la deforestación. Por ejemplo, los esfuerzos continuos de Panamá por reducir la deforestación han incluido el fortalecimiento de las instituciones ambientales; la creación de instrumentos de gestión ambiental y reservas naturales privadas; el incremento de los niveles de conciencia de la población y la participación de las empresas privadas de capital nacional e internacional.

También, la reducción de las concesiones forestales; los esfuerzos de reforestación; la creación de nuevos programas de restauración de cuencas hidrográficas; y la especificación de una compensación ecológica dentro de los proyectos de desarrollo (ANAM 2011a). Muchos de estos proyectos también tienen como objetivo conservar y mejorar los bosques y los servicios que prestan, cuya importancia la tratamos en las siguientes secciones.

Figura No 2. Cobertura boscosa de Darién Año 2019. Fuente: Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA)

GENERALIDADES DEL PAÍS

Los recursos forestales, ofrecen una serie de productos y beneficios que no han sido comprendidos por la comunidad en todas sus dimensiones. Por lo tanto, no se les presta la atención necesaria para lograr un uso adecuado e incorporarlo en forma efectiva al proceso de desarrollo nacional. Estos recursos, aunque abundantes, están sujetos a fuertes presiones que los están llevando a su deterioro y destrucción total.

Las tierras reclamadas para el desarrollo nacional, a través de programas de colonización dirigida o espontánea, llevan a un proceso que se realiza sin los controles necesarios para que se utilicen los suelos de acuerdo a sus características. En consecuencia, existe un desplazamiento de la población hacia zonas boscosas, las cuales se ven afectadas por la reducción de la vegetación y el uso desproporcionado de sus recursos; observándose como resultado comunidades igualmente o más pobres que las áreas de procedencia.

Para lograr una integración real de los recursos forestales al desarrollo del país, es necesario comenzar por comprender el papel que éstos juegan y la situación en que se encuentran. Utilizando el sistema de clasificación de suelos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, alrededor del 75 % de los suelos de Panamá, por sus condiciones naturales de topografía, suelo y clima, debería estar destinados preferentemente a actividades forestales y solo el 25 % corresponde a suelos de aptitud agropecuaria. Sin embargo, en la actualidad, aproximadamente el 39 % de las tierras en todo el país se destinan a uso agropecuario, sobrepasando la capacidad potencial de los suelos.

Deforestación

Entendida como la eliminación de la cubierta boscosa de un área, tiene sus inicios en Panamá desde la llegada de los primeros habitantes. La superficie de bosques ha fluctuado en el país con el transcurrir del tiempo. Con la llegada de los primeros habitantes (paleo indio) y la introducción de la agricultura, el bosque sufrió modificaciones que llevaron a su eliminación en algunas zonas. A la llegada de los españoles (10 mil años más tarde), los bosques habían desaparecido de las laderas de la Cordillera Central; y en las crónicas de la época se reporta que en el istmo existía un corredor de pastizales desde Darién hasta Chiriquí.

Luego de 300 años de ocupación española, la población indígena mermó significativamente (por la introducción de nuevas enfermedades contra las cuales no tenían defensas naturales) y como resultado los bosques volvieron a cubrir buena parte de las laderas de la Cordillera Central. Hay que tener presente que con la llegada de los españoles se introduce la ganadería y el uso de nuevos pastos (exóticos) en el área, hecho que termina por reemplazar completamente los pastos nativos.

Bosques

Es un ecosistema con una importante población de árboles y arbustos. Los bosques absorben dióxido de carbono, conservan muchas propiedades en el suelo (el cual es muy fértil) y regula flujos hidrológicos para evitar el desplazamiento de materiales no deseables erosionados por las mismas corrientes superficiales escorrentía.

La acción del ser humano sobre estos ecosistemas produce su deforestación, por lo que no es poco habitual que muchos bosques se talen con fines económicos. La protección de los bosques es un tema ecológico crítico que requiere ser apoyado en cualquier propuesta de mejoramiento ambiental por instrumentos económicos y jurídicos adecuados.

Los bosques son de gran importancia en el tema de conservación ambiental porque, dependiendo de su manejo por parte del ser humano, pueden cumplir doble función en relación con el cambio climático. Pueden ser a su vez una causa y una solución al problema. Pueden ser causa del problema porque la deforestación contribuye a la liberación del CO2, el gas causante del daño actual en el planeta, y son también solución porque con la conservación y/o protección de los mismos se puede mitigar la emisión de gases de efecto invernadero.

Los bosques tienen una importante función porque proveen servicios ambientales regulando el agua, reduciendo la erosión, limpiando el aire y creando un microclima. Recientemente un servicio ambiental de los bosques está recibiendo cada vez más atención, la capacidad de los bosques de almacenar el dióxido de carbono proveniente de la atmósfera, en su madera, ramas, raíces y en el suelo. Como el dióxido de carbono es un importante gas de efecto invernadero, la existencia de bosques puede mitigar los impactos del cambio climático.

Emisiones de CO2

El CO2, con su peculiar efecto de invernadero, de permitir la entrada de la energía solar que llega a la Tierra, pero de retrasar el flujo de calor al exterior de la atmósfera, juega un papel muy importante en la regulación de la temperatura del planeta. La presencia de este gas en la atmósfera es fundamental para completar el llamado ciclo del carbono. El carbono se encuentra en la naturaleza en varias formas; como carbonato contenido en rocas calcáreas y sobre todo en el CO2 contenido en la atmósfera y el disuelto en el agua.

Las plantas verdes, a través del mecanismo de la fotosíntesis, capturan el CO2 del agua o del aire y lo transforman en compuestos orgánicos, que servirán para el crecimiento de las propias plantas, de alimento a los consumidores y a los degradadores. La respiración, deforestación, el procesamiento de minerales y la combustión de los combustibles fósiles y de la biomasa son algunos de los mecanismos que inyectan el CO2 a la atmósfera para completar el ciclo. Estos mecanismos de captura y de devolución del carbono han permitido el establecimiento de un sistema equilibrado y autorregulado que ha logrado durante diferentes períodos la compensación de las concentraciones de CO2 en la atmósfera.

Sumideros de carbono

Panamá es un sumidero de carbono de 27 millones de toneladas. La Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático evaluó la capacidad de absorción de los bosques del país, los cuales podría mercadear 27 735 675 toneladas de CO2 por año. Los bonos de carbono constituyen una herramienta económica que puede tanto disminuir la tala excesiva que sufren los bosques como aumentar la reforestación de los mismos. Un bono, también llamado crédito, equivale a una tonelada de CO2 y es comercializada en mercados para que las entidades reduzcan su impacto al medioambiente materializando los mencionados proyectos de auxilio y mantenimiento de los bosques.

Existencia de bosque de producción en Panamá

De acuerdo con la Ley Forestal, los bosques de producción son aquellos que pueden ser aprovechados en forma masiva, con rendimientos sostenidos de productos forestales de valor comercial. Estos bosques se localizan en terrenos de inclinación moderada, donde las operaciones de extracción de manejo no causen serios problemas de desestabilización del terreno. En Panamá se estima en aproximadamente 3 500 km2 la superficie de bosques de producción, estos bosques se localizan principalmente en las provincias de Darién y en la vertiente del Caribe. En la provincia de Darién, con la mayor

Toro se localizan los 1 400 km2 restantes. En la actualidad solo 126,7 km2 están siendo objeto de aprovechamiento; lo que representa apenas el 3,6 % de la superficie total del bosque de producción del país. El aprovechamiento de los bosques de producción se realiza a través de permisos comunitarios que se otorgan a comunidades indígenas, concesiones forestales, permisos especiales y permisos de finca privada.

Fuente: Gaceta Oficial Digital, viernes 03 de marzo de 2017

La tabla anterior nos indica que de las 32 categorías de cobertura y uso de la tierra identificadas en el mapa 2012, hay cuatro categorías que en su conjunto representan 88,5 % de la superficie terrestre del país. El primer puesto lo ocupa el bosque maduro con 2 801 708 hectáreas (37,4 %), seguido por pasto con 1 821 726 hectáreas (24,3 %), bosque secundario con 1 447 598 hectáreas (19,3 %), y por último, rastrojo y vegetación arbustiva con 557 182 hectáreas (7,4 %).

Las demás categorías están por debajo de 3 %. Se destaca que las categorías de bosque indicadas (bosques maduro y secundario) cubren 56,7 % de la superficie nacional. En la gráfica de barras se representan las superficies agregadas al primer nivel del sistema de clasificación. A este nivel de agregación los bosques constituyen la cobertura dominante con 4 526 313 hectáreas (60,4 %), el uso agropecuario con 2 073 282 hectáreas (27,7 %), predominado por los pastos, los arbustos y vegetación herbácea con 599 189 hectáreas (8,0 %), el resto de las categorías en conjunto ocupan el 3,9 %.

Figura 3. Superficie por categoría de cobertura y uso de la tierra agregada al primer nivel del sistema de clasificación. Fuente: Gaceta Oficial Digital, viernes 03 de marzo de 2017

Tipos de bosques según su origen y clasificación

1.- Bosques primarios o nativos. Son bosques que crecen de forma natural sin la intervención o plantación por parte del hombre.

2.- Bosques secundarios. Se llama bosque secundario a un bosque que ha surgido nuevamente luego de una tala.

3.- Bosques artificiales. Son bosques que ha sembrado el hombre.

Dado que existen bosques alrededor de todo el planeta, el clima que caracteriza a los bosques no es único y elemental. Así, los bosques de árboles, pinos presentan un clima más frío que los bosques de selva o cobertura boscosa donde es más tropical o templado. Según la altitud y el clima de cada bosque, existe una clasificación:

Bosque boreal: Son bosques cuyo clima es subpolar. Generalmente son bosques de coníferas con hojas perennes.

Bosque templado: Son bosques que se hallan en climas templados. Su vegetación puede ser tanto de frondosas y mixtas de hoja ancha pero también puede encontrarse árboles de coníferas.

Bosque subtropical: Estos bosques pertenecen al clima subtropical, ya sean húmedos o secos.

Bosque tropical: Son bosques como la selva ecuatorial donde abundan las precipitaciones y los árboles de hoja ancha para cubrir la mayor superficie posible el suelo de la irradiación solar.

Figura 4. Distribución de la superficie boscosa según tipos de bosque a nivel nacional.

Los bosques de Darién en su mayoría están constituidos por bosques maduros (78,0 %), seguidos por bosques secundarios (13,9 %), manglares (3,8 %), bosques plantados de latifoliadas (2,9 %) y bosques de cativo (1,3 %). Se destaca en esta provincia la presencia de grandes plantaciones de teca que cubren 28 932 hectáreas y constituyen la totalidad de los bosques plantados.

Figura 5. Superficie por categorías consolidadas al primer nivel según el sistema de clasificación y distribución de la superficie boscosa por tipo de bosque Darién.

Causas y consecuencias de la deforestación en la región de Darién

Expertos medioambientales en el país centroamericano han lanzado esta frase ̈Deforestación en Panamá amenaza corredor biológico de América ̈ en las últimas semanas para referirse a la provincia de Darién que colinda con Colombia, donde miles de hectáreas de bosques son arrasados por la mano del hombre y al margen de la ley, lo que amenaza cada vez más a un importante corredor biológico del continente.

En medio de la preocupación global por los incendios en la Amazonía, la creciente deforestación en el Darién que alberga el parque de bosque tropical húmedo más grande de América Central ha encendido las sirenas en Panamá, mientras las autoridades ambientales acaban de divulgar nuevos datos sobre la pérdida de bosques, los científicos afirman que el Darién también “está en llamas” y advierten de los peligros que amenazan a una reserva clave en la región dado que ayuda a capturar el carbono contaminante.

Los fuegos provocados por el ser humano que destruyen bosques en el Darién se dan principalmente en la época seca, que va desde diciembre a marzo. Sin embargo, la causa más grave de la deforestación tiene que ver con la tala ilegal.

Los sistemas de información ambiental, informaron que un monitoreo satelital efectuado durante dos meses recientes en Darién determinó de manera preliminar que 20 784 hectáreas de bosques “se han perdido” en esa provincia en los últimos siete años. “Estas cifras son voces de alerta para tomar decisiones rápidas”, las autoridades ambientales anunciaron que se suspendía provisionalmente por un año el otorgamiento de permisos y concesiones forestales en un esfuerzo por detener la tala ilegal de árboles en el Darién y resto del país, así como regular las quemas en la estación seca.

“Lo que queda de bosques en Darién puede ser dos tercios de la región (en alusión a esa provincia)”, La ganadería está penetrando todos los rincones cercanos al Parque Nacional Darién y la extracción maderera la acompaña o la estimula, la cifra dada por el ministerio (tras el monitoreo) supone un promedio de 141 kilómetros cuadrados por año (que se pierden), pero las tasas tienden a aumentar en la medida en que el descontrol haga suponer a los ganaderos y campesinos que el territorio es libre para el desarrollo”, precisó Herrera, quien trabaja con campesinos e indígenas en el Darién.

A ese ritmo que indican las cifras del Ministerio de Ambiente, Darién será un gran potrero en el futuro, las autoridades ambientales aseguran que los nuevos resultados preliminares de zonas boscosas arrasadas se encuentran en áreas que enfrentan una expansión demográfica descontrolada y de lo que llaman la frontera agrícola, así como en zonas por donde corre la red vial de la provincia.

Las autoridades otorgan permisos comunitarios para el manejo forestal sostenible, aunque muchos campesinos queman cuando están en actividad de caza para acorralar a los animales o los ganaderos cortan los árboles e incentivan los fuegos para luego desarrollar su actividad, según organizaciones ambientales.

En tanto, alrededor de 35 000 hectáreas son utilizadas en Darién para la producción y comercialización de la madera de teca en áreas de potreros sin uso o zonas degradadas, según las autoridades. Muchos, sin embargo, extraen madera ilegalmente en otras zonas o con permisos dudosos desde hace décadas.

De hecho, las autoridades estiman que el 97 % de la madera que se tala en el Darién se hace de manera ilegal y apenas el resto cuenta con los permisos ambientales correspondientes.

“Es alarmante… eso lo tenemos que parar”, señaló el ministro de Ambiente, Milciades Concepción. “El Darién es un área muy crítica y el país nos ha exigido que tomemos decisiones verticales sobre el problema de la deforestación”.

El monitoreo aéreo indica que la destrucción de los bosques no ha tocado al Parque Nacional Darién. Los expertos dicen que la creciente deforestación, de todas maneras, pone en riesgo el parque de 5 970 kilómetros cuadrados debido a que se están comprometiendo bosques y acuíferos próximos, la llamada zona de amortiguamiento. En abril del año pasado, incendios presuntamente provocados arrasaron 1 000 hectáreas de bosques en el Darién, según la no gubernamental Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza.

El Parque Nacional Darién fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981 y Reserva de la Biosfera en 1983. Por su geología es considerado como puente terrestre entre el sur y norte para numerosas especies de plantas y animales de ambos lados del continente. Además, es el hábitat del Águila Arpía, el ave nacional panameña. Solo una treintena de guardabosques trabajan en la selvática Darién, cuando lo ideal sería contar con el triple de esa cantidad, según las autoridades.

METODOLOGÍA DOCUMENTAL

Los bosques juegan un papel importante en el balance de carbono de la tierra, acumulan grandes reservas de carbono en forma de biomasa a través de la fotosíntesis al absorber el CO2 de la atmósfera. En los bosques gestionados de forma sostenible, la cantidad de carbono que se libera como resultado de la cosecha, es igual o menor que la cantidad tomada de la atmósfera, por lo que es carbono neutral o un sumidero de carbono a largo plazo. Pero, cuando los bosques son quemados, naturalmente o por el ser humano, y ocurre la deforestación y degradación, son entonces responsables del efecto invernadero.

Las emisiones de gas, de hecho, 17,4 % según el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC), promueven la expansión de los bosques gestionados de manera sostenible y podrían proporcionar nuevos sumideros de carbono, permitiendo el secuestro de carbono para contribuir y compensar las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La mayoría de los países ya han tomado en cuenta la importancia de la función de captura de carbono de los bosques en su política forestal y consideran el tema como muy relevante en el marco de las negociaciones en curso sobre el cambio climático y los compromisos futuros para reducir las emisiones de gases.

Sin embargo, pocos países están valorando el carbono secuestrado en sus bosques. Panamá ocupa una posición geográfica única como un puente terrestre entre dos continentes. Abarca una gran variedad de condiciones ambientales y es el hogar de una biodiversidad única a nivel mundial.

Figura 6. Geotecnología

El Istmo de Panamá actúa como un importante enlace biogeográfico entre las faunas y floras de América Central y América del Sur. Los patrones de lluvia combinados con la variación topográfica han significado tenga una extensa cobertura forestal y una gran riqueza de especies vegetales y animales. Además, los bosques brindan importantes servicios ecosistémicos, incluyendo la regulación de los flujos hidrológicos y el suministro de agua limpia, la protección contra la erosión del suelo y la consiguiente sedimentación, el suministro de alimentos, medicinas y productos forestales (que incluyen madera y los productos no maderables). También sirven con propósitos estéticos, recreativos y espirituales, así como importantes almacenes de carbono y sumideros de dióxido de carbono de la atmósfera, los bosques también desempeñan un papel preponderante en la regulación del clima.

Sin embargo, los recursos naturales de Panamá están sujetos a las presiones del aumento de la infraestructura, la expansión agrícola y la tala de árboles y muchos de los bosques del país están bajo la amenaza de la deforestación y la degradación que no sólo amenazan la biodiversidad y la provisión de servicios eco sistémicos sino también pueden aumentar la vulnerabilidad al cambio climático.

La investigación realizada demostró los medios para contrarrestar la deforestación en la provincia del Darién y evitar que continúe la pérdida de sumideros naturales de CO2, en la recolección de datos podemos confirmar que existen proyectos a nivel de gobierno conscientes de la situación actual.

MEDIDAS Y PROGRAMAS PARA MITIGAR LA DEFORESTACIÓN EN PANAMÁ

Alianza por el millón de hectáreas reforestadas

La Asociación de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), firmaron un Acuerdo de Cooperación con la finalidad de suscribir la Alianza por “El Millón” por Panamá. Las tres instituciones de la sociedad civil firmaron el acuerdo el 18 de junio de 2014.

Pocas semanas después, la propuesta de establecer un Acuerdo Público Privado para cumplir con el objetivo de plantar un millón de hectáreas en 20 años, fue presentado por las tres organizaciones gestoras de la Sociedad Civil al Ministerio de Ambiente y al Ministerio de Desarrollo Agropecuario, quienes se sumaron a la iniciativa y el 14 de octubre de 2014 fue firmado el acuerdo entre las cinco organizaciones y el aval del presidente en aquel entonces Juan Carlos Varela.

La alianza propone trabajar en cuatro componentes, restauración de tierras degradadas mediante la agroforestería y los sistemas silvopastoriles; reforestación de riberas de ríos; reforestación comercial; y recuperación de bosques naturales. Organizaciones tales como el Ministerio de Educación, la Autoridad del Canal de Panamá, el Banco Nacional, el Banco de Desarrollo Agropecuario, medios de comunicación como Medcom, TVN, Fe TV, Fundación Natura, Fundación Pro Niños del Darién, la Red Ciudadana Urbana, y centenares de empresas, forman parte de la Alianza.

En el 2017, el Banco Nacional y el Banco de Desarrollo Agropecuario con el apoyo de ANCON, gracias a recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se sumaron al esfuerzo de impulsar una banca agropecuaria más sostenible con la adopción de la guía bancaria para la ganadería sostenible como parte de su compromiso con la Alianza por el Millón. Esta guía ya ha sido compartida con muchos otros bancos privados en Panamá y fuera del país.

El 24 de junio de 2017, el presidente Juan Carlos Varela firmó un decreto ejecutivo No. 60 del 26 de junio de 2017 estableciendo el cuarto sábado de junio como el Gran Día Nacional de Reforestación, como una jornada de conciencia nacional.

El 30 de octubre de 2017 se aprueba la Ley 69, la Ley de Incentivos para el sector forestal y se establece el Fondo Reforesta Panamá de 15 millones anuales que incluye innovación, desarrollo, conservación y proyectos para recuperar la cobertura vegetal del país. Unos meses después se reglamenta de la Ley aprobada y se publica en Gaceta Oficial.

La Alianza por el Millón de Hectáreas (AMX), se implementa donde el gobierno panameño, la sociedad civil y el sector privado, juntos, buscan restaurar un total de un millón de hectáreas en los próximos 20 años para:

  • Promover la reforestación y la recuperación de un millón de hectáreas de áreas degradadas y la conservación de bosques naturales en el territorio nacional.
  • Disminuir la tasa de deforestación, la degradación forestal y recuperar suelos degradados.
  • Reconocer y valorar los servicios ecosistémicos de los bosques.
  • Salvaguardar los bosques naturales por medio de la conservación y el manejo forestal sostenible.
  • Asegurar la protección y la restauración de las zonas ribereñas, zonas de recarga hídrica, áreas protegidas, sus zonas de amortiguamiento, y los corredores biológicos.
  • Incrementar la disponibilidad de materia prima forestal certificada, proveniente de plantaciones y del manejo forestal sostenible de los bosques naturales.
  • Mejorar la calidad de vida de los sectores de la sociedad vinculados a las actividades forestales en el país.
  • Promover el desarrollo de la educación, la innovación y la investigación científica aplicada al sector forestal.
  • Impulsar el desarrollo de la pequeña y mediana industria forestal.

Como otra iniciativa más de la alianza por el Millón, en noviembre de 2017, la Superintendencia de Banco aprueba el acuerdo No. 009-2017 para incluir el riesgo No. 12 Riesgo Social y Ambiental, “Posibilidad de que el banco incurra en pérdidas por los impactos ambientales y sociales negativos ocasionados por el otorgamiento de créditos para el financiamiento de proyectos; así como por actividades provenientes del entorno en el cual éste se desenvuelve, afectando en forma significativa el sistema económico, social o ambiental.”

El Ministerio de Ambiente ha establecido más de 50 viveros a nivel nacional. A la fecha más de 50 000 voluntarios han participado en El Gran Día Nacional de la Reforestación.

Ley No. 69 de 30 de octubre de 2017, crea un programa de incentivos para la cobertura forestal y la conservación de bosques naturales.

El programa de incentivos para la cobertura forestal y la conservación de bosques naturales tiene como principal propósito recuperar y conservar la cobertura boscosa, en cumplimiento de los objetivos de la Alianza por el Millón de Hectáreas Reforestadas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

El Programa de Incentivos Forestales estimulará mediante financiamientos directos no reembolsables a personas naturales y jurídicas que sean propietarios, arrendatarios, concesionarios o beneficiarios de títulos constitutivos de dominio, de las tierras que realicen. Adicionalmente, dependiendo del caso, los beneficiarios pueden acogerse a la exoneración de impuesto sobre la renta; impuesto de inmuebles, transferencia de bienes inmuebles e impuesto de introducción.

Todo lo anterior en cumplimiento de los objetivos y metas específicos del programa, tendiente a recuperar un millón de hectáreas en un período estimado a 30 años. Las salvaguardas que en esta materia generará la implementación de la Ley 69 de octubre de 2017, tendrán además efectos directos en el mejoramiento de suelos, recuperación de las zonas ribereñas, zonas de recarga hídrica áreas protegidas y zonas de amortiguamiento entre otras; al tiempo que contribuirá con el desarrollo económico y la competitividad del mapa de actores beneficiarios; por otra parte, la política pública dirigida a disminuir la deforestación contará con elementos científicamente incontrovertibles para la valoración cuantitativa y cualitativa de uno de los principales rubros tutelados por MiAmbiente.

Para dar cumplimiento a los objetivos establecidos se crea el Fondo Reforesta Panamá, de administración y patrimonio mixto. El Fondo, de carácter rotativo, cuenta con un aporte inicial de quince millones de balboas (B/ 15 000 000,00), administrado por un comité propio.

La ejecución del fondo fue reglamentada por el Decreto Ejecutivo No. 129 de 2018, y los recursos para implementar el Programa de Incentivos para la Cobertura Forestal y la Conservación de Bosques Naturales han sido planificados en un financiamiento a cinco años con el Banco de Desarrollo de América Latina por un monto de sesenta millones de balboas.

Fortalecimiento de la capacidad de gestión del Ministerio de Ambiente para reducir la tala y el comercio forestal ilegal en la región este de Panamá (Bayano Y Darién) a través de mecanismos de monitoreo y control

Segundo proyecto de ejecución a nivel de provincia (Darién) financiado por la OIMT (Organización Internacional de las Maderas Tropicales), y ejecutado por la Organización Mundial Conservacionista WWF-Panamá en colaboración con el Ministerio de Ambiente de Panamá. El sistema, que rastrea la madera desde el bosque hasta el consumidor, ya ha reducido la ilegalidad del bosque, con beneficios para los bosques, los administradores, las empresas y el Ministerio.

Vivero de la Universidad de Panamá reproduce 25 mil plantones para reforestar Darién

El Vivero del Centro Regional Universitario de Darién (CRU) de la Universidad de Panamá (UP) reproduce 25 mil plantones de árboles cada tres meses con la meta de contribuir a la reforestación de las fincas que se dedican a la ganadería en la provincia de Darién. Las áreas perjudicadas por la cría del ganado se benefician de las especies porque estas incorporan el componente arbóreo a los sistemas de producción.

El vivero forma parte del proyecto ‘Mejoramiento tecnológico para la sostenibilidad del vivero del Centro Regional Universitario de Darién-sistema de cosecha de agua’, el cual tiene tres años de estar en funcionamiento. Mediante una nota de prensa, la UP informó que otro objetivo del programa ecológico es enriquecer las 20 hectáreas de bosques que son propiedad de la universidad en Darién. Dichos terrenos han sido enriquecidos con árboles protegidos como el cocobolo, caoba, cedro amargo, cedro espino, entre otras especies.

Estrategia Nacional Forestal 2050

La Estrategia Nacional Forestal 2050, es una respuesta visionaria de la voluntad expresada por la ciudadanía y el Gobierno Nacional por aumentar la cobertura boscosa, estimular la industria forestal sostenible, conservar nuestro patrimonio como base importante de los ecosistemas y mitigar los efectos del cambio climático. Además, es un instrumento que aborda las oportunidades planteadas por los miembros de la Alianza por el Millón de Hectáreas Reforestadas; y los acuerdos y convenios internacionales suscritos por Panamá. Esta iniciativa público-privada se enmarca perfectamente en la implementación del Acuerdo de París, específicamente en el artículo 5 que alienta a las partes a adoptar medidas para conservar y aumentar, según corresponda los sumideros y depósitos de gases de efecto invernadero.

La visión del programa es que el Sector Forestal panameño genera empleos verdes, contribuye al bienestar socio-ecológico y económico, nacional y mundial, mediante la producción de bienes y servicios ecosistémicos, la oferta de bienes y servicios forestales, y la lucha contra el cambio climático.

En un mundo donde la economía verde es el camino a seguir, para que como humanidad podamos seguir coexistiendo con el mundo natural, el sector forestal es uno de los sectores que se vislumbra liderará nuestro sistema económico, produciendo beneficios ambientales, y sociales (empleos verdes).

El sector forestal luego de la crisis económica de 2008, golpeado por la disminución del consumo de bienes forestales (madera y sus distintas formas), al basarse principalmente en la producción de bienes elásticos en el mercado, resurge como un sector urgente de promover al ser el único capaz de absorber las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), ante el más importante reto mundial, denominado cambio climático.

Ante el nuevo paradigma que moverá la economía mundial, están emergiendo tres mercados:

  1. Restauración ecológica: el sector forestal contribuye a la restauración ecológica con especies nativas como materia prima renovable para reconstruir el balance natural del bosque.
  2. Mercados de carbono: fundado en el comercio de carbono o comercio de emisiones de carbono, nace con el Protocolo de Kioto en 1997, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono y mitigar el cambio climático y el futuro calentamiento global.
  3. Energía de biomasa: las políticas de los gobiernos de los países desarrolladas están impulsando el uso de la biomasa renovable como fuente de energía para descarbonizar la matriz energética. De igual forma, la adaptación al cambio climático implica garantizar la gestión forestal sostenible, este es un requisito previo para que el sector contribuya de manera sostenida a la mitigación del cambio climático, el desarrollo socioeconómico y el bienestar humano-ecológico.

CONCLUSIÓN

El uso de geo-tecnologías para la realización de diagnósticos y monitoreos de nuestros bosques, como la teledetección, los sistemas de información geográfica y los sistemas de posicionamiento global son herramientas valiosas para mostrar el estado de los bosques y la dinámica de cambio que han tenido en diferentes periodos de tiempo. Estos diagnósticos representan un valioso aporte para los especialistas y profesionales del área, científicos e investigadores, ya que los resultados contribuyen en la realización de otros proyectos de prevención, concientización, reforestación, restauración de cuencas, entre otros, en el que contar con este dato es fundamental y mejora la capacidad de análisis.

Es común observar en algunas regiones del país, actividades de producción agropecuaria, que utilizan grandes extensiones de terreno, sin técnicas agroforestales o silvopastoriles de producción sostenible, que además de brindar sombra al ganado y ayudar a disminuir el estrés provocado por las elevadas temperaturas, tienen múltiples funciones para mejorar la calidad de los suelos; se recomienda efectuar mecanismos de vigilancia en campo, en aquellas áreas que han sido identificadas como susceptibles a pérdida de cobertura que las hacen vulnerables. Disminuir la pérdida de los bosques a nivel nacional no es una tarea que le pertenece sólo al Ministerio de Ambiente, es responsabilidad de todo el Gobierno Central, las Organizaciones Gubernamentales y la Sociedad Civil, por lo que una alianza de todos es esencial para conservar los bosques naturales y lograr el aumento de esta cobertura a través de proyectos de reforestación,

de restauración de cuencas, de arborización y regeneración natural de los bosques y establecimiento de programas nacionales que busquen el equilibrio entre el aprovechamiento de los bosques y su sostenibilidad en el tiempo. A nivel del Ministerio de Ambiente este producto cartográfico permitirá tomar decisiones importantes para la creación de políticas públicas que resguarden los ecosistemas y contribuyan con el manejo eficiente y sostenible de los recursos forestales. El mapa de bosque y otras tierras boscosas, debe ser utilizado como fundamento técnico para encaminar gestiones que disminuyan el avance de la frontera agrícola y pecuaria; así mismo, debe ser considerado como un instrumento que permita desarrollar estrategias y planes de acciones orientadas a reducir las tasas de degradación de los recursos forestales y promover la conservación de bosques. Se recomienda la presentación de estos resultados a productores, forestales, ganaderos y comunidad en general con el objeto que manejen la información e incluyan actividades de conservación y preservación en el desarrollo de sus proyectos y actividades económicas, con el objeto que sean ellos, los primeros vigilantes de los bosques.

BIBLIOGRAFÍA

https://concepto.de/bosque/#ixzz6IwzZJVzp
https://apnews.com/7b11d275f5bd4b56b2f7b22ec29f9063https://www.miambiente.gob.pa/proyectos-institucionales/https://www.fondoverde.gob.pa/#

Informe sobre la gira a la zona costera de Punta Chame

Emma González, Melvin Madrid, Michell Morán, Abraham Moreno y Arianne Pineda. 2019, 11 de abril.

CURSO AVANZADO DE CAMBIO CLIMÁTICO. Programa de Maestría en Ciencias en Ingeniería Ambiental. Universidad Tecnológica de Panamá.

Profesora: Dra. Marilyn Diéguez Pinto. Revisión y edición final.

INFORME

«Gira zona costera. Guía de trabajo y presentación de informes”

1. Características observadas en la zona de estudio (naturales, hechos humanos, actividades productivas).

«Tercera» playa Punta Chame

Punta Chame es un corregimiento del distrito de Chame de la Provincia de Panamá Oeste, ubicado a unos 76 kilómetros de la ciudad de Panamá.

Al llegar a la playa de Punta Chame, el 24 de marzo, se pudo observar las aguas transparentes del océano Pacífico que bañaban la arena que alcanzaban, durante el período de marea baja. A lo lejos se observan colinas y montañas de vasta extensión. Cerca de la costa hay gran cantidad de piedras apiladas unas sobre otra, troncos de madera y basura que pudieron haber sido arrastrados por el mar. En cuanto a la vegetación costera, se observan palmas de coco y algunos árboles frutales.

Es temporada seca, y se perciben vientos fuertes, lo que es propicio para las actividades deportivas que se desarrollan en esta playa. Se observó personas practicando deportes extremos como Paddle Surf Waves (remar sobre las olas) y kitesurf. También se pueden observar casas del poblado y residenciales turísticos muy cerca de la línea de costa, y frente a estas residencias se observan pequeños muros de piedra, concreto y un muro en especial de PVC.

Se nos indicó que en la bahía de Chame desembocan cuatro ríos: Capira, Salado, Sajalice y Chame. Estos ríos tienen un caudal grande y aportan bastante sedimento.

Figura 1: Vistas panorámicas de la playa de Punta Chame, hacia el interior de la bahía de Chame, en donde se pueden observar la belleza de las costas del Pacífico y las actividades realizadas por el ser humano.

Algunos datos importantes del poblado de Punta Chame. Antes de 1972 era un lugar donde los pobladores cultivaban la tierra para luego vender sus productos en la ciudad y comprar lo que no producían. En el pasado, cuando habían salinas en el área, se daba el intercambio de sal por carne con los poblados cercanos. Los lugareños pescaban para el consumo, porque vender el pescado implicaba ir hasta la ciudad y, debido a la distancia, el mismo no se conservaba en buen estado. Después de 1972 se construyó la carretera lo que permitió el acceso a este sitio mejorando las actividades que allí se desarrollaban y dándose cambios profundos en los sistemas de producción y la tenencia de la tierra.

Actualmente las principales actividades que se desarrollan en Punta Chame comprenden la pesca y el turismo, y dentro de esta actividad se desarrollan deportes acuáticos extremos.

Figura 2: Las principales actividades de que se desarrollan en las playas de Punta Chame son: la pesca, el turismo y algunos deportes extremos en el mar.

2. Reconstrucción de su pasado reciente (entrevistas/consultas)

La península de Punta Chame, en el oeste de Panamá, sufre un «serio desgaste» en sus costas relacionado a la extracción de arena. Chame es un área de acumulación de arena por naturaleza, y ese material está siendo extraído del lugar para ser usado en la construcción y otras industrias.

La arena de las playas juega un papel esencial en los ecosistemas ya que, además de albergar a gran cantidad de especies, protege las costas de tormentas y fenómenos atmosféricos intensos. La arena es también una materia prima cuya demanda crece tan rápido como los problemas que conlleva su explotación.

Son varios los motores que han disparado la demanda de arena en la zona de estudio. La expansión urbanística es la que ejerce mayor presión ya que es un ingrediente clave en materiales de construcción como el hormigón, el asfalto o el cristal.

EFECTOS DE LA SOBREEXPLOTACIÓN EN LA ZONA

La sobreexplotación de este recurso en Punta Chame, considerado equívocamente ilimitado, tiene impactos a nivel ambiental, económico, político y social. Afecta a la biodiversidad de la zona costera dañando las redes tróficas. Además, tiene efectos negativos sobre la producción y obtención de alimentos para las comunidades locales, como lo expresaron las personas de la comunidad entrevistadas durante la gira. Asimismo, el transporte de arena de una playa a otra puede facilitar la expansión de especies invasoras o dar lugar a la formación de aguas estancadas que favorecen la dispersión de enfermedades infecciosas.

La extracción de arena ha ido aumentando la vulnerabilidad de la costa a la erosión. La disminución de sedimentos en la playa ha provocado en los últimos años una mayor desprotección de la costa frente a efectos del cambio climático como la subida acelerada del nivel del mar. También ha aumentado la frecuencia y volumen de entrada del mar a los acuíferos con lo que se pierden fuentes de agua dulce. Debido a esto los residentes han tenido que realizar inversiones para colocar protecciones en la zona, a los negocios y residencias más próximos a la playa. Entre estos podemos mencionar los muros de rocas y de tablaestacas de plástico (figuras 3 y 4).

Figura 3. Construcción de muros de concretos frente a propiedades en Punta Chame.

Varias son las medidas implementadas para la protección de las infraestructuras en el poblado y la zona costera de Punta Chame. La construcción de rompeolas, muros dotados de «llorones» (ojos de agua) para permitir la salida del agua lluvia y la protección natural creada por hierba y plantas que aportan una amarre y fijación del suelo, representan la suma de ellas. Sin embargo, en parte de la figura 4 es posible observar que la erosión del otro lado del muro se sigue dando.

Figura 4. Muro construido con tablaestacas de PVC.

Por otra parte, la minería en playas y fondo marino excede la capacidad de reposición del material en la naturaleza. La problemática aumenta debido a que es uno de los recursos más explotados en todo Panamá, y la zona de estudio “Punta Chame” es una de las zonas costeras más afectadas.

La extracción de arena en la zona, aparte de provocar erosión pone en peligro la seguridad de los bañistas; ya que en los últimos tiempos muchos de los accidentes acuáticos que han terminado en tragedia han ocurrido en playas donde se ha extraído arena indiscriminadamente. Esto sucede ya que al verse modificada la morfología de la playa por la extracción, hay un mayor impacto de las olas en la costa. Por otro lado, el cambio en el punto de cierre de las olas asociado al aumento del nivel del mar, ubicándose más próximo a la costa, condiciona la perdida de fuerza del oleaje y permitiendo que este llegue, aun, con mucha energía a la orilla. En adición, se forman taludes mayores a poca distancia de la costa, y fondos irregulares, con oquedades -como ollas o pailas- que representan un riesgo para los bañistas.

Adicional a la problemática mencionada anteriormente, en la zona costera de Punta Chame, previo a que se diera inicio la extracción de arena «de fondo marino» dentro de la bahía, se observaba una gran abundancia de poliquetos (el poliqueto es un gusano marino rico en proteínas, utilizado para la alimentación de las larvas del camarón criados en estanques, y se extraen de los bancos de arena y fango). Los moradores y pescadores de la zona indican que donde hay este tipo de gusanos también hay una gran cantidad de peces, e indican que la extracción de arena en la zona ha producido una merma del poliqueto. De este se alimentan algunas especies de peces y su reducción les ha causado una disminución en sus ingresos por la ausencia significativa de peces. Debido a esta escasez de poliquetos en la zona, los pescadores indican tener que viajar hasta tres horas de la costa para capturar peces.

3. Amenazas identificadas

Haciendo un análisis de las amenazas identificadas en el pasado, presente y futuro, la morfología y la biodiversidad de Punta Chame has sido afectadas a través de los tiempos por actividades antrópicas. En 1972, cuando se alteró la desembocadura del río Chame que descargaba hacia el interior de la bahía de Chame, con el objetivo de unir la Punta de Chame con el resto de tierra firme, mediante la construcción de una carretera, los impactos se incrementaron significativamente. Fueron pocas o inexistentes las consideraciones sobre las consecuencias que esto traería, como por ejemplo, la afectación directa sobre los manglares del área (figura 5).

Figura 5. Manglares de Punta Chame.

Las intervenciones llevaron también a la creación de grandes tinas para el cultivo de camarones, que datan de la misma época. Históricamente Punta Chame estuvo identificado como un área productiva en el rubro de este cultivo, utilizando estanques artificiales sostenidos por la biodiversidad del área. En la zona intermareal, hacia el interior de la bahía de Chame, a la altura de Punta Chame, explotaban las poblaciones naturales de poliquetos con fines de exportación y alimentación de las crías de camarones.

A mediados de los  90, la población realizó protestas para evitar la extracción de arena y logró que se declarase el área como zona de reserva minera. El gobierno de turno procedió entonces a otorgar concesiones de extracciones en mar abierto. Los concesionarios no extraían en la costa pero pasaron a extraerla dentro de la bahía. Esto trajo como consecuencia cambios en los movimientos de mareas, afectando directamente a los pobladores del área. El mar toma arena del lugar (área costera) para reponer la arena que fue extraída (del fondo). Relatan los moradores que a causa de la extracción de arena, en áreas permitidas por las autoridades, pero no aptas para la actividad, se han dado erosiones de tierra y arena, y citan, como por ejemplo, lo ocurrido con la famosa isla Taborcillo. Esta, debido a la actividad de extracción, se erosionó causando la fragmentación de dicha isla.

En el presente, y a futuro, la extracción de arena en este sector de nuestro Panamá traerá consecuencias directas con respecto a la erosión que impacta la vida silvestre local. Muchos animales dependen de playas arenosas como hábitat. Sin embargo, la alteración de la arena submarina y costera que aumenta la turbiedad en el agua, está provocando daños para los organismos propios de la costa que necesitan luz solar. También puede afectar las actividades pesqueras de la zona, perjudicando financieramente a sus pobladores o a quienes se dedican a esta actividad.

4. Vulnerabilidad observada

El mar está invadiendo la carretera de Chame; las áreas de manglares presentan mangles muerto con mangles vivo. Hace varios años se empezó la extracción de arena con fines comerciales cerca de la zona costera, lo que hoy se refleja con el desgaste de la superficie de la costa, que ha quedado prácticamente sin tierra. Antes de la declaración del área como reserva minera, se extraía arena comercialmente, en el área de Nueva Gorgona, a la altura de la desembocadura que el río Chame creó una vez que se cerró su salida a la bahía de Chame, con la construcción de la carretera.

La extracción de arena del mar ha dejado huecos en el fondo del mar, próximos a la costa, por lo que se recomienda a las personas que no entren al mar en marea baja. Los grandes taludes y los huecos representan un riesgo para su vida. El mar, poco a poco, ha ido arrastrando arena de la costa para rellenar los huecos dejados por la extracción en el fondo. Esta afectación ha llevado a las personas que residen cerca de la costa, a construir muros para protegerse del mar en marea alta que entra de forma agresiva (figura 6).

Figura 6. Los muros construidos ceden ante el ascenso del mar, el embate de las olas y la erosión costera. Frente a ellos, los propietarios colocan grandes piedras para reforzar y evitar la pérdida total de sus bienes.

Algunos comentarios de personas que conocen el lugar desde hace muchos años, coinciden en señalar que antes el mar no estaba tan cerca del poblado como se puede observar actualmente. Esto es una evidencia del problema de erosión y adicional que el nivel del mar esta aumentado. Este aumento del mar se refleja en la berma de la playa. El nivel de la marea más alta está cada vez más cerca del poblado (figura 7).

Figura 7: Los principales problemas observados en la playa de Punta Chame fueron: la erosión producto de la extracción de arena, el aumento del nivel del mar que se refleja en las bermas de playa y las escasas barreras naturales del lugar.

Aunado a los problemas antes mencionados, los comercios del lugar (residenciales turísticos) han destruido las barreras naturales. Esto se puede observar a través de la escasa vegetación existente en el lugar. Durante el recorrido se pudo apreciar algunos troncos de mangle en medio de la arena, lo que evidencia la poca importancia que los lugareños le dan a esta especie arbórea. Los manglares conforman, como barreras naturales, la primera línea de defensa de la franja costera.

5. Medidas de protección autóctonas observadas. ¿Efectividad?

El área actual de la bahía de Chame no era así, como se observaba el día de la gira. Nos remontamos a los años 90, cuando el mar estaba más alejado de la línea de costa, donde no estaba el muro que en la actualidad existe. Hoy día es posible observar un muro que se ha ido construyendo de varias formas y reforzando de varias otras, y que cada vez está más atrás. Una zona costera caracterizada por una playa extensa de suave pendiente. En aquel entonces, las personas se podían desplazar sobre esa amplitud de suave pendiente, sin barrera alguna entre las viviendas y el mar. Hoy, sin el muro construido por obligación -no solo por necesidad-, el mar ocuparía la línea de primeras viviendas, y avanzaría hacia los patios de estas.

Esto fue cambiando debido a la estrategia que se dio con respecto a la extracción de arena como una de las primeras causas del cambio del área visitada. Ya que antes se extraía arena en la segunda desembocadura que el río Chame creó por la necesidad o la barrera que encontró para seguir saliendo a través de la Bahía de Chame. El río Chame corría paralelo a la punta de Chame para llegar hasta la ensenada de Chame y allí el río limitaba el movimiento terrestre, no existía una vía terrestre entre el poblado y la población del Líbano que es la más próxima que hay dentro del área de punta Chame.

En 1972 se construyó la carretera durante el gobierno revolucionario del general Omar Torrijos. La estrategia de llegar a los pueblos condujo a la construcción de la carretera que unió el poblado de Chame al del Líbano de Chame, y de este hacia la carretera interamericana. Antes de ese año la gente para ir a la ciudad de Panamá tenía que hacerlo en botes.

El río Chame, según muestran mapas geográficos de los años sesenta, corría paralelo a Punta Chame para llegar hasta la ensenada de La Claridad, donde sus aguas descargaban en el océano Pacífico. El río, en su desembocadura formaba meandros que limitaban el movimiento de los pobladores. No existía una vía terrestre entre el poblado y la población del Líbano, la más próxima que hay dentro del área de Punta Chame.

Pero ocurrió simultáneamente a la construcción de la carretera, el programa de titulación de tierras en donde se decía que si el campesino no tenía un título de propiedad no era sujeto de crédito. Sin título de propiedad no podía tomar préstamos por lo tanto no podía hacer inversiones. Al final se llega con esas dos políticas: la comunicación terrestre y la titulación de tierras.

La gente en el poblado de Chame, cercano al mar,  tenía un sistema de tenencia de tierra que era muy similar al del final del siglo XIX. Vivían en el poblado formando una comunidad relacionada con propiedades muy pequeñas, con trabajaderos comunes. Sus principales actividades eran la pesca de consumo -no para la venta-, el cultivo de la tierra y la producción de sal. Producían alimentos, a partir de la tierra, que intercambiaban  por otros productos en los pueblos cercanos; conocido esto como un mercado de trueque.

En el momento que se da el proceso de titulación, la gente solo podía titular el sitio donde vivía y no así los trabajaderos al ser estos tierras comunales (estatales). Estas tierras comunales pasaron a la venta, y ser adquiridas por dos grandes grupos en Panamá que van a dedicarlas a los cultivos de camarones en estanques, por un lado, y a la lotificación para segundas residencias, por el otro.

A la vez, se acentúa la extracción de arena dentro de la bahía y con ello aumentan los impactos en las propiedades del área, incluso en los lotes dentro del poblado, puestos a la venta dentro del proyecto de desarrollo turístico. Se produjo una alteración severa en la geomorfología de la zona de la Punta al punto en que los propietarios hubieron de reforzar con muros sus viviendas. En el pasado no se veía la entrada del oleaje tan fuerte como ahora; anteriormente no era violento, sostienen los moradores. Y el proceso de erosión sigue dándose.

Es paradójico, por otro lado, porque las funciones de la vegetación en la estabilización de los medios rocosos y dunas costeras son conocidas y múltiples. La vegetación está bien adaptada a estos tipos de sustratos. Como encontramos en el recorrido de Punta Chame, uno de los comercios, no aplicó medidas de conservación dura, sino más amigables con el medio ambiente y es el que mayor vegetación posee (figura 8). El proyecto se integró al paisaje y al medio natural, sin producir mayores perturbaciones ni realizar inversiones costosas en infraestructuras. El comercio desarrolla una actividad deportiva con su respectiva reglamentación y es amigable con el ambiente, lo que nos permite concluir que las actividades a desarrollar en la zona costera deben ser ajustarse a la características naturales del sitio, la estacionalidad, la capacidad adaptativa con el ecosistema y las estrategias de adaptación al cambio climático.

Figura 8. Barreras naturales

En la imagen inferior, se puede apreciar el punto de marea alta (extrema) en la línea de costa. Los materiales que no son propios del sitio se acumulan formando la berma de la playa. Estos materiales (troncos, basuras, otros restos vegetales, etc.), son acarreados por las olas y depositados en esa línea, durante los períodos de mareas extremas. La berma de la playa, vista de esa manera, coincide con la línea del muro (figura 9).

Figura 9: Vista sobre la creación de un muro para reforzar las propiedades cercanas a la bahía de Chame

Durante el recorrido fue posible observar plántulas o «embriones» de mangles que llegan cerca de las medidas de protección artificiales que se han puesto, en la playa de Punta Chame, para establecerse (figura 10). Sin embargo, la gente las quita porque no los quiere frente a su casa. Empero, esto sería la mejor medida de protección ya que esto ayuda a fijar el suelo y recuperarlo.

Figura 10: Embrión de mangle rojo (Rhizophora mangle).

6. Pronóstico a mediano y largo plazo

A mediano plazo

En la zona costera, donde se encuentran las propiedades a orillas de la playa, estas continuarán viéndose afectadas por la erosión del suelo producto del fuerte oleaje que se produce durante la marea alta. En la actualidad, ya hay afectaciones importantes en las barreras de protección construidas. Se pudo observar que del otro lado del muro, la erosión está produciendo la afectación a las estructuras.

Se verá una mayor pérdida del suelo y por tanto el muro perderá soporte con daños en su estructura. La población y el gobierno se verán obligados a reforzar nuevamente las estructuras lo cual representaría una nueva inversión a corto y mediano plazo.

A largo plazo

El mar pudiera erosionar el suelo hasta hacer desaparecer totalmente las estructuras de muros y viviendas que se observan a la orilla de la playa. El mar pudiera avanzar de tal forma que tomaría más terrenos afectando las propiedades recreativas y de hospedaje próximas a la playa. Existe un peligro real para las personas que habitan en este lugar debido a la erosión y las inundaciones productos del ascenso acelerado del nivel del mar. Afectaciones de manera irreversible sino se toman las medidas para evitarlas.

7. Conciencia y sensibilidad de los moradores/usuarios de la zona costera ante el cambio climático.

Existe poco o nulo conocimiento con respecto al cambio climático por parte de los pobladores y turistas de la región. Es poca la información que se brinda, así como escasas son las metodologías y actividades orientadas a la concienciación sobre el cuidado de los recursos naturales y las playas del área. Tampoco sobre cómo evitar que la zona costera sufra las afectaciones directas a causa del proceso natural del cambio climático, cómo adaptarse o cómo prevenir los impactos negativos derivados de este.

La actividad turística del área no ha tomado conciencia del impacto que está causando el cambio climático y su relación con la perdida o degradación de los manglares. Muchas de estas infraestructuras hoteleras están construidas en áreas vulnerables de la costa de Punta Chame.

8. ¿Qué hacer? Recomendaciones y/o ideas sueltas

La zona costera de Punta Chame ha sido afectada por la intervención humana que ha generado un proceso degradativo, causando impactos ambientales negativos que, en muchos casos, se ven intensificados por fenómenos meteorológicos. Los procesos erosivos que se registran en la actualidad responden a disturbios ambientales provenientes de la intervención humana.

La extracción de arena en la zona, las construcciones sobre los cordones de dunas, las escorrentías pluviales asociadas a la urbanización y obras de infraestructura, erosionan la zona de playa. La perdida de la capacidad disipativa de las playas constituye uno de los principales impactos negativos que agudizan la erosión. Esto puede causar daños crónicos en las obras de infraestructura y construcciones adyacentes. Sin embargo, aún no es demasiado tarde para tratar de revertir estos efectos negativos y restaurar esta zona costera.

A continuación, algunas recomendaciones que podrían ayudar en la restauración de la línea de playa:

  • Contención del oleaje con dispositivos y estructuras disipativas, como espigones y rompeolas. Estos se deben ubicar paralelo a la costa y a cierta distancia de esta, de manera tal que la ola rompa en ellos disipando su energía y reduciendo las afectaciones en la línea de playa.
  • Acciones de difusión, comunicación y educación a la población que vive en la zona, donde se explique la problemática y las acciones que se tomarán para contrarrestar los efectos negativos. De igual manera involucrar a estas personas para que ayuden en la vigilancia y las acciones que se vayan a tomar para restaurar la zona.
  • Colocación de dispositivos de restauración eólica. Consisten en mallas o tablas que por unidad de área son permeables al viento; también pueden emplearse ramas atadas o paja (figura 11). La diferencia, más allá de la eficiencia, está en la durabilidad. Las tablas tienen una durabilidad mayor. El propósito de estos dispositivos consiste en alterar el flujo del viento de manera tal que los sedimentos que arrastra se depositen en ese lugar.
Figura 11. Dispositivos de restauración eólica. Vista de perfil de una pantalla de tablas.

En la etapa inicial (1) el flujo del viento es alterado por el espacio entre tabla y tabla, dando posibilidad de depositar las arenas transportadas. Cuando las arenas se acumulan (2), a una altura de 2/3 de las tablas, es necesario levantar la estructura.

  • Uso de pantallas disipativas de oleaje (uso de palos). Son estructuras que disipan la energía del oleaje que consisten en palos de madera de dimensiones específicas colocados a una distancia determinada. Provocan la reducción de la energía de la ola incidente sobre la playa y también son útiles para disminuir la velocidad de escorrentía hacia la playa (figura 12). El procedimiento consiste en formar 2 filas de palos, en algunos casos puede utilizarse más filas.
Figura 12. Pantallas disipativas del oleaje consistentes en dos filas de palos.
  • Conformación de taludes que disipan el oleaje. Consiste en lograr una pendiente entre 30° y 36° colocando cantos rodados con un diámetro no mayor a 5 cm (figura 13). La porosidad lograda es adecuada para disipar la energía del oleaje, este tipo de estructuras presenta un impacto visual menor que en los casos de taludes de bloques de piedra y muros. Es recomendable plantar vegetación nativa para aumentar la estabilidad de la estructura.
Figura 13. Taludes que disipan el oleaje.
  • Restablecimiento de cubierta vegetal, con la utilización de especies nativas para la fijación y estabilización de la arena móvil. Muchas plantas están adaptadas a vivir en el ambiente de dunas, siendo bien tolerantes a una baja fertilidad del sustrato, a la salinidad, la abrasión eólica, los cambios extremos en la temperatura y la humedad del sustrato (figura 14).
Figura 14. Barreras naturales frente a inversiones de playa, con vegetación nativa.

9. Referencias consultadas/personas entrevistadas

https://www.midiario.com/uhora/nacionales/erosi%C3%B3n-el-dolor-de-cabeza-de-punta-chame

“La fuerte erosión que se registra en la playa de Punta Chame, en el distrito de Chame, mantiene con temor a sus habitantes. Y es que la actividad arenera casi los ha dejado sin tierras. La afectación es tanta que han tenido que construir muros a lo largo de la costa para evitar la entrada del mar en las épocas de aguaje”. Mi Diario, Corporación La Prensa, S.A.

Entrevistas:

  • Salvavidas: “la playa antes era más serena; ahora es más agresiva. Se forman remolinos en el mar y las personas están más expuesta a la picadura de agua mala.”
  • Explicaciones e información suministrada por la profesora del curso, Marilyn Diéguez Pinto.

10. Otras imágenes

Sustrato arenoso, zona intermareal, cubierto por diatomeas.

Artículos de opinión I-2020

Esta es una entrada que lista los nombres y artículos publicados por los estudiantes del curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación, de los programas de maestría de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá; primer cuatrimestre 2020. Forma parte de las asignaciones del curso y se corresponde con artículos de opinión escritos por cada estudiante. Los temas son libres, escogidos por el estudiante, que deben guardar relación con el cambio climático.

Los estudiantes escriben su artículo y lo remiten a tres personas -con capacidad de lectura comprensiva- solicitándoles los lean y comenten. Los comentarios recibidos forman parte de un proceso de retroalimentación que, en teoría, permitirá al estudiante tomar decisiones respecto a su escrito. Luego de ello, cada estudiante publica su artículo en algún medio de divulgación sea físico o virtual, y compartirnos, como facilitadora del curso, el enlace. En esta oportunidad, he reunido todos los enlaces que comparto, a quienes nos leen, a través de piraguamdp.com

Isaías Ávila. 2020. https://drive.google.com/file/d/16N2mobs6HTJGu0VtO_Dtxcrtv3E8Uo9H/view?usp=drivesdk

Alícia Borges. 2020. https://desapariciondeglaciales.blogspot.com/2020/04/articulo-de-cambio-climatico.html

Sara Chavarría. 2020. https://elaliviotemporal.blogspot.com/2020/04/blog-post.html

Anayansi Chichaco. 2020. https://opinioneschichaco.wordpress.com/2020/05/05/porque-luchar-contra-el-cambio-climatico-esta-de-moda/

Nilda Cortés. 2020. http://nildacortes.simplesite.com/

Danny Contreras. 2020. https://cambio-climatico20.blogspot.com/2020/04/el-cambio-climatico-es-mas-mortal-que.html

Amilcar Díaz. 2020. https://www.dropbox.com/s/exvbjspxopcct7o/EFECTO%20DEL%20CAMBIO%20CLIM%C3%81TICO%20EN%20LA%20SALUD%20HUMANA%20-%20A.%20D%C3%ADaz.pdf?dl=0

Galia Flores. 2020. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10220679635683869&id=1325259785

Francisco González. 2020. Plan Chino para contrarrestar el cambio climático. https://planchino2.blogspot.com/2020/04/plande-china-volver-los-desiertos-mas_9.html

Yarelis Jaramillo. 2020. https://drive.google.com/file/d/1-PelxxSIODnPMl9ogYyIrPM4tFL6cqbM/view?usp=sharing

Fernando Fernández G. 2020. https://drive.google.com/file/d/1lqNx7Gky1RKV-Mn2_eddpBJqXZeP3X8V/view?usp=drivesdk

Raúl Enmanuel Frías R. 2020. https://cambioclimatico-y-el-covid19.blogspot.com/?m=1

Amanda Henderson Castillo. 2020. https://elcambioclimaticoyelagua.blogspot.com/2020/04/el-cambio-climatico-y-el-agua-el-cambio.html

Christian Lobo. 2020. https://christianandrealob.wixsite.com/misitio

Carlos Magallón. 2020. https://www.dropbox.com/scl/fi/l0xftn9839elafwjyhwmh/CAMBIO-CLIMATICO-EN-PANAMA-…ESTAMOS-PREPARADOS.docx?dl=0&rlkey=npcc4phwcomkkuzbmq1j00faa

Daniel Marín. 2020. https://masasefecto-causa.blogspot.com/

Andrés Martínez. 2020. https://www.ingcivil.net/2020/04/panama-adapta-la-pesca-y-el-turismo.html

Eyda Meneses. 2020. https://www.linkedin.com/pulse/efectos-del-cambio-clim%25C3%25A1tico-deshielo-de-glaciares-eyda-meneses

Natacha Moreno. 2020.
https://www.dropbox.com/sh/b5nh8h9ahfat7lv/AAB4zzl1NPsA0mmo6RoG_OBRa?dl=0

Teodolinda Pérez Rodríguez. 2020. https://drive.google.com/file/d/1NQlbVV-STdhUYLoJAqa23CW3bnkW2Gmw/view?usp=drivesdk

Johanna Rincón. 2020. https://cambioclimaticofaltadecompromiso.blogspot.com/p/el-falso-compromiso-y-la-incertidumbre.html

Isaach Sagel. 2020. https://sgelcclimatico.wordpress.com/

César Samudio. 2020. Red Linkedin https://www.linkedin.com/posts/cesar-samudio-27380592_autom%C3%B3viles-y-el-cambio-clim%C3%A1tico-articulo-activity-6651950010479054848-8qo3

Giovani Sierra. 2000. EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA, EL GRAN CAMBIO CLIMÁTICO.

Iván A. Solís Pimentel. 2020.
https://isolisp.blogspot.com/2020/04/cambio-climatico-y-sus-efectos-el.html

Luis Vergara. 2020. https://www.linkedin.com/pulse/algo-le-pasa-la-tierra-luis-vergara

R. Aron Villarreal. 2020. https://onedrive.live.com/?authkey=%21ADDuXR%5FBuc%2DoTZ4&cid=3A6FA5114BB94203&id=3A6FA5114BB94203%2140685&parId=3A6FA5114BB94203%2140279&o=OneUp

Biomuseo. Sala Temporal: Cambio climático

Por: Yarelis Jaramillo. Marzo, 8 de 2020.

Uno de los efectos más evidentes del Cambio Climático es el incremento en el aumento de la temperatura como consecuencia de las actividades del ser humano. Este incremento en la temperatura a su vez tiene un impacto directo en el ascenso del nivel del mar.

Durante nuestra visita al Biomuseo, en la Sala Temporal se presenta la exposición “Tu nueva Ciudad” que muestra los efectos del Cambio Climático en la Ciudad de Panamá. Dentro de los atractivos de la sala, y que impactan a sus visitantes durante el recorrido, destacan como el cambio climático influye en el aumento del nivel del mar el cual impacta de manera directa las poblaciones costeras que estuvieron asentadas en ellas durante muchos años. Esto, me llevó a comprender que el archipiélago de San Blas o Guna Yala es una de las principales zonas afectadas por el aumento del nivel del mar, es por eso que actualmente se están trasladando las personas hacia un área más segura en preparación a lo que se puede convertirse en islas inundadas afectadas por este fenómeno climático.

Esta exhibición se desarrolló mediante un concurso lanzado al público en octubre de 2019 y contaba con el reto de adaptar tres zonas en la Ciudad de Panamá (Albrook, Boca la Caja y Costa del Este) al cambio climático que se produce en esas áreas costeras.

Primero, los efectos que tiene mayores repercusiones en Panamá: el ascenso del nivel del mar, lo cual es algo que nos puede causar angustia y robar el sueño. ¿Qué será de nosotros si el nivel del mar aumenta?, si limitamos al norte, con el mar Caribe y al sur, con el océano Pacífico.

Esta interesante información me llevó a ahondar un poco más en cuanto a la situación actual. Un estudio elaborado en 2004, a partir de fotografías aéreas, y publicado en la revista Conservation Biology, señala que el archipiélago, formado por 365 islas -38 están habitadas y el resto se explota turísticamente-, ha perdido en tres décadas 50 363 metros cuadrados en tres décadas.

Gardi Sugdub, Ustupu, Mamidub, Anassuguna y Ogobsucun son las comunidades que hasta el momento corren más riesgos, según los expertos. Pero el futuro no es nada prometedor para el resto de islas y sus habitantes lo saben.

El aumento del nivel del mar es uno de los impactos irreversibles del cambio climático que el ser humano ha desencadenado con las emisiones de gases de efecto invernadero que sobrecalientan el planeta. El nivel del mar seguirá aumentando principalmente por el deshielo en los polos.

Segundo, la intervención humana se hace sumamente necesaria para el control y afectación de este inminente problema que se avecina.

Hoy en día han surgido algunos posibles proyectos sugeridos por arquitectos, ingenieros civiles y ambientalistas los cuales describiré a continuación:

  • Ciudad Inundable

Afirma que los manglares son los protectores naturales de nuestras costas. Basado en esta premisa, con la creación de una serie de maceteros y piezas escultóricas con forma de árboles de mangle repartidas a lo largo de un nuevo paseo marino crearían sistemas artificiales que servirían de soporte a la vida que se desarrolla en los manglares.

  • Estación Flotante

El inminente incremento del nivel del mar hace necesaria la protección de los manglares. Este proyecto plantea una estructura flotante que funciona como un paseo marino capaz de adaptarse a estas nuevas condiciones y que al mismo tiempo permite el paso libre de las especies marianas hasta los manglares y atrapan la basura flotante antes de que llegue a la costa.

  • Boca Manto

Los desarrollos urbanos alrededor de Boca la Caja son una amenaza para su resiliencia y cohesión. Esta propuesta crea una barrera como un manto, que protege al barrio de la contaminación de los carros que pasan por el Corredor Sur. Además, articula el tejido urbano degradado creando paseos y espacios dignos para las personas del barrio.

Ante este panorama tenemos solos 2 opciones:

  1. Trasladar nuestras actividades a zonas que no estén tan cercas de la costa o en zonas de riesgo por inundación como es el caso de las comunidades ubicadas en el Archipiélago de San Blas donde habita nativos Gunas, quienes en el 2010 pusieron en marcha un plan de traslado a tierra firme y con apoyo de las Autoridades han logrado la construcción de un Centro Sanitario, un Colegio y alrededor de 300 viviendas para el millar de personas que viven en las islas.
  • Adaptarnos al entorno y a nuestra realidad, era una idea que no me había planteado hasta que visite esta galería.

Contemplar las propuestas innovadoras de estos jóvenes panameños, fue algo motivo a prepararme y hacer una proyección de cómo se deben enfocar las actividades, los futuros trabajos y carreras. Ante esta realidad no tendremos que reinventar.

Considero que esta galería debería ser permanente, pues es una herramienta de educación ambiental a todas las personas que visitan el Biomuseo.

Nos sorprenderíamos de la cantidad de personas que, ante las pruebas, consideran que el cambio climático es un problema creado para sacar provecho de la situación o piensan que sus efectos se darán a kilómetros de Panamá. Ante esta cruda realidad, es indispensable la Educación Ambiental no solo en los colegios, sino como proyecto de Estado.

La exhibición culminaba con una actividad que llevaba como título “YO SOY UN PANAMEÑO COMPROMETIDO” y nos mostraban maneras de reducir nuestra huella de carbono, algunas sencillas y otras más ambiciosas.

Yo me comprometí con:

  • Sembrar plantas nativas en mi jardín.
  • Cambiar mis focos por LED.
  • Comprar menos.
  • Ahorrar para comprarme un carro híbrido o eléctrico.
  • Votar mejor para el 2024.

Fotos: Marilyn Diéguez Pinto. Marzo, 8 de 2020.

Biomuseo. “El Istmo Surge: Impactos del Surgimiento”

Por Raúl Frías. Marzo, 24 de 2020.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Administración de Proyectos de Construcción. Universidad Tecnológica de Panamá

Introducción

Con el objetivo de conocer más la historia natural de la República de Panamá, el día 8 de marzo de 2020 se realizó una gira al Biomuseo dirigida por la Dra. Marilyn Diéguez con la participación de los estudiantes del curso avanzado de Cambio Climático.

El Biomuseo está ubicado en la Calzada de Amador, también conocido como el Causeway, el cual queda situado en la entrada sur del Canal de Panamá. Se puede llegar tomando un transporte selectivo (taxi) o un transporte colectivo (Metrobus), y el trayecto desde la Ciudad de Panamá toma unos 10 o 15 minutos. En este documento nos enfocaremos en resumir la información suministrada de los impactos del surgimiento del Istmo.

La muestra permanente del Biomuseo se titula Panamá: Puente de Vida. Ocho galerías y ocho «artefactos de asombro» nos cuentan el origen del istmo de Panamá y su impacto gigantesco en la biodiversidad del planeta.

Marco teórico

Los dos eventos más significativos que tuvieron lugar en el Mioceno tardío y a principios del Plioceno fueron la crisis de salinidad en el Mediterráneo y la formación del Istmo de Panamá en América Central. La formación del Istmo de Panamá fue gradual. Se inicia en el Mioceno superior permitiendo todavía, unas veces con restricciones otras con una mayor facilidad, la circulación entre el Mar Caribe y el océano Pacífico.

El Istmo de Panamá es un estrecho pedazo de tierra que se encuentra entre el Mar Caribe y el océano Pacífico, y une América del Norte y América del Sur. Se cree que se formó completamente hace aproximadamente 2,8 millones de años, sin embargo, los científicos aún no están seguros de los procesos que condujeron a esto.

Antes de crearse el actual istmo, las aguas cubrían la zona del actual Panamá. Una gran masa de agua separaba los continentes de América del Norte y del Sur, lo que permitía a las aguas de los océanos Pacífico y Atlántico mezclarse libremente. Bajo la superficie, dos placas de la corteza terrestre se desplazaban lentamente, obligando a la placa del Pacífico a deslizarse bajo la placa del Caribe.

La presión y el calor causado por esta colisión tectónica llevaron a la formación de volcanes submarinos, algunos de los cuales crecieron lo suficiente como para conformar islas, hace unos quince millones de años. Mientras tanto, el desplazamiento de las dos placas también fue empujando al fondo marino, obligando lentamente a emerger algunas zonas sobre el nivel del mar. Con el tiempo, grandes cantidades de sedimentos (arena, lodo y barro) de Norte y Sudamérica rellenaron las zonas existentes entre la nueva formación de islas.

Durante millones de años, los depósitos de sedimentos ampliaron las islas, vinculándolas, originando hace unos tres millones de años la formación de un istmo, entre el Norte y el Sur de América. Se estima que la formación del istmo de Panamá es uno de los acontecimientos geológicos más importantes en los últimos sesenta millones de años. Aunque solo era un pequeño fragmento de tierra en relación con el tamaño de los continentes, el istmo de Panamá tuvo enorme impacto en el clima de la Tierra y su medio ambiente.

Al impedir el desplazamiento de las masas de agua entre los dos océanos, este puente de tierra desvió las corrientes oceánicas del Atlántico y el Pacífico. Las corrientes del Atlántico se vieron obligadas a desplazarse hacia el norte, y finalmente se originó un nuevo sistema que llamamos la Corriente del Golfo. Con las cálidas aguas del Caribe que fluye hacia el noreste del Atlántico, el clima del noroeste de Europa se volvió más cálido (unos 10 °C más fríos sin el transporte del calor de la corriente del Golfo.) El Atlántico, que ya no se mezclaba con el Pacífico, aumentó su salinidad. Cada uno de estos cambios ayudó a establecer el sistema de circulación oceánica mundial actual.

La interrupción de la comunicación aporta un cambio importante en la paleoceanografía. Se refuerza la corriente del Golfo, se influye en la glaciación del hemisferio norte y se configuran las nuevas provincias paleozoogeográficas. Al mismo tiempo la formación de un puente intercontinental entre las dos Américas facilita los desplazamientos de la fauna continental en ambos sentidos.

En resumen, el istmo de Panamá, directa e indirectamente, influyó en el océano y las pautas de circulación atmosférica, que regulan las pautas de precipitaciones, y a su vez los paisajes. Las evidencias también sugieren que la creación de esta masa de tierra generó el clima cálido y húmedo del norte de Europa y dio lugar a la formación de la capa de hielo del Ártico, y contribuyó a la edad de hielo durante las siguientes épocas del Pleistoceno.

Biomuseo. La huella humana

Por: ÁNGEL ÁBREGO y PAUL DI GIACOMO. 2019, octubre 13.

Curso avanzado de Cambio Climático y medidas de adaptación. Maestría en Ingeniería Estructural. Facultad de Ingeniería Civil. UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ

Bajo el Atrio del Biomuseo, se observó las 16 pilastras informativas sobre el impacto del ser humano en el istmo de Panamá. Fue muy interesante ver cómo emigraron los primeros humanos hacia nuestra región, sus actividades y sus alimentos. Imaginarse ese estilo de vida de cazar grandes animales para sobrevivir nos impresionó y nos llevó a pensar sobre todas aquellas ventajas y comodidades que la especie humana cuenta hoy día. Un simple ida a un supermercado (a la vuelta de la esquina), y resuelve sus problemas alimenticios.

Enfocándonos en nuestro país, destacan los primeros nativos ubicados en el área de Azuero y Coclé. Llama la atención el hecho que se volvieran hábiles fabricando cerámicas, como principal rubro. Estos son nuestros antecesores, quienes más adelante contribuirían al gran intercambio cultural del periodo de la colonización.

Todo esto se ve afectado por la intrusión de los españoles, tal y como lo presentan en la exhibición. Los españoles logran “desaparecer” los pueblos indígenas, matándolos, utilizándolos como esclavos y robando las riquezas de este “nuevo continente”. Aquí empieza la primera mezcla de tradiciones en nuestro país, hasta el momento de la construcción del Canal de Panamá, en la cual se ve influenciado por la gran cantidad de trabajadores de Las Antillas que marcaron nuestras costumbres afrodescendientes hasta el día de hoy.

En cuanto al Canal de Panamá, esta gran obra de la ingeniería que nos convierte en el puente del mundo, nos abre paso a nuevas oportunidades económicas y nos apunta como país de interés para otras culturas. A diferencia con el Canal de Suez, el Canal de Panamá con sus esclusas hace de él mismo una majestuosa obra de ingeniería muy avanzada para sus tiempos, que permite mejorar indiscutiblemente el comercio internacional de manera factible. Sin embargo, hoy día el funcionamiento del mismo se puede ver sumamente afectado debido a los efectos adversos del cambio climático en el país. Cada año se observa un ratio menor de lluvias, mayor incidencia de la evaporación por las altas temperaturas, llegando a niveles críticos en sus embalses, alertando al país, ya que esta es nuestra principal fuente de ingreso.

Definitivamente la experiencia de visitar el Biomuseo es siempre muy grata y amena. Se presenta de manera temática nuestra historia-evolución capaz de ser atractiva tanto para niños como adultos. La interacción con nuestra fauna y flora, que es tan diversa y majestuosa, con especímenes únicos, y que debemos cuidar ya que esto es lo que resalta a nuestro Panamá.

Biomuseo. Sala: La Red Viviente

Por: R. Aron Villarreal. Marzo, 2020.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Introducción al informe

El siguiente informe tiene como objetivo primordial, expresar mis emociones de la de gira realizada al Museo de la Biodiversidad de Panamá (ubicado en el Causeway de Amador), haciendo énfasis de las impresiones generadas al conocer la sala de exposición “Red viviente”. Esta gira fue realizada el 8 de marzo de 2020 en la que participamos el grupo de la asignatura Cambio Climático, graduandos 2020 de la maestría en administración de proyectos de construcción de la facultad de de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Inicialmente tenía la idea de que por llamarse “biomuseo” encontraría solamente muestras de especies y la descripción de ellas a lo largo de toda la exposición. Gracias a esta gira pude comprender que el alcance de la exposición del museo es mucho mayor que la expectativa que tenía antes de conocerlo.

Antes de escribir mis emociones acerca del tema medular de este informe, o bien, descripción particular de la sala “Red viviente”; me sentiría inconforme al no describir, aunque sea brevemente, mis impresiones en cuanto a la exterioridad del edificio de exposición, arquitectura, secuencia y distribución interna de las salas, por lo que haré una breve mención de ellas antes.

Exterioridad del biomuseo

Mi impresión general de los alrededores del edificio fue que me deleitó completamente la parte exterior en donde se encuentra la vegetación frondosa ubicada entre las oficinas administrativas y el edificio del museo; sin embargo, creo que por tratarse de un “museo de la biodiversidad” pudiese haberse incluido una mayor cantidad y variedad arbórea en la sección contigua al edificio principal, de forma tal de que hubieran especies de aves u otros animales interactuando con el ambiente, en lugar de observar un gran espacio cubierto solamente por grama.

Arquitectura del edificio

Me parece que la arquitectura del edificio sale de lo cotidiano, sin embargo, los materiales utilizados en esta edificación prácticamente son los mismos comúnmente encontrados en cualquier otra construcción (concreto, acero, vidrio y más concreto). Particularmente no me impresionó para nada el hecho de que las columnas, vigas y techo del museo intentara emular la naturaleza de los árboles. Hubiera preferido que, en su lugar, la arquitectura hubiera considerado o emulado materiales más naturales y que el edificio no usara tanto aire acondicionado en algunas salas, más bien, un diseño bioclimático que extrajera el calor e incluyera brisa fresca del ambiente.

Secuencia y distribución de las salas

La secuencia de exposición de las salas me parece adecuadas. Sin embargo, creo que es importante ver de forma gráfica un mapa secuencial antes de ingresar. Es la primera vez que voy al biomuseo y aunque pudiera existir este mapa secuencial, debería ser muy llamativo para los visitantes.

En cuanto a la distribución de las salas, me parece que hizo falta más espacio a algunas salas tales como: la inicial de “Biodiversidad”, la del “Istmo Surge”, la de animales del “Gran Intercambio”, espacios ubicados frente a las peceras en la sala de “Los océanos” y en la sala temporal de Cambio Climático. Esto se constataba en el momento en que otros visitantes se veían obstruidos por nuestro grupo, por lo que considero que fue un tanto incómodo para otros visitantes ajenos a nuestra gira; pienso que la distribución interna debió diseñarse un poco mejor para estos casos.

Red viviente

Tuve la suerte de que pude escoger la descripción de esta sala del biomuseo, puesto que fue la sala que más me gustó y emocionó de todo el recorrido. Inicialmente no tenía la más mínima idea de lo que se trataba en esta sala.

Me parece que la escultura de las avispas que interactúan dentro del fruto del higo honra perfectamente una relación incomprendida para mí hasta ese momento. En todo el centro de esta sala y mostrando el ciclo completo en el piso, definitivamente llama mucho la atención y el querer saber más acerca de estos ciclos de interacción entre los organismos. Particularmente esta escultura que llama la atención, me hizo comprender inmediatamente de qué se trataba esta sala y cómo poder disfrutarla en sus diversos escenarios.

La interacción de las avispas del higo con su fruto, la de los pericos barbinaranja con los comejenes, la de la vida de los escarabajos con la materia orgánica muerta de los árboles y las demás me hacen pensar en que en realidad conocemos muy poco de las interacciones de la naturaleza con el ambiente de forma global. Considero que al final de todo, hay una interacción a nivel microscópico mucho más compleja que nos falta por conocer y entender.

La falta de tiempo en el recorrido no me permitió poder disfrutar de cada uno de los escenarios de esta sala. En adición, tuve la oportunidad de reportarle, a uno de los guías, que uno de los escenarios tenía el audio dañado para que pudieran tomar acciones en su reparación.

El recorrido de esta sala me impactó tanto que me gustaría ir nuevamente solo para concluir los demás escenarios. Confío en que próximamente estaré visitando nuevamente este museo para ver y con mayor detalle conocer todos los escenarios de todas las salas contenidas en él.

Evolución de la escritura y su relación con el cambio climático contemporáneo

Por: Rolando Villarreal | Viernes Santo del 2020, ciudad de Panamá.

Curso avanzado de Cambio climático y medidas de adaptación. Maestría. Facultad de Ingeniería Civil. Universidad Tecnológica de Panamá.

Para que el humano moderno haya podido lograr los avances que conocemos, ha sido necesario la utilización de un sistema que nos permitiese comunicar ideas y pensamientos, así como el registro de gran cantidad de información imposible de memorizar. A su vez, este sistema debiese permitir la transmisión de información a otras personas, culturas y generaciones. La escritura, se define entonces, como un sistema de representación gráfica que utiliza signos grabados sobre un soporte; ajustándose perfectamente a estas necesidades.

Evidencia científica nos devela que los primeros homínidos y ancestros del humano moderno, aparecieron entre 2 a 3 millones de años atrás. La aparición de la escritura se remonta solo hacia el año 3500 a.C., al datarse los escritos más antiguos conocidos hasta el momento. Con la aparición de los primeros escritos, se marcaría entonces el gran hito que nos separa de la prehistoria; dando inicio a una progresión humana sin precedentes e inalcanzable durante los millones de años que nos antecedieron. Gracias a la escritura, el ser humano conocería acerca del entorno, del espacio, del tiempo y de él mismo.


Figura 1 – La escritura como hito en la historia de la humanidad.

Sin ser expertos, sin sobrevivir a siglos de equivocación y con tan solo saber interpretar un documento escrito, somos capaces de conocer acerca de la fotosíntesis en tan solo unos minutos. Desde la fabricación de ungüentos naturales a partir de una receta, hasta la construcción de edificaciones como el Burj Khalifa a partir de planos; la escritura ha jugado el rol más importante como sistema de comunicación humana.

Los escritos más antiguos son atribuidos a unas tablillas de piedra encontradas en la gobernación de Babilonia, en el antiguo emplazamiento de la ciudad sumeria de Kish, República de Irak. Es probable que estas tablillas se utilizaran para el registro de transacciones económicas o de bienes.

Figura 2. Tablillas de Kish (fuente: Ibercaja).

Para la edad antigua, el hombre ya utilizaba escritos en los que se podían expresar sentimientos y emociones. Para la Edad Media, la escritura sirvió de base para que los grandes imperios pudiesen ser administrados; por ejemplo, el registro de los impuestos recaudados por los publicanos. La evolución de la imprenta mecánica permitió que, para la Edad Moderna, se replicasen Biblias más rápido que las transcritas manualmente por monjes. Biblias listas para difundir la doctrina cristiana al nuevo mundo, así como los sistemas económico, político y social de los conquistadores europeos. Para la Edad Contemporánea, la imprenta electrónica permitió que pudiesen reproducirse escritos mediante el fotocopiado. Por consiguiente, la imprenta ha logrado posicionarse como un gran aliado de la escritura, ya que permitió la rápida propagación de información y conocimientos hacia todas las regiones del mundo.


Figura 3. Impresora electrónica y digital (fuente: Hewlett Packard Company).

Para nuestra suerte, o desgracia, el gran aliado de la escritura accionó el gatillo del estrepitoso desarrollo industrial que marcaría el inicio de la Edad Contemporánea. Fue necesaria la divulgación de documentos impresos que enseñaran acerca de los mecanismos y funcionamiento de las máquinas de vapor, mismas máquinas que fueron reemplazadas por aquellas de combustión interna que a su vez requirieron de la interpretación de escritos con letras, símbolos y diagramas para su producción en masa.

Las primitivas máquinas industriales contemporáneas han sido responsables de emitir excesivas cantidades de dióxido de carbono (CO2); principal gas que ocasiona el efecto de invernadero (EI). Estos gases evitan que la energía calórica proveniente del sol, y reflejada por la superficie terrestre, salga fuera de nuestra atmósfera; ocasionando un calentamiento global que ha generado el cambio climático contemporáneo (CCC).

Por otra parte, los escritos nos enseñan que las plantas verdes requieren del CO2 para realizar la fotosíntesis y que, gracias a este proceso, generan su propio alimento y el oxígeno (O2) que respiramos. La escritura ha de necesitar un soporte sobre el cual han de grabarse los signos, por lo tanto, gran cantidad de árboles han de sucumbir para producir el papel sobre el cual se publican famosos diarios como el The New York Times. El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, indica que anualmente se consumen unos 268 millones de toneladas de papel y que, por cada tonelada, se requiere cortar unos 14 árboles. Si a la masiva emisión antropogénica de CO2 añadimos la despiadada tala de árboles, tenemos un EI mucho más acentuado.

Pareciera ser que la escritura nos ha conducido a un destino sombrío, sin embargo, la tecnología puede ayudarnos a cambiar esta perspectiva. Resulta ser que el gran aliado de la escritura también sigue evolucionando, abriéndonos paso a lo que llamamos la era digital. Las impresiones digitales no solo eliminan la necesidad de usar papel, sino que también tienen un mayor alcance para la divulgación de escritos como este, que nos ayuden a contrarrestar el CCC.

La escritura y sus aliados han de seguir evolucionando para que instructivos y diagramas sean interpretados en la producción replicada de máquinas que no emitan una sola molécula de CO2 durante su funcionamiento; máquinas que utilizan fuentes renovables de energía a partir del sol, del viento o de las olas del mar. Aun si desaparecieran las máquinas de combustión interna o el papel utilizado para la impresión de libros de docencia, la escritura seguiría prevaleciendo como fiel testigo en la historia de la humanidad.